Experimento 80 días para probar lo improbable: puesta a punto

By Isra Garcia  //  Disrupción, Experimentos, Lifestyle, Retos  //  1 Comment

experimento probar lo improbable - plantila fase tresSi bien es cierto que lancé el experimento a falta de 55 días, aunque hablaba de 80 días, y es a partir de ahí cuando he empezado a crear el cuadro de mando para el desarrollo del sistema de estilo de vida que me permita llegar a La Gran Hazaña, compromisos profesionales y personales. También es cierto que llevo trabajando en ello desde principios de agosto, por ese motivo y para estar oídos en la misma página, voy a compartir contigo, aquí, los avances desde el inicio hasta día de hoy. De esta manera podrás seguir la evolución desde el puño de partida real, es como una puesta a punto.

Voy a desgranar el experimento en pequeñas secciones para una mejor asimilación y seguimiento.

Parte física: entrenamientos cruzados por ciclos

Primero voy a explicarte en que se han basados mis entrenamientos desde el primer día hasta llegar a ayer, que fue cuando finalicé el tercer ciclo.

Para preparar mi próximo desafío, 6 distancias Ironman consecutivas en 6 días consecutivos, sabía que una de las cosas más demandantes del reto sería el cansancio que iría acumulando durante cada día hasta llegar al sexto, por ese motivo pensé en crear ciclos de entrenamientos de 6 a 8 días (dependiendo de viajes, compromisos y trabajo extendería a 6 o a 8). Está funcionando, mi cuerpo está respondiendo y está recuperando más rápido que hace unos meses. A mayor intensidad de actividad, mayor y más rápida adecuación del cuerpo.

Entre ciclo y ciclo dejaría entre 3 y 4 días de descanso (esto variaría incluso a 5 dependiendo de lo que me pida el cuerpo y obviamente mis responsabilidades profesionales y personales). En esos ciclos, hasta el próximo que empieza este sábado, incluiría dos disciplinas alternadas, natación – ciclismo o ciclismo – carrera, siempre dejando el ciclismo, parte en la que probablemente ande más flojo. Entreno entre tres y cinco horas al día entre semana y de cinco a siete el fin de semana. Estas disciplinas se verían cruzadas con Pilates, dos o tres veces por semana y Bikram Yoga, entre dos y tres veces por semana y entrenamientos funcionales de tren inferior y superior, también dos o tres veces a la semana. Esto se ha visto potenciado por entrenar a 2.600 metros de altura en este tercer ciclo que he pasado en Bogotá.

Eso ha sido exactamente lo que he hecho en estos tres ciclos:

  • El primero con 38 horas y 8 días, en Valencia.
  • El segundo con 28 horas y 5 días, en Valencia.
  • El tercero con 32 horas y 8 días, en Bogotá.

Aquí puedes ver el ciclo uno y el ciclo dos más en profundidad. En la imagen adjunta puedes ver el ciclo tres.

Previamente realicé algún entrenamiento suelto y sobre todo, cuando estaba en Ibiza y Madrid, antes de comenzar los ciclos me enfoqué en tres clases de Pilates a la semana y cuatro o cinco de Bikram Yoga. Esto con suerte me daría más control, flexibilidad, más definición y potencia. Así ha sido.

A partir del próximo sábado comienza el entrenamiento intensivo, incluyo una tercera disciplina. Es decir, tres al día e incrementan las horas. Será divertido ver que sucede y cómo esto afecta al experimento y a mí mismo.

Descanso

Vital para mí durante los 80 días. Salvo excepciones nunca bajo de las 8h. Si bien es cierto que hay excepciones, pero trato que sean lo más puntuales posibles. Si me acuesto a las 2am, me levanto a las 10am, si lo hago a las 10pm, entonces me levanto a las 6am o 7am, si puedo dormir más horas, trato de hacerlo.

Los días de descansos entre ciclos los utilizo en ocasiones para hacer Bikram Yoga o para desconectar por completo, 6 u 8 días seguidos entrenando a alta intensidad se vuelven algo pesado y aburrido.

Alimentación

Estoy empezando a ser estricto. Estas pasadas semanas apenas he comido carne ni pescado. Mucho arroz, pasta de espelta, kamut o maíz. Pan 100% de centeno. Leche de almendras con cereales de espelta. Dos o tres sopas de miso al día, infusiones hepáticas y digestivas, té de kukicha, todo lo que el Dr. Rubio ha considerado a la hora de diseñar mi plan de alimentación específico para el experimento. En la próxima actualización del experimento compartiré este plan más concretamente.

