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Feb
23

Eres lamentable

By Isra Garcia  //  Reflexiones, Vida  //  No Comments

¿Te lamentas de algo? ¿De qué te lamentas? ¿Por qué te lamentas? Nunca (que recuerde) había pensado sobre mis lamentaciones, hasta que el pasado diciembre llegué al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén. Entonces pensé y encontré dos de esas lamentaciones.

Y además encontré esto:

Nuestro subcosnsciente siempre anda buscando excusas, lamentaciones, limitaciones, juicios de valor, guerras internas o alguien a quien culpar. Hacerlo nos da confianza y una cierta paz mental (falso).

Cómo vencer y superar las lamentaciones

Increíblemente, muy a menudo, buscamos lamentaciones, juicios, excusas o culpas antes incluso de que ocurran. Suena a algo así como: “no aproveché la oportunidad”, “nadie me ha ayudado, he estado solo” o “si no me hubiera tratado así…”.

Entonces, cuando los eventos ocurren (o no) continuamos añadiendo más lamentaciones, más excusas y más culpa. A veces cuando fallamos, fallamos porque nos hemos entrenado de antemano para ello.

Lamentarse es lamentable

Las personas que vienen con ese equipaje de lamentaciones, excusas y culpas a la espalda (“soy el hermano pequeño”, “si lo hubiera sabido antes”, “es culpa del horóscopo”, “no tuve un mentor”, “mi padre no me quería”…) a menudo fallan porque tienen todos esos venenos ya preparados. Así que es fácil retroceder cuando hay que arriesgar.

Aquí hay una alternativa para esos conducidos por las lamentaciones: ¿qué pasaría si lamentándote una sola vez te exculpara de todo y para siempre por siempre jamás? Otra para los que viven excusándose: ¿qué pasaría si te enfrentaras cada día a lo opuesto de la excusa que planteas? Y otra para los que se culpan en cada momento: ¿qué pasaría si la culpa fuera solo tuya por culparte todo el tiempo por algo que podrías evitar ahora mismo?

En lugar de buscar todos estos “venenos” (y los que me dejo; auto-limitación, quejas, etc), la oportunidad está en obsesionarte con lo contrario. Si trabajas sin descanso para evitar las oportunidades de usar tu habilidad para lamentarte, culpar y excusarte, nunca más necesitarás juzgarte, ni a ti ni a nadie.

Pd. Mis dos lamentaciones: uno, no haber podido evitar la muerte de una de las personas mas importante de mi vida (una estupidez, nadie puede evitar esto, lo sé). Dos, haber sido mi peor enemigo.

Atribución imagen: Bass nroll.

Ago
9

La libertad de aceptar quién eres, sin disculpas ni excusas

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Lifestyle, Reflexiones  //  2 Comments

Vivimos en una cultura que ser enorgullece a si misma en su lucha por la libertad. Alardeamos de que es uno de nuestros más altos valores. Tanto que entramos en otros países para que también valoren la libertad. Damos lecciones sobre cómo encontrar la libertad.

Nuestras acciones y actitudes como sociedad cuentan una historia bastante distante a lo que predicamos. Hay muchos indicadores, obvios y sustanciales, que demuestran que no andamos sobre el mismo discurso que promulgamos. Sobre todo en cuanto a la libertad se refiere. Todo esto sin entrar en guerras, derechos, políticas, despatarrados, que baño utilizar, derechos igualitarios para cualquier género, raza y ciudadanos, etc. No son temas en los que se necesite elaborar mucho más de lo que ya hay expuesto.

Lo que sí es menos obvio, es la forma sutil en la que esta sociedad minimiza la libertad en el campo emocional. Estamos rodeados en una cultura incómoda con las emociones: con sentirlas, con expresarlas, con reconocerlas. De forma más precisa, nuestra cultura no logra aceptar (porque no comprende) las emociones “menos atractivas”: miedo, tristeza, ansiedad, resentimiento, lástima, ira o imperfección, entre otras.

La persecución de la felicidad es un principio elemental de nuestra sociedad. Si no vas detrás de la felicidad, debes tener problemas.

Vivir el momento es la tendencia de la publicidad. Si no estás en una terraza viviendo el presente. Algo estás haciendo mal.

Mostrar alegría es lo que se espera de ti. De lo contrario, si muestras vulnerabilidad, te rechazaremos.

Sanción cultural: ser brutalmente honesto

Para promover la búsqueda de la felicidad, la libertad, vivir el presente y hacerlo alegre, nuestra cultura sanciona cualquier forma de escape emocional.

Otras formas de escapar:

  • Refugiarte en el trabajo.
  • Aislarte en una montaña.
  • Volverte un adicto a la gratificación instantánea de las redes sociales.
  • Auto-proclamarte una persona ocupada.
  • Sobre-entrenar.
  • Leer 1 libro al día.
  • Escuchar 5 podcasts y/o leer 30 artículos al día.
  • Invertir más tiempo en Internet.
  • Ir de compras.
  • Comprobar tu bandeja de correo electrónico más de 15 veces al día.

Para ser un poco más claro, ninguna de las cosas que hay en la lista son buenas o malas. Depende el uso que le des.

