No tienes que sentir que debes hacerlo para hacerlo

No negocies contigo mismo

La regla número uno para reprogramar tu mente, entrenarla, condicionarla y prepararla para ser tu aliada – y no tu enemigo, es que no negocies contigo mismo, nunca dejes que lo que sientes, quieres o te apetece mande sobre nada. Haz, haz y haz… aunque no sientas que debas hacerlo, aunque no creas, solo ve en contra, pronto todo tendrá sentido.