9
Restringe el sentimiento de culpa
A veces “la cagas”. A veces decepcionas (por favor lee esto) a otras personas. En otras ocasiones te fallas a ti mismo. Otras veces, hay alguien al que no le gustas, no importa lo que elijas hacer. Restringe el sentimiento de culpa o derrota solo para las ocasiones que de verdad lo merece.
¿Por qué nos obsesionamos tanto con la persona a la que no gustamos? Si lees 50 cosas geniales y caritativas sobre ti mismo, y entre ellas hay una sola patraña. Pensarás sobre esa patraña durante el día y la noche. Perderás el sueño (casi siempre tiene que ver con alguna persona) ¿Por qué sucede eso? No hay tiempo usado de manera más estúpida posible. ¿Has sentido esto alguna vez? ¿Lo sientes ahora?
Por cierto, algunas veces, es tu culpa, te equivocaste, fallaste o lo hiciste tremendamente mal. En otras ocasiones, lo has hecho bien en un 99% (o un 85%), pero hiciste o dijiste algo que fue insensato, estúpido o poco sensitivo para otra(s) persona(s) y en eso, las personas no olvidamos tan fácilmente. Para esas personas, que te aseguro que hay muchas en torno a tu trabajo y vida, les has vacilado, les has atacado, les has maltratado, ofendido, y vaya, ya no eres lo que predicas, dejas de ser “guay”. Has permitido que salga de ti algo que no es lo que esperaban. Menos mal que así fue, fuiste auténtico, vulnerable, real, tú. Menos mal.
Restringe el sentimiento de culpa
Esto es importante, sea lo que sea, la persona que sea, el contexto que sea, el cliente que sea, la empresa que sea, es vital que te sacudas de la impresión e impacto negativo que esa(s) persona(s) dejaron en ti. Enfócate en el valor que intentas entregar a otros que si impactos positivamente y ayudas fuertemente. Está más que adecuado pedir disculpas, si has hecho algo que pueda haber afectado a otra persona de manera negativa, pero nunca pedir disculpas por ser quien eres. Y otro pero, nunca dejes que los sentimientos negativos te centrifuguen. Hay demasiadas cosas que necesitan ser hechas.
Contraatacar no sirve de nada, si puedes ayudar. Nunca he visto algo positivo en tener la última palabra, y en muchas ocasiones, eso potencia el argumento en esa persona de que eres un _________________ (coloca la primera palabra que te venga a la mente). Presume que esa persona está muy estresada con algo y que tú, eres parte del daño colateral en el camino de que esa persona vuelva a su estado positivo original.
Recuerda esto, vas defraudar, fracasar decepcionar, enfadar a alguien en alguna ocasión que otra. Acéptalo y muévete hacia delante. Los mejores atletas, la gente que admiras, empresarios de éxito, las personas que tú y yo hemos conocido y nos parecen geniales. Todos ellos tienen los mismos problemas que tú: cientos de personas agradeciendo, alabando, reconociendo y compartiendo su trabajo y entre cinco y diez pobres diablos, críticos y cínicos. Solo, dependiendo de quién es la persona y quiénes los críticos, tendrás que multiplicarlo por las masas que podrían reconocer a esa persona y el alcance que la crítica podría causar.
Gustar a todo el mundo es una farsa
En el rol que desempeñas en este planeta, vas a molestar, descontentar y enfurecer a alguien, ayer, hoy, mañana o pasado. Todos estamos aquí, sin excepción. También es cierto que encantarás y ayudarás a mucha gente. Es posible que tengas una idea que cambia la vida de una persona, o de muchas. Amarás y ayudarás a que otra persona sienta el amor. ¿Esa parte que sacudes y desencantas? Es el precio de tu arte, de tu propósito.
Agita y empuja hacia delante
Dilo en alto silo necesitas. “Amigos, sea quien sea _____________ (nombre de la persona), ese tipo (o tipa) piensa que soy un vendido, un smokemaker, un fraude. Bueno, quizá sea cierto, pero su opinión no va a cambiar y yo no voy a trabajar en que cambie”. Entonces ve y haz lo que tengas que hacer. No te esfuerces en probar que esa persona está equivocada, qué perdida de tiempo. En lugar de eso, ve y haz lo que hay en tu lista de prioridades. Trabajar para alguien cuya opinión podrían no estar alineada con tus esfuerzos no es un buen uso de tu tiempo.
