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Ago
12

El punto de ruptura

By Isra Garcia  //  Actitud imparable  //  No Comments

En tu empresa, familia, equipo, club o pandilla estás conectado a otras personas. No solo conectado, sino también sintonizado. O al menos, tratándolo de estar. Porque necesitas esa conexión para trabajar en un proyecto, lanzar un negocio, rediseñar un producto, implementar un servicio, ganar un partido, crear una familia, ayudar a otros a sobresalir, hacer marketing o aprender.

Te confieso algo, intentar crear, mantener y extender esa resonancia es agotador, es sobrecogedor, es inaguantable en muchos casos.

Ya, se supone que debe ser así. 

No te preocupes. No es una carrera. Tampoco un campeonato juicio final de ninguna clase.

Es algo normal.

Y el punto de ruptura aparece

el punto de ruptura

Justo cuando sientes que es el momento de abandonar, debes saber que en ese momento, estás en el punto de ruptura. Es ese instante que ocurre antes de que hagas que algo genial suceda, donde abandonas justo antes de que vaya a pasar. Bien, puedes y debes convertirte en un maestro en dominar ese tipo de situaciones, porque puedes sobrevivir cuando ocurra, y además puedes destacar.

Persiste.

No hace mucho, he perdido dos de los proyectos más grandes en los que estaba trabajando, justo los dos que más ingresos nos proporcionaban.

Hace un año vi como se desvanecían (de forma involuntaria) un millón de euros que había ganado y que me correspondían por mi labor. Un proyecto en el cual había estado trabajando desde marzo a octubre sin apenas parar.

He sentido momentos donde he sido dejado atrás por “amigos”, socios y colegas.

Cuando pienso “quizá he perdido mi ‘magia’ y quizá esta nueva ‘magia’ que estoy buscando no funcione”

A veces no me he sentido seguro sobre dónde me llevarían tantos esfuerzos y horas depositadas en Stand OUT Program.

Todo el mundo me desaconseja llevar adelante el programa de excelencia para personas en desempleo en 36 ciudades de España. Demasiada responsabilidad, demasiados recursos invertidos sin recibir nada a cambio, un coste de oportunidad demasiado alto.

Estoy entrando en un campo que no domino tanto, creo que es el camino, pero no tiene nada que ver con aquello que me ha ayudado y ha posibilitado que yo pueda estar aquí hoy: marketing, digital, disrupción y estrategia.

Lo siento, pero solo puedo ver momentos donde el punto de ruptura está presente.

¿Y tú? ¿Logras ver el punto de ruptura antes de que aparezca?

Atribución imagen: Alex Bellink.

Abr
19

Los mayores fallos del pasado año (2018)

By Isra Garcia  //  Liderazgo, Mapmakers  //  No Comments

Un fallo es algo de lo que aprendes… No lo hiciste de la forma adecuada, la próxima vez lo harás mejor. Un fracaso profesional es un desencaje entre el jefe/cliente/mercado y lo que hiciste/creaste/desarrollaste. Y un problema es una invención que espera ser descubierta, una invitación a encontrar una solución. No cabe duda que quien gana es la personas que más falla y más aprende de cada uno de esos fallos.

Este pasado año he contado más de 1.110 fallos, sí cada día anoto los fallos que cometo. Estoy orgulloso de todos ellos, pues son mi maestro, y mi musa. Hoy compartiré contigo una selección de los más grandes fallos del pasado 2018.

Los más grandes fallos de 2018 de Isra García...

Los más grandes fallos del 2018

Estas son las derrotas más valiosas que he sufrido en el pasado año 2018 (en orden aleatorio)

  • Crear un equipo de consultores solo y no un equipo de guerrilleros.
  • Acostumbrar a equipos y gente de mi alrededor a que si las cosas fallan, apareceré y me ocuparé del resto.
  • Tratar mis negocios principales como “cooperativas” y no como negocios que deben ser empresarialmente rentables.
  • Mala gestión de expectativas con ciertos clientes.
  • Confiar y delegar en personas/profesionales cuyas prioridades son otras.
  • No establecer un presupuesto cerrado para países por los que he viajado en el viaje alrededor del mundo. Países como Estados Unidos, Australia y Japón.
  • Pagar a colaboradores más de lo que en realidad merecían.
  • Confiar responsabilidades profesionales a personas que apenas conocía.
  • Pensar que puedo desconectar durante 10 días cuando estamos en medio de un proyecto de gran envergadura.
  • Dejar que los experimentos tomen control de mi vida.
  • Obsesionarme con cumplir cada uno de los 74 microhábitos que componían cada unos de mis días.
  • Apartar a gente que quiero a un lado para vivir a mi manera alrededor del mundo. Este ha sido uno de los grandes fallos del año.
  • Centrar mis esfuerzos en crear proyectos no escalables (consultoría, conferencias, talleres, formación presencial y trabajos de campo) y no en aquellos que puedan crear libertad financiera.
  • Distraerme por el brillo elusivo de Instagram, así como de Facebook. Creer que lo que importan son los contenidos y las publicaciones y no el trabajo invisible que a diario realizo.
  • No aceptar muestras de generosidad y aprecio por miedo a estar en deuda con otras personas.
  • Acabar in extremis, el último día del año, un seminario por el que tenía un enorme interés.
  • Dejar que las acciones de otros influyeran en mí de forma negativa.
  • Cerrar las puertas a amar a otra persona por temor a abandonar la vida que llevo.
  • Juzgarme, evaluarme y someterme al más riguroso escrutinio por casi todo lo que hago, ya esté bien o esté mal.
  • No dejar marchar un cliente con el que no estábamos cumpliendo.
  • No saber decir “no” a tiempo en siete ocasiones.
  • Llegar tarde a muchas de las fechas límites que habíamos establecido con clientes.
  • Depositar demasiadas esperanzas en personas para las cuales no eres una prioridad.
  • No ser más claro en las expectativas, términos económicos y obligaciones con otros colaboradores, proveedores y clientes.

No recuerdo haberme llevado más bofetadas que en 2018.

6 años de grandes fallos

Este es un histórico con todos los más grandes fallos, los más pronunciados, importantes e interesantes:

En lo que llevo de este 2019 creo que he superado la media de fallos del 2018, ser consciente de este hecho es importante, porque significa que voy a aprender, crecer y mejorar más de lo que lo hice en 2018.

¿Y tú, cuáles han sido tus más grandes fallos de 2018? ¿Te atreves a compartirlos en los comentarios de este post?

Atribución imagen: Looker Media.

Feb
1

Insensible a las emociones negativas

By Isra Garcia  //  Entrepreneurship  //  No Comments

Somos criaturas emocionales, eso ya lo sabes. Sin embargo, lo que pocos te dirán es que puedes convertirte en una persona insensible al fracaso y a otras emociones negativas.

Tengo grandes emociones en mi vida, pero he aprendido a distinguir que hay ciertos sentimientos que no tienes que escuchar. Hay veces en las que debes continuar no importa que digan tus emociones. Principio estoico.

Insensible al fracaso: intento indiscriminado

Cuando un cliente cuenta conmigo como consultor o agencia, no vale con ir y cumplir, sé que tengo que hacer mi mejor trabajo.

Cuando alguien invierte en Stand OUT Program, no vale con cumplir sus expectativas, sé que tengo que estar a máxima alerta todo el rato, sé que tengo que excederlas.

Cuando alguien me contrata para una conferencia o taller, no vale con crear valor y utilidad, sé que tengo que ir 100 kilómetros más allá, sé que tengo que fascinar.