Crear momentos de entretenimiento y distracción es saludable. Hasta cierto punto. El problema aparece cuando pasamos a preocuparnos de que podríamos utilizar un smartphone o Facebook / Instagram para escapar de la realidad.

He vivido esto de cerca en uno de mis últimos experimentos, acabo de estar 113 días aislado de las redes sociales. Hoy en el segundo día de estar “conectado”, me pregunto a mí mismo si merece la pena volver. Al segundo día. Aún cuando estoy al 20% del rendimiento y dedicación al que solía estar antes del experimento. Fue el mismo motivo que me llevó al experimento de vivir sin smartphone por ocho meses.

Escapar no significa libertad

Cuando escapamos de algo, tampoco somos libres. Nos engañamos pensando que somos libres. Un prisionero que escapa de una cárcel acaba durmiendo con un ojo abierto, siempre alerta. Preguntándose cuándo será capturado de nuevo.

Escapar de la realidad a través de las redes sociales o derivados, solo nos evade de las paredes que podemos ver; no nos hace libres. Sabemos, dentro de nosotros, en algún sitio, que llegará el momento en el que nuevas emociones emerjan.

Social media o el email no son los enemigos, el enemigo está dentro de nosotros.

Aprende a bailar con el instante

Enseñarte a bailar con lo que llegue a ti puede ser incómodo, al principio. Rechaza ser la persona que comparte sus más grandes miedos, pero rechaza también ser la que comparte sus más grandes éxitos. O por otro lado, comparte tus más grandes alegrías y también tus más grandes tristezas. Ser coherente con quien eres y lo que eres te hará libre. Ver las cosas como son te ayudará a ser libre.

Durante el experimento he aprendido a no ser más, pero tampoco a ser menos. He aprendido a ser lo que soy. He aprendido a ver las cosas como son. También he descubierto que las cosas no son ni buenas ni malas, solo son. Para bien y para mal, en perspectiva.

He aprendido cómo sentarme con mis sentimientos y frustraciones y conversar juntos. Aburrimiento, ansiedad, exuberancia, disfrute, plenitud, ira, resentimiento, indignación. Amor, soledad, duda, miedo, confianza, elación, insatisfacción. Esto ya valió los 113 días de experimento. Cuánto valor y realización y cuanto dolor al mismo tiempo.

Presumía de estar a gusto conmigo mismo, qué equivocado estaba. Ahora estoy empezando a saber qué es lo que estar conmigo mismo. Destapando, desatando y aceptando todas las partes de mi ser.

Encontrar la libertad

Tan pronto como aprendes a aceptar, estar y ser, empiezas a sentir ligereza. Entonces empiezas a desenmascarar la libertad. Encontrar la libertad de aceptar y expresar quién eres. Encontrar la libertad de fluir y dejar marchar expectativas, deseos y exigencias.

encontrar la libertad

Entonces, solo entonces, las piezas del autodominio empiezan a encajar. En ese instante comprendes que:

  • Solo puedes encontrar la libertad si intentas dejar de escapar.
  • Libre es ser tu mismo/a.

No el tú hijo, amigo, pareja, profesional del marketing, consultor o nieto o cualquiera que sea la etiqueta que el mundo quiere que lleves. No tú como una marca, avatar o arquetipo. Y no unas iniciales que intentan categorizar.

El tú que está debajo de todas esas capas tan superficiales. El tú auténtico, el tú real. El humano de verdad. Amable, cariñoso. Impetuoso. Salvaje. Cabezón. Ultradisciplinado. Sobrepensador. Instintivo. Indocumentado. Ignorante. Simple. Sencillo. Implacable. Incansable. Obsesionado. Emocional. Arriesgado. Inconscientemente consciente. Preguntador. Incómodo. Vulnerable. Abierto de mente. Disruptivo. Incrédulo. Estridente. Quieto. Analista. Sobreexigente. Apartado. Solitario. Dudoso. Inseguro. Autocínico. Deliberado. Soy todas estas cosas y más.

Cuando dejas de escapar aprendes a crear espacio para todo esto. Incluso para partes de ti mismo que están en conflicto con otras partes. Sin embargo, cuando aceptas que eres en tu totalidad, deja de haber cualquier conflicto interno.

Para mí, esta es la libertad definitiva: aceptar quien eres, sin disculpas o excusas.

Lucha primero por esta libertad.

Atribución imagen: María Eugenia.

Ago
6

Más autocompasión y compasión por favor

By Isra Garcia  //  Cambio, Vida  //  2 Comments

autocompasión - compasiónHabla con casi cualquier persona. Estoy sorprendido por la cantidad de veces que nos anulamos y sobre-exigimos sin necesidad de hacerlo. Es más, cuanto más trabajo importante estás haciendo, más grande es la tentación de autosabotaje – y sabotaje al otro. No hace falta mejor o más grande, hace falta más autocompasión contigo misma/o y compasión con los demás.

Compasión + autocompasión

No siempre encontramos las mejores palabras para decirlas a otros o a nosotros mismos.

Tampoco siempre estamos en la facultad de pensar de forma positiva sobre lo que vivimos o lo que vemos que otros viven.