Aunque recuerda, podrías haber sido un ___________________, podría ser tu responsabilidad, quizá no esté de más una disculpa sincera.
Es personal: no siempre cumplo esto al 100%. Me afecta como a otras muchas personas.
Photo credit: Julián Eliges.
8
¿Por qué lo haces?
¿Haces tu trabajo porque alguien te dijo que lo hicieras, o porque algo dentro de ti te empujó a hacerlo? ¿Por qué lo haces?
¿Haces más cosas porque la disfrutas, o porque eso te evita tener que pensar o enfrentarte a ti mismo?
¿Haces las cosas porque te hacen sentir vivo, o porque así puedes comunicarlas y difundirlas en tus redes sociales?
¿Haces el bien porque te llena por dentro, o porque de esa manera vas a parecer alguien respetable?

¿Haces deporte todos los días por la sensación que produce fuera y dentro de ti, o para llegar a verano con una bonita y esculpida silueta?
¿Haces vida con tu pareja porque te completa y es la persona con la que deseas compartir tu tiempo, o porque es una bonita forma de no estar solo/a?
¿Haces las tareas de casa porque es parte de tu compromiso, o porque podrías ser visto como un/a egoísta?
¿Haces que las cosas cuenten y te importen porque es tu filosofía, o porque es una buena técnica de RSC?
¿Haces los encargos de tu grado o master porque quieres aprender algo que no sabes, o porque es lo que necesitas hacer para sacar una buena calificación?
¿Haces algo porque amas hacerlo, o porque sobre el papel queda bonito?
¿Haces lo que haces cada día porque es lo que quieres hacer, o porque la amígdala quiere?
¿Haces que las cosas sucedan porque estás aquí para eso, o porque resonó contigo cuando lo viste en una conferencia?
¿Quién quieres ser? ¿Qué es lo que quieres ser? ¿Es la misma respuesta para cada una de las dos preguntas? ¿Son salvajemente distintas la una de la otra?
¿Hay preguntas acertadas y preguntas equivocadas? Más interesante todavía ¿Hay respuestas correctas y respuestas incorrectas? ¿Por qué lo haces?
No hay nada erróneo, hasta que algo lo es.
Photo credit: Karl Baron.
7
Cuatro formas de dar un NO
¿Por qué “dar un no“? Hay una razón por la cual aprender a dar un “no” es vital. La vida nunca para de lanzarnos ofertas y oportunidades que necesitamos rechazar.
Dar un no, imprescindible
Cada día hay más de todo, más trabajo, más posibilidades, más herramientas, más ventajas, más, más, más. Ante todo, encontrar maneras de dar un NO educadamente, es esencial.
Aquí hay cuatro formas de dar un NO, son cuatro tipo de “noes”, para cuatro tipos de ocasiones diferentes. Aprende cada uno de ellos y luego elige la ocasión para usarlos dependiendo del contacto y la fuerza – o debilidad – de tu interés.
1. No contundente
En ocasiones te encuentras en situaciones donde está claro, donde tu respuesta es un definitivo “no gracias” o “no, no soy interesado” o “no” (sin nada que añadir), eso es todo. En esos casos, muchos de nosotros tenemos problemas en ser tan categóricos en la forma de rechazo como deberíamos ser, preocupados de que estropeemos la relación, la otra parte se enfade o herir la reputación o credibilidad.
Decir esa clase de no no es algo que sale naturalmente de la mayoría de las personas. Este “no” no es personal, es una exhibición del dominio de tu vida. Además, decir no claramente y rápidamente hace un favor a la parte que ofrece. La libera del compromiso contigo y puede buscar otra alternativa.
Ejemplo:
No quiero estar en un nuevo equipo de trabajo. Estoy feliz haciendo lo que hago ahora, mi papel con el nuevo equipo está repleto de tareas que no son de mi dominio y estarán cargadas de demasiado estrés. No quiero sacrificar mi felicidad, mi confort y tiempo con mi familia por un mayo retorno económico.
“No contundente” sin sonar muy duro.
2. No moderado / suave
Esta es la situación más común. Es cuando finalmente acabas haciendo las cosas que no te gustarían hacer, tristemente.
No quieres mostrar que estás a la defensiva. La clave para entregar el “no moderado / suave” es reunir las razones de tu escepticismo y explicar que información necesitarías para dar una buena respuesta.