Cuando alguien confía en el microMBA Inconformistas, Josef y yo no nos conformamos con lo que hicimos la vez anterior, sabemos que tenemos que mejorar lo actual x10 veces.

Cuando una persona desempleada presenta su candidatura para el Programa de Excelencia, no me vale decir, “es gratis, haré lo que pueda”. No, sé que voy a empujarle como nunca nadie ha empujado a esa persona.

Cuando escribo aquí en el blog, no escribo para rellenar días y decir, “he cumplido, he publicado hoy”, busco retarme a mí y a ti, con estas sacudidas diarias.

Cuando preparo mi chispazo mensual, no me guardo lo más impactante para mí como algo codicioso, sé que tengo que compartir – gratis – lo que más me ha ayudado durante el mes.

El mensaje: hay que hacer lo que tienes que hacer, hasta el final, sin rechistar. Sin miedo. Sin emoción negativa alguna. Pase lo que pase. Ganes o pierdas.

No es sobre entusiasmo, es sobre insitir

Insensible al fracaso y a otras emociones negativas

“Ya, pero hay que vivir felices…”, a la m**** vivir felices. Hay que sonreír incluso aunque pierdas, eso no se consigue con la felicidad. Otra emoción inservible que te aboca al fracaso.

Necesitas hacer algo, primero 10 veces, luego 100 y entonces 1000 veces. Si lo haces las veces suficientes, ganarás. Ve, una y otra vez, hasta que te vuelvas insensible al fracaso y pierdas el miedo al rechazo.

No tengo salsa secreta que compartir contigo, todo lo que digo es tan obvio que hasta duele. No soy el tipo más inteligente o exitoso, pero te garantizo que pocos empujan con tanta fuerza, insistencia, coherencia y determinación como yo.

No conozco otra forma de eliminar el sentimiento que produce fallar más que no parando de fallar. Lo mismo sucede con cualquier cosa que nos crea conflicto.

Elimina toda emoción negativa, vuélvete insensible al fracaso no dejando de lanzarte una y otra vez. Cuando se trata de la negatividad, conviértete en un robot despiadado.

Atribución imagen: David Goerhing.

Jul
26

Podrías ser (y serás) rechazado

By Isra Garcia  //  Liderazgo  //  No Comments

Podrías ser despedido. Claro que podrías. Podrías ser rechazado. Por supuesto que podrías.

Podrías no encontrar trabajo en mucho tiempo. Ciertamente.

Podrías cumplir tus metas solo si estás dispuesto a alcanzarlas.

Podrías decidir dónde quieres ir, y entonces no llegar.

Podrías caer enamorado con la visión de un futuro y entonces descubrir que no sucede.

Podrías intentar algo y entonces descubrir que has fallado.

Podrías ser la persona más apasionada, motivada e inspirada del lugar y entonces darte cuenta de que eso no te mueve del lugar en el que te encuentras.

¿Cuánto dolería todo eso? Mucho, lo sé.

¿Cómo de doloroso sería tener esos sueños, esperanzas, expectativas, esas decisiones y ese amor, para que un día descubras que todo ese esfuerzo podría haber sido para nada?

Por supuesto, nada es por nada. De hecho, esas metas, esperanzas, esas decisiones, ese amor, ese coraje y determinación, son la base de un camino que merece la pena perseguir hasta caer exhausto. Eso es lo que nos hace sobresalir.

Esto está inspirado en el trabajo que hago a diario. Esta es la base de lo que hoy me encuentro haciendo en Alicante.

Seguro, las probabilidades están contra ti, pero pienso que evitar explorar algo es una reacción perezosa y mediocre. “¿Seré lo suficientemente bueno?” “¿Entraré?” “¿Seré elegido?”, “¿Encontraré trabajo?”, “Haré algo de provecho con mi vida?”, “¿Servirá?”… No son preguntas la mitad de buenas que “¿Merece la pena intentarlo?”

Mi consejo no-solicitado; no intentes hacer algo solo porque puedes hacerlo, pero sí, intenta algo que te importe, algo por lo que merezca el esfuerzo soñar y respirar.

Podrías ser rechazado. ¿Y qué, cuál es el problema?

Ser rechazado desde dentro o desde fuera

Permíteme que haga una distinción esencial aquí:

Hay una gran diferencia entre el coste interno de ser rechazado (te sientes frustrado, poco valorado, sientes que has fallado, o crees que eres un fraude), y el coste externo.

El coste externo podría ser el tiempo que empleaste trabajando en algo que no funcionó. Podría ser que ofendiste a alguien por preguntar de manera equivocada, o por spamear, o por ser egoísta y prepotente. Y eso podría significar que malgastaste una oportunidad por tener una ambición tan grande o por tomar un atajo, cuando lo que en realidad importaba era destacar y tener éxito a largo plazo.

El trabajo que hago – y que mañana empieza en Alicante junto a un puñado de desempleados valientes – va sobre el coste interno, el que lo cambia todo para siempre. Así que es fácil convencernos del fallo antes incluso de que suceda.

Salta al abismo, es la única comprobar su profundidad, y qué es lo que hay en ese vacío.

Escribo esto desde el Programa de Excelencia para Desempleados. Una iniciativa de impacto social que intento por primera vez. Podría no haber funcionado. Podría haber sido rechazo. Es posible que hubiera tenido que abandonar. Podría haber perdido las ganas, o podría haber sido disuadido por el verano y la buena vida. Total, no gano nada con esto.

Los participantes podrían no haber aparecido. Podrían haber desestimado la oportunidad.

¿Pero sabes qué? aparecieron y saltaron lejos, a pesar del rechazo.

ser rechazado

Atribución imagen: Business World Alicante.

Jun
22

Los mayores fallos del pasado año (2017)

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers  //  No Comments

mis mayores fallos - Isra garciaNunca se llega tarde siempre que se llegue. Al menos eso pienso, quizá me sirve como excusa porque casi siempre suelo llegar tarde. En todo caso aquí estoy, a punto de compartir mis mayores fallos del 2017. Creo que ya podría hablar sobre los de 2018, que ya van un buen número de grandes, pequeños y medianos fallos. Eso va en 2018, ahora es turno de publicar, como cada años desde 2013, los fallos más pronunciados del pasado año. (y aquí los del anterior)

Es una lista con lo que a día de hoy más recuerdo que haya marcado lo que ahora soy como persona y profesional.

Mis mayores fallos en 2017

De la infinidad de fallos, errores, equivocaciones y fracasos que he cometido en el pasado año, me quedaría con los siguientes:

  • No saber lanzar de forma correcta un proyecto personal que no ha llegado a ver la luz.
  • Procrastinar al empezar un curso sobre marketing que me interesaba mucho y acabar no haciéndolo en todo el año.
  • Crear un negocio que no es empresarialmente rentable.
  • Apuntar por un modelo de negocio para el cual no tenía las capacidades empresariales suficientes. Así como conocimiento de mercado, competidores y detalles técnicos.
  • Montar un equipo de trabajo que yo mismo he ido acomodando con unas condiciones inmejorables, y no establecer ningún sistema de incentivos.
  • Apuntar en Stand OUT Program por más ediciones de las que deberíamos. Apuntamos por ocho ediciones nacionales, y finalmente acabamos haciendo cuatro. Más las internacionales.
  • Crear comparativas sobre cómo reaccionaría una determinada persona si estuviera en mi lugar.
  • Aceptar trabajar con los clientes inadecuados en IG. Ignorar el instinto que decía “vas a tener problemas en unos meses”.
  • Buscas, encontrar y usar un bolígrafo y papel mientras estaba haciendo el retiro de Meditación Vipassana.
  • Aceptar dinero de la persona equivocada, y tardar más de lo previsto en devolvérselo.
  • Decidir escribir un libro que primero no tenía que ver con todo lo que estaba metido en este momento. Y segundo, que al final he ido dejando aletargado hasta 2019.
  • Empujar a personas que solo funcionan a base de empujones.
  • Esperar que todos los que interactúo o trabajo, muestren conmigo el mismo compromiso y entrega que yo muestro por ellos.
  • Seguir con falsas amistades.