Menos aún reflejamos las cosas como son en lo que verdaderamente proyecta nuestra mente hacia el interior.

Las sensaciones, sentimientos, intenciones y valores son el motor. Todo ello se refleja en el lenguaje, los gestos, las mirada, las acciones, que son un conductor. Solo hay que fijarse un poco para darnos cuenta que necesitamos más compasión. Compasión con el resto y sobre todo compasión con nosotros mismos. O lo que es lo mismo; autocompasión.

Intentas explicarte y no lo consigues hacer lo bien que esperabas. Te fustigas.

Un profesional de social media comete un error en público. Le crucificas.

Preparas la presentación de ventas y tu jefe la expone. En mitad de la exposición, te das cuenta de un pequeño error. Algunos otros de tus compañeros también se dan cuenta, os miráis. Te castigas por ello.

Eliges lanzar tu proyecto de una manera, no funciona como esperabas. Te machacas.

Alguien te cuenta que no tiene ni idea de cómo afrontar la nueva tarea que se le ha encargado. Le infravaloras.

Al acabar el día no has sido lo ultraproductivo que podrías haber sido. Te saboteas por ello.

Estás con tu pareja en un acto social y sin querer haces un movimiento que la deja a ella en ridículo. Te insulta por ello.

¿Por qué sigues aguantando?

En la mayoría de las ocasiones no aguantamos cuando alguien nos ataca, nos defendemos. Contraatacamos, mostramos indiferencia, nos hacemos más fuertes o abandonamos el juego. ¿Por qué lo aguantamos cuando el ataque viene de nosotros mismos? Necesitamos más autocompasión:

  • Ya has leído suficientes libros como para estar preparado para hacer lo que quieres hacer.
  • Has asistido a demasiados cursos y seminarios como para no poder ser un especialista en la materia.
  • Sin darte cuenta has cumplido con más tareas que nadie en la oficina.
  • Las personas de tu entorno ya te admiran por lo que eres y por todo lo que ayudas a otras personas.
  • Eres más de lo que las palabras de desgracia de tus padres, pareja o jefe dicen.
  • Cada día avanzas más lejos de lo que avanzaste el día anterior, de forma irremediable.

En un tiempo donde las exigencias, los autocastigos, la indignidad, invulnerabilidad, insatisfacción o frustración en uno mismo es mayor que nunca antes en la historia. Lo que necesitamos es mirar dentro y fuera y darnos cuenta de que ya estamos haciendo lo suficiente. Necesitamos autocompasión y compasión, entre las personas, organizaciones, directores, equipo, parejas e incluso rivales.

No, no somos mediocres (por naturaleza), no tampoco conformistas, malos (ni buenos), inútiles, patosos o inservibles. Somos más colosales de lo que creemos. Deberíamos tener una voz que nos recuerde cada día todo lo positivo que hacemos (mucho) y lo negativo (bastante poco). ¿Dónde compro este dispositivo?

Atribución imagen: Adam Freidin.

Abr
7

Es absurdo creer que no podrás

By Isra Garcia  //  Cambio, Educación  //  3 Comments

es absurdoEs absurdo mirar a un joven de 20 años y decir “no sirves para nada”. Es un crimen llamar a los padres de un niño de 7 años para decirles: “vuestra hija no puede leer de forma apropiada, tendrá dificultades serias en un futuro para destacar como el resto. Ridículo sentar a tu hijo de 16 años para explicarle: “tus notas en el colegio son pésimas, nunca serás una persona de provecho, acabarás marginado y sin futuro”.

Es abominable cuando criticamos a nuestro becario: “eres mediocre, has fallado y seguirás fallando, no sabes ni siquiera hacer la ‘O’ con un canuto. Eres lo peor”. Triste cuando machacas a tu pareja: “has sido tú la culpable, siempre serás una infeliz y no encontrarás a nadie que te aguante”. No, no decimos estas cosas porque sabemos que podemos enseñar, motivar y encuadrar al típico niño / adolescente / empleado / pareja para que pueda hacer todas esas cosas.

No aceptaré ninguna limitación

¿Por qué entonces damos como válido aceptar que cualquier persona no pueden sobresalir de sí misma? ¿Por qué señalamos a las personas y decimos cosas como…?

  • Este niño nunca será escritor.
  • Aquella mujer nunca lanzará un negocio.
  • Ese emprendedor nunca logrará algo significante.
  • Ese participante nunca cambiará las cosas.
  • El estudiante nunca aprenderá la lección.
  • Tú nunca crearás.
  • Tú nunca aspirarás a la grandeza.

Solo porque sea difícil o muy difícil de graduar no significa que algo no deba ser enseñado.

No solo a jóvenes, no solo a adolescentes o emprendedores. Tampoco a mayores o jubilados. Es un error.