Ejemplo:
Si tengo que participar en este proyecto, necesitaría entender más sobre todo lo que representa, equipo, roles, proyección, qué vendemos, objetivos, retribución económica, entonces podré pronunciarme sobre la decisión final que tomaré.
Aquí muestras tus dudas de forma educada, evitando de nuevo cualquier aspecto personal, y dejando claro qué necesitarías saber para tomar una posición final.
3. No, pero…
Este es más condicional y tiene que ver con una serie de requisitos que la otra parte debe cumplir para tú acceder y convertir el “no” en un “sí”.
También sirve como un “no” que tiene probabilidades de convertirse en un “sí” si tu varías el significado de la oferta u oportunidad que te presentan.
4. No, ahora…
A veces dices “sí” a algo que sabes que no va a resultar pero podría funcionar con condiciones o incluso más adelante. Muchas veces las ofertas u oportunidades que se nos plantean vienen con fecha de caducidad. Sin embargo, hay maneras de extenderlas o renovarlas más adelante.
Se trata de explicar que es lo que te previene de aceptar la oportunidad ahora, porque sí te interesaría próximamente. Di no y sugiere términos para revisarla más tarde y encuentra un punto intermedio que funcione para la otra parte y para ti.
Este “no” manejable porque refleja la importancia que el tiempo juega en tu vida. Nuestro trabajo tiende a enviarnos en la dirección opuesta, ver blanco o negro, y no siempre es así.
Pase lo que pase, esto solo son algunas maneras de decir no, la clave está en evitar como sea ese “sí” del cual nunca dejarás de arrepentirte.
Photo credit: Marc Falardeau.
6
Interactuar con propósito – superhábito
Esto es una técnica que llevo dos meses aplicando, quiero compartirla contigo, porque me gusta compartir aquello que descubro que más impacto está causando en mi forma de vivir o trabajar, de obtener lo que quiero, de hacer lo que hago. Sin rodeos, está siendo una técnica resolutiva, tanto, que necesito hablarte sobre ella, quiero – me gustaría – que la llevases a cabo. Imagina solo interactuar con propósito.
Elimina interacciones sin valor
Podríamos decir que es una especie de sistema, demonios, cualquier cosa que hago y funciona la sistematizo para que piense y actúe por mí, relevando la carga intelectual (y en muchas ocasiones emocional y hasta física) que tengo que depositar en esa tarea. Podría decirse que puede convertirse en un superhábito y que ayuda tanto a la Ultraproductividad como al alto rendimiento [high performance], le he puesto el nombre de “Interactuar con propósito”.
Interactuar con propósito – explicación
Solo conversaciones con propósito. Esto es un paso más allá, pasar de optimizar reuniones a encuentros, citas o conversaciones – o interacciones – es el próximo nivel.
Ya conoces (o deberías) eso de solo reuniones con significado y objetivos, vale, llévalo a las relaciones con personas, amigos, desconocidos, conocidos, colegas, jefes, ponle el nombre que te apetezca. Es simple esto, restringe cualquier interacción con personas que no aporten lo que te interesa.
¿Cómo saber si te interesa o no lo que te pueden aportar? Venga, seamos honestos, si le o la conoces, ya sabes que puede entregarte, que vas a recibir y qué vas a dar tu a cambio. Si todavía no conoces a la persona, no te hacen falta más de 5 minutos escuchándola hablar (es importante que escuches tú y no seas el que hablas), para saberlo.
5 componentes clave para lograrlo
1. Asegúrate que cuando mires a tu alrededor no haya más de una de esas personas que no aportan nada. Me refiero al alrededor de un círculo cercano, por ejemplo cuando estás en un cocktail de negocios y estás con un grupo de personas.
2. Asegúrate de que conoces a las personas con las que pasas tu tiempo. Si no las conoces invierte un poco de tiempo para conocerlas y saber si merecen ese tiempo, esa atención, esa calidez. Si no la merecen me pregunto que estás haciendo ahí, en lugar de invertir tu energía en personas que si merecen esa energía. Si la merecen, ábrete, da, escucha, aporta, ayuda, impulsa y bueno, sé tu mejor tú.
3. Deja claro tu propósito con cualquier persona, te importe o no. No te preocupes si políticamente es correcto o no, preocúpate si eres honesto y tu forma de actuar está alineada con tus valores. Qué potente es esto, cuanto me gusta.