Fallar exitosamente

El día 20 de octubre de 2015 empecé a anotar cada día al menos un fallo. Luego al lado añadía una solución y aprendizaje. Hoy, 22 de junio de 2018 todavía continúo. Hay días que sale un solo fallo, pero hay días que surgen tres, cuatro o cinco. Además de esto, empecé y finalicé mi experimento de 200 días buscando rechazos y fracasos. Imagina todo lo que me he forzado a ser autoconsciente, sin dejar de aprender y mejorar. Sé que sufro derrotas a diario, no importa, al final del día las convierto en victorias. Y eso, me hace imparable.

Los mayores fallos son tu mejor arma, si quieres y estás diispuesto a utilizarlos de tal manera.

Mar
3

100 días de rechazos y fracasos: resultados – experimento

By Isra Garcia  //  Experimentos, Lifestyle  //  No Comments

Hace 103 días empezaba el experimento 200 días buscando rechazos y fracasos, un experimento sobre minimizar el riesgo a ser rechazado, y ridiculizar el miedo a fracasar. Hace 52 días publicaba los resultados de los primeros 50 días. A continuación, los siguientes 50 días hasta hace tres días.

50 nuevos días de rechazos y fracasos

Día 51 – 10/01

  • Fracaso al intentar intercambiar un cuadro en una exposición por una conferencia.
  • Rechazo al intentar dar un discurso sobre ultraproductividad en una oficina de un banco.

Día 52 – 11/01

  • Rechazado al intentar que un taxista y un conductor de Cabify hablaran entre ellos.
  • Rechazado al pedir viajar en clase ejecutiva sin pagar coste extra alguno en Quatar Airlines.

Día 53 – 12/01

  • Rechazo al intentar meterme por la máquina de rayos X para equipajes internacionales en Melbourne.

Día 54 – 13/01

  • Rechazado al intentar ser contratado como vendedor de telefonía móvil en el aeropuerto de Melbourne.
  • Fracaso al querer comprarle la maleta a la señora que estaba sentada a mi lado en el avión.
  • Rechazo al intercambiar mi sitio en un avión (en medio) por el de otra personas que estaba en el pasillo.

Día 55 – 14/01

  • Rechazo al intentar introducirme en la cabina del conductor del tranvía de Melbourne.

Día 56 – 15/01

  • Rechazo al pedir ser entrevistado por una televisión Australiana al acabar el partido de David Ferrer en Australia Open.
  • Rechazo al entrar en una cocina de restaurante para ayudar a cocinar Ramen.

Día 57 – 16/01

  • Rechazo al intentar subirme de “paquete” a una mujer que iba en su moto por el centro de Melbourne.

Día 58 – 17/01

  • Rechazo al pedir trabajo por un día en el H&M del centro de Melbourne.
  • Fracaso al colarme en una fiesta privada de Louis Vuitton.

Día 59 – 18/01

  • Rechazo al querer entrevista a una empresaria de Melbourne.
  • Rechazo al pedir trabajo como camarero para cinco horas en un restaurante.

Día 60 – 19/01

  • Rechazo al colarme como invitado en una inauguración de una galería de arte en Hobart (Tazmania)

Día 61 – 20/01

  • Fracaso al intentar hacer noche en el parking de un hotel.
  • Rechazo al intentar que tres personas diferentes (2 mujeres y un hombre) fueran conmigo al cine de Devonport
  • Fracaso al convencer a que me dejen una bici a mí antes que a un cliente habitual, en una tienda de Devonport.

Día 62 – 21/01

  • Rechazo al pedirle a un pescador la caña para pescar yo.
  • Rechazo al hacer autoestop a cinco vehículos en Hawley Beach.
  • Fracaso al conseguir uno de los proyectos más importantes del año.

Día 63 – 22/01

  • Rechazo al intentar que me hicieran una sopa de miso en un café en Orford (Tazmania)
  • Rechazo a la petición de unirme al viaje de unos japoneses que iban en familia.

Día 64 – 23/01

  • Rechazo al intentar entrar a un hotel boutique para trabajar con mi ordenador.
  • Rechazo por una familia de Tazmania al proponerles quedarme a dormir en su jardín.

Día 65 – 24/01

  • Rechazo al pedir trabajo como becario en un despacho de abogados de Melbourne.
  • Rechazo al intercambiarme por el conserje de la casa donde me alojaba.

Día 66 – 25/01

  • Rechazo al pedir opción vegana en un McDonalds.
  • Rechazo a aceptar las condiciones de uno de los proyectos uñas importantes del año.
  • Fracaso al no saber manejar bien las negociaciones de uno de los proyectos más importantes del año, perdiéndolo así.

Día 67 – 26/01

  • Fracaso al no saber gestionar bien un trayecto.
  • Rechazo al intentar poder quedarnos más en un festival y que cambiaran el transfer.

Día 68 – 27/01

  • Rechazo a cambiar mi billete de staff para volar una hora antes a Sydney.

Día 69 – 29/01

  • Rechazo al pedir una entrevista en Bondi Beach Radio.

Día 70 – 30/01

  • Fracaso en una prueba para trabajar durante un día en una agencia de marketing de Sydney.
  • Rechazo al intercambiar una hora de trabajo del revisor de tickets de parking, por una noche pudiendo dormir en el parking.

Día 71 – 31/01

  • Rechazo al intentar dormir en el parking del McDonalds de Newcastle (Australia)

Día 72 – 01/02

  • Rechazo al pedir trabajo en McDonalds de Newcastle durante el día.

Día 73 – 02/02

  • Rechazo al abandonar SOP.
  • Rechazo al aplicar a trabajar para Seth Godin

Día 74 – 03/02

  • Rechazo al pedir prestada una máquina de cortar el pelo en una peluquería para raparme.
  • Rechazo al sentarme en un picnic con una familia Australiana.

rechazos y fracasos - experimento

Día 75 – 04/02

  • Rechazo al pedir comida a personas que encontraba en la calle (pero éxito al mismo tiempo por que algunos me dieron comida)

Día 76 – 05/02

  • Rechazo al cantar en la calle, junto a un tipo que tocaba una guitarra en Byron Bay, y ser abucheado por la gente (rechazo y fracaso a la vez).

Día 77 – 06/02

  • Poner Gasolina a todos los coches que paran allí durante 1 hora. Rechazo cuando llegó el coche número nueve.

Día 78 – 07/02

  • Pedir quedarme de asistente del bibliotecario de Burleigh Heads (Gold Coast, Austrlia)

Día 79 – 08/02

  • Pedir puesto de trabajo a los de mantenimiento de autopistas en Australia.

Día 80 – 09/02

  • Rechazo al pedir entrar en un despacho de abogados en MacLean para trabajar con WIFI.
  • Fracaso (como agencia) al ejecutar coordinación con otra agencia que hacía la parte táctica de un proyecto.

