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Feb
1

El amor nunca falla

By Isra Garcia  //  Amor  //  No Comments

el amor nunca fallaEl amor es mucho más que vivir en pareja bajo un mismo piso, mucho más que decir “te quiero” un montón de veces. Va más allá de los corazones en whatsapp y las llamadas de buenos días / buenas noches. Es más incluso que pensar en la otra parte y echarle de menos cuando no está.

Yo lo veo como algo más auténtico, más inteligente, sí irracional e ilógico también, no lo llamaría maduro, sí leal. No acordado ni organizado, sino desmesurado, incierto. Pero sobre todo, son hechos que lo dicen todo, no a la inversa.

Cósmico

El amor se construye en equipo y eso es algo maravilloso. Es una mezcla de conexiones compartidas que hacen que estemos dispuestos a tomar más riesgos, ser más cariñosos, bajar la guardia, rendirnos a la vulnerabilidad de anteponer a la otra persona antes que a nosotros. No porque no te valoras lo suficiente o te sientes inferior o inseguro, sino todo lo contrario, te sientes tan maravillosamente cuando sientes a esa persona, que lo mejor que puedes hacerla es subirla a lo alto de todas tus prioridades. Cósmico.

Si falla no sirve

Si en el amor no hay una frecuencia sintonizada en el mismo canal, olvídalo, nunca funcionará. Si en el amor tu instinto “arácnido” te avisa que algo no está en el sitio, no se equivoca, créeme, escarba y presta más atención a esos pequeños detalles que no tienen importancia. El amor nunca falla, por lo tanto, si algo falla, mínimamente, no hay amor por el cual merezca la pena luchar.

Sucede y ya

El amor no es un tarea que puedes tachar en una “checklist”. Esto es algo que he aprendido recientemente. Da igual que todas las casillas de tu vida estén completas, la casilla del amor no se completa intencionadamente, más bien sucede de manera imprudente.

Estos tres últimos años han sido muy ricos en materia de amor, sexo y rock n’roll para mí, nunca lo busqué, siempre me dejo llevar, sin miedo, sin pensar demasiado, más bien sintiendo todo lo que pueda. La mayoría han sido bonitos deslices, encuentros fugaces, han habido algunos que han sido romances dignos de ser experimentados y recordados, han habido aventuras bellas e insensatas. También desilusiones y relaciones sin salida. Nunca decepciones. Con cada una de estas experiencias, siempre he ganado en el amor y en la vida, no importa si ha sido un día o un año, si ha acabado bien o mal, me siento ganador en todas, porque siempre he intentado que la otra parte creciera conmigo y se sintiera también ganadora, he amado y he dejado que mi corazón y el respeto, me llevaran al lugar que desearan.

Preparado, no ansioso

Paso mucho tiempo regocijándome con lo mucho que he disfrutado con todas las mujeres que han pasado por mi vida, creo que eso es bonito, le da más significado al amor. Todas esas mujeres han influido de una manera u otra en mi y han moldeado algo.

Intento amar mejor, también permitir ser amado – algo que necesito hacer todavía más. Soy más consciente sobre el amor y el enamoramiento, al final, aunque sea aleatorio, incomprensible y desbordante, no deja de ser una elección.

Lo creas o no, estoy convirtiéndome en un adicto a amar a las mujeres (y por contrapartida ser amado, aunque realmente estoy preparado a dar más de lo que recibo, estoy completo adentro, así que no vengo a por el intercambio), porque forma parte de mi estilo de vida, de lo que me completa. Me encanta sentir la sensación que todo eso produce en mí, creo que principalmente se debe a que me saca de mi zona de seguridad y me hace sentir más frágil, humano y digno.

Estoy listo para amar, porque el amor nunca falla.

Photo credit: BetIWontFail.

Dic
27

Amor por enamoramiento

By Isra Garcia  //  Amor  //  No Comments

Estar enamorado de amorEl amor.