4. Establece objetivos en tus interacciones. Me gusta pensar que en cada encuentro, interacción, conversación desliz, fiesta, voy a sacar algo, no necesariamente material o profesional y no siempre para mí, pero voy a sacar algo, siempre lo saco.
5. La lista “personas y cosas que merecen mi tiempo, mi interacción y mi cariño”. Constrúyela, puedes ir actualizándola. Detén y elimina todo lo que esté fuera de esa lista, salvo excepciones en la que tu instinto avisa.
Interactuar con propósito. Qué bonito.
Photo credit: al shep.
5
Todavía somos humanos
Aunque todavía no está disponible, no tardaremos en poder pedir una pizza 4 estaciones con extra de queso, con masa fina, sin gluten, con un poco de rúcula, tiras de parmesano, varias lonchas de jamón de jabugo y con poco peperoni, seguro que pronto una máquina automatizada podrá darte estas opciones. Esto no aclara si todavía somos humanos.
Seguro que algún día podremos ir a cualquier hotel y reservar una habitación en la propia recepción con todas y cada una de las características o singularidades posibles, hablando con una máquina en lugar de con una persona. No me queda duda que un día, en años quizás, estarás ligando con una maquina en lugar de con una persona – no cuenta ligar con una máquina de tabaco un sábado por la noche. Es muy probable que en un futuro en lugar de un sacerdote, rabino o similar, una máquina esté recitando el discurso de tu boda. Lo más tradicional no se salva, hasta salir a comprar el pan tendrá con probabilidad su replica autómata. En unos años, quizá menos de los que esperamos o más.
Humanos ¿lo somos?
Los medios, periodistas, plataformas, se hacen eco de este tipo de noticias como grandes avances. En TED puedes encontrar diferentes perspectivas, ¿nos reemplazarán en nuestros trabajos?, nos invadirán, serán más creativos que nosotros, y un sinfín de temas relacionados. ¿Significaría un regimiento de robots sirviendo hamburguesas el fin de McDonalds como lo conocemos hasta ahora? Quien sabe. Imagina ir eliminando más y más formas de servicio humano en los procesos que requieren conexión. Recibir pedidos, atender a clientes, servir la comida en las mesas. ¿Crees que entonces los consumidores estarán dispuestos a pagar un servicio premium (o incluso más propina) para tener una experiencia de humano a humano? ¿Habrá que pagar por ello?
Buscamos resonancia
Las máquinas o inteligencia artificial pueden garantizar calidad, velocidad y funcionalidad – pero al final del día, ¿es eso todo lo que buscamos? ¿qué hay de mirar a los ojos? ¿qué hay de la sorpresa? ¿la excitación? ¿la complicidad? ¿el resultado impredecible de interactuar con una persona? ¿el nacimiento de una relación?
Los seres humanos (consumidor y no consumidores) compramos esperando un servicio imperfecto acompañado de una sonrisa. Las interacciones entre personas, puedes decir entre desconocidos, ayudan a mantener una estabilidad y salud en un mundo digital donde la mayoría del tiempo nos relacionamos a través de una máquina.
Hasta el momento podemos celebrar que todavía somos humanos y buscamos el choque que se produce cuando nuestra especie conecta.
Photo credit: Thomas Hawk.
4
Un último regalo: 5 horas de valor
Valor, utilidad. Utilidad, valor. Si además todo eso va unido al resultado de lo que tu trabajo produce, la combinación es todavía más efectiva. Cuando empezamos un proyecto, un negocio, un vídeo, una publicación en redes sociales o un artículo como este. Eso es todo lo que IG, otros cuantos y yo tenemos en mente cada vez que lanzamos algo.

Valor – valor en forma de vídeo
Así nos queremos despedir desde Adictos Social Media, con algo más que un adiós y un evento de cierre con un buen impacto. Queremos cerrar este proyecto que tanto nos ha dado, dejándote el vídeo al completo con las 10 ponencias de los 10 participantes en el evento que tuvo lugar el pasado mayo en La Nucía.
Estos son los participantes y la línea del tiempo donde encontrarás las intervenciones de cada uno.
