Cada día que pasa tengo más problemas con los halagos y con las críticas – destructivas y sin fundamentos – pienso que no cambian nada, realmente no influyen, ni aportan valor o te hacen mejor, tampoco hacen algo que verdaderamente importe. Sólo son distracciones que nos apartan de dibujar el mapa.
No Son Reales
Las críticas y los halagos no son reales, lo siento, lo pienso así. Piénsalo, cuando alguien te dice lo bueno que eres. Ejemplo: «Eres un crack» o por otro lado, te critican. Ejemplo: «Ese tío es un capullo, un flipado, un indocumentado.» Ahí están tomando únicamente un fragmento de tu esencia, es como coger una pieza de un puzzle y valorarla, está incompleto. No definido como debería. Entonces el juicio de valor que emitimos, no es objetivo. No es real.
Tengo un Problema
Realmente tengo un problema grande con los halagos – las críticas destructivas no me importan nada – cuando halagamos a alguien, no ayudamos, más bien todo lo contrario. Alimentamos su ego y le distraemos del trabajo que importa. Los halagos son el asesino de la humildad.
Por otro lado, cuando criticamos – de manera destructiva – tampoco ayudamos ni lo hacemos con la intención de ayudar. Las críticas destructivas son la esperanza y el consuelo de los mediocres que sólo buscan limitar y controlar a aquellos que van directos a hacer que algo suceda.
Halagos y críticas, los dos, son tan sólo una excusa para que nuestro dark side busque reafirmación. Ignóralos.
Photo credit: blog de cine.
Cada día lo entiendo más. Gracias mil por equipar de esta manera.
Hay que seguir.
Sobre los halagos tontos de esos que hablas… No será que el resto son mediocres y que cuando alguien realiza bien su trabajo la gente se sorprende… yo me los tomo de esa manera…
Muy buena apreciación Samuel, nunca lo había pensado así y me parece muy válida. Muchas gracias por compartir y comentar.