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Cómo crear tu propia (ultra)productividad
La ultraproductividad se puede (y debe) enfocar de diferentes formas, ya que no hay una sola forma de hackear el tiempo. Tampoco hay una sola forma de producir menos, trabajar mejor y/o vivir más. Lo que sí hay es una sola estrategia ganadora, y es la de personalizar nuestras estrategias ultraproductivas con el fin de alinearlas con nuestros estilos cognitivos, así como exprimir cada día.
¿Y por dónde empezamos con esto? Primero identificando tu estilo ultraproductivo y segundo, poniendo en valor tus fortalezas. Algo que inconscientemente hacemos. Es nuestra forma de percibir, procesar y distribuir información, guías y comportamientos.

Sin embargo, es fácil acabar perdido lejos de un método de trabajo que esté alineado con nuestros instintos naturales. Sobre todo, cuando cada día estamos inundados de programas, trucos y herramientas “probadas y que funcionan”.
Eso es algo en lo que llevo trabajando desde 2016 cuando publiqué el libro Ultraproductividad, y ahora a finales de 2019 que lanzo por primera vez el método UP al completo. Vamos a ello y por partes:
1. Identifica tu estilo de productividad
El primer paso para personalizar tu kit de herramientas es el estilo productivo. La mayoría de nosotros caemos dentro de cuatro grandes categorías:
- Lógico, analítico, lineal y orientado a datos.
- Organizado, secuencial, planificador y orientado a los detalles.
- Colaborador, expresivo y emocionalmente orientado.
- Visionario, integrador y orientado a las ideas.
Piensa cómo prefieres trabajar, comunicarte y organizar tu tiempo. Por ejemplo, ¿acabas tu trabajo antes de hora, antes de la fecha límite o esperas hasta último momento? ¿Envías emails breves o escribes novelas? ¿Usas tus manos mientras hablas? ¿O eres más comedido y estoico en tus movimientos? También puedes realizar este test para saber más.
2. Utiliza tus fortalezas a tu favor
Tu estilo de productividad es tan solo una manera de describir tus fortalezas y habilidades, y en qué punto y cómo se cruzan. Una vez lo hayas identificado el objetivo es encontrar formas de potenciarlo.
Por ejemplo, si tu estilo es más lógico y analítico, estarás en tu estilo de productividad cuando proceses datos y desarmes problemas complejos. Si unificas tu fortaleza y estilo con el trabajo, objetivo y meta que persigues, no tengas dudas de que serás mucho más eficiente que el resto.
Si eres de los organizados y orientado a los pequeños detalles, tus fortalezas están en establecer el orden, estructurar proyectos y completar tareas. Estás conectado con asegurarte de que todo pasa a tiempo y que nada se queda en el aire.
Si caes en el grupo de los colaborativos y expresivos, tu habilidad reside en construir relaciones, facilitar la interacción entre equipos, y vender ideas. Eres de los que pueden mantener a todo el mundo en el hilo y ayudar a que todas las partes comuniquen efectivamente.
Y si eres de los visionario e integradores, tu tarea es el cambio, la resolución de problemas y la cohesión de ideas que al principio parecen disparatadas o dispersas. Eres de los que piensan de forma creativa para encontrar soluciones innovadoras, tanto en pensamientos como en ejecución.
Masterclass Ultraproductividad (online)
Como ves, la ultraproductividad es algo personal. No hay una talla estándar para todos. Por lo tanto, cuando encuentres la tuya, es entonces cuando podrás diseñar el traje a tu medida. Así que puedes empezar por aquí: por tu estilo de productividad, por la potenciación de tus fortalezas, y luego, para rematar, por esta masterclass con cuatro claves maestras para ser esa persona ultraproductiva dueña de su tiempo.
Pd. Y si sientes que estás preparada/o para el siguiente nivel, he desarrollado el Método Ultraproductividad al completo para personas como tú.
Atribución imagen: Ankul Kumar.
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Lidérate a ti mismo
Algo sobre liderazgo personal que considerar:
Anticipar la decadencia, decepción o frustración es algo descorazonador, aun así lo hacemos cada día. Aunque anticipar la agresividad es todavía peor, y también lo hacemos cada día. Algo que solo nosotros decidimos hacer, aunque no lo controlemos.
