La mentira de la crisis

By Isra Garcia  //  Cambio, Nueva economía  //  11 Comments

la mentira de la crisisO quizás deberíamos haberlo llamado simplemente: “el cambio para el que nunca íbamos a estar preparados”, o “la consecuencia de una época de excesos, pretensiones y desfachatez”, o si lo prefieres “salvaje revolución“, sírvete tu mismo.

Aquí y ahora, lo que ha sucedido no ha sido que el mundo haya colapsado y la especie humana se haya visto al borde de la extinción, sino que lo que ha pasado en estos últimos años es que:

  • El sistema se ha roto: nada volverá a ser como antes, tu trabajo, la economía, la vivienda o la manera de hacer negocios.
  • Perfecto ha sido destrozado: cualquier persona con insolencia, determinación e ilusión e Internet, puede conseguir a cualquier cosa sin el permiso de nadie.
  • Cómodo y confortable no es más que una ilusión: la incomodidad desayuna contigo todos los días.
  • No hay (ni habrá) un sólo trabajo que merezca la pena, donde exista la figura de un manager (o un jefe) que te diga exactamente que es lo que necesitas hacer: si piensas lo contrario,  esa es la razón de por qué estás todavía donde estás.
  • El marketing ya no va sobre manipulación, sino sobre cambio: esto está causando mucho dolor e indecisión, no, las redes sociales tampoco son la decisión, no es el medio, es el fin.
  • La única publicidad que funciona es la de las empresas que se preocupan por atender y cuidar a su audiencia: cuando haces las cosas por servir a tu audiencia y no por captar a una furtiva, las cosas cambian y tu mensaje llega.
  • Seguridad ahora ha tomado un significado totalmente diferente al que solíamos conocer, significa riesgo y tracción delantera.
  • La masa será tu perdición: trabaja únicamente para las personas que te leen, compran o les gustas, hacer lo contrario es una perdida de tiempo. Es más fácil (y rápido y económico) encantar a los que te aman, que invertir el tiempo intentando converger a escépticos o personas que están en el medio.
  • Incertidumbre, desconcierto y perplejidad son los nuevos estándares: junto con el caos las fuerzas de la innovación disruptiva. Quien aprenda a hacer de estos elementos, sus hábitos cotidianos, sobresaldrán del resto.

Claro, y todavía políticos, economistas y empresarios, siguen llamando crisis a este conjunto de nuevos activos. Es más fácil desviar la atención a otro lado, que mirar a los ojos al nuevo mundo que tenemos frente a nosotros y realmente cambiar con el.

Entiendo que la crisis es un periodo, esto es una revolución que ha alterado cualquier cosa que conozcas y nada va a volver a ser igual.

Bonus: si esto es una crisis, nunca acabará.

Photo credit: Neil Turner.

  • Oscar.

    Este es el tipo de post que impregna la filosofía Isra, y que por ejemplo a mi me ha hecho cambiar mi vida como un calcetín al haberme calado.

  • Me alegro de que resuene Oscar.

  • VICTOR BARO

    Esto es lo que se debería aparecer en prensa provincial como titular. Pedazo de post para compartir con mentes no cristalizadas . gracias.

  • Juan Antonio Mota

    Comparto y participo de tu entusiasmo y de ese tono motivador que subyace en cada uno de tus posts y que te caracteriza . Sin embargo, creo que el título no es el apropiado: la mentira de la crisis. Desde 2008 y con diversos efectos a nivel mundial , la crisis continúa cebándose con mayor o menor impacto según territorios. Actualmente España tiene una tasa de desempleo del 24,5%, casi la misma que Sudáfrica y solo nos supera Grecia con un 27% en el viejo continente. No soy un analista de crisis pero ese proceso económico recesivo tan fuerte es una realidad latente, desgraciadamente, todavía. Estoy de acuerdo contigo que va más allá del concepto crisis realmente estamos viviendo una revolución, gracias a la influencia de la tecnología, probablemente la mayor desde la revolución industrial del s.XVIII. Y en ese sentido, como bien dices, nada será como antes.
    Tenemos que ir al centro, a la formación, a la educación. Este país está un tanto desmembrado y los exacerbados nacionalismos no ayudan. Mirar a la política es una pérdida de tiempo y ese es un bien muy perecedero. Los activos que tú mencionas y otros tantos forman parte de este nuevo y cambiante ecosistema. Pero el verdadero reto está en espabilar conciencias. Esa es la auténtica revolución. Y post como éste y actitudes similares con acciones concretas contribuyen a ello.
    Saludos Isra

  • Este post no defiende que la crisis no sea verdadera, sino argumenta la razón por la cual aún seguimos sumergidos en ella. El reto está en crear movimiento, la persona que más tracción delantera, gana la carrera. Gracias por tu aporte Juan Antonio.

  • Juan Antonio Mota Navarro

    OK, Isra, aclarado queda.
    ¡ Creamos movimiento ¡

  • danihermosilla.es

    Yo diría que no se puede decir máa en menos espacio. Le llamamos crisis a lo que deberíamos decir cambio de modelo. Nada será igual. Y cuántas veces estudiamos en Historia momentos en los que los cambios son imperceptibles por quien los vive en el momento y los analiza con el tiempo. Las revoluciones son eso, soluciones traumáticas a problemas traumáticas. Yo a veces creo que es una contra-revolución (&recolución industrial), que nos lleva a otro modelo productivo y de relaciones sociales, lejos del Confort. Muy buena post, Isra. Enhorabuena

  • Exacto Dani, es el resultado del trauma interno de una sociedad, cuando estalla se convierte en una revolución que barre todo lo que encuentra por su paso. Muy bueno “soluciones traumáticas a problemas traumáticas”. Gracias por el aporte.

  • Oscar.

    Tu análisis me parece correcto. Pero encuentro que has metido un poco forzado ahí lo de los exacerbados nacionalismos. No sé, me chirría un poco. Aunque supongo que incluyes el español.

  • Juan Antonio Mota

    No entro en valoraciones políticas pero sí defiendo la unidad a la dispersión.

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