Cree, o no creas, eso no es lo que importa…

miércoles, Sep 30

Cuando la vida toca a tu puerta, cuando los análisis confirmaron lo más temido, cuando tus piernas tiemblan y todavía quedan 30 kilómetros de carrera, cuando duele, sufres y te revuelcas… Es ahí cuando la resiliencia cuenta, es ahí cuando podemos sacar a relucir la magnanimidad.

Siempre que veo un momento oscuro, y créeme, los hay, automáticamente hay algo en mí que me dice, “recuerda estas dos cosas, eres la luz en la oscuridad (alguien tiene que hacerlo) y siempre está oscuro antes de que amanezca”.

La luz siempre llega, dentro o fuera.

Practicar la magnanimidad

Es por eso que es clave la grandeza y elevación de ánimo y espíritu en tiempos difíciles, así como la gran generosidad a pesar de cualquier circunstancia. No solo por estar dispuesto a ir a contracorriente, sino por saber cuándo hacerlo y cuándo dejarse arrastrar. Se requiere de sabiduría, autocontrol, templanza y autoconocimiento para aprovechar tu voluntad y tus valores.

practicar la magnanimidad estoica

Puedes decidir, lo creas o no, en qué crees, incluso aunque no estés seguro de ello. Este pequeño matiz es lo que separa a una persona imperturbable e imparable del resto. Esto es de lo que me di cuenta, una vez más, mientras realizaba el Ultraman Holístico del pasado fin de semana.

Puedes creer en ti mismo, o no.

Puedes creer en tus posibilidades, o no.

O puedes creer en el destino, o no.

Puedes creer en lo que haces, o no.

Puedes creer en que lo conseguirás, o no.

Da igual

¿Qué importa que creas o no creas? Da igual.

Lo que importa es que pongas en práctica lo que intuyes, porque es ahí donde el conocimiento es importante y tiene relevancia. Es ahí donde podemos medir la creencia, sea cual sea.

Preocúpate por entrenarte en los “buenos tiempos” para los “malos tiempos” y viceversa, eso es practicar la magnanimidad estoica.

Seguro, si lo haces, no pasará cómo tú esperas que pase, no en al menos un 50% de las veces, pero pasará algo más, y ese “algo más” creará nuevos pasos que te llevarán a lugares distintos y ahí ocurrirán cosas. Cosas que te tendrán tan ocupado que no necesitarás sentir o creer para hacer algo, solo tendrás que seguir moviéndote según fluyes, según dicta tu instinto más puro.

Hay algo incuestionable, bajo lo que percibo, y es detenerte porque no crees en algo.

Hay dos grandes errores en el camino de la verdad: uno es no empezar y el otro es no llegar hasta el final.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ENTRADAS RELACIONADAS

Entrevista a Shi Heng Yi, maestro del Templo Shaolin Europa

Entrevista a Shi Heng Yi, maestro del Templo Shaolin Europa

El pasado agosto estuve en El Templo Shaolin Europa participando en un campamento intensivo focalizado en Artes Shaolin (aquí la experiencia al completo). Allí tuve la oportunidad y privilegio de conocer y entrenar con Shi Heng Yi, maestro Shaolin de tercera...

leer más
Lo tenemos

Lo tenemos

Sea lo que sea, vengamos de donde vengamos, hayamos vivido lo que hayamos vivido, seamos como seamos, estemos donde estemos, hay algo más que claro: lo hemos tenido desde el mismo día que nacimos, lo tenemos todo el rato todo el tiempo, y lo tendremos hasta que...

leer más

PRÓXIMOS EVENTOS

¡No hay eventos!

¿QUIERES MÁS? SÍGUEME

BUSCAR SACUDIDA

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Search in posts
Search in pages

suscríbete a mis chispazos especiales (blog)

Si dejas tu email en esta casilla, cada mes recibirás todo lo mejor que pruebo, hago, encuentro, utilizo, aprendo y descubro. Además de recibir recursos de alto rendimiento, superhábitos, habilidades núcleo, marketing de impacto y ultraproductividad.

Pin It en Pinterest

Compartir esto