Por qué y cómo he fracasado en uno de los proyectos más importantes del año

By Isra Garcia  //  Aventuras, Lifestyle, Mapmakers, Retos, Vida  //  4 Comments

por-que-y-como-he-fallado-en-uno-de-los-mas-importantes-proyectos-de-este-añoEl pasado 6 de junio finalizó la ultima última aventura solidaria que emprendí, Desafío por la Vida. Acabó sin haber completado ninguno de los dos grandes objetivos que perseguíamos, el primero y más importante, recaudar las donaciones necesarias para construir el primer centro de atención para niños con cáncer en Colombia, el segundo menos significativo pero importante ta,bien, haber logrado completar el desafío de realizar tres distancias Ironman (678 kilómetros) consecutivas, en tres ciudades diferentes de Colombia, Santa Marta, Barranquilla y Cartagena de Indias.

Ahora, poco más de dos meses después de lo ocurrido, analizo y reflexiono sobre cómo se desarrolló el proyecto, el desafío y comparto por qué no funcionó, en que fallé (y fallamos), errores, aciertos, el aprendizaje obtenido y próximos pasos. Consideré que sería prudente tomar un tiempo y desconectar mi atención sobre lo sucedido en Desafío por la Vida con la intención de ganar perspectiva y objetividad a la hora de analizar, extraer, absorber y compartir todo lo vivido y sentido. No quería sonar demasiado cruel conmigo mismo, ni tampoco permisivo, sino ser justo. Es el momento.

Voy a ir desgranando secciones para una mejor comprensión, espero que me perdones si hay alguna redundancia.

¿Por qué fracasamos en el proyecto y no conseguimos ni si quiera un mínimo de donaciones?

Es la misma razón por la cual la mayoría de las start-ups y eventos fallan; timing, no llegamos en el momento adecuado y estuvimos totalmente fuera de plazos en casi todas las partes del proyecto. Tuve la oportunidad de bajar los brazos y no lanzar el desafío, la convicción y determinación me cegó y lanzamos cuando las cosas no estaban nada claras por ninguna parte.

Cree un sitio web quizá demasiado complejo y ambicioso para el tiempo y los recursos que poseíamos. Fallo mío. Ignoré simple y rápido y funcional.

El trabajo en equipo entre las tres partes que conformábamos el proyecto fue casi nulo. Cada parte remaba hacia una dirección diferente. Cada vez que intentábamos hacer cuadrar las tres partes había una fricción demasiado negativa. Era un síntoma bastante preocupante.

Las restricciones gubernamentales para habilitar pagos online y los plazos para ponerlos en marcha nos superaron, principalmente por falta de planificación y desconocimiento de ese tipo de trámites en Colombia.

La plataforma de pago online PayU desempeñó un desafortunado trabajo, no pudo contar la cantidad de donaciones que perdimos de muchos de vosotros y otros de nuestros contactos y conocidos, por no poder pagar con una tarjeta que no fuera procedente de Colombia. Es decir, no admitía donaciones fuera del país. Reportamos este error por medio de Kalema innumerables veces, finalmente fue solucionado casi a 3-4 semanas de empezar el desafío el 4 de junio. Un servicio real,ente indeseable por su parte. Nosotros no supimos reaccionar s tiempo tampoco.

La parte más esencial de este proyecto no funcionó, la comunidad, apenas se registró movimiento. El timing estaba desajustado con la Fundación y eso le impidió hacer un trabajo profundo en la difusión y alcance entre donantes, empresas, medios de comunicación. La falta de comunicación interna también dificultó esta tarea. En ningún momento hubo una dirección clara, todas las iniciativas de difusión que propusimos fueron desvaneciéndose, principalmente por el poco tiempo y recursos de los que disponíamos. Ya que la Fundación María José tenía previamente programados una serie de acciones y eventos importantes, que ya habían consumido una mayor parte de sus recursos y esfuerzos. La comunicación se limitó a algunas acciones aisladas como entrevistas en radio y TV en el Lanzamiento, vídeos de algunos niños de la fundación mostrando apoyo, y campaña de comunicación digital por mi parte. En ningún momento todo estuvo entrelazado ni hubo un trabajo progresivo y continuado para formar y cohesionar una comunidad.

Es posible que yo tuviera que ver, el hecho de ver a un Español tratando de hacer algo inédito en el un país que no es el suyo por personas necesitadas que no tienen nada que ver con él, eso podría causar rechazo más un atracción, me pregunto que hubiera pasado si hubiera sido un colombiano, quizá más conocido que yo tratando de hacer esto mismo. ¿Hubiera cambiado el resultado?

Estoy seguro que en ningún momento, las dos grandes partes que formábamos el proyecto, nos entendimos realmente bien. No hubo resonancia y eso fue la clave para que todo lo de arriba no funcionara. Debía haber visto esto con más claridad, o haber escuchado mejor a mi Instinto. Fallo mío.

