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La música electrónica y “la noche” se quedan sin alma

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  17 Comments

el ego de la noche - música electrónicaLlevaba ligado al mundo de la música electrónica y la noche desde 2006, época en la que empecé a trabajar como jefe de RR.PP en Gaud!, una sala que en ese momento empezaba a despegar en mi ciudad natal. Ahí todavía estaba lejos del mapa, muy lejos. Más tarde, en 2008 estuve también trabajando de Barman en “The Honey Club” Brighton, al año siguiente entre en Picnic Group donde ya conecté de manera más seria con la parte profesional de la noche. Clientes como Barraca, el sello musical Barraca Music, Luis López, Mar-T y otros artistas. Siguiente periodo, apenas llegar de EE.UU, en 2010 Amnesia Ibiza me ofreció una oportunidad como responsable de social media, al año pasé a director de marketing digital y el año pasado ejercí las mismas funciones además de la mayor parte de tareas que tenían que ver con la dirección de marketing del grupo.

Mientras hacía todo esto, desde 2012 a 2013, en IG, lideramos el proyecto de Music On y la marca personal de Marco Carola. A finales de diciembre de 2013, mi equipo y servidor, dejábamos oficialmente Amnesia y en febrero comenzábamos una auditoría estratégica online para Ushuaia, además de labores puntuales como consejero de uno de los beach hotels más tecnológicos del mundo. A día de hoy sigo ligado con Bridges for Music, que aunque no está conectada directamente con el mundo de la noche, sí indirectamente, ya que su núcleo principal tiene que ver con la música electrónica y sus artistas. Finalmente, desde IG y mediante Aitor, ayudamos a algunos grandes talentos de la escena internacional de la música electrónica como Coyu y Edu Imbernon y otros clubs y marcas afines.

Insights

Ahora ya estamos en contexto. Este background (y experiencia) me ha proporcionado una visión y entendimiento de la noche, su gente, salas, promotores, artistas, managers, “amigos” y compañeros de trabajo, mucho más alejada de lo que es la “fiesta”, un enfoque lo suficientemente profundo como para darme cuenta de que definitivamente es un entorno donde no deseo pertenecer más.

Perdí la respiración

Francamente, he vivido buenos momentos, he conocido a gente fantástica, he hecho grandes amigos, incluso algunos de mis mejores amigos en la actualidad, he hecho contactos y conexiones que me han hecho llegar a oportunidades que nunca imaginé que alcanzaría. He crecido y madurado, he mejorado. También he conocido a algún “amor fugaz”, lo he pasado terriblemente bien, he vivido las fiestas más memorables que jamás haya recordado, he ganado bastante dinero en los últimos años haciendo esto, he conseguido sobresalir y trabajar para los más grandes, he entregado resultados.

Esto me ha permitido vivir en Ibiza, en un gran chalet (gratis), me han reglado coches (no un ferrari, un Peugeot 106), he sido invitado a fiestas que cualquier persona hubiera deseado ser invitado, he estado en boca de todos – por mi trabajo. He sido invitado participando en los tres eventos más importantes de la industria: WMC, IMS y Sónar, en el que este 2014 repito por tercer año. He hecho que las cosas sucedieran y nadie, absolutamente nadie me regaló nada.

Nota: nunca he estado sólo aquí, Valentino me ha acompañado en la gran parte de este viaje, luego se unió Aitor y parte del equipo de IG. Ellos han sido un gran turbo en todo esto.

Música electrónica: industria desalmada

Llegar a todo esto no ha sido fácil como podrás imaginar. En el camino encuentras la parte más cruda de este mundo (profesionalmente hablando). Profesionales de cualquier índole relacionada con el ocio nocturno que lo único que tienen como profesionales es meramente el propio título de “profesional”. Negocios (y personas) que parecen respetados pero que únicamente se mueven por intereses.

En el 85% de proyectos, consultorías y cargos desempleados en los que he participado, la cultura empresarial era algo inexistente, cero. Grandes marcas que funcionan por pura inercia. Galardones literalmente “comprados” (podría citar al menos 4 grandes premios).

Envidia corrosiva oculta tras la mayor de las admiraciones. Egos asquerosos e insoportables de personas que son comprendidas como “dioses”. Celos insostenibles y manifiestos entre personas de un mismo equipo. Tramas ocultas de engaños y relaciones falsas basadas en cual es la mayor cuantía que puedes obtener. Artistas que pierden la cabeza – y lo más preocupante, el respeto – por los clubs que creen en ellos y los lanzan al estrellato. Promotores que prostituyen a sus artistas simplemente por dinero, no por el amor a un arte llamado música. Enfados infantiles entre marcas dentro de un negocio común que lo único que hacer es perjudicar a ambas partes. “Amigos” o “colegas” sin escrúpulos. Y bueno, lo que ya seguro sabes, cuando tienes poder de decisión y estás en el centro, eres amado, luego ignorado, pero hablar de esto es algo demasiado evidente.

Por cada afirmación hay 10 ejemplos que sostienen mis palabras, es la parte buena de observar, analizar y reflexionar durante muchos años, como en cualquier cosa.

Ansia vacía

El problema es que la escena de la música electrónica conjunta con la noche, se mueve a un ritmo fratricida hacia in escenario donde los valores y la excelencia dejan de tener importancia, suplantándose por excesos, fees astronómicos por actuaciones, zonas VIP prohibitivas, “postureo”, videos de “mañaneo” en Instagram, Selfies con celebridades fuera de sus casillas, fotos con “manos arriba” en la página de fans en Facebook y reviews “comprados”. Prepotencia por ser la promotora / artista / club que más fans tiene en Facebook, followers en Twitter y más alto queda en el reconocimiento al mejor artista / promotora / track / club.

Esto es lo que está carcomiendo el alma de esta industria y aniquilando la belleza de esta cultura. El ego y el ansia terminará por dejar sin significado (ni alma) a la música electrónica y la “fiesta”.

Sé que hay mucha gente esperanzada y con ilusiones de entrar en este sector y hacerse con un nombre y llegar a la fama, sé que algunos esperan llegar muy muy alto a cualquier precio. Este “manifiesto” no es para ninguno de ellos. Pueden obviar el post.

Cambio de timón

Por otro lado no todo está perdido, hay proyectos como Bridges for Music, Sónar (y Sónar+D), RockCorps o Red Bull Music Academy, que están utilizando lo bueno que hay aquí para crear algo positivo.

Si algo de lo que aquí digo resuena contigo y te hace cuestionar las cosas, te digo lo mismo que Valentino me dijo un día: “huye de todo esto, piensa ¿Para qué? Haz sólo proyectos donde tu energía se aprecie, donde realmente trabajes con personas, no con egos creados de la noche y de djs”. La noche y la electrónica no se muere, para mi es mucho peor que eso, se está quedando sin alma.

Photo credit: teekeek.

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El ego de la música electrónica y la noche
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La noche, la fiesta y la música electrónica no se muere, para mi es mucho peor que eso, se está quedando sin alma. Hay que hacer algo.
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