La verdad sobre Desafío por la Vida

By Isra Garcia  //  Aventuras, Iniciativa Social, Proyectos, Retos  //  3 Comments

DV-símboloHoy faltan 9 días para mi segunda aventura solidaria, Desafío por la Vida, 3 distancias Ironman repartidas en tres días seguidos en las ciudades de Santa Marta, Barranquilla y Cartagena, el 4, 5 y 6 de junio en en Colombia. Una iniciativa construida para recaudar fondos con la finalidad de construir el primer centro de atención en Bogotá para los niños con cáncer de todo el país, colaborando de la mano con la Fundación María José.

Hace unos meses hablaba sobre ello aquí.

Un viaje inesperado

Llegar hasta hoy ha sido algo realmente complejo en este proyecto, considerablemente más complejo que Ultraman y Burning Man Quest. Ha habido dudas, mucha incertidumbre, temores, presión y bastante crispación, paradójicamente nada ha tenido que ver con la parte física (o mental) de los entrenamientos. Ha sido un camino lleno de obstáculos, nunca hubiera imaginado que surgirían tantas adversidades, hasta el punto de querer abandonar y olvidar el proyecto.

Algo dejó de ser increíble

Lo que empezó como algo grandioso, parecía diluirse poco a poco. Falta de planificación y organización. Escasa coordinación y de todo menos trabajo en equipo, disputas de poder y liderazgo, de ego y autoridad. Nadie parecía ponerse de acuerdo para poder avanzar firmemente. Cuando todo quedaba claro en una reunión, a los dos días volvía a desmoronarse. Las responsabilidades asignadas quedaban continuamente en el aire. La ilusión y empuje se perdía, las partes implicadas perdían la motivación hasta tal punto de abandonar el proyecto o hasta un punto más forzado donde inevitablemente era necesario que abandonaran el barco. Esto es triste, pensaba, cómo algo tan bonito y con un fin tan fascinante, se estaba convirtiendo en un losa tan pesada como las piedras de un panteón.

El timing fue desproporcionado, las legislaciones para donaciones y pagos online en Colombia dilataban todavía más el proceso. Luego problemas para hacer donaciones online, falta de respuesta inmediata y podría continuar con una larga lista de dificultades.

Emocionalmente exhaustivo

Antes de emprender los tres días de aventura, no queda la menor duda de que lo más agotador no serán los 678 kilómetros a recorrer en tres días, sino todo lo vivido desde semanas antes de lanzar el desafío a finales de marzo. El trabajo emocional hasta llegar aquí ha sido como prepararte para tres Ultraman seguidos. Al mismo ritmo que trabajas, viajas, vives y preparas física y mentalmente un desafío de este tipo. Si has seguido mis entrenamientos y algo de mi día a día, sabrás a lo que me refiero. Ha sido demoledor, las buenas noticias es que hemos resistido.

Golpe crítico

Esto se complica verdaderamente cuando mis dos compañeros de aventura y grandes amigos, Roberto Moreira y Christian Misle, confirman que por motivos profesionales y personales de fuerza mayor, posiblemente no puedan estar durante esos tres días. Motivos que conociéndoles, van más allá de lo que está a su alcance para poder hacer que suceda. Sin duda ellos estarán conmigo desde el primer al último kilómetro.

Es mi culpa

A todo esto, sólo puedo decir, lo siento, es mi responsabilidad, es mi culpa. Si el cometido de Desafío por la Vida fracasa, será mi fracaso. Me adueño de ello. Mi empuje, determinación e ímpetu nos ha llevado hasta esta situación de no retorno. Quizá debería haber hecho como el 95% de las veces que tomo decisiones empresariales o personales, haber escuchado a mi instinto, algo no iba bien. Eso antes de empezar o cuando todavía no era demasiado tarde y no había tanto invertido.

Este ha sido el peor project management que jamás he llevado a cabo. No he liderado correctamente, no he sabido elegir bien a las personas que debían coordinar este proyecto, no he logrado hacer participe de la visión a los responsables, junto conmigo, de que esto funcionara.

No habrá marketing

He decidido parar todo el trabajo de medios de comunicación que tenga que ver con mi persona y la causa, no porque no quiero potenciarlo, sólo que no quiero llevarme nada de popularidad o gloria de esto, en absoluto. Todo el crédito, por favor, que sea para la Fundación María José y para construir ese centro de atención para los pequeños genios pelados. No habrá marketing, no habrá equipaciones, ni habrá demasiado ruido, tampoco el despliegue al que podría estar acostumbrado. Pienso que hacer lo contrario no sería noble ni honesto con las circunstancias. Sí, las donaciones seguirán y por mi parte voy a tratar de seguir potenciándolas, hoy, mañana y pasado. Y durante los tres días de desafío. #DesafíoVida no necesita focos hacia Isra, necesita personas que decidan hacer una donación por la causa. Así que todos nuestros esfuerzos irán en esa dirección.

Sucederá, no hay otra opción

Todavía hay unos pocos que seguimos empujando y donando toda la energía a la causa. Esos pocos estaremos el 4 de junio en Santa Marta, listos para lo que venga, estemos solos o acompañados, con equipo o sin equipo, con apoyo multitudinario o con apoyo mínimo (o inexistente), con medios de comunicación o sin ellos. Con patrocinadores o sin patrocinadores. Con ruta o sin ruta.

Hemos invertido demasiada ilusión, esfuerzos y lo más importante, tiempo en hacer que #DesafíoVida fuera una realidad, no vamos a abandonar, no nos detendremos hasta que no crucemos la línea de meta el 6 de mayo en Cartagena de Indias. No nos importa el tiempo que nos tome, no nos importa si tenemos que ir solos y sin equipo, no nos importa que no haya cobertura a tiempo real en las redes sociales, nos da igual el marketing y los focos. No nos importa ni siquiera cruzar la meta imaginaria. Lo que sí nos importa, nos quita el sueño y nos va a llevar hasta el final, es honrar el esfuerzo de las personas que han creído en este proyecto y han donado por la causa, y sobre todo sentir que llegamos hasta el final por aquello en lo que creemos y por lo que vivimos, generar impacto positivo, en este caso en esos casi 500 niños que ahora forma parte de la Fundación María José. Es por eso que estamos dispuesto a viajar absolutamente solos y cumplir con nuestro compromiso, hasta el final.

Nunca perdimos la esperanza, nunca, nos vemos el 4 de junio en Santa Marta.

Ojalá esto resuene contigo como lo ha hecho conmigo y participes con un pequeño gesto.

Artwork: Charlie Abad.

  • Sònia Rodríguez

    No te había escrito hasta ahora. Hoy tocaba.
    Este punto en el que uno decide dejar de ser el foco de atención implica una renuncia pero no un fracaso. Hay proyectos que son a larga distancia, funcionan con un timing más prolongado, pero si tienen estrella sobreviven por sí solos, cuando llega el momento. Deseo que así sea.
    No soy una runing woman ni me llega mi economia para ir a Colombia a esperaros en la meta con agua. Al intentar hacer donación online, me ha dado fallo de internal server (esto es la era de internet)…en un rato lo vuelvo a probar.
    Escucha el Taranta nuevo de Ludovico Einaudi y corre hasta la meta.
    Lo demás, llegará.

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