La unidad del proyecto se desmanteló, por motivos de fuerza mayor Roberto y Christian, mis dos compañeros en el desafío, tuvieron que abandonar a falta de tres semanas para empezar. Eso irremediables creo inseguridad, desconfianza y falta de credibilidad tanto dentro del proyecto como en el exterior, en comunidad, audiencia y seguidores.

¿Por qué fracasé en el desafío y no logré acabarlo?

Cuando llegué a Santa Marta, antes de empezar, mira, te digo una cosa. Me sentí ganador, después de todo lo que había tenido que resistir para llegar a ese día (lee aquí), pensé que lo realmente duro había pasado. Ahora tocaba disfrutar y hacer lo que había venido a hacer. Por una parte no puedo explicarte lo bien que me sentí al saber que traspasé el tsunami, resistí la avalancha y aguanté el terremoto, y llegué allí, no flaquee, no dudé, no di un paso atrás, no baje la cabeza, empujé hacia delante, te cuento que esta ha sido una de las experiencias más reafirmantes de mi vida. Sentía que hubiera podido con cualquier cosa. Verte solo ante algo que es más grande que tú no es más que una oportunidad de hacerte más grande que lo que confrontas. Sin embargo, por otro lado, esto hizo que me confiara y bajara bastante la guardia. No pensaba que pudiera venir algo peor, estaba equivocado, solo hay algo peor que lo que puedes controlar, aquello que no puedes. Este fue el inicio del fracaso, aunque ahora sea algo grandiosamente positivo para mí.

Y así fue, en el primer día, después de acabar la natación y en el kilómetro 150 retornando por la ciénaga desde Barranquilla a Santa Marta. El momento en el que me descuidé, fui golpeado levemente por un coche, esto me llevó a perder el control y sufrir una caída en la que todos pensamos que había roto la cadera o el hombro. En ese momento, aunque no lo quisiera ver para entonces, había fracasado en el intentar completar el desafío.

Hay otros aspectos que también influyeron negativamente en esta ocasión, para mí fueron los siguientes:

  • Ir a dormir más tarde de lo previsto e intentar recuperar las horas de sueño sacrificando el levantarte temprano, eso iba comiendo el día y nos plantaba de noche y sin todavía acabar la etapa de ciclismo.
  • Perder demasiado tiempo en las transiciones, a pesar de que no había un cronómetro o tiempo límite, la noche es un factor peligroso en un país como Colombia.
  • La seguridad en la carretera, especialmente esas tres zonas, incluso con dos vehículos de apoyo, era peligrosa.
  • La ilusión del equipo se iba desvaneciendo a causa de factores externos e internos y esto es realmente importante, ya que no solo influye en el grupo entero, sino en ti mismo que estas afrontando el desafío.Había demasiada presión, tanta que en momentos la mejor opción era salir corriendo.

Otros errores

Hubo más errores:

  • No saber diferenciar el ego que te impulsa del ego que te perjudica.
  • Ignorar a mi instinto.
  • Empujar a quien no estaban interesados en ser empujados.
  • No saber agradecer como se merecen a personas anónimas que hicieron que esto realmente mereciera la pena, GRACIAS.

Algunos aciertos

Y sí, también aciertos:

  • Haber seguido, hasta el final, contra viento y marea, ante todo pronóstico, solo, acompañado, sin dudar ni un solo momento. Qué poderoso ha sido esto.
  • Abrirte a una incertidumbre todavía mayor y abrazar lo que pasará a partir de ahí. Bailar con el momento que desconoces.
  • Conocer a un puñado de personas increíbles, capaces de hacer lo que fuera por una causa que no tenía nada que ver con ellos; Franco, Sheila, Jairo, Ainye, Neheman y Liliana.
  • Haber compartido el 100% de algo así con una persona que no conocía en absoluto. Lo normal es hacerlo con tus mejores amigos como en Ultraman o Burning Man Quest. En este caso fue con una persona intrépida que tuvo el coraje de hacer algo más, Diego Gómez, nos conocíamos profesionalmente, no mucho, ahora he ganado un amigo.
  • Haber fracasado en el desafío (no en el proyecto de las donaciones), esto no podría haberlo dicho sin la perspectiva que he ganado en estos dos meses. Esto ha sido una bofetada con la mano abierta y mientras dormía que necesitaba.