Día 81 – 10/02

  • Rechazo al coordinar a unos chicos jóvenes que estaban limpiando coches en Kempsey (Australia)

Día 82 – 11/02

  • Rechazo al pedir subir a un barco de una familia en Bulahdelah (Australia)
  • Fracaso al intentar entrar en el monasterio Ki Gompa (India) – petición denegada.

Día 83 – 12/02

  • Fracaso a presentar una web en producto mínimo viable cuando la idea era presentarla acabada.
  • Rechazo al exponer en TEDx Presario (San Francisco)

Día 84 – 13/02

  • Fracaso al sobornar a un asistente del checkin para el vuelo: Sydney – Tokyo
  • Rechazo al pedirle a una mujer que cambiara su asiento de business por el mío en económica e salida de emergencia.

Día 85 – 14/02

  • Rechazo al aparecer en Radio Shibuya cross e intentar hablar en directo.

Día 86 – 15/02

  • Rechazo al pedir disfrazarme de Anime en una representación en Tokio SkyTree.
  • Fracaso al pedir trabajo en Ogilvy Tokio.

Día 87 – 16/02

  • Rechazo al pedirle a una actora el traje de Sailor Moon en Akibara (Tokio) para vestirme yo mismo.

Día 89 – 17/02

  • Rechazo al entrar en la zona de pescadores en la lonja de pescado de Tokio.
  • Fracaso al intentar sacar el último día del alquiler de la bicicleta de forma gratuita.

Día 90 – 18/02

  • Rechazo al querer entrar en un templo cuando estaba cerrado, en Kyoto.
  • Rechazo al querer servir un café a un cliente en un Starbucks en Kyoto.

Día 91 – 19/02

  • Rechazo al intentar cocinar en la cocina del Ryokan donde me alojo en Kyoto.
  • Fracaso al solicitar acceso en un concurso de televisión – España.

Día 92 – 20/02

  • Rechazo al intentar alquilar un quimono de mujer para ponérmelo.

Día 93 – 21/02

  • Rechazo al intentar entrar en u baño público de mujeres en Osaka.
  • Fracaso al pedir trabajo e el hotel que me hospedaba.

Día 94 – 22/02

  • Rechazo a ofrecerme para hacer un Okonomiyaki en un brasero japonés.
  • Fracaso al hacer el Okonomiyaki.

Día 95 – 23/02

  • Rechazo al subirme en una mesa en el Starbucks de Dontubori (Osaka), e intentar dar un discurso en Castellano.

Día 96 – 24/02

  • Rechazo al tomar de la mano a una mujer Japonesa que había esperando en la calle.
  • Fracaso al intentar cantar en un karaoke en Japonés con japoneses.

Día 97 – 25/02

  • Rechazo al intentar entrar a un templo privado a meditar.
  • Fracaso al intentar cocinar un té Mancha

Día 98 – 26/02

  • Rechazo al entrar en un hotel que no permite tatuajes.
  • Fracaso al intentar en un baño que no permite tatuajes.

Día 99 – 27/02

  • Rechazo al pedir a un conductor que me acercara a Kagoshima.

Día 100 – 28/02

  • Rechazo al preguntar al recepcionista del hotel donde me hospedaba en Kagoshima si podría quedarme a dormir en su casa a la noche siguiente.
  • Rechazo en la aplicación que envié para entrar en la orden de los monjes franciscanos.
  • Fracaso al encontrar una bici para rodar por Kagoshima.

Rechazos y fracasos, más o menos esperados, pero rechazos y fracasos

En ocasiones el rechazo es inminente – soy consciente de ello – creo que eso lo hace todavía más potente. Lanzarte a rechazos y fracasos evidentes que implican dar un paso al frente y exponerte es el núcleo de este experimento. El estar todos los días dentro de “la zona” es otro de los puntos clave para mí. Ser rechazado y fracasar todos los días, contar, retener y escribir esos rechazos y fracasos, ayuda a ganar resiliencia y determinación. Además, hacerlo en otros países como Australia y Japón me ha llevado a vivir experiencias que no hubiera vivido de otra manera.

Estoy abierto a nuevos rechazos y fracasos, si tienes alguna idea, por favor, compártela en los comentarios. Estudiaré todas ellas y si son coherentes, trataré de llevarlas a cabo. Prometido, quedan todavía 97 días más.

Ene
14

Completados 50 días de rechazos: resultados y aprendizajes – experimento

By Isra Garcia  //  Disrupción, Experimentos, Lifestyle  //  No Comments

Acabo de llegar a Melbourne, primera parada de El Viaje. Hoy hace 55 días que empecé un nuevo experimento de estilo de vida y profesional, 200 días de rechazos y fracasos. Poco más de 5 meses buscando al día cualquier forma de rechazo, y/o fracaso. Cuando hablo de cualquier forma de rechazo tiene que ver con mi vida laboral y personal. El objetivo es atreverme a hacer cosas que no haría en una ocasión habitual. Lanzarme a provocar situaciones que usualmente trato de evitar. Las idea de exponerme a fracasos y rechazos que me avergüenzan, me frustran o me causan cualquier tipo de amenaza interna, solo esa idea, ya vale probar con este experimento en cuestión.

50 días de rechazos / fracasos

aprendizajes 50 días de rechazos

A continuación podrás encontrar los rechazos y fracasos de estos primeros 50 días de experimento.

Día 1 – 25/11

  • Ser rechazado por tratar de venderle servicios de marketing a una teleoperadora de Orange.
  • Fracasar al intentar comer mientras estaba en la máquina de inversión colgado.

Día 2 – 26/11

  • Ser rechazado al preguntarle a alguien que pagara mi compra y luego me diera el ticket para sacar el coche del parking.
  • Fracasar al montar demasiadas tareas para un solo día

Día 3 – 27/11

  • Interrumpir un reportaje de televisión para preguntarle al reportero si podía promocionar mi agencia mientras grababa el reportaje del concierto de Jamiroquai en Madrid.

Día 4 – 28/11

  • Intentar conducir el AVE Madrid / Valencia.
  • Ir corriendo e intentar “chocar los cinco” a un hombre mayor.

Día 5 – 29/11

  • Ser rechazado por una policía local a quien le en servicio le pedí el número de teléfono.

Día 6 – 30/11

  • Ser rechazado al intentar cambiar mi ropa por la de una señora que limpiaba en un colegio en el que he estado dando unas clases.
  • Rechazado al subir a un coche de un desconocido que he parado por la calle.

Día 7 – 01/12

  • Ser rechazo al intentar pagar en un parking con dólares.
  • Ser rechazado al intentar responder a una llamada de la operadora del centro clínico de SANITAS.
  • Ser rechazado al intentar pasar mi coche por el aparcamiento de la ambulancia en la Casa de la Salud en Valencia.

Día 8 – 02/12

  • Ser rechazado al intentar dirigir una clase de zumba en un centro deportivo.
  • Ser rechazado al intentar intercambiar un periódico por un bolso de Loewe en El Corte Inglés.

Día 9 – 03/12

  • Ser rechazado por pasar una oferta de proyecto tres veces por encima de lo habitual.
  • Rechazo al querer subir a caballito a una mujer que he encontrado por la calle.
  • Rechazo al intentar viajar en el maletero de un taxi.

Día 10 – 04/12

Ser rechazado al solicitar el número de teléfono a dos chicas que estaban conversando entre ellas en un gimnasio mientras descansan del ejercicio. – Arena Alicante.

Día 11 – 05/12

  • Rechazo al intentar tener una cita con un chico.
  • Ser rechazado por el servicio de la limpieza al proponerles subir en el camión de la basura con ellos a hacer un turno.