Algo de lo más destacable podría ser la armonía que existe entre la forma en la que me alimento y la consciencia que tomo por comer solo cuando mi cuerpo lo pide. Hay días que hago dos comidas únicamente y noto cero resultados negativos, tengo la misma energía, fuerza, capacidad de concentración, intensidad, todo igual. Hay días que el cuerpo dice de alimentarme tres o cuatro veces, sin problema. Tampoco tengo un horario fijo para cada comida, el único reloj que sigo aquí es el de mi cuerpo, escuchándolo bien atento. He aprendido a alimentarme cuando mi cuerpo lo necesita de verdad, no cuando se supone que debes hacerlo. No obstante, en ocasiones, cometo excesos, nada parecido a la comida basura, no, pero sí salgo de la línea.

No tomo sal, azúcar, harina, trigo, lácteos, absolutamente no.

Trabajo y otras actividades

Aquí es donde realmente sí he empezado ahora, a seguir y monitorizar todo el trabajo y actividades “extra-escolares” que realizo para poder entrelazarlo con todo lo que forma mi estilo de vida, todo bajo un cuadro de mando (excel amigos y amigas). Estoy midiendo parámetros como:

  • Gestión y dirección de proyectos.
  • Blogging.
  • Reuniones.
  • Conferencias, talleres o clases.
  • Viajes.
  • Ocio.
  • Conmutar.
  • Horas de trabajo.
  • Horas de sueño.
  • Cocinar.
  • Llamadas.
  • Iniciativas e ideas que se están desarrollando.
  • Comidas o cenas.
  • Entrevistas.
  • Escribir libros.
  • Masajes terapéuticos o tratamientos de cuidado personal.
  • Eventos, hechos o actos excepcionales.

Déjame decirte que cuando colocas todo esto en un mismo marco de trabajo, junto a otros factores que influyen en tu día a día y juntos forman lo que eres, te sorprendes viendo lo que eres capaz de hacer en un solo día. Ejemplo:

Martes 8 de noviembre:

  • 94,63 kilómetros de bici estática en 02:56h.
  • 7,7 kilómetros de carrera a pie en 30:26 minutos.
  • 45 minutos de circuito de fuerza de tren superior 5x3x20.
  • 1 hora de pilates.
  • 30 minutos de gestión de proyectos.
  • 3 reuniones en 1h.
  • 3 horas de taller sobre marketing digital.
  • 3 horas de trabajo.
  • 1:30 horas invertidas en conmutar.
  • 8:06 horas durmiendo.
  • 1 hora invertida en comer.
  • 10 minutos de llamadas.
  • 4 iniciativas trabajadas.
  • 1 hora invertida en blogging.

Mi productividad está estallando. Ultra-productividad. Al mismo tiempo que mejoro la calidad del trabajo que hago al ser cada vez más consciente de lo que hago y cómo lo hago.

La clave para mejorar: probar fórmulas

Todo ello me da el equilibro necesario para rendir física, intelectual y emocionalmente al máximo de mis capacidades, las cuales día a día trato de estirar un poco. Ya sea a través de ir probando fórmulas:

  • Hacer una comida al día y monitorizar sensaciones.
  • Empujar hacia un entrenamiento de 5 o 6 horas en ayunas y monitorizar sensaciones.
  • Subir a una bici estática siete horas a una cinta tres horas y monitorizar sensaciones.
  • Descansar más horas y monitorizar sensaciones.
  • Trabajar menos tiempo o más tiempo y monitorizar resultados.
  • Incluir nuevas actividades o experimentos (como este) y monitorizar mejoras en mi estilo de vida.

Date cuenta como monitorizar va de serie, claro, eso me permite poder contrastar resultados y evolucionar, avanzar.

Algunas conclusiones

  • Pensar, probar, evaluar, contrastar, modificar, re-pensar, volver a probar diferente, evaluar, medir, repetir, qué potente es este proceso cuando lo tienes bien estructurado.
  • El descanso y la alimentación son claves para lograr el mejor rendimiento deportivo posible al que pueda llegar cada uno.
  • Estoy logrando trabajar por micro-ciclos de 30 minutos para realizar el trabajo importante. El resultado es mejor que cuando dedico una hora entera. El trabajo que no es importante ha desaparecido de mi día, no tiene cabida. Cuando esto sucede es como bailar el Moonwalker de Michael Jackson, te mueves eficientemente sin apenas emplear energía mientras la gente aplaude.
  • Pensaba que sería casi impensable poder entrenar durante estos nueve días de mucha agitación en Bogotá. Bien, logré llegar a desarrollar el 70% de la preparación al ritmo que tenía pensado. Llegué a creer que apenas habían hueco. Esto ya ha supuesto una pequeña señal de que el experimento comienza a funcionar.

Diseño plantilla: Charlie Abad.

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