Es absurdo pensar que no puedes

¿No te parece absurdo enfocar tanta energía en habilidades prácticas que te preparan para toda una vida siguiendo instrucciones? ¿No es ridículo enseñar hábitos que te minimizan y te hacen ir más despacio? ¿Y no encuentras una estupidez educar en el fundamento de la teoría en lugar de una práctica que te supere? ¿No piensas que es una pérdida de tiempo trabajar en conceptos que pueden ser buscados y aprendidos en Internet? ¿O no crees que es cómico venir a una clase para vender tu consultoría en lugar de poner tu pericia a la disposición de la gente que tienes en frente? ¿No te parece una pena que profesionales de la educación y la formación profesional nos inciten sin parar a evitar el trabajo necesario para empujar a alguien hacia reinventarse a sí mismo para ser esa persona que cambia las cosas que importan?

¿Y no es incluso peor denigrar a una persona o negocio solo por lo que son en lugar de lo que podrían llegar a ser?

Si piensas que “sí” es absurdo, ridículo, horrible, estúpido o intolerable entre otras cosas… ¿Por qué no haces algo al respecto?

Photo credit: brunoat.

Mar
28

Glosario de términos a reconsiderar

By Isra Garcia  //  Cambio  //  No Comments

Nota: glosario de términos no alfabetizado.

Siempre: nunca es siempre. Casi nada es perpetuo. Cada vez que utilizamos la palabra siempre perdemos credibilidad, o parece que estemos haciendo algo más soberano de lo que en realidad es. Siempre es exagerado.

Nunca: nunca es nunca. Siempre hay una excepción que quebranta el significado de esta palabra. Se parece más a una queja que a cualquier otra cosa. Nunca es exagerado.

Admiración: la mayoría de veces que admiras a alguien, con el tiempo, y cuando conoces más de cerca, mejor y de forma más profunda, acabas decepcionándote con el ideal de la “admiración”.

Decepción: has incumplido el esquema que yo había construido para ti en mi propia mente. Has roto la promesa que yo hice para ti dentro de mi mundo interior.

glosario de términos

Ideal: en tu mente, no en el mundo que conoces. Tu percepción de algo ideal está distorsionada por las expectativas y sesgos que llevas en la mochila.

Falsa modestia: no es falsa. Si conoces mejor y más en profundidad a una persona, te darás cuenta de lo que para ti era falsa modestia, era en realidad una reacción de tu soberbia. Emitir juicios de valor sobre modestia (o ego) sin al menos cinco hechos específicos y prominentes, es algo precipitado. Creo.

Demasiado: la palabra “demasiado” es peligrosa, sobre todo cuando no conoces la profundidad de “demasiado” ni a la persona que tienes de frente.

Ego: no hay duda alguna de que todos poseemos, unos más en gran medida, otros en menor porción. La cuestión no es esa, la cuestión es reconocer, comprender y trabajar con el propio ego y no con el de otros.

Juicios de valor: privilegio reservado solo para dioses de la mitología Griega o pensadores como Confucio, Sen No Rikyu, Aristóteles o Nietzsche.

Verdades absolutas: nadie dijo que existieran o que no existieran. Somos lo que hacemos y ese resultado es la verdad y la realidad que entramos al mundo. No hay (casi) nada más absoluto que eso.

Cuando escuches de forma repetida algunos de los ejemplos de este glosario de términos. Reconsidera su significado y la confianza / credibilidad / atención que depositas en la persona que los utiliza.

Parafraseando a Lao Tzu: “Aquellos que saben no hablan, aquellos que hablan no saben“.

Photo credit: Andrew Miller.

Sep
1

Haz lo que creas

Hacer todo ¿Posible o no? Una buena y quizá aconsejable lista de cosas que no puedes, no debes y no tienes que hacer.

No:

  • Cuestiones.
  • Chilles.
  • Llores.
  • Engañes.
  • Alardees.
  • Te creas más que nadie.
  • Sobresalgas.
  • A contracorriente.
  • Suspendas.
  • Seas expulsado.
  • Robes.

hacer todo, claro, haz lo que creasLa mala noticia es, sí, esto es todo lo que es.

La buena noticia es sí, esto es todo lo que es.

¿Sabes? no pasa nada, la vida es corta. eso es lo que lo cambia todo.

¿Empleas tu tiempo en la universidad haciendo lo que tus padres te dicen que hagas, asintiendo con la cabeza todo lo que dicen tus profesores y siendo lo que todo el mundo debe esperar de una persona sensata y cuerda como tú? ¿O eres de esas personas que no llevan una trayectoria estudiantil ejemplar, pero si una muy intensa vida, en el amplio sentido de la palabra? Elecciones.

¿Estás gastando tu tiempo en ser el último que sale de la oficina y el primero que entra para intentar ganar un ascenso? ¿O inviertes tu tiempo trabajando desde una playa en las Islas Mauricio o en Daytona? Elecciones.

Hacer todo es posible

Sí, puedes hacer todo, solo que no todo al mismo tiempo, pero sí puedes hacer de todo, siempre te dará más recorrido.

A veces es muy bueno adentrarse en qué es todo lo que no debes hacer y hacerlo, es una pregunta más importante que qué hacer.

Hay una lista muy larga de cosas que no debes hacer. Si fuera conservador, te diría que no hicieras la mayoría, pero al carajo, haz lo que creas.

Ve, haz esa lista, escribe arriba del todo aquellas cosas que más te mueres por hacer. Sean buenas, regulares o malas. Quien dice qué es cada cosa, tú, solo después de haberlo probado.

