Rompe las cadenas de tus juicios

martes, Jun 01

Cuando llamas a las cosas por su nombre y no añades etiquetas, puedes ver la vida tal y como es, entonces, se te concede el permiso de encontrar paz mental y liberación de las cadenas emocionales.

No es lo mismo decir “hoy he trabajado 15 horas y he completado 5 tareas, una cada tres horas”, que decir “hoy, a pesar de haber trabajado como un animal, he sido realmente muy poco productivo, esto no puede seguir así”.

Cuando dices “hoy apenas me ha prestado atención, no me ha dado amor, ya no me quiere”, a veces lo que sucede es “mi pareja ha estado en su proceso, he observado que no ha parado ni un segundo, además, algo le preocupa o la tiene muy enfocada”.

“Hoy algo que he intentado no hay salido como mi mente dibujó en mi cabeza para mí” es distinto a “soy un fracaso”.

“Esta persona se levanta todos los días a las 5 de la mañana y se pone a trabajar dos horas más después de cenar, todo ello para hacer trabajo extra” no es lo mismo que “no tiene vida, solo piensa en su trabajo”

“Apenas dedica tiempo a tu familia, siempre de viaje, siempre de comidas con clientes, siempre en convenciones o ferias” es bastante opuesto a “está siendo responsable con el tiempo y esfuerzo que significa sacar adelante a una familia”

Una persona que come rápido es justamente eso, un ser humano que se alimenta con más rapidez que otro. No creo que sea “un ansias”, “alguien a quien le faltan modales” o similar. Y si lo fuera, ¿quién te crees tú que eres para juzgarlo? Falta ecuanimidad.

Alguien que actúa así, está meramente actuando de esa forma, no es que “hace esto porque es esto o lo otro”, ¿tú qué certeza tienes para establecer ese hecho de forma tan lapidaria?

Cuando alguien que amas, respetas y admiras actúa de forma contraria a la que esperabas, usualmente se escapa un “no me esperaba esto de ti”, o “me has decepcionado”. Sin embargo, cuando supera tus expectativas sueles decir “eres un crack” o “estás hecho de otra pasta”…

La ecuanimidad es el camino hacia la encontrar paz mental

la ecuanimidad el camino hacia encontrar paz mental

Epicteto decía que una persona que bebe tres o cuatro copas de vino es una persona que hace justamente eso, no que es un borracho. Y que una persona que no toma un baño en unos días pues no toma ese proceso, no necesariamente es un “guarro”.

Si quieres romper las cadenas de tu infelicidad y encontrar paz mental, recuerda llamar las cosas por su nombre y no añadir juicios o suposiciones basados en tus propios sesgos, porque eso solo conduce a la intranquilidad y la desdicha.

Las cosas son solo lo que son, no lo que tú crees que son.

*Atribución imagen: webted.

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