Son enormes los costes emocionales que tiene el crear expectativas, ideales o la tan fácil negatividad que construimos en nuestros días. El más caro de todo, más que la propia brutalidad contra uno mismo, es el boicot mental. Todo ello hace que no podamos operar (por el supuesto miedo), no podamos invertir (ni tiempo, ni recursos, ni energía, ni dinero) de forma inteligente, imposible que hagamos planes a largo plazo. Y nos llena de pena, cohibiendo nuestra creatividad y autenticidad. Es ahí cuando estamos siendo liderados por las circunstancias.

En cambio, la paz tiene un dividendo. La paz económica, política, interpersonal, mental. Nos ofrece espacio para respirar, para descansar y hacer las cosas incluso mejor de lo que eran.
No es necesario que otras personas pierdan para que nosotros ganemos, ojala en España y otros países Latinos aprendamos esta lección rápido. Y mantener un marcador de quién debe qué o quién gana qué, está sobrevalorado.
En resumen, la mejor inversión que vas a poder hacer jamás, será en paz mental. El retorno es incontable, y lo mejor, el viaje (la forma en la que vivimos cada día) se convierte en el propio destino. Esto solo se puede alcanzar a través de un liderazgo persona férreo, consciente, disciplinado y progresivo.
Ese es para mí, el beneficio del autoliderazgo, aprender a vivir con alma y dirección propia. Crea un espacio resguardado donde hacer el trabajo adentro que marca la diferencia afuera
Disrupt Everything #106 – Liderazgo personal
Este nuevo podcast va sobre por qué y cómo tenemos que auto-liderarnos primero. Por qué hay que hacerlo desde el alma, y cuáles son las razones que necesitamos llevarnos donde necesitamos ir. Es un episodio que grabo con base en la experiencia personal, como no podría ser de otra forma, que me ha dado el tener que hacer todo con mis propias manos y yo solo, encontrar lo que debía encontrar, con ganas o sin ganas, y si no lo encontraba, buscar más, sin remedio.

Escucha directa
Índice de contenidos
- Intro.
- 33 razones para estar aquí, para liderarte a ti mismo.
- Los 17 aprendizajes sobre el autoliderazgo de mi vida.
- Fin.
Recursos:
Escucha, descarga, suscripción
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También puedes escucharlo directamente desde la página principal del podcast.
Atribución imagen: Markus Spiske.
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La experimentación es el método definitivo
“Experimentar es el método más importante de conocimiento” – William Blake.
Experimentar con la vida, el trabajo, las relaciones, uno mismo o con lo que sea, es quizá la mejor forma de crecer y aprender. Principalmente porque lo que hacemos cuando experimentamos es jugar, y solo ese acto por sí mismo, lleva una mayor plasticidad del cerebro, adaptabilidad, creatividad y autoconsciencia… Nada puede “enchufar” más a la mente que experimentar.

Los efectos cognitivos y sociales de experimentar son inmensos.
- Mejora la memoria y el enfoque.
- Ayuda a mejorar el aprendizaje de idiomas.
- Resolución de problemas de forma creativa.
- Habilidades mejoradas para resolver fórmulas matemáticas.
- Aumento de la habilidad para auto-regularse a uno mismo.
- Fomenta la automotivación.
- Marca una consecución de metas.
- Cooperación.
- Espíritu de equipo.
- Resolución de conflictos.
- Habilidades de liderazgo.
- Control de impulsos.
- Inteligencia emocional.
Además de otros mucho beneficios como la sensación de realización que da el probar las cosas por ti mismo.
Experimentar es abrir la Caja de Pandora
Incluir la experimentación en lo que haces es un turbo diferente para llevarte a nuevos y diferentes lugares. Así descubrí la Ultraproductividad (durante la preparación del Ultraman UK en 2013), así desarrollé el Alto Rendimiento Holístico, Human Media, Mapmakers, incluso SOP y el Programa de Excelencia. Experimentar me sirvió hasta para empezar con muy buen pie (y resultados) mi carrera profesional en el mundo del marketing de impacto y digital.
A día de hoy, son esos experimentos que realizo a diario lo que me ayuda a estar en estado permanente de reinvención y ser hoy más disruptivo que ayer. Es entrar en un camino donde ya nunca más sabrás qué acabarás haciendo ni dónde llegarás.
No hay equilibrio (todavía)
Es una clave para vivir una vida épica. Si no experimentas no progresas, y si no progresas no hay felicidad interna. Si lees el Tao Teh Ching, descubrirás que tienes que vivir siempre con un equilibrio entre el ying y el yang, y que para hacerlo, primero debes ir a los extremos. Y la única forma de llegar es… Adivina… Experimentar.
