El último año

el ultimo añoMañana empieza uno año nuevo, 2015, aunque tampoco hay mucha diferencia entre uno y otro, 2014 no fue el año de las estrellas de Hollywood, ni de los políticos, ni tampoco del presidente de los Estados Unidos. Definitivamente no fue el año de la educación, ni de los grandes jefes. Fue el año de las personas que con su trabajo digno y humilde hicieron girar el mundo hacia la dirección que consideraron más apropiada, no hablo de aquellos titanes que dominan el mundo, me refiero a esas personas que se levantan cada día con la inquietud de ser la última oportunidad de lograr un avance científico, las que viven sin preocuparse por el mañana, pero dejando la mejor versión de ellos mismos en cada alumno que educan, esos irreverentes que buscan la innovación para lograr mejores cultivos para los campos. Herejes que viven cada año el último año.

Despídete, queda un año

Piénsalo. Imagina que este es el último año que pasas entre nosotros, imagina que te quedan 12 meses de vida, no sabes exactamente cuando, pero te irás antes de que comience 2016. ¿Qué es lo que harías? ¿En qué invertirías este año?

  • Encontrar a tu media naranja, casarte y tener un hijo de manera que tu legado continúe.
  • Dar la vuelta al mundo, recorrer cada continente en busca de la aventura.
  • Marcharte a una playa perdida en algún lugar del caribe y pasar el tiempo disfrutando de tu soledad, del descanso y del silencio.
  • Pasar el día en casa viendo la televisión, bebiendo cerveza y comiendo patatas fritas y pizza como si nada, esperando impasible a que el momento llegue.
  • Dedicarte a cometer cuanto más pecados puedas: lujuria, soberbia, avaricia, envidia o gula.
  • Colocarte de drogas y alcohol hasta que no puedas más y tu año se esfume en un suspiro.
  • Trabajar en un avance tecnológico que ayude a las personas en comunidades desfavorecidas.
  • Crear una start-up que alargue la vida de las personas con deficiencias.
  • Construir la casa donde vivirán tus hijos (o nietos).
  • Componer una melodía que el mundo recordará décadas después de que nos dejes.
  • Escribir un libro sobre lo mejor que puedes entregar en tu profesión.
  • Dar una conferencia que nunca se pueda borrar de la mente de aquellos que la vean.
  • Filmar y producir un documental sobre algo que te inquiete.
  • Trabajar en hacer más felices a tus pacientes en la consulta o a tus clientes en el restaurante.

Ahora imagina que no necesitas permiso para hacer todo eso y otras cosas como:

  • Cambiar la educación.
  • Lanzar tu propio negocio.
  • Vivir intensamente.
  • Hacer de tu pasión tu bandera.
  • Dirigir tu carrera.
  • Obviar el sistema.

¿Qué harías si quedara un año de vida en tu reloj de arena y no necesitaras permiso exclusivamente para nada? Genial, haz justamente eso.

Tic, toc, tic, toc…

Cada día es más evidente, las personas que sobresalen nunca esperan al momento adecuado, obvian la perfección y huyen del mañana. Saben que nada de eso llegará jamás. Saben que el tiempo es finito y posiblemente no tengan muchas más oportunidades de dejar una mueca en el universo.

Desencaja el mundo cuando no puedas dormir, destaca cuando no tengas dinero, brilla cuando pases hambre, maravilla cuando decepciones, ama cuando desesperes. Hazlo en medio de un despido colectivo, una entrevista de trabajo, en la reunión con los inversores o en medio de la tormenta.

Hazlo cuando sea necesario. Tan pronto como cuando sea sea ahora. El reloj no se detiene ¿Y tú?

Photo credit: Sheila con Hache.

  • Me encanta: estos posts “cíclico-temporales” que escribes me inspiran muchísimo.

    Con tu permiso lo uso como “anexo” a mi felicitación “de año nuevo” en mis redes sociales, que hoy no estoy nada inspirado.

    Feliz año nuevo: Isra & lectores del blog.

  • Gracias Jorge, lo que hay aquí es de todos. A por otro último año.

  • Pingback: Los invencibles y 2016()

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