Día 12 – 06/12

  • Ser rechazado por un político al que quería entrevistar.

Día 13 – 07/12

  • Ser rechazado al contactar al actor Hollywood, Justin Baldoni para que aparezca en mi próximo libro.

Día 14 – 08/12

  • Ser rechazado por 10 personas con las que traté de chocar los cinco mientras iba corriendo por Barcelona.
  • Ser rechazado al intentar convencer a un camarero de no pagar al marchar de un café después de una reunión.

Día 15 – 09/12

  • Rechazo al intentar firmar con otro nombre en un notario.
  • Rechazo al subir en el maletero durante un trayecto de Cabify por Barcelona.
  • Rechazo por una editorial al pedir escribir un libro sobre filosofía.

Día 16 – 08/12

  • Rechazado al solicitar un puesto de dirección de marketing en Virgin.

Día 17 – 09/12

  • Fracaso al ponerme en un semáforo a pedir dinero para donar a una asociación din ánimo de lucro.
  • Rechazado al optar en un puesto de trabajo en una funeraria.

Día 18 – 10/12

  • Rechazado al pedir trabajo como jefe de camareros en un bar de Barcelona.
  • Rechazado por un operario del ayuntamiento al que le solicité dormir e su casa.

Día 19 – 11/12

  • Rechazado al querer entrevistar a una mujer que estaba esperando a la luz verde de u semáforo.

Día 20 – 12/12

  • Rechazado al solicitar una plaza para una oposición para profesor de primaria en un colegio.

Día 21 – 13/12

  • Rechazo al trabajar como becario en una agencia de publicidad a la que había creado un perfil falso.

Día 22 – 14/12

  • Rechazo al entrar a un colegio a dar una clase como profesor.

Día 23 – 15/12

  • Rechazo al querer probar una botella de champagne en el club del gourmet.
  • Rechazo al querer sustituir a la cajera de la máquina registradora en el corte inglés.

Día 24 – 16/12

  • Rechazo al sentarme encima de la mesa en un restaurante.
  • Rechazo al intentar meter un caballo en medio de la pista en Guateque Valencia.

Día 25 – 17/12

  • Rechazo al entrar a comprar el local de una franquicia de pizzas vestido de Batman.
  • Rechazo al pedirle el número de teléfonos un chico que pasaba por la calle, justo después de salir de after a las 14h.

Día 26 – 18/12

  • Rechazo al intentar entrar en una oficina de exportaciones y pretender ser un trabajador que va a trabajar.
  • Rechazo al besar a una chica en la boca.

Día 27 – 19/12

  • Rechazo al pedirle a la vecina que me permita saltar de una terraza a otra para acceder a mi casa.
  • Rechazo al pedir ideas para buscar más rechazos (idea: @lamanoloca_nico)

Día 28 – 20/12

  • Rechazo al pedirle al un cabida que llevara un paquete por mí a la otra punta de la ciudad.
  • Rechazo al pedirle a una mujer que viniera a cenar conmigo.

Día 29 – 21/12

  • Rechazo al intentar pasar la ITV de mi coche sin hacer ninguna prueba.
  • Rechazo al invitar a mi acompañante en el tren a un café.

Día 30 – 22/12

Rechazo al sentarme en la mesa de la cena de unos desconocidos y querer cenar con ellos.

Rechazo al subirme a un escenario en un show dinner restaurant para actuar.

Día 31 – 23/12

  • Rechazo al proponer pagar la merienda fregando los platos en un restaurante.

Día 32 – 24/12

  • Rechazo al querer comprarle un bocadillo a una mujer que estaba en el tren camino a Valencia.
  • Rechazo al querer entrar al herbolario navarro una vez hacían 10 minutos que estaba cerrado.

Día 33 – 24/12

  • Rechazo al pedir a un motorista que me llevara al otro lado de la ciudad.
  • Rechazo al pedir cocinar y preparar la cena de nochebuena para mi familia.

Día 34 – 25/12

  • Rechazo al preguntar a la ambulancia si podría dejarme en mi casa en Alcoy.
  • Rechazo al ser servido con mi plato de comida cuando llegué tres horas tarde a la comida de Navidad.
  • Rechazo al pedir 30 pizzas a un tele pizza.

Día 35 – 26/12

  • Rechazo al querer participar como actor en el circo de valencia.
  • Rechazo al enviar una carta para ser colaborador en Vogue.
  • Rechazo al intentar relevar al conserje de mi finca por unas horas.

Día 36 – 27/12

  • Rechazo al intentar entrar en el concierto de Melendi en el Wizink center sin entrada.
  • Rechazo al tocar a la puerta de una casa y preguntarles si podría quedarme a comer.

Día 37 – 28/12

  • Rechazo al comprar un reglo de reyes con criptomoneda.
  • Rechazo al aplicar a un concurso de salsa.

Día 38 – 29/12

  • Rechazo al aparcar en el parking de la comisaría de la policía nacional en Valencia.
  • Rechazo al proponer llevarme durante el fin de semana el Porsche Spider del concesionario de Porsche.
  • Aplicar a profesor universitario en la universidad de Alicante (idea: @sergiocuestamares)

Día 39 – 30/12

  • Fracaso al irme sin pagar la cuenta en un restaurante (idea: @unmundoparami77)
  • Rechazo al pagar con Ethereum en una farmacia.

Día 40 – 31/12

  • Pedir matrimonio a la persona que estaba sentada a mi lado en la estación de trenes – mujer (idea: @richarfelipe)
  • Fracaso a que una mujer me lleve a la estación de trenes.

Día 41 – 01/01

  • Rechazo al intentar convencer a dos desconocidos para cenar juntos los tres (idea: @borjasilleras)
  • Rechazo al pedir a un conductor de autobús que me deje conducir de una parada a otra (idea: @borjasilleras)

Día 42 – 02/01

  • Entrar a una tienda de Barcelona, elegir un mono amarillo parecido al de Kill Bill e intentar convencer a la dependienta que me lo regalara por que es la prenda de mis sueños – aunque ame el negro (idea: @borjaSilleras)

Día 43 – 03/01

  • Rechazo al pedirle al taxista que no me cobre el viaje (idea: @dagzcostudio)

Día 44 – 04/01

  • Tratar de pagar en una gasolinera con dinero del monopoli (idea: @alberto.gil84)
  • Rechazo al colarme el primero en la fila del banco (idea: @pipeossa001)

Día 45 – 05/01

  • Rechazo al recibir la carta del Banco Santander al pedirles por escrito que patrocinaran mi próxima aventura (@evamariachacon212)

Día 46 – 06/01

  • Rechazado al solicitar una plaza en los bomberos de Valencia.

Día 47 – 07/01

  • Rechazado al enviar una invitación al Papa para desayunar con él.

Día 49 – 08/01

  • Rechazado al comprar una participación en un proyecto intercambiando por mi trabajo.
  • Rechazado al entregar a un restaurante un esquema que explicaba cómo podría encantar a sus clientes.

Día 50 – 09/01

  • Rechazo al proiponer a una emisora de radio que emitiera mis podcasts (idea: @irijoalema)
  • Rechazo al querer hacerme una radiografía con la enfermera.
  • Rechazo al querer conducir el cabify y llevar de pasajero al conductor.

