Experimento: vivir sin Smartphone – tercera semana

vivir sin smarthone - experimentoPasando el margen de los 25 días sin smartphone, sin whatsapp, sin recibir llamadas entrantes y sin estar conectado en todo momento, estas son algunas de las conclusiones acerca de la tercera semana de este experimento.

Resultados semana 3

Resolución complicaciones:

  • Viajes y desplazamientos: pensé que no llevar smartphone al tener que viajar entre países supondría un gran pero, no, estaba equivocado. Es posible que la tablet en ocasiones hiciera de smartphone, lo que era seguro es que durante estos viajes no estuve tan atado al iPad como lo estaba al iPhone. Al tener más tiempo cuando viajas, es más frecuente está todavía más conectado a la unidad inteligente de teléfono. Al no poseerlo, utilicé más el mac, lo cual fue favorable, me permitió ser más productivo en las tareas necesarias para avanzar en mi trabajo. Al mismo tiempo, esto es importante, tuve más y mejor tiempo para apreciar el viaje, conocer a la personas que se sentaba a mi lado y disfrutar de mi pasatiempo favorito en los aeropuertos, observar a la gente observar.
  • Independencia y libertad: con esto quiero decir que cuando decidí empezar con este experimento, quizás fue más fácil porque estaba con Juan y eso significaba que podría ser menos independiente en caso de energía o necesidad. Sin embargo, en estos días no ha habido mucha diferencia, en cuanto los aspectos técnicos y tecnológicos me refiero, si hay diferencia en el factor humano, obvio. Básicamente, lo que he acabado aprendiendo al final del día, es que un smartphone no es imprescindible. Sin embargo, la idea de vivir sin ello se hace insoportable. Quizás por el miedo a perdernos algo mágico, o no recibir esa llamada que signifique el salto al estrellato o estar desconectado cuando entra el email de ese cliente que demanda una consultoría de cinco cifras. Un secreto: nada de esto suele ocurre cuando estás tan conectado, eso es fruto de estar conectado en el momento estableciendo esas relaciones humanas que determinarán el resultado posterior. Es una consecuencia.

Complicaciones no resueltas:

  • Deporte: como dije en la primera semana de experimento, soy totalmente adicto a utilizar la APP Nike+ cuando salgo a correr, llevo todo este tiempo sin usarla y vaya, me produce algo de frustración el no poder hacerlo. Supongo entonces que los amigos de Nike han hecho excelentemente bien su trabajo de gamificación, ya que estoy algo enganchado a ello, desde hace años. Esto no está resuelto, todavía.

Complicaciones y desventajas:

  • Urgencias: de la misma manera que ocurrió la semana pasada, ante las urgencias es cuando eres más vulnerable al no usar smartphone, o al menos así me veo. En ese momento es cuando más recurres a tu pequeño dispositivo para hacer una llamada, enviar un mensaje de voz, un email o consultar algo. Sobre todo si esto ocurre fuera de tu casa o puesto de trabajo. Incluso creo que es posible que esto se pueda acrecentar más, una vez esté en mi país donde ya no estoy conectado a puntos WIFI, sino a red 3G/4G. Hoy mismo hemos tenido varias complicaciones debido a trámites burocráticos de empresa y rápidamente he trabajado con skype y sus llamadas internacionales para solucionarlo, desde el mac y desde el iPad.
  • Sensación de vacío: es la que algunos días siento cuando quiero alcanzar a alguien que usualmente alcanzaba por medios de mensajería instantánea como whatsapp o i-message (aunque este último todavía lo pueda utilizar). Si bien es cierto que no soy un usuario muy intenso del teléfono o whatsapp, ambas herramientas me permitían conectarme a personas de las que ahora no se absolutamente nada.