Ve, experimenta con lo que te remueve por dentro, y empieza a hacer pruebas. El resto, tendrás que descubrirlo tú solo/a.
Pd. Hoy es el día, a las 20h (GMT+1) mi primera y única masterclass online, sobre Ultraproductividad, Por esa razón no tendrá coste alguno, todavía puedes registrarte aquí.
Atribución imagen: Frank Busch.
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Esfuerzo, empatía y cariño es todo lo necesario para encantar clientes
La atención al cliente solía ser un gran dividendo. Antes, las grandes empresas invertían mucho en cuidar a sus clientes, otras hacían lo mínimo (o incluso menos). Por supuesto, en esos tiempos, nadie podía darte el servicio que podrías soñar. Era imposible permitirse responder por teléfono a todas las peticiones, preguntas o dudas, era muy costoso contratar y entrenar suficientes operadores. Y tampoco podían dedicarte a alguien solo para ti.
Sin embargo, hoy, cuando la mayoría de nuestro engagement es digital, no se requiere un presupuesto sin fin para encantar personas. Todo lo que una empresa necesita hacer para diseñar propiamente un proceso para encantar personas, es comprometerse, es permanecer humanos, es aplicar la empatía, es querer encantar, respetar y admirar a su cliente (aunque sea una sola vez la que se preocupe por todo el proceso, ya que es escalable).

Encantar personas es personal y es humano
Cuando muestras esa humanidad, responsabilidad y excelencia, es fácil:
Crear un proceso que es fácil de usar, claramente etiquetado y bien diseñado.
Construir un sistema de respuestas que no te torture ni a ti ni a tus clientes y entonces elegir si es vía audio, vídeo o texto.
Poner intención en cualquier interacción digital, incluso si crees que no te reportará nada o es fácil malgastar el tiempo del usuario.
Dar valor en cualquier respuesta haciendo ese momento humano, recordando un detalle, sacando una anécdota, confesando un fallo o un gusto.
[Inserta aquí la historia de la aseguradora, compañía de Internet, empresa de telefonía, organismo gubernamental o negocio, que no le importe encantar personas. Uno donde los comités hacen el proceso más lento y molesto. O donde el equipo no trabajó unido. O donde la urgencia del momento hace que la atención y el trato cercano se pierda del trabajo a largo plazo. La cosa vital es, que si una empresa puede utilizar la tecnología medio bien, entonces, cualquier PYME con los recursos básicos (pero ultraproductiva, con automotivación, orientación y excelencia) puede encantar personas.]
Y seguimos en el centro
El titular es siempre: las herramientas son tus interacciones humanas, sobre todo cuando quieras deleitar personas y que estas sean tus mejores vendedores. Y encima gratis.
Sin costes porque se paga en dividendos con lealtad y una muy buena satisfacción del cliente.
Pero, y es un gran pero, hace falta que alguien ahí arriba y abajo, tenga la suficiente inclinación, empatía y amor (propio) como para encantar personas.
Quizá necesitamos cambiar nuestra narrativa a “querido cliente, vamos a torturarte cada vez que interactúes con nosotros, y te preguntarás ¿y cómo es esto posible? Bueno, debido a la pereza y frustración que hemos añadido en el diseño de las interacciones que definen los momentos de la verdad contigo”.
Atribución imagen: Impact.
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Invitación a mi primera Masterclass online – sobre Ultraproductividad
Hoy te envío otra sacudida, la segunda del día, una un tanto diferente a las que estás acostumbrada/o a recibir. Es es una invitación totalmente gratuita a mi primera masterclass de Ultraproductividad. Además de ser mi primera intervención formativa online, nunca antes he impartido una clase maestra a través del canal digital. Sabía que un día llegaría el momento. Hasta entonces, durante todos estos años, y después de cientos y cientos de invitaciones, muchos “no“, y miles de peticiones para que “saque algo online”. Es ahora cuando es hora, ha llegado la ocasión.

Este próximo miércoles 4 de diciembre, a las 20h (GMT+1). Será mediante un enlace privado que recibirás si te registras sin coste aquí. Entonces, podrás participar en un espacio de entre 80-90 minutos donde trabajaré para ti, con el fin de entender cómo la Ultraproductividad te ayudará a ganarle horas al día. Es decir, a recuperar lo más valioso del mundo, el tiempo.