Consideraciones sobre el experimento

En estos 50 días de rechazo hay algunos elementos a considerar:

  • Hay algunos rechazos que vienen acompañados de una cuenta de Instagram. Esto es debido a las peticiones que fui recibiendo a través de las misma plataforma. Han sido sugerencias hechas por las personas que respondieron a mi petición de aportar fracasos o rechazos a los que pudiera enfrentarme.
  • He confeccionado un cuadro de mando donde he ido anotando los siguientes parámetros: rechazos, fracasos, triunfos, intentos, situaciones fallidas, anomalías y observaciones.
  • Hay rechazos menos significativos y otros un poco más significativos. No me importó mucho esto, lo verdaderamente importante era no desistir ni un solo día. No estaba permitido a pasar ni un solo día enfrentándome al “no” y al fallo.

Aprendizajes derivados de 50 días de rechazos

Las lecciones que me llevo de momento:

  • Cuanto más te enfrentas a un rechazo menos valor tiene el propio rechazo. Lo mismo sucede con los fracasos.
  • Más rechazos y/o fracasos significan que intentaste más que nunca, y por lo tanto que doblaste o triplicaste las oportunidades de hacer algo importante.
  •  Como puedes ver en los resultados, he ido de rechazos más simples, a algunos más complejos y elaborados.
  • A más dificultad y trascendencia del rechazo, mejor es el sabor al haberlo intentado.
  • Más rechazos te llevan a más intentos y con más intentos aumenta la probabilidad de llevarte un resultado satisfactorio.
  • Si buscas el rechazo estarás buscando el lado contrario que busca la mayoría de personas de este mundo. Dejarás de hacer lo que hacen todos y empezarás a ver las cosas desde una perspectiva distinta y útil.
  • Ser rechazado tantas veces en estos días ha tirado mi ego por los suelos, lo cual es una buena noticia. En cambio, mi actitud, mis ganas de seguir intentando, atrevimiento y resiliencia se han visto fortalecidas.

Podrías preguntarte si anoto los éxitos que tengo a raíz de arriesgar e intentar, la respuesta es no. Lo que quiero es exponerme a situaciones donde no tengo el control, donde no puedo predecir el resultado. Dónde no sería normal que una persona hiciera lo que en esa situación yo haría. Esa es la clase de rechazo que busco.

Una cosa más

Escucharás a personas decir que buscar rechazos no es ser rechazado, o que fracasar a propósito no cuenta. Bien es su historia, no la tuya, esa es la respuesta por la que ellos no avanzan y tú avanzas de cinco en cinco. Nadie puede juzgar el valor de algo si no lo prueba.

¿Propuestas, ideas o sugerencias?

Vamos a por los póxrimos 50 días.

Atribución imagen: Zoo Project.

Dic
21

Cómo aprender a fallar más y mejor

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Habilidades, Podcast  //  No Comments

El problema de evitar fallar es que te alejas de aprender a fallar, nunca conseguirás aprender nada valioso. Lo cual te llevará, probablemente, a cometer más fallos todavía… más importantes, más críticos y más desastrosos. Es un círculo vicioso que no acaba nunca, bueno sí, cuando has fracasado innumerables veces.

Aprender a fallar útilmente es la clave

Ahora, compara esta idea con lo que la educación (institucional y familiar) actual promueve… tienes que acertar todas las respuestas, sacar las mejores notas en los trabajos y exámenes. Si fracasas, aunque sea una vez, dirán que eres un fracasado, serás un fracasado durante toda tu vida. Si aciertas serás el mejor, el más exitoso y el más popular. Este es el cuento que generación tras generación hemos escuchado. Compáralo también con las grandes empresas y agencias…. culturas empresariales que no admiten el error o el fallo, a la mínima estás despedido/a. El fracaso te castiga. Una victoria te promociona. Hay mucha ansiedad en estudiantes y trabajadores que respiran estas culturas.

Ahora compara esta idea con lo que hacen algunas grandes empresas, instituciones, familias y/o equipos… esas personas que están cambiando el juego, sus productos, sus resultados, sus modelos de negocios, sus perspectivas, ponle el nombre que desees.

Todos ellos saben que es esencial cometer fallos, por defecto.

Con la excepción de que cuenta con ese fracaso antes de que ocurra. Y aprenden del error después de que ocurra.

Las buenas noticias son, que no necesitas ser una gran persona o gran empresa para aprender esta lección. Las malas noticias, que duele demasiado no aprender la lección rápido.

Disrupt Everything podcast series #19

En este episodio número 19 de Disrupt Everything podcast series disecciono el fracaso. Además de profundizar en el riesgo y la resiliencia. Explico técnicas, claves, fundamentos y experiencias propias sobre cómo aprender a fallar útilmente, más y mejor.

Aprender a fallar - Disrupt Everything podcast series by Isra García

[“Clic” en la imagen para ir directamente al podcast]

Índice de contenidos:

  1. Aprende a fallar.
  2. El significado de no fallar.
  3. Dejarte ver.
  4. He fallado y seguiré fallando.
  5. Cómo fallar útilmente.
  6. Cómo aprender a ser resilientes.
  7. Hazlo.
  8. Culpable de fallar valiosamente.
  9. Arriesga, arriesga, arriesga.

Y alguna reflexión final más…

Escucha, descarga, suscríbete: iTunes, RSS o reproductor

Escúchalo y suscríbete via iTunes, o suscríbete por RSS…

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Accede y escúchalo en cualquier reproductor o dispositivo desde aquí: episodio #19 Disrupt Everything Podcast (con posibilidad de descarga).

Atribución imagen: Charlie Abad Estudio.

Nov
25

El problema de triunfar

By Isra Garcia  //  Disrupción, Innovación  //  No Comments

Es que pensamos que triunfar es la clave…

La mayoría de las personas tambalean.

Incluso las personas que triunfan.

Es muy pero que muy común quedarse estancados para esas personas que están triunfando.

Piensa sobre algunos de tus deportistas favoritos, autores preferidos, o actores icónicos. Músicos, emprendedores, incluso empresas.

En algún momento, cada uno de ellos, han dejado de ser innovadores, divertidos y creativos.

Todos tenemos esa banda de música que amamos, cuyo primer álbum fue el mejor. A partir de entonces, una vez triunfaron y fueron famosos, pasaron a ser dóciles y predecibles.

el problema de triunfar

Lo mismo sucede con los mejores chefs del mundo.

Una vez que un restaurante es reconocido como uno de los mejores, éstos empiezan a introducir menos mejoras e innovaciones en los menús.

Una vez que algo funciona, es difícil empezar desde cero.

En términos psicológicos, tu motivación puede pasar de orientado al enfoque a orientado a la evasión.

Específicamente, todas las metas son defensivas u ofensivas.

Si buscas avanzar en tu profesión actual, estás “enfocado”.

Si buscas mantener tu posición laboral, o evitar que algo malo suceda, estás “evitando”.

Cuando enfocas, estás menos preocupado sobre los riesgos y más centrado en las recompensas. Estás dispuesto a tomar riesgos. Dispuesto a fracasar.

Estás siendo empujado hacia delante.

Cuando estás evitando, estás menos preocupado por las recompensas y más centrado en los riesgos. Entonces, aparece el deseo por enfrentar esos riesgos.

Lo que sucede es que estás tratando de protegerte de cualquier problema que pueda surgir en tu camino.

Reinventar es triunfar, atacar es triunfar

He visto esto tantas veces, en proyectos, en clientes, en familia, amigos y en mí mismo. Esta fue una de las razones por las cuales he decidido lanzarme a buscar el rechazo y fracaso durante 200 días consecutivos.

Piénsalo, puedes verlo en tu trabajo. Te vuelves más conservador.