Photo credit: Sushicam.

Ago
19

La diferencia entre gustar y ser respetado

By Isra Garcia  //  Equipar, Negocio, Vida  //  No Comments

la diferencia entre gustar y ser respetadoDía quince de viaje. En Nuevo Méjico siguiendo la Ruta 66. Cuantos contrastes, entre personas, ciudades, incluso culturas dentro de un país. Antes de ayer encontré a un tipo de Oklahoma muy interesante, me habló sobre el respeto, sobre la verdad en las pequeñas ciudades de Estados Unidos, me habló de ser uno mismo. De ir a contracorriente, pensé sobre ello. El respeto lo cubre todo, eso no es gustar, ni a la inversa.

Por defecto de fábrica, quieres gustar a las personas: compañeros de trabajo, primos, clientes, circulo de amistades, seguidores, incluso hasta a tus detractores o críticos. En términos de empresariales, tu objetivos es que ellos te den su dinero, para productos, servicios o lo que sea.

Tienes que gustar

Practicas en frente al espejo, repitiendo cuales son tus cualidades, qué es en aquello que destacas, porque tu eres la mejor alternativa de suministro, cual es tu misión y visión y más importante, cual es la cifra que vas a alcanzar. Recuerda, tienes que gustar. Hasta que un día te das cuenta de que puedes destacar (en tu trabajo y por supuesto, en la vida) sin la necesidad de ser lo que a otros les gustaría ver.

El respeto se gana

Llegas a la sala, allí hay inversores potenciales para tu idea, un grupo de empresas que van a comprar tu producto o posiblemente el proveedor más importante para tus servicios. Rechazas sentarte para dejar clara tu posición. Aunque por dentro estés sudando como si estuvieras en el infierno, “aguantas el tipo”.

En ese momento hay un intercambio duro para las dos partes que deja una cosa clara, no has llegado a la sala para hacer amigos, ni rebajarte. No buscas posturas cómodas para convencer a los que se sientan al otro lado de la mesa. Estás ahí para hacer lo que has venido a hacer, negocios. Dirías algo así como: “no me importaría dejar la sala ahora mismo y no cerrar este contrato, perderé una gran oportunidad. Diré un no educado y respetuoso a vuestra propuesta. Si podemos llegar a una situación ‘win-win’ voy a darlo todo, de manera contraria buscaré y encontraré otras opciones”. 

Cuando busques ser respetado, no debes engañarte por dentro. Necesitas paz interior, necesitas verdad, autenticidad y aceptar quien eres, con los temores, defectos y debilidades que van en el paquete. Reafírmate desde dentro hacia más adentro. Ignora la voz interna que dice algo de lo siguiente:

  • Estás siendo demasiado duro.
  • Creo que estás empujando muy fuerte.
  • ¿No estás siendo excesivamente contundente?
  • Vas a tirarlo todo a perder.
  • Van a pensar que eres una “flipada”.

Al final, obtendrás lo que buscas, de una manera u otra. 

Infranqueable

Es fácil actuar como un “cabrón” cuando viene desde dentro, desde el fuego de la pasión y la dignidad. Y cuando quieres dirigirte hacia una acción particular. 

No ceder, permanecer impasible, puede demostrar poder y respeto en una manera que no se puede lograr conociendo todos los hechos, siendo inteligente o encantador. No tienes que gustar necesariamente, tienes que ser respetado, por lo que haces.

Photo credit: Patrick Marioné.

Ago
12

Firma tu voz

By Isra Garcia  //  Comunicación, Equipar, Reflexiones  //  4 Comments

Firma tu vozMás y más, ves evidencia de que las personas no forman su propia opinión. Es fácil de determinar, si sabes lo que buscas. Repites algo que has leído en Twitter, el País o Mashable, recitas de memoria las frases que escuchaste en TED. Hablas sobre algo que no has probado y entonces dices lo que piensas o algún otro “experto” ha dicho sobre el tema. Juzgas sobre hechos o actuaciones en base a lo que piensa la sociedad o la extensa mayoría. En lugar de ni siquiera forman una opinión o incluso sin darle a algo el beneficio de obtener tu propia reseña en base a experimentarlo. Es fácil observar a la gente cotorrear sobre política, deporte, religión, tecnología, sociedad, prensa rosa. Incluso aunque ninguno de ellos provengan de esos campos ni tengan experiencia sobre el tema. Solo cotorrear. El mensaje: firma tu voz.

Hola, soy un loro

Hacer de loro de un post, un libro, una conferencia, una noticia, una publicación en Facebook o un Tweet, no te hace más interesante o creíble, tampoco auténtico.

Estaba leyendo reseñas de varios libros que tengo en mente (los puedes ver aquí en mi lista de deseos en Amazon), leí las reseñas de dos libros de dos amigos míos. En seis libros, leí al menos dos o tres reseñas de personas que ni siquiera habían abierto el libro, en lugar de eso estaban informando sobre las palabras de otros. ¿Cómo? ¿Así que entonces está bien expresar una opinión sin haber visto o tocado un producto? Vaya, bien. (En mi caso ninguna de esas reseñas cambió la opinión que tenía sobre esos libros)

Usa la palabra “cabeza”

Hoy estoy moviéndome de un lugar a otro en esta aventura llamada Live the Possibility. Ahora en Clarksville (Tennessee), ayer estuve en El Rocket Space Center en Huntsville (Alabama), decían que el centro /museo espacial más grande del mundo, tenía que ver si era cierto. Pregunté, superficies, extensión, número de “cosas” expuestas, luego contraste con otros centros y museos de este tipo, era cierto.