1. Presentación. Empieza en el 00:20:00.
2. Toni Buades – “Gestión del Social Media y Comunicación Online en la Administración Pública”. 00:33:30.
3. Aitor Contreras – “Digital tempus fugit”. Empieza en: 01:07:00.
4. Enrico Ahrens – “……………….”. Empieza en: 01:32:00.
5. Oana Damian – “¡El futuro ya está aquí! Tendencias que impactan la interacción con nuestro cliente”. Empieza en: 01:54:00.
6. Bruno Vázquez Dodero – “7 ideas que me han funcionado y le pueden funcionar a cualquiera”. Empieza en: 02:24:00.
7. Carlos Bravo – “Blogging como estilo de vida”. Empieza en: 03:01:00.
8. Iván Rodríguez – “La quimera del hipnosapo”. Empieza en: 03:42:00.
9. Fran Torreblanca – “Dualidades entre los mundos ON y el OFF”. Empieza en: 04:02:00.
10. Álex Rubio – “Los nuevos retos estratégicos digitales”. Empieza en: 04:30:00.
11. Isra García – “Social media marketing, casi en 2017”. Empieza en: 04:54:00.
Adictos Social Media – El cierre – La Nucía
Ahora sí, cerramos como siempre nos hubiera gustado hacerlo. En nombre de Círculo Rojo, IG, todas las personas detrás de este movimiento, Álex y yo, gracias y hasta pronto, ha sido una aventura maravillosa. Ahora, el viaje continúa, ya sabes.
Streaming original: La Nucía.
3
Vas a ser criticado
No haces nada, eres criticado.
Haces algo, eres criticado.
Haces más de lo que otros han hecho, eres todavía más criticado.
Agachas la cabeza dejas que te pasen por encima, eres criticado.
Levantas la cabeza, tomas las riendas de _________ (lo que sea) y lideras, eres criticado.
Actúas como la masa, eres criticado.
Tratas de ser algo distinto, cambias cosas en tu trabajo, inventas nuevas, eres criticado.
Sigues el mapa, eres criticado.
Dibujas el mapa, eres criticado.
Si creas un producto que sobresale, eres criticado.
Si fracasas con tu producto, eres criticado.
Si tu empresa es reconocida como un caso de éxito en esta nueva economía, eres criticado.
Si tu empresa va a la bancarrota, eres criticado.
Si dices que eres profesional del marketing, eres criticado.
Si dices que no lo eres, eres criticado.
Te pronuncias sobre política, economía o deporte, eres criticado.
Juegas tus cartas en política, economía y deporte sin pronunciarte, eres criticado.
Trabaja más horas, eres criticado.
Trabajas menos horas, eres criticado.
Cuando parezca que nade te critica, entonces vendrá la crítica más dura, la tuya propia.
Llegados a este punto, la pregunta no es qué hacer para no ser criticado, sino cuanta atención, protagonismo e importancia vas a dar a la próxima crítica por hacer lo que has venido a hacer.
Mark Twain, Van Gogh, Osho, Maestro Eckhart, Rembrandt, Picasso, Warhol, García Márquez, todos ellos fueron criticados y todos crearon algo que nadie más ha podido crear.
Tarantino, Bob Dylan, Pérez-Reverte, son criticados usualmente, y todos están creando algo que nunca nadie olvidará.
¿Qué vas a hacer tú?
Photo credit: calmdownjena.
2
El Apocalipsis es para todos
Entiende que va a llegar tu Apocalipsis personal.
Seguro.
Ese día de m*****
Ese j***** momento
Ya sea que tu novia te puso los cuernos, tu marido se ha divorciado de ti, has perdido tu trabajo, sufriste una sobredosis por tomar demasiado éxtasis, pensaste en echar la “marcha atrás” y te salió mal y ahora vas en camino de tener un bebé no deseado, perdiste a una de las personas más importantes de tu vida, has perdido 30.000€ en el casino, lo que sea… estas cosas suceden, y suceden a los mejores de nosotros. Puede haber sido tu culpa, podría no haber sido. Podría haber sido algo que habido cociéndose durante años o algo que pasó ayer. No importa como pasó, cuando pasó, o por qué pasó, pasó, simple.
Lo que está hecho está hecho
En este punto en tu plan “estamos j*******”, es posible que pienses que eres la única persona en el mundo que estás en medio del huracán. No estás solo. Todos tenemos un equipaje que arrastrar – la clave está en cómo manejamos ese equipaje que nos hacer ser quiénes somos. Todos vivimos el Apocalipsis, un día u otro nos llega.