Empiezas a depositar menos intentos ideológicos en tu tarea. Por lo tanto, tu trabajo se vuelve más convencional. Obviamente calculado y menos inspirador e intuitivo.

Cuando empiezas a triunfar, tu enfoque puede cambiar de POR QUÉ a QUÉ. En lugar de operar desde tu esencia, lo que haces es intentar mantener ese estado triunfante. El tan perjudicial éxito.

Así es cómo acabamos encallados.

Así es cómo acabamos confundidos y perdemos nuestra identidad.

¿Estás en la defensa o en el ataque?

¿Enfocas o evitas?

¿Estás llegando a ser la persona que quieres ser? ¿O sigues enganchado a la persona que piensas que eres?

Imagen atribución: Rui Kuroki.

Nov
23

200 días buscando el rechazo – experimento

By Isra Garcia  //  Disrupción, Experimentos, Lifestyle  //  No Comments

200 dias buscando el rechazo y el fracasoEste es un nuevo experimento, una prueba sobre el lado que duele y a menudo esquivamos o el cual ocultamos. Un experimento que va sobre el rechazo y el fracaso. Para ser exacto y concreto, voy a buscar al menos un rechazo / fracaso al día durante 200 días seguidos. Navidades, fines de semana y puentes incluidos. En este país o en otro, personales, relaciones o profesionales. 200 días persiguiendo el rechazo y el fracaso, ininterrumpidamente.

Por qué 200 días buscando el rechazo

Porque sé dónde está la oportunidad, porque sé dónde está el trampolín para saltar alto. Porque sé dónde está la creatividad, la disrupción y el desarrollo personal. Y porque sé que esto me enfrentará a la batalla entre el mediocre “qué es lo que mejor puedo hacer para conseguir lo justo” contra el excelente  “cómo puedo trascender sobrepasando mis propios límites”.

Emprendo esta búsqueda del rechazo y  del fracaso porque no hay nada que propulse más al ser humano que el propio rechazo o fracaso. Además de que en el peor de los casos, voy a habilitar muchas más oportunidades. Si cada día me expongo aunque sea a un solo rechazo o fracaso, eso significará que estoy arriesgando en algo que merece la pena. Querrá decir que estoy colocándome en la línea de fuego.

Objetivos experimento

No he desarrollado una gran línea argumental para los 200 días de rechazo y fracaso, pero a grandes rasgos:

  • Arriesgar más y mejor.
  • Qué eres capaz de lograr cuando buscas al menos un rechazo al día.
  • Dónde empezaste y dónde acabaste al terminar el experimento.
  • Convivir estrechamente con el rechazo.
  •  Demostrar que el fracaso el la antesala del éxito puro y sin pantomima.
  • Salir de mi comodidad y exponerme al rechazo público y personal, y con todo ello crecer.
  • Modificar mis patrones de comportamiento y reacción frente a estas dos adversidades.
  • Hacer del rechazo y el fracaso dos habilidades núcleo ejemplificativas.
  • Buscar el valor en el lado opuesto del tan engañoso éxito que hoy nos venden.
  • Seguir mi intuición, perseguir mi propia autenticidad, combatir contra mí mismo. Sacar la mejor versión de Isra García.
  • Continuar adquiriendo inputs para mi trabajo de campo en el alto rendimiento y en lifestyle hacking.
  • Disponer de muchos más datos, historias, anécdotas y casos sobre el oro (con permiso de la autodisciplina) en los negocios y la vida, el fracaso y el rechazo.

A día de hoy, estos son los objetivos que persigo y que monitorizaré.

El éxito es una patraña

Vivimos en un entorno donde parece que casi todo el mundo tiene la fórmula del éxito, libros, conferencias, podcasts, vídeos, artículos y consejos no-solicitados. No conozco a una sola persona que de verdad haya tenido éxito en la vida y en el trabajo que vaya predicando cómo deberíamos tener éxito. Así que voy a colocarme de nuevo en el margen opuesto del éxito y ver qué es lo que sucede.

No escondo que es algo incómodo para mí, a nadie le gusta ser rechazado o fracasar en algo y perder. Sin embargo, no tiene porqué gustarte si es ahí donde tu instinto te dice que vayas y tu amígdala te dice que huyas.

Próximos pasos

Empezar ahora es el primero y más importante. Buscar rechazos, buscar fracasos, cuanto más importantes mejor.

Cada día anotaré los rechazados que reciba o fracasos que cometa. Con todo ello haré una lista que compartiré periódicamente en mi cuenta de Instagram. Una vez al mes publicaré un informe de resultados aquí en mi blog, que los suscriptores recibirán en su bandeja de entrada de correo. Al final del experimento grabaré un vídeo con las conclusiones finales y unas semanas más tarde lo resumiré todo en un episodio para Disrupt Everything podcast series. No descartó publicar algún vídeo adicional cada 40 días.

Ahora, con tu permiso, voy a buscar el primero de los 200 días de rechazo y/o fracaso. Hay trabajo por hacer.

¿Ideas y sugerencias sobre rechazos a los que me pueda exponer? Por favor, déjalas en los comentarios y lo valoraré con toda la atención y seriedad posible.

Atribución imagen: Odosdesign.

Abr
30

No fallar no significa nada

By Isra Garcia  //  Equipar, Mapmakers  //  2 Comments

Último día en Afrika Burn. Días intensos y llenos de paz al mismo tiempo. Reflexiono sobre las energías que empleamos en no fallar nunca, qué desperdicio.

El departamento de marketing trabaja cada día para no fallar.

El profesor obliga a los estudiantes a no fracasar.

La asociación requiere no errar en las convocatorias.

En cada puesto de trabajo en cada organización es mandatorio no hacerlo mal.

El fracaso es algo desolador, pero es una opción. Una buena opción

no fallar

Hasta que no se demuestre lo contrario, nuestros cerebros saben cómo manejar el fracaso, solo que no lo hemos acostumbrado lo suficiente. El problema no está en la mente, el problema verdadero está en que nuestro ego no tolera fracasar, fallar o errar.

El mecanismo más efectivo de aprendizaje que tenemos se llama fracaso. Piensa en cada uno de los fallos que cometiste estas dos últimas semanas, analiza y examina las experiencias y te darás cuenta que has aprendido más de los fracasos que cometiste que de no fallar. Los resultados de un estudio en Scientific American sobre la correlación entre el aprendizaje y el fracaso concluye, que el cerebro aumenta su tamaño cuando aprendemos y fallamos. Y aunque al final acaba volviendo a su tamaño original, permanecen los caminos neurológicos creados durante el proceso de aprender / fallar.

No fallar es absurdo

Piénsalo, si no hubiera fracasado en tantas cosas, no estarías aquí. Sin el fracaso no tendríamos la oportunidad de progresar. No nos detendríamos a examinarnos y cambiar las cosas que nos ayudarán a dar los siguientes pasos.

No fallar significa que no arriesgamos a lo grande.

Significa que no hiciste nada nuevo.

Evitaste saltar a lo desconocido.

No cuestionaste lo que estaba pre-establecido.

Ignoraste nuestro consejo no-solicitado.

No fallar es una señal de que estás actuando (o pensando) demasiado pequeño.

No fallar no significa nada.

El fracaso es una decisión positiva.

Photo credit: imelda.