A partir de ese objetivo, que es el más crítico que conozco, iremos bajando a crear un estilo de vida ganador, trabajar mejor y con más enfoque, producir más, crear más, con más intención, propósito y claridad, y sobre todo vivir mejor, que al final es de lo que se trata. Lo haré a mi estilo, con el máximo impacto positivo que pueda causarte si participas. Habrá una sesión de preguntas y respuestas, y algo más que tengo preparado.
Nunca he hecho algo, así, y no sé si lo haré de nuevo, pero pase lo que pase, estoy tranquilo, porque lo importante es que tú, lector/a de mi blog, estés avisado y puedas participar. Si resuena y estás dispuesta/o a cambiar a recuperar lo que es tuyo, a hacer mejor y más importante trabajo y diseñar la vida que te mereces, si es así, haz clic en el botón que encontrarás a continuación…
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La historia real de un educador que ha dejado de educar para robar sueños
Hace unos días, una lectora de este blog me contó una historia real. Una que tiene que ver con ella, con su hijo y con un profesor que no profesa. Hablamos de un educador que no educa, una historia sobre robar sueños.
La historia dice así… Su hijo Tomás de 15 años, está emocionado con emprender, pero sobre todo con la política. Un interesante y muy capaz muchacho, a quien tuve la oportunidad de conocer en un pequeño curso sobre emprender y sobresalir en la vida para jóvenes adolescentes. El cual fue de los sub-proyectos del las 33 acciones sociales que lancé para mí 33 cumpleaños.
Tomás y sus ganas por cambiar las cosas
Según me explicaba su madre: “Tomás escucha todo el tiempo programas de debates y me persuade para que lo lleve a los mítines de cierto partido político. Lo cierto es que le gusta, le nace desde dentro, parece que es su pasión, el poder mejorar la vida de otros. Cosa que aunque parece increíble, ha acarreado problemas en el instituto”.
Espera un segundo, supongo que pensarás que tiene que ver con los compañeros de clase. Me refiero a ese tipo de bullying y esas cosas, pero no, el asunto es todavía más grave.
Cuando una ideología te deja ciego ante el mundo
Según contaba su madre, ha tenido que tomar medidas serias, porque resulta que el causante de una especie de bullying a Tomás, es el propio profesor quien ha soltado comentarios totalmente inapropiados, además de gritarle al niño, según explica la madre. Y todo por su inclinación partidista y fervor político. Esto parece suceder porque el profesor no está de acuerdo con que un niño de 14 años, se ponga una pulsera del partido con que siente que comparte ideales.
Su madre, incluso me contaba que lo último que ha pasado, hace unos días, es que este profesional de la educación instó a Tomás a que se quitara la pulsera. Entonces el joven le preguntó por qué, y este docente argumentó que no podía hacer propaganda electoral en el colegio ni en clase. Tomás, valiente y convencido dijo que no se la quitaba, entonces el profesor amenazó con ir a dirección para que le obligarán a quitársela.
Algunas reacciones del “educador” al respecto:
- “(El partido en cuestión) es una p___”.
- “Todo lo que pasa en el mundo es culpa del capitalismo…”
- También llamó a Tomás “Machista cultural” (porque el niño le había preguntado si fulana no significaba p___).
Al comentar este problema en casa, los padres organizaron una reunión con el tutor. Fue entonces cuando el profesor empezó a gritar al chaval por lo que eso podría suponer para él.

Un educador sin valores, ni agallas
La cosa más interesante, es que esta persona no tuvo el valor para acudir a la reunión y enfrentar un asunto de estas características de forma humana, honesta, íntegra y transparente.
La madre escribía en el email “no, no puede decir lo que quiera porque se le supone educador. Un educador no amedrenta, no grita ni intenta adoctrinar. No está ahí para eso. Si en la educación estamos llegando a estos extremos realmente estoy asustada. Lo que nos queda a los padres es enseñar coherencia a nuestros hijos, porque si en un instituto actúan de esta forma, no sé qué es el resultado que puede salir de ahí…”
Y continuaba “creo que los padres ante esta “mala educación“, somos los que tenemos también que empezar a actuar. Los padres, a veces por falta de tiempo, dejamos pasar las cosas como simples anécdotas. Y como dice “El arte de educar“, nuestros hijos miran hacia donde nosotros estamos mirando, por eso la emergencia educativa no está en ellos, está en nosotros”.
