Cómo obtenerlo todo

viernes, Jun 11

Empieza por abrazar el vacío.

Intenta llegar vacío.

Empléate a fondo para no poseer nada.

Haz lo que sea para andar ligero.

Menos ropa podría ser una opción.

Quita esa losa de tu espalda llamada expectativas.

Deja las suposiciones en la mesita de noche justo al despertar.

Búrlate de tus propias conjeturas.

Deja esa explicación para hace tres años.

Piensa en no pensar pensando.

Deshazte de una cosa al día.

Échate a un lado cuando la vida vaya a intervenir (casi siempre)

Haz que las cosas sucedan en el momento en el que el universo te diga “hazlo ahora, esta es tu participación”

Sonríe cuando quedes como un ignorante, eso será muy sabio.

Sigue el ejemplo del venerable monje que dejó el pensamiento en el río y no lo cargó con él durante 24 horas tal y como hizo el monje novicio.

Ilústrate con Buda, quien dejó escapar el hecho de que su primo intentó acabar con su vida en dos ocasiones, y ante eso, respondió con amabilidad y compasión, respondiendo “ni tú eras el mismo que intentó matarme, ni yo soy el mimo que casi pierde la vida”.

Sé ese aprendiz eterno que vacía su taza en cada encuentro fortuito con la vida, para que esta la llene con toda su magistral sabiduría.

Ven aquí a llevarte nada.

Empieza por abrazar el vacío

Prepárate para no tener meta, aunque no tener meta pueda parecer una meta, no quieras, solo permanece ahí, haciéndolo, sea lo que sea aquello que hagas. Si es dormir, duerme. Si es comer, come, si es bailar, baila, si es sexo, ten sexo, si es escribir, escribe, si es escuchar, escucha.

Recorre todo el camino solo para haberlo recorrido.

Llévate lo que ya te has llevado.

Recibe sin apego, da sin orgullo. Da sin apego, recibe sin orgullo.

Ignora todo indicio de que te llevarás más de lo que mereces, por si acaso.

Deja ir la excitación que crea la posibilidad de que la suerte va a jugar a tu favor.

Sumérgete en el caos que supone cualquier circunstancia.

Desapégate de la ilusión de que hay algo tuyo, incluso tú mismo.

Así es como se vive libre. Creo.

Y sí, lo adivinaste, no hay nada que obtener, así es cómo se obtiene todo, empieza por abrazar el vacío.

Atribución imagen: Thiken.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ENTRADAS RELACIONADAS

Lo “único” que me queda

Lo “único” que me queda

He empujado mi vida tanto, he vivido tanto, he caído tanto, he intentado tanto, he experimentado tanto, he dado tanto, he recibido tanto, he descubierto tanto, que esto es lo único que me queda: virtud y todo el tiempo del mundo, aquí y ahora. "Primero estudiemos en...

leer más
¿Dónde está “yo”?

¿Dónde está “yo”?

¿A quién proteges cuando no hay un “yo” que defender? A nadie, bien, entonces ya puedes marchar en paz. ¿A quién hay que cuidar cuando no hay un “yo” que alimentar? A nadie, bien, ahora ya puedes preocuparte por los demás. ¿A quién hay que salvar cuando no hay un “yo”...

leer más
Rompe las cadenas de tus juicios

Rompe las cadenas de tus juicios

Cuando llamas a las cosas por su nombre y no añades etiquetas, puedes ver la vida tal y como es, entonces, se te concede el permiso de encontrar paz mental y liberación de las cadenas emocionales. No es lo mismo decir "hoy he trabajado 15 horas y he completado 5...

leer más

PRÓXIMOS EVENTOS

¡No hay eventos!

¿QUIERES MÁS? SÍGUEME

BUSCAR SACUDIDA

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Search in posts
Search in pages

suscríbete a mis chispazos especiales (blog)

Si dejas tu email en esta casilla, cada mes recibirás todo lo mejor que pruebo, hago, encuentro, utilizo, aprendo y descubro. Además de recibir recursos de alto rendimiento, superhábitos, habilidades núcleo, marketing de impacto y ultraproductividad.

Pin It en Pinterest

Compartir esto