Se llama Self-Marketing.
Es el marketing de impacto positivo que te haces a ti mismo antes de poder entender cómo aplicarlo a tu producto o servicio.
Si tú no mantienes tu palabra, ¿cómo vas a poder comprometerte con tus clientes?
Si no te auditas y evalúas de forma honesta e íntegra a ti mismo primero, ¿cómo vas a detectar lo que no está funcionando en tu negocio?
Cuando el consultor tiene prisa por acabar una vez le han pagado, la persona que le contrató lo percibe. La prisa no es solo externa, hay un controlador que la activó.
La forma en la que comunicas viene determinada por una experiencia personal. Hay unos sucesos clave que pasaron fundamentalmente entre tu infancia y tu adolescencia que definen muchas de las palabras que usas y cómo te refieres a ellas.
La capacidad de hacer un marketing egoísta o empático se basa en cómo te autogestionas tú. Lo que piensas que hay que resolver en tu interior —y exterior— influye totalmente en cómo te relacionas con tu alrededor. Y, por supuesto, en cómo vendes y haces negocio.
Estás haciendo marketing sí o sí
Sin darte cuenta de que estás haciendo marketing, lo estás haciendo. Hoy todos salimos a vender lo que sea ahí afuera:
- Nuestra historia de superación
- El libro que se convirtió en bestseller
- Las formaciones que impactaron a tantas y tan grandes empresas
- La credibilidad con base en números inventados
- La reputación con base en títulos puestos por nosotros mismos
- Consejos exitosos sobre lo que no me aplico a mí mismo
- La vulnerabilidad que tanto vende y que tan bien sabemos utilizar como robo emocional
Leamos lo que importa: ¿qué mensaje real hay detrás de todo esto? ¿Qué carencia acomoda cada uno de estos ejemplos? Aquí hay un marketing que pide ser hecho, Self-Marketing.
Solo cuando estás a gusto con tu interior puedes estar a gusto con cómo vives fuera. Algo que se transmite a cómo interactúas, cómo escuchas, cómo compartes tus experiencias y cómo llevas a cabo tu labor profesional.
Hoy en día, cuando alguien me pregunta qué hago o a qué me dedico, además de venir con respuestas como “soy pescador”, “fregaplatos en un restaurante de marisco”, “abridor de cocos” o “exprimidor de limones” (dale un vistazo a la bio de Instagram), a veces, cuando bromeo, digo la verdad, y es al marketing. Solo que pasé de hacer marketing con productos y servicios a hacerlo conmigo mismo (desde 2007), con otras personas y a través de experiencias, retiros, programas y desafíos-experimentos.
Por qué el Self-Marketing es el marketing más importante que existe
Quizá este pueda ser tu marketing. Si lo es, considera profundizar en esta conferencia sobre Self-Marketing que hice para el cierre del congreso Pro Marketing Day, de Bruno VD de Aula CM, un buen colega, de esos tiempos de redes sociales y community management.
Piensa en el Self-Marketing, el marketing más importante que existe, como una fusión entre el marketing por el que Seth Godin aboga, la parte primordial y esencial que sustenta la marca personal que encanta y sobresale y la habilidad (disciplina) más necesaria del mundo en el que vivimos, Self-Mastery (autodominio o automaestría).
La combinación de estas tres vertientes lo cambia todo en nosotros mismos, en nuestras relaciones y en nuestros empeños profesionales.
Jamás dejaré de practicar este tipo de marketing. Ha cambiado mi vida, la de miles de otras personas y mi mundo entero.
Gracias por recibirlo.
Extra: Hace un tiempo entrevisté a Seth Godin. Aquí, al final del pódcast, encuentras la transcripción en castellano.