Explicaban que la macrobiótica era un cuento, cuando comparto con otras personas sobre ello, hay demasiada incredulidad, igual que con los experimentos que realizo, entonces dejé de hablar sobre ello y guardarme los resultados para mí. Lo cierto es que ambas cosas funcionan, no solo en mi. He contrastado con deportistas de élite, amigos como Lucas y profesionales sobre el caso de la alimentación macrobiótica, y todos tienen una opinión basada en lo que han probado. En el caso de experimentos, contrasto con personas que los realizan, Gabriela, una mujer que conocí en Miami. Veo lo que hace Tim Ferris y Gary Vainerchuck.

La prueba

Realiza un experimento sobre algo, lo que desees y te apetezca, infórmate con fuentes fiables, compra un libro relevante y de una autoridad del campo en el que desees experimentar. Busca recomendaciones de personas que hayan probado lo que tú estás haciendo, o similar. Prueba y entonces con todo ello, forma una opinión y decide.

Por ejemplo, creo que Pep Sánchez está realizando (o realizó) uno con la alimentación Paleo recientemente (pregúntale).

Sea lo que sea lo que pruebes hacer encontrarás a gente que dice que es una mala idea. Estas personas tienden a citar los mismos argumentos, que aparecen en las noticias, en Twitter o en blogs o diarios. Utilizan las defensas que son a menudo comentadas en foros o en círculos de personas. Casi siempre son las mismas palabras.

Firma tu voz

Es desalentador cuando ves toda esa sabiduría “convencional” que hay ahí afuera. Es increíble ver cómo las personas lanzan su opinión sin respeto y en muchos caso sin estar documentados. Con todo el acceso a información que poseemos ¿No piensas que nos debemos a nosotros mismos aprender un poco para formar una opinión? Firma tu voz.

Quizá podemos usar algunos atajos en algunas ocasiones, pero no por defecto. Para de hacerlo. Eso significa detener el pensamientos “yo también”. Significa estar dispuesto a encontrar tu propia voz, encontrar tu camino a la información y a tu propia opinión, personal e intransferible. Detén las respuestas tipo: “ya, yo también”, “sí, he escuchado eso mismo y estoy de acuerdo”, “cierto, dicen que no vale nada”. Firma tu voz.

No tomes mi palabra como la definitiva. Obvio.

Photo credit: David, Bergin, Emmett and Elliott.

Jul
9

Restringe el sentimiento de culpa

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers, Relaciones humanas  //  2 Comments

restringe el sentimiento de culpaA veces “la cagas”. A veces decepcionas (por favor lee esto) a otras personas. En otras ocasiones te fallas a ti mismo. Otras veces, hay alguien al que no le gustas, no importa lo que elijas hacer. Restringe el sentimiento de culpa o derrota solo para las ocasiones que de verdad lo merece.

¿Por qué nos obsesionamos tanto con la persona a la que no gustamos? Si lees 50 cosas geniales y caritativas sobre ti mismo, y entre ellas hay una sola patraña. Pensarás sobre esa patraña durante el día y la noche. Perderás el sueño (casi siempre tiene que ver con alguna persona) ¿Por qué sucede eso? No hay tiempo usado de manera más estúpida posible. ¿Has sentido esto alguna vez? ¿Lo sientes ahora?

Por cierto, algunas veces, es tu culpa, te equivocaste, fallaste o lo hiciste tremendamente mal. En otras ocasiones, lo has hecho bien en un 99% (o un 85%), pero hiciste o dijiste algo que fue insensato, estúpido o poco sensitivo para otra(s) persona(s) y en eso, las personas no olvidamos tan fácilmente. Para esas personas, que te aseguro que hay muchas en torno a tu trabajo y vida, les has vacilado, les has atacado, les has maltratado, ofendido, y vaya, ya no eres lo que predicas, dejas de ser “guay”. Has permitido que salga de ti algo que no es lo que esperaban. Menos mal que así fue, fuiste auténtico, vulnerable, real, tú. Menos mal.

Restringe el sentimiento de culpa

Esto es importante, sea lo que sea, la persona que sea, el contexto que sea, el cliente que sea, la empresa que sea, es vital que te sacudas de la impresión e impacto negativo que esa(s) persona(s) dejaron en ti. Enfócate en el valor que intentas entregar a otros que si impactos positivamente y ayudas fuertemente. Está más que adecuado pedir disculpas, si has hecho algo que pueda haber afectado a otra persona de manera negativa, pero nunca pedir disculpas por ser quien eres. Y otro pero, nunca dejes que los sentimientos negativos te centrifuguen. Hay demasiadas cosas que necesitan ser hechas.