El amor hacia otra persona del sexo opuesto (o del mismo sexo si es el caso).

Esa emoción inexplicable, que todo lo consume al mismo tiempo que te llena de alegría.

Aunque pienso que San Pablo lo dijo mejor: “sin amor, no soy nadie”

La habilidad para amar fue entregada a todo nosotros como un regalo celestial que no muy a menudo regalamos. En la mayoría de ocasiones por miedo, en otras ocasiones por confusión, en otras por desconfianza o incluso por falta de práctica, o bueno, simplemente porque a veces no sabemos cómo amar, si realmente estamos amando o es otra cosa parecida.

Para amar es imprescindible estar enamorado, para estar enamorado es necesario sentirlo, para sentirlo hay que vivirlo, para vivirlo debe quemar ahí dentro. Es un proceso, inexplicable, incomprensible, ilógico, pero es un proceso que casi nunca coincide como único patrón. Es inconexo, pero es un proceso. Inevitablemente necesita ser sembrado, cultivado, regado y cuidado con especial cariño.

Esa clase de amor, ese que te golpea y te hace hablar de forma estúpida, te lleva a cometer actos aleatorios de heroísmo, te convierte en algo tan irregular como una gelatina, te hace vulnerable y frágil y te lleva a una clase de locura absolutamente irracional y fascinante, incluso aunque no sea la mejor y más sana opción, ese tipo de amor de enamoramiento, cambia todo. Esa explosión de controlada de algo fantástico. Te proporciona un sentido de propósito, modifica por completo tu realidad, re-define tu comportamiento y hace que la vida merezca la pena.

Solo una cosa, no confundas generosidad con amor. Cariño con estar enamorado. Entrega con recibir. Estar bien con pillado hasta los huesos. Querer no es permanecer enamorado, comprobado. Me he dado cuenta de todo esto, lo he vivido en mis carnes. No sé cuanto tiempo he estado enamorado, no sé ni siquiera si verdaderamente lo estuve, porque no sabría medirlo, no sabría describirlo, vaya. Si ese es el estado, entonces no sé si en mis treinta y tres años he sentido esa sensación que estruja tu corazón de manera tan pura e intensa – como yo lo comprendo y lo extrapolo a todo lo que hago en la vida. Es decir, si el KPI para medirlo fueran las veces que tus piernas tiemblan cuando la otra persona te mira.

Cuando tienes la capacidad de volcarte en algo como si te fuera la vida en ello, en lo que sea, puedes confundir amar con esta enamorado, como puedes confundir excelencia con exigencia o falta de tiempo con procrastinación.

Si tu corazón no palpita mucho más rápido de lo normal cuando la persona que amas te toca, no estás enamorado, por lo tanto, eso no es el amor que crees que es. Estremecedor al mismo tiempo que revelador.

Extra: aunque esa clase de amor sí existe.

Photo credit: Isra García.

Nov
8

Amar a una mujer

By Isra Garcia  //  Amor, Lifestyle, Vida  //  2 Comments

amar a una mujerNo es fácil para un hombre hacerlo, pero tampoco demasiado difícil. Creo que, en este caso, no es sobre ella (la culpa, la responsabilidad o el resultado), va más sobre nosotros. Amar no es algo que quieres, únicamente, es algo que eliges y haces.

Cómo amar a una mujer

Vamos a colocarlo en contexto:

Tomar responsabilidad – no protagonismo

Amar a una mujer no es solo amarla en el sentido literal de la palabra. Es comprender lo que le preocupa y hacer esas preocupaciones tuyas, no visiblemente, no, esa es la parte fácil. Cuando tomas responsabilidad por sus preocupaciones profesionales por ejemplo, y las haces visibles para que pueda ver que estás ahí apoyándola, eso es una forma de aparentar (o postureo). Cuando mueves las cuerdas para ayudar que su proyecto funcione, sin estar presente o tomar crédito por ello, cuando ensalzas sus virtudes y la haces destacar en público sin que ella lo sepa, o cuando trabajas por las noches en “mágicamente impulsar su sueño”, en estas y otras muchas más ocasiones, estás amándola.

