Experimento 20 días en silencio – llegando a 15 días

experimento-veinte-dias-en-silencio---quince-dias-15 días en silencio, o por lo menos luchando e intentando llevarlo a cabo, midiendo interacciones, analizando comportamientos, abordando nuevos contextos, estudiando el impacto en las relaciones con otras personas, enfrentando sensaciones y resistiendo las embestidas de mi mente.

Tres cuartas parte del experimento completadas, está resultando más poderoso e interesante de lo que habría imaginado, verdaderamente. Sin embargo, estos días están siendo duros, profundos y reflexivos. Me atrevería a decir que en ocasiones emocionalmente es agotador. A nivel consciente es un vendaval de percepciones y diálogos introspectivos. Físico apenas lo notas, excepto matices externos con las personas que interactuas, y espiritual, logras una mayor conexión con tu “yo”, comprendes la importancia de tú silencio  lo que eso significa para tu paz interior, e irremediablemente exterior.

Si miro hacia atrás en estos 15 días, siento que lo que he ido viviendo y experimentando por ejemplo en estos últimos 5 días, no tiene nada que ver con lo que sentí en los primeros 10 y desde luego tampoco con lo aprendido en los primeros 5 días. Creo que incluso se podría extrapolar a medirlo diariamente. Es una revolución de pequeñas cosas que van formando algo grande. Aquí voy a contarte (además de lo que cuento a diario en Instagram, Twitter o Google+) los descubrimientos que más valor podrían tener y que más me están marcando.

Descubrimientos

Eres mucho más consciente sobre cómo tu expresión dice lo que tú no logras decir. Posiblemente no llegues a ser consciente del todo sobre ello, pero las personas de tu alrededor, las que pasan tiempo contigo, pueden leerte más fácilmente y aunque no llegan a comprenderte del todo, podrían tener una idea bien informada de tu estado o tu intención.

Los efectos colaterales en otras personas son más que evidentes, positivos y negativos. Dependerá de la situación y la persona, también del grado de empatía de la persona. He sido afortunado porque estos cinco días he estado rodeado de personas comprensivas que me han ayudado a manejar bien la situación, esto no quita de haber vivido momentos tensos y algo frustrante, digo la verdad.

Permanecer en silencio no te garantiza escuchar más, la otra parte con la que te retroalimentas (la misma palabra lo indica) necesita un retorno, si este no llega, la conversación no ocurre del todo, no es fluida y por lo tanto el proceso de escucha se debilita y no es lo fuerte que podría ser.

Necesito encontrar una manera para poder sacar el fuego que se crea dentro de mí cada vez que hay una interacción tensa, un momento de choque o enfrentamiento externo, y en mi caso, no expreso verbalmente lo que siento. Lo he vivido dos veces y pensaba que iba a explotar. Por naturaleza, algunos, somos impulsivos, irracionales y decimos lo que pensamos, eso puede ser una ventaja o desventaja, según como se mire. En mi caso siempre lo he visto como lo primero. Aunque quizá, este experimento es una gran herramienta para moldear esta parte y hacerla mejor. A pesar de esto último, necesito encontrar una vía de escape, creo que tengo una pista, escribir, no escribir para hablar, sino escribir para mí, para comprender mejor.

Estoy asombrado cómo la mente cambia mi personalidad y actitud en momentos críticos cuando estoy en silencio. No posees esa convicción que podría caracterizarte, dudas más, vives en un estado permanente de temor, actúas de forma ilógica a la que sueles actuar. Creo que esto sucede porque piensas demasiado en cada suceso, analizas cada detalle, valoras todo con juicio extremo. Es como correr con el freno de mano activado.

El silencio también afecta tu trabajo, en mi caso me ha dado mayor estabilidad a la hora de enfocarme a las tareas que diariamente acometo. Tanto las repetitivas (30%) como las puntuales (70%), las realizo con mayor claridad y rapidez. Esto lo dice mi Rescue Time (programa de monitorización para productividad), estos días estoy empleando 5 horas al día para realizar alrededor de 25 tareas, directas e indirectas, cuando el tiempo medio antes de empezar el experimento eran 6:45 horas. Es como si fuera más fácil visualizar la manera en lo que haces puede ser completado, no es como si fuera, realmente lo es.

Desventajas

  • En los momentos decisivos, en las distancias cortas, la comunicación verbal marca la diferencia. Por supuesto la no verbal ayuda, pero necesitas ambas.
  • Te das cuenta de cómo otras personas discriminan a personas por no poder hablar o escuchar (podría haberlo puesto en la sección descubrimientos, pero me parece más apropiado aquí)
  • Se pierde conexión y química con otras personas, o quizá no sé canalizar adecuadamente mi lenguaje corporal o expresiones.
  • Los gestos y las expresiones no pueden llegar al detalle y connotación de las palabras y el tono que utilices.
  • La convivencia estrecha con otra persona que no respire el mismo silencio que tú, no es recomendable.

Ventajas

  • Emocionalmente creces, entiendes más allá de ti mismo, comprendes impactos externos.
  • Tu asertividad mejora, si posees una pizca de respuesta agresiva, la manera de relacionarte con otras personas mejorará también.
  • Al no hablar eres mucho más consciente de cada gesto o palabra (escrita) que dices, por lo tanto las valoras más, las usas exponencialmente y les das más sentido.
  • A más atención más entendimiento de la realidad de las otras partes. En base a esto, puedes adelantarte a situaciones o movimientos que puedan ocurrir.
  • Te sometes a tantas emociones y situaciones de inseguridad y no-confort que irremediablemente creces. Quieras o no.
  • Tu mente gana más claridad sobre tomar decisiones que necesitan ser tomadas.

Una consideración más

Hay algo que si tengo claro, si realmente quieres vivir de manera intensa, este experimento o práctica o hábito de permanecer en silencio en medio de la civilización, mientras desarrollas tu trabajo con normalidad, convives con otras personas y llevar tu vida como es habitual, es sin duda algo imprescindible. Eso sí, debes estar preparado para una respuesta contundente e inesperada.

 

  • eva

    Hola Isra,
    Interesante el experimento, pero esto es solo la primera capa, unas chispas superficiales que consiste en experimentar con el silencio exterior y veo que has podido observar que hace la mente , tu mente, cuando se la quiere obligar a estar en silencio … La pregunta clave que te puedes hacer a ti mismo si quieres seguir profundizando es ” quien es en realidad el que quiere experimentar el silencio?”
    Saludos y ánimos!
    Eva

  • Eva, interesante reflexión, no la pregunta en sí, sino lo que viene antes. Respondiendo a la pregunta que me planteas para mi mismo: mi mente parece que no quiere el silencio en la mayorías de las ocasiones, pero yo sí, es algo complejo supongo, porque este tipo de experiencias te vuelven más consciente y te ayudan a crecer en una multitud de aspectos diferentes. Si tienes alguna otra respuesta para esa pregunta, sería interesante conocerla.

  • eva

    La respuesta , cualquier respuesta que pueda surgir a esta pregunta es solo para tener entretenida a la mente y es util para retornate a ti mismo…. Y observar que tu eres distinto de tu mente … Y llegar a…y si yo no soy mi mente …en realidad quien soy yo?

  • Exacto, no eres tu mente, eso es lo interesante.

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