Contraatacar no sirve de nada, si puedes ayudar. Nunca he visto algo positivo en tener la última palabra, y en muchas ocasiones, eso potencia el argumento en esa persona de que eres un _________________ (coloca la primera palabra que te venga a la mente). Presume que esa persona está muy estresada con algo y que tú, eres parte del daño colateral en el camino de que esa persona vuelva a su estado positivo original.

Recuerda esto, vas defraudar, fracasar decepcionar, enfadar a alguien en alguna ocasión que otra. Acéptalo y muévete hacia delante. Los mejores atletas, la gente que admiras, empresarios de éxito, las personas que tú y yo hemos conocido y nos parecen geniales. Todos ellos tienen los mismos problemas que tú: cientos de personas agradeciendo, alabando, reconociendo y compartiendo su trabajo y entre cinco y diez pobres diablos, críticos y cínicos. Solo, dependiendo de quién es la persona y quiénes los críticos, tendrás que multiplicarlo por las masas que podrían reconocer a esa persona y el alcance que la crítica podría causar.

Gustar a todo el mundo es una farsa

En el rol que desempeñas en este planeta, vas a molestar, descontentar y enfurecer a alguien, ayer, hoy, mañana o pasado. Todos estamos aquí, sin excepción. También es cierto que encantarás y ayudarás a mucha gente. Es posible que tengas una idea que cambia la vida de una persona, o de muchas. Amarás y ayudarás a que otra persona sienta el amor. ¿Esa parte que sacudes y desencantas? Es el precio de tu arte, de tu propósito.

Agita y empuja hacia delante

Dilo en alto silo necesitas. “Amigos, sea quien sea _____________ (nombre de la persona), ese tipo (o tipa) piensa que soy un vendido, un smokemaker, un fraude. Bueno, quizá sea cierto, pero su opinión no va a cambiar y yo no voy a trabajar en que cambie”. Entonces ve y haz lo que tengas que hacer. No te esfuerces en probar que esa persona está equivocada, qué perdida de tiempo. En lugar de eso, ve y haz lo que hay en tu lista de prioridades. Trabajar para alguien cuya opinión podrían no estar alineada con tus esfuerzos no es un buen uso de tu tiempo.

Aunque recuerda, podrías haber sido un ___________________, podría ser tu responsabilidad, quizá no esté de más una disculpa sincera.

Es personal: no siempre cumplo esto al 100%. Me afecta como a otras muchas personas.

Photo credit: Julián Eliges.

Mar
9

Indocumentados sobre la respuesta

By Isra Garcia  //  Explorando la curiosidad, Lifestyle, Retos, Vida  //  11 Comments

IndocumentadosAyer sábado entreno. 180 kilómetros en bici, en ayunas. Las personas que siguen mis entrenamientos saben que entrenar en ayunas, para mi, no es nada nuevo. Exactamente hace más de 5 años que empecé (poco a poco) a entrenar en ayunas. Empezando por 5 kilómetros de carrera cada día, así intermitentemente durante un tiempo.

Un poco más de contexto

Como cualquier hábito lo dejas y lo retomas durante temporadas. Cuando empecé a hacer triatlón, en 2011, no entrenaba apenas en ayunas. En 2012, quizás un 20% de todos los entrenamientos, en 2013, diría que casi un 60% y ahora en 2014, voy a por un 80% del total de mis entrenamientos en ayunas.

¿Por qué entrenar en ayunas? te estarás preguntando, aquí dos de las claves:

1. El entrenamiento en ayunas. Claves para mejorar el rendimiento deportivo.
2. Sistemas energéticos ¿Cómo consiguió Kilian Jornet hacer la Innnominata con tan poca comida?

A destacar, esto es serio, cuando te enfrentas a algo así, no juego. Nada de lo que hago es fruto de la casualidad, la locura, inconsciencia o ego. En todo momento estoy asesorado y monitorizado por mi entrenador, preparador y amigo y de paso, uno de los entrenadores más respetados del país, Octavio Pérez.

Sin más dilación

Ahora la parte interesante. Esperadamente, muchas personas dudaron si estas prácticas eran saludables – o “buenas” – o no. Otras personas se mostraron escépticas, otras cínicas e incluso algunas criticaron este método.

Por supuesto, tienes todo el derecho del mundo, en compartir tus pensamientos, opinión o reacciones sobre cualquier tema. Sin embargo, no olvides mencionar que es una opinión, recomendación o comentario basado en cómo ves el mundo, de lo contrario cualquier crítica, comentario cínico, o actitud escéptica frente al tema que sea, carecerá de fundamento.

Nos han educado para hablar de lo que es bueno o malo para los demás porque lo hacemos aplicando nuestra propia teoría. Esto podría ser entendible. El problema, es que con el paso del tiempo, nos hemos vuelto intolerantes con la solución – y lo más preocupante – indocumentados sobre la respuesta y el resultado.

Aceptamos feedback, incluso duro. Pero no aceptamos crítica o reproche sin una respuesta científica demostrable que lo soporte.

¿Tiene sentido?

Photo credit: Frank DiBona.