Qué más he aprendido de todo esto

Ahora te voy a contar, además de todo lo que hayas podido extraer arriba, todo lo otro que he aprendido:

  • He aprendido que el triunfo no está únicamente al cruza la línea de meta, sino en el aprendizaje que eres capaz de recoger antes, durante y después de cruzar las línea, o no cruzarla.
  • He aprendido que no importa demasiado que dicen otras personas, ni siquiera tus mejores consejeros, cuando realmente estás seguro de que vas a hacerlo o por lo menos intentarlo, esta habilidad te llevará a donde tu decidas ir.
  • He aprendido que cuanta más perspectiva y objetividad de les a las cosas que te importan, mejores resultado serás capaz de extraer sobre ello. Más absorberás y mejor aprenderás. Nota: esto no quiere decir no decidir, esperar o procrastinar, esto quiere decir hacer las cosas dentro del timing oportuno.
  • He aprendido, una vez más, que nada es más sabio que tu propio instinto.
  • He aprendido que la mejor manera de seguir generando impactos positivos es seguir haciendo exactamente lo que hago, pero mucho mejor, más feroz e inteligentemente y aprendiendo de presuntos fracasos como este.
  • He aprendido que no importa lo preparado que estés para afrontar algo, los factores externos aparecen y en cuestión de segundo estás fuera del juego. Merece la pena considerar.
  • He aprendido a que de vez en cuando, a pesar de mis otros fracasos diarios, semanales o mensuales o anuales, es necesario no conseguir lo que te propongas. Eso es duro de encajar, pero esencial de aprender si realmente quieres crecer, tocar lo intocable y seguir alcanzando metas. Aunque parezca contradictorio con lo que digo.
  • He aprendido a que si algo te frena o te retiene lo mejor que puedes hacer es deshacerte de ello sin miramientos. A menos que sea una persona a la que amas.
  • He aprendido a conocer más y mejor a mi cuerpo en situaciones de parálisis y crispación, he aprendido a empujar con mi cuerpo cuando mi mente no puede pensar y así descongestionarla.
  • He aprendido algo muy valioso, que por naturaleza somos capaces de empujarnos más allá de cualquier amenaza u obstáculo, que el dolor se minimiza cuando tienes una causa por la que luchar.
  • He aprendido a utilizar fracasos como este para seguir construyendo proyectos con propósito que todavía me lleven más a lo lejos mental, emocional, espiritual, emocional y profesionalmente (te explico en el siguiente apartado).

La Gran Hazaña

He utilizado este gran fracaso como impulso y motivación hacia mi última aventura solidaria, quizá la más ambiciosa y épica, para mí, hasta el día de hoy, “la Gran Hazaña“. 6 distancias Ironman (1.380 kilómetros) consecutivas, en 6 días seguidos, a través de 6 ciudades de Chile por los niños más vulnerables que residen en 6 de las ciudades con menos recursos del país. El próximo 3 de noviembre, lo que quiere decir que tengo alrededor de 80 días para preparar este desafío. Va a ser intenso, podríamos decir que improbable, insano, desmedido o desmesurado, genial, es la aventura que busco, el objetivo lo vuelve a merecer.

He aprendido que si fracasas en algo, la mejor manera de comprobar si has aprendido es intentando diferente y apuntando mucho más hacia arriba. Si has llegado donde hubieras llegado si no hubieras fallado, has perdido tiempo y pasión.

Una última cosa: micro-documental

Como pasó con Ironman, Ultraman y Burning Man Quest, estamos preparando un muy vídeo micro-documental (gracias a Mawi Durán) sobre Desafío por la Vida con todo lo que pude grabar con la GoPro que llevé. Mi objetivo es no solo mostrarte la parte fantástica de conseguir este tipo de desafíos, si no también hablar sobre el fracaso, la vulnerabilidad y la parte no tan buena y hacerla real y palpable, para a partir de ahí, construir un mejor versión de ti mismo y de lo que te rodea.

Photo credit: Diego Gómez.

  • marcosEdo

    Buena iniciativa Isra, lo que pasa es que la primera imagen que me ha venido a la mente, tras ver que quieres hacer el doble de distancia, de lo que ibas a hacer en Colombia, ha sido el desafio que tampoco logro realizar Josef Ajram en las islas Canarias, en la que si no recuerdo mal lo intento por dos veces, pero al final decidio dejarlo. Tu caso es diferente, ya que no re-intentas el mismo desafio, sino que lo doblas, es como intentar subir el Mont-Blanc, no conseguirlo y luego intentar subir el Everest, me parece un paso muy grande, aunque si te lo has propuesto es porque puedes con ello. Animos y ya veremos lo que ocurre. Saludos.

  • Hola Marcos, si examinas todo el análisis, en la parte de por qué fracasé en el desafío deportivo, en ningún momento hablo sobre no estar preparado física ni mentalmente. Llegué con una condición excepcional, mejor que en Burning Man Quest, estaba tan preparado física y mentalmente que pude levantarme después del golpe y retomar la bicicleta (200kms) y luego la natación (4.2kms), sin embargo, cuando tuve que afrontar la carrera a pie, el fuerte golpe en la cadera me impidió continuar más allá de mi forma y estado, eso era mayor que yo y no quería arriesgar. Sentía que podría haber completado 4 distancias en lugar de tres, pero la realidad es que no llegué ni a completar una.

    Voy a lanzarme hacia La Gran Hazaña porque es un “imposible” dentro de mis posibilidades, muy al límite, muy al margen, pero es ahí exactamente donde quiero llegar, es ahí donde crezco personal y profesionalmente y puedo crear algo que genere cambio positivo ahí fuera. Estoy contigo, veamos que es lo que sucede.

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