Creatividad y sorpresa, más que cartera

Amarla no tiene nada que ver con el fondo de tu cartera. Algunos hombre (e incluso mujeres) podrían debatir lo contrario. Esto es como la creatividad o la innovación, si existe el fuego de la pasión, la chispa prenderá inevitablemente, no importa en qué cifras se mueva tu situación financiera. De hecho, al igual que como contaba sobre la innovación, el mejor encantamiento, sorpresa o creatividad, nacen en los momentos de desesperación y escasez. Aquí sería algo similar, si existe ese fuego, ocurrirá la sorpresa, ocurrirá el amor.

Encontrar la balanza

Amar a una mujer en la mayoría de ocasiones requiere un tipo de esfuerzo que no estamos acostumbrado ni usualmente dispuestos a hacer, por eso es tan perecedero, tan volátil, tan poco probable que se sostenga a largo plazo, creo. Claro, esto al principio es asumible, eres capaz de dejar de hacer lo que haces tan intencionada, apasionada y determinadamente y adaptarte a ello pero ¿qué pasa cuando la relación se consolida, la confianza se afianza y penetra y los vínculos suplican por más atención? Dímelo tú. Si me preguntas a mí, diría que la búsqueda de un equilibro comprometido y acordado por ambas partes es la clave. Las reglas del juego nunca acaban de estar claras, el filo entre cumplirlas y violarlas es demasiado difuso, por lo tanto, se necesita trabajo, claridad, honestidad y consciencia para saber donde empieza un esfuerzo / responsabilidad y donde termina un sacrificio / obligación. Sea lo que sea, si tienes que pensar más de una vez por qué deberías dejar de hacer lo que haces para amar a una mujer, es que o bien no es la mujer que deberías amar o bien, si merece la pena, trabaja en explicar por qué es necesario establecer una intersección entre las dos partes.

Vulnerabilidad

Amarla es ser humilde y asertivo cuando es momento de encajar errores y estupideces cometidas por parte de un hombre. Siguiente paso, reconocerlas y admitirlas, para entonces trabajar en ellas con expectación. Esta es quizá una de las partes donde más fatalmente fracasamos. Aquí es donde se enturbia la mitad de la historia. Nuestro ego y vanidad, usualmente, es tan poderoso que nos ciega, prohibiéndonos así avanzar hacia amar todavía mejor a una mujer. He visto tantas veces como desperdiciamos esta oportunidad que no admitir esto sería algo ridículo. Ni mejor, ni peor que una mujer, estar en la misma línea de vulnerabilidad (en todos los casos) es lo que se requiere aquí.

Excelencia

Amar a una mujer es seguir siendo la misma persona romántica, detallista, preocupada, cariñosa y atenta que eras mientras tratabas de que ella se enamorara de ti. Si piensas que está hecho, que ya lo has logrado, ya has perdido. Es parecido a la excelencia, no a ser el mejor, el más perfecto, más guapo y que menos falla, es empujar a la otra persona hacia la grandeza.

Amor, sexo, fuego

No podría dejarme que amar a una mujer es amarla completamente. Buscar la más mínima oportunidad para que tus labios acaricien leve pero intensamente todo los rincones de su cuerpo. Buscar su boca, besarla con intención y con ganas, con fuerza pero con cariño. Hacer el amor, no el de 5 minutos y ya, ese que dura más tiempo, con más calma, ternura y comprensión. Amarla es hartarla de placer, como a ella le gusta (deberías saberlo), no hay nada de malo, dale más de eso, sin parar, siempre que puedas.

Como decía en este post, aquí habría una contrapartida, pero lo que sucedería es que el post se llamaría “amar a un hombre” y sobre eso no tengo interés alguno en escribir, sin sentirlo en absoluto.

Photo credit: Katelyn.

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