Feb
11

Estás lejos de la venta

By Isra Garcia  //  Human Media, Marketing  //  10 Comments

estás lejos de la ventaHablo sobre estar lejos de la venta. Cuando conecto de vez en cuando Twitter en el PC (primera hora de la mañana y tarde en la noche) observo que sucede y me fijo en los patrones de conducta que se repiten, es decir cuales son los tweets de mi comunidad que se repiten.

En muchas ocasiones algunos de los que más se repiten son aquellos en los se critica, cuestiona o se devalúa las prácticas, mal uso, equivocación o fallo o bien de algún personaje famoso / “celebrity” (los cuales, en la mayoría de ocasiones,  ya tienen bastante con lo que tienen) o bien de algún desafortunado “community manager” o “social media manager” (crucificado por el pueblo) que como todos nosotros, un día va y comete un fallo. Es divertido, parece como si tuviéramos un punto de mira que apunta indiscriminadamente contra cualquier persona, el gran problema es que mientras apuntamos a otros estamos gastamos incluso el tiempo que deberíamos a apuntarnos a nosotros mismos, llevando esto a una enorme hipocresía. Estás lejos de la venta.

Bájate del burro

Es como cuando explicas tu filosofía de trabajo en Twitter, email o cómo usas Facebook y alguien levanta la mano y dice “bien, para ser verdaderamente honesto, no me interesa ver imágenes de champagne” o “hablas sobre human media pero no respondes a los mensajes en Facebook“. Me parece que aquí lo que esa persona quiere decir es “hazme caso”.

Mi respuesta es que es perfectamente justo que hagas pública tu crítica contra una persona que comete un fallo o que te sientas ofendido si la otra persona no contesta tu email, pero eso también significa dos cosas: la primera es que tu también vas a fallar y entonces te estaremos esperando y la segunda, de ser así no serás la mejor alternativa de suministro en caso de vender un producto o servicio. Cáspita.

Si das desperdicio, comerás desperdicio

Tendemos a trabajar con personas y organizaciones que valoran la humanidad tanto como la profesionalidad. Es inherentemente importante que nuestro tipo de cliente tenga una interesante personalidad, una marcada humanidad y una tolerancia por lo típico. Eso es una elección y es algo que te animo a considerar. Cuando hacemos lo contrario a esto, estamos más lejos de la venta, no es una casualidad que cada vez cueste más conectar con clientes a través de la Web cuando debería ser totalmente lo contrario.

Photo credit: <3.

Ene
30

Cambio dignidad por reconocimiento

By Isra Garcia  //  Cambio, Negocio, Vida  //  10 Comments

cambio dignidad por reconocimientoUn premio es un digno reconocimiento a una hazaña que cambia el curso de las cosas. Puede ser un premio que recibes por ayudar a que las cosas en la universidad se hagan de otra manera, quizás porque has creado una iniciativa social como change.org que está creando movimientos que crean cambio, puedes que seas esa persona que ha ahorrado tantos miles de Euros en tu organización gracias a las ideas y decisiones que tomaste cuando nadie quería hacerlo o quizá puede que seas el modelo de negocio más disruptivo de Europa, como blur-Group en 2011.

Con esto quiero decir que has hecho un trabajo inalcanzable, has ido más allá de donde muchos llegaron, has depositado horas y horas de esfuerzo, pasión, atrevimiento y valentía y has merecido sobresalir del resto porque has cruzado la línea prohibida.

¿Cuánto cobras por una noche?

Sin embargo, todo esto se prostituye estrepitosamente cuando antes de ser reconocido por ese trabajo, llega alguien y te dice que está organizando unos premios y que para participar debes reunir una serie de requisitos, de entre los cuales podría destacar los siguientes (voy a ir de menos a más escandalosos):

  • Facilitarles información acerca de ti.
  • Establecer una vía de colaboración donde les puedas proporcionar el trabajo que hará que puedan decidir si eres merecedor del premio o no.
  • Promocionar que has sido nominado a “los premios” en tus canales de comunicación y marketing: Facebook, Twitter, blogs, etc. a través de gráficas, banners, “badges”, etc. (esta es la más común). Aquí se cumplen dos objetivos, primero te auto-promocionas como mandan los cánones del ego y segunda, das a conocer la marca / proyecto / agencia / organización que hay detrás de esos premios para que así logre más alcance.
  • Proporcionarles algún tipo de incentivo que ellos puedan ofrecer a su audiencia como reclamo para sus propios fines.
  • Cederles un espacio físico (o virtual) de tu negocio para que ellos puedan promocionarse bien a gusto.
  • Introducir “casualmente” en tu evento, conferencia o taller a uno de sus responsables.
  • Estudiar “con cariño” las propuestas de trabajo que por su parte recibas.
  • Comprar mucho de lo que ellos venden o contratar mucho de lo que ofrecen.
  • Adquirir espacios publicitarios que sorprendentemente ofrece esta organización.
  • Realizar una transacción económica por un importe que garantice el premio (dije que iba a ir de menos a más ).

Premios, sí, reconocimientos, por favor, galardones, claro, pero que signifiquen el resultado del esfuerzo al haber confrontado el terror de la crear algo único.

Vender tu dignidad por un puñado de euros, un trozo de mármol y algunos aplausos, es venderte realmente bajo.

Photo credit: Juliet.


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