Un educador que roba sueños no es educador
Sobre esta persona no hay mucho que decir. Cada uno tiene los que se merece, él sabrá el precio que está pagando por su ignorancia, aturdimiento mental y bloqueo emocional. Alguien mejor equipado y preparado debería relevarle, y entonces que pudiese ser orientado hacia su verdadera vocación, si es que la tiene.
No podemos hacer leña de un árbol caído. Ni tampoco pagarán justos por pecadores, pero esto es los que ha sucedido. El hecho es innegable, el impacto es tremendo, y la responsabilidad demasiado importante para ser soportada por un educador con tal nivel de mediocridad, mezquindad, incoherencia, egoísmo e insensibilidad.
Si queremos una mejor educación, empecemos por ser personas íntegras. Luego continuemos por ser extremadamente exigentes, a nivel de excelencia humana y profesional, con quién va a liderar a nuestras más jóvenes generaciones.
Un mensaje para Tomás
Lo importante va para Tomás, sigue proyectándote hacia lo que te mueve, y no dejes que nada ni nadie te detenga. No permitas que ellos conviertan sus limitaciones y lastres en los tuyos. Estamos ahí, a tu lado, apoyándote, siempre.
Nadie puede robar nuestros sueños, no hay persona en el planeta tierra que tenga el derecho de hacer algo así. Y quien se atreva a hacerlo pagará por ello con el mayor de los males, el arrepentimiento.
Son los profesores los que tienen que potenciar el potencial de un niño sin importar de donde vienen, quiénes son, cuánto tienen, ni que estén alineados con su sistema de valores o no.
Esa es su labor, y viene con una empatía descomunal por defecto, y si no, no pueden educar.
Atribución imagen: Maryland State Ed Association.
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Tú contra tú
Mientras estamos despiertos, personas tenemos esa pesadilla recurrente, de que alguna cosa, una fuerza invisible que nos paraliza, que nos hace infelices, que nos desmotiva, que nos retiene. Y sentimos que no podemos liberarnos, que no podemos explotar nuestro verdadero potencial. Y que no importa lo que hagamos, no podemos dejarlo atrás, somos los prisioneros de esa fuerza tan desconocida llamada tú mismo. Es ese el reto verdadero, tú contra ti mismo.
Así que permíteme decirte que todo lo que te bloquea y te derriba, esa fuerza. Esa cosa, ese miedo, eres tú.
En la vida, y frente a las penas, hay dos actitudes fundamentales:
- La de los que culpan al mundo.
- Y la de los que preguntan que pueden cambiar y hacer diferente.
Culpar a alguien externo por tú miseria, es mucho más fácil, y más gratificante para tus deseos principales, de esa forma no es tu responsabilidad.
¿Sabes lo que es realmente interesante? Que queremos y esperamos que los demás nos den garantías, pero no estamos dispuestos a dárnoslas a nosotros mismos.
Ese es el problema con la mayoría de nosotros, siempre quejándonos, excusándonos y culpando al entorno.
Y no, porque a diario, te debes una explicación a ti mismo, y a nadie más.
Tú contra ti mismo
Por eso, cada mañana debes mirarte al espejo y decir “aquí estamos, mi mejor aliado y mi peor enemigo, uno va a potenciarme y el otro a sabotearme, bien, juguemos, démoslo todo, vayamos a muerte”.
Eres el/la único/a que puedes empujarte:
No más televisión.
No más snacks.
No más series.
No más dulces.
No más indulgencias.
No más quejas.
No más mediocridad.
No hasta que no seas quien quieres ser.
Tienes que darte cuenta de que aunque eres tú contra ti mismo, al final, te debes mucho a ti mismo.
Soy yo mismo, todo
¿Sabes cuál es mi más feroz competencia? Yo mismo.

Cada día requiero de mí mismo mucho más de lo que cualquiera podría humanamente esperar.
No compito con nadie, compito contra lo que soy capaz de hacer.
Siempre es tú contra ti mismo. Siempre lo ha sido y siempre lo será.
Tú eres el que tendrá que levantarse cada mañana con autodisciplina y actitud imparable para arrasar, partirla y crear un impacto inolvidable.
No coach, no mentor, no entrenador, no jefe, no Ángel Gabriel, tú contra ti mismo. Siempre.
Atribución imagen: Looker Media.



