Facilidades y ventajas:

  • Despreocupación: eso es lo que más y más siento, me siento despreocupado de las cosas que antes parecían muy importantes y ahora visto desde otro ángulo, no lo son tanto. Permíteme explicarte, ya no miro hacia atrás cuando salgo de un taxi, ya no vuelvo a casa cuando me toco en los bolsillos y me falta algo, ya no estoy pendiente de cuantos mensajes tendré a la mañana siguiente. O si alguien habrá llamado con alguna queja o sugerencia por mi trabajo. Ya no vivo pensando en quien sería la persona que me llamó con número desconocido. Nunca había sentido una sensación de desahogo como hasta ahora, principalmente porque la manipulación de los dispositivos móviles es tan sutil, que apenas te das cuenta de que dependes de él y no al revés.
  • Puntería: ahora publico en menos en las plataformas sociales, no hay tanta tentación para mí en estos momentos. Midiendo publicaciones en los diferentes espacios online e pasado a publicar un 50% menos, sin embargo las publicaciones han tenido más calidad, por el indice de conexiones, de contactos por email, comentarios e incluso propuestas de trabajo debido a las publicaciones. Quizá sea solo fortuna. Lo sabremos en un periodo más prolongado de tiempo, cuando pueda medir todo con más exactitud.
  • Dedicación: primero a mis clientes, amigos y familia y luego a mi comunidad, mi capacidad para interactuar con todos ellos ha incrementado casi el doble y esto es paradójico, por que se supone que estoy más desconectado que nunca. No, ahora el pasillo hacia todos ellos está despejado y llegar es más rápido y eficiente.
  • Bienestar general: no sé exactamente como explicártelo, supongo que es la suma de estas tres semanas de experimento, pero me siento realmente mejor que cuando tenía smartphone. Veo las cosas con más claridad, mi concentración en las tareas y responsabilidad que me importan, ha aumentado. La calidad de las relaciones personales y profesionales es más respetuosa y atenta, eso se nota. Mi productividad roza lo absurdo, en Rescue Time estoy alcanzando semanas de 55 horas de trabajo con índices de productividad a los que únicamente me acerqué cuando preparaba Ultraman, hablo de un 83%. Tengo más  – y creo – mejores ideas. Noto que mi capacidad de reacción y atención es inmensamente mayor. Y no tengo la sensación de estar siempre conectado, lo cual es bueno para mi curiosidad y creatividad.

En unos días llego a España y ahí empezará otra fase del experimento, puesto que la exposición a estos inputs es considerablemente más elevada. Debo confesar que estoy impaciente porque suceda, lo que estoy aprendiendo con este experimento está superando mis expectativas Espero y deseo que esté entregándote algo de valor y utilidad a ti también. De momento, al menos al llegar, he decidido que no voy a correr a la primera tienda de Apple a comprarme un iPhone (ni a otra tienda a comprar cualquier otra marca).

Photo credit: krocky meshkin.

  • Vicente Úbeda

    Hola de nuevo Isra, dado que perdimos el teléfono simultáneamente, llevamos prácticamente el mismo tiempo con el experimento. Aunque yo no tengo tan monitorizado todo, puedo confirmarte todas y cada una de las ventajas que mencionas. Como anécdota, el primer día que salí de casa sin teléfono debía ir a una dirección concreta a recoger unas prendas de ropa. En aquel momento me di cuenta del grado de desatención que tenía, ya que al llegar al lugar no recordaba el piso ni la puerta. Estamos tan acostumbrados a utilizar la memoria y la inteligencia del teléfono, que en ciertos momentos perdemos la nuestra. Me sentí estúpido, no por no recordar el timbre, sino porque la realidad es que no había prestado suficiente atención para retenerlo. En tres semanas siento que he aprendido a escuchar y a prestar más atención, estoy sacando más horas de lectura, menos distracciones y disfrutando más del mundo real.

    Cuando dispones de facebook, twitter, formulario en la web, 4 cuentas de correo electrónico, Skype, conservas tu teléfono fijo y tus compañeros y amigos saben donde vives, quien no te encuentra es porque no quiere.

    Gracias por contarnos tu experiencia, sin duda me ayuda y me refuerza en mi decisión.

    PD: Quizá te interese el Garmin 920XT para entrenar, es la leche para triatlón.

  • Brillante Vicente, la atención que presentamos a cada situación aumenta y con eso la calidad de la interacción que ahí ocurre.

    Conectar no es problema, como decía hace unas horas en Facebook, cualquiera debería probar vivir un mes (o apenas unas semanas) sin smartphone, únicamente para contrastar y comparar que se siente al otro lado, y después decidir qué hacer.

    Pd. Recomendación recibida, llega en el momento justo, gracias.

EL PODCAST

IG - LA AGENCIA

LOS LIBROS

Google+