Respira.
Sácalo de tu sistema
Llama a tu ex-novio (o ex-novia) y dile todo lo que tengas que decirle, a la cara. Entra por la puerta del despacho de tu jefe, tírale el café en la cara y lárgate. Ve a tu amigo y dile que es un ___________. Ve a ver a tus mejores amigos y desahógate, emborráchate, vete de fiesta y no vuelvas en dos semanas. Llora, chilla, maldice, suelta todos los tacos que necesites, rompe lo que desees, desaparece cuantos días hagan falta. Explota. Déjalo marchar, no lo guardes dentro. Ve y escala una montaña solo para sacar todo lo profano que hay en tus pulmones. No te lleves la basura a tu almohada. Haz sprints hasta que tu cara se vuelva de color azul. Haz aquello que necesites para sacarlo desde dentro, siempre y cuando no te ponga en peligro ni a ti ni a las personas de tu alrededor.
Siempre que entro en cólera, estoy rabioso, me vuelvo furioso o me frustro, para mí, el deporte es la mejor medicina. Sobre todo el deporte en intensidad, en ráfagas cortas pero de alto voltage, series, de carrera, de bicicleta, de natación. Dos clases seguidas de Bikram Yoga. Aunque, de hecho, desearía encontrar una manera de perder los estribos más a menudo porque puedo llegar a más metas, lograr mejores marcas, crear cosas nuevas, correr más rápido, entrenar más horas y alcanzar objetivos inalcanzables.
Si eso pudiera meterlo en una botella y beberlo, oh vaya, creo que a eso le llaman asteroides.
En fin, todos permanecemos a las sombras de nuestro propio Apocalipsis, todo depende cómo actúes cuando llegue.
Photo credit: Silvia Covizt.
1
¿Narcisista?
Si piensas que tu jefe, compañero, colega o pareja es narcisista, es muy posible que estés en lo cierto.
En uno de los extremos sientes una auto-duda aguda, en el otro te encuentras con ese narcisismo tan ególatra.
Es algo difícil de aguantar.
¿Cómo sabes si alguien es narcisista?
¿Lo eres tú?
1. Proyectas inseguridades sin descanso
Imagínate jugar al juego de la patata caliente con el sentido de la pequeñez. Este tipo de personas dicen las cosas, de manera obvia o u sutil, que te hacen sentir menos inteligente, menos realizado, menos competente, menos preparado y menos respetado. Es como si estuvieran diciendo algo así cómo “no quiero que te sientas inseguro, poco importante o pequeño: aquí tu decides como sentirte”. ¿Te suena?
2. Odias las emociones
Los sentimientos significan que puedes ser conmovido por tus amigos, colegas, pareja. Sin embargo, ser conmovido es ser influenciado (en gran manera) y ser influenciado, es conseguir quebrantar tu perfecta autonomía. Lo cual un narcisista odia.
3. El control, siempre, sea como sea
Los narcisistas odian sentir como las preferencias de otros impactan en ellos, desde que no son “completamente independientes”. Así que en lugar de expresar sus necesidades, maniobran o mejor dicho, manipulan a las personas para que encajen en ellas (sus necesidades y objetivos).
Piensa en la persona que pierde los papeles con su pareja porque la comida no estaba lista cuando debía. Pierde los papeles porque en ese momento, está forzado a reconocer que depende de su pareja, algo que prefiere evitar reconocer.
Es personal
Si por cumplir uno de estos puntos debiera considerarme narcisista, posiblemente lo sería. Mi punto débil es el punto tres. He luchado – y sigo luchando – con la grandeza de perder el control. Innumerables han sido las ocasiones que me he encontrado a mi mismo manipulando a otra gente para siempre tener el control, incluso aunque pareciera que no lo tuviera o incluso aunque nunca dejara de perderlo.
¿Cómo lo trabajo? Cuando veo que trato de dominar algo, aunque sea de manera sutil, y me veo a mí mismo en ese camino, lo que hago es dejar que lo que sea me controle a mí y darme cuenta de que está siendo así. Es incómodo, pero funciona.
¿Qué haces con un narcisista?
Mi recomendación: juega su juego hasta que lo necesites, luego déjalo solo bailando.
Photo credit: snickclunk.