Mar
9

Mis fracasos más pronunciados de 2016

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers, Vida  //  5 Comments

Este es un ejercicio de honestidad, dignidad, humildad y vulnerabilidad contigo y conmigo mismo, que vengo practicando cada año desde el año 2013. Reviso todos los fracasos, fallos, errores, caídas o equivocaciones de todo año ya terminado y comparto los más sonados. Mis fracasos más pronunciados de todo un año, 2016 en este caso.

Mis fracasos en 2016, los mejores

Isra-Garcia-fracasos

Dichos fracasos pronunciados son los siguientes:

  • Un negocio internacional en que habíamos invertido años salió fallido. Resultado, hemos invertido dos años y medio, más de 20.000 euros y bastante ilusión en este “master”. Fallamos en nuestro negocio.
  • Fallamos en la estrategia de planteamiento de un programa formativo, fallamos en el planteamiento del público objetivo, en el precio y en el marketing. Nuestros (mis) puntos fuertes.
  • Fallamos en mantener el compromiso de cumplir los plazos que establecimos para una macro-auditoría con un gran holding. No logramos mantener un ritmo de trabajo coherente y profesional en la distancia y perdimos el cliente.
  • Fracasamos al no conseguir una comunicación fluida entre un cliente con unas necesidades específicas y nosotros. No hubo una fluidez de trabajo y nosotros no supimos detectarlo a tiempo y atajar el problema. La conclusión fue desarrollar un trabajo (sitio web) que no alcanzó las expectativas del cliente. Podría decir que el cliente no fue específico, que no entregó un briefing, etc. Excusas, la responsabilidad estaba en mis / nuestras manos y no supimos resolverlo ni solucionarlo de forma adecuada.
  • No haber desconectado por completo con más frecuencia me pasó una buena factura. Poco a poco el ritmo de trabajo y de vida fue consumiéndome. Hasta que un día me miré al espejo y no supe quien era esa persona que tenía en frente. Algo que me espantó. En resumen, este fracaso, y quizá uno de los más prominentes, va sobre ignorar a mi intuición.
  • He fracasado al dejar de ser auténtico. Auténtico a mi manera, no a la del resto del mundo, fiel a mí, a mis valores, a lo que soy, fui y seré, yo mismo. Perdí esa esencia que siempre sentí tan adentro y que tanta alegría y satisfacción producía en mí.
  • Engañarme a mí mismo sobre pasadas relaciones. Rechazar el admitir que alguien con quien has compartido tu vida no te ha aportado nada es mentira. Admitir que no has aprendido nada con esa persona en cuestión, es una fantasía que me contaba a mi mismo. No es más que evitar admitir que estás dolido y te han roto el corazón.
  • Hacer que las personas que quiero cambien. No aceptarlas como son, cuando siempre hablo de aceptar a la gente como es. Eso es parlotear y hacer de todo menos liderar con el ejemplo.
  • Fallé al querar estar en el epicentro de todo, llegar a todo, que todo pasara por mí. Peor, ser el centro. El resultado, acabar sin identidad, perdido, sin rumbo y sin saber si lo que habías hecho tenía sentido o no.
  • Quejarme más de lo que esperaba. Cuando alardeaba de ser una persona que no se queja.
  • Tardar en apartar de mi vida a personas que tenía una ligera noción que debía dejar a un lado y proseguir. Algo que mi instinto me decía, pero yo por cobardía, cariño y nostalgia no quería comprender.

Fracasar útilmente

Este año ha sido más difícil reunir estos fracasos. La razón es que este año cada día me he exigido encontrar al menos un fallo al día. Siguiéndole un aprendizaje y una solución para cada uno de esos fracasos. He contado 534 fallos. Esto ha hecho que tuviera que pensar bastante y revisar todos los fallos para encontrar los que más han dolido y más han servido. Con sus aprendizajes y soluciones. Qué gran año, qué profundo y qué completo. Cuanto siento que he crecido, con propósito. No conozco otra vía.

Extra: sí, los llamo fracasos, aunque suene duro y cruel. Nombrarlo por su nombre ayuda a verlos de forma más nítida, al mismo tiempo que los convierten en algo más real.

Photo credit: Looker Media.

Ene
14

Fallos, errores, faltas y equivocaciones

By Isra Garcia  //  Mapmakers  //  6 Comments

Es fácil cuando haces un trabajo que implique equivocaciones, más fácil que nunca encontrar a alguien que:

  • Critique el servicio de atención al cliente.
  • Ridiculice tus deseos o intenciones.
  • Encuentre un error en tu artículo.
  • Destaque una falta de ortografía en tu texto.
  • Levante la mano para decir que te equivocaste al pronunciar la palabra “produje”.
  • Envíe un tweet mofándose del error que el social media manager de la marca X cometió.
  • Comente en un post diciendo que uno de tus textos no está correctamente redactado.
  • Sacrifique su humanidad o cortesía por un desacuerdo en la conjugación de los verbos.

Abraza las equivocaciones

fallos, errores y equivocacionesA veces, en el mundo que vivimos, podemos considerarnos como suertudos cuando alguien venga y diga que tu libro no aportó nada. Parece que es común que tu trabajo sea considerado humo. Es como si lo que haces molesta y no gusta a una parte de la multitud. Sobre todo a los anónimos. A los críticos. A los cínicos. En tu mejor actuación alguien te dirá que estuviste fuera de lugar. Realizará tu mejor obra, pero algunos verán un desperdicio. Buscarán tus fallos estructurares, errores gramaticales, equivocaciones en la pronunciacion.

Vas a ser señalado

El 70% señalarán con un dedo diciendo:

  • “Está mal”.
  • “No lo veo”.
  • “No me gusta”.
  • “Fuera de lugar”.
  • “Mal trabajo”.

Sin embargo, es bastante raro y increíblemente valioso, encontrar a personas que te muestren cual podría ser la forma correcta si la tuya fuera incorrecta. Criticar positivamente el núcleo de valor que estás creando. Ofrecerte guía en tus esfuerzos. Trabajar codo con codo en ayudarte a mejorar tu escritura. Recomendar opciones para solucionar tus problemas de pronunciación. Darte feedback sustantitivo sobre lo que no vieron claro en tu estrategia o campaña.

Quizá hay dos críticas útiles y generosas dentro de ciento cincuenta críticas hechas.

Prosigue, prosigue, prosigue

Puedo hacer una lista importante de personas que te señalarán donde está el error en lo que hiciste, dijiste, escribiste o creaste. Sin embargo, encontrarás a pocas personas que te dirán que no deberías preocuparte en hacer algo y errar, sino en obligarte a hacer algo, errar, corregir y seguir haciendo.

Si parte de tu trabajo, o pasatiempo, consiste en idéntificar fllaos, errorse, falts o equivocaciones. Te has vendido realmente bajo.

Photo credit: TerranceDC.

 

 

Oct
21

Cómo fallar útilmente

By Isra Garcia  //  Equipar, Habilidades, Liderazgo  //  No Comments

Todos nosotros fracasamos, aunque no te guste decir que has fracasado e intentes disfrazarlo con otro sustantivo o pseudónimo ¿Fallar? ¿Intentarlo? ¿Errar? ¿Caer?. Incluso aunque busques una manera de justificarlo y lo defiendas. Las personas exitosas fracasan frecuentemente, y, merece la pena recordar, aprenden más de esos fallos que cualquier otra persona. A eso le llamo fallar útilmente.

7 aprendizajes para fracasar exitosamente

como fallar útilmente - Isra garcía

Aquí hay siete aprendizajes aleatorios que te ayudarán a fallar útilmente, o lo que es lo mismo, fracasar exitosamente. Es decir fracasar mejor, más a menudo y con una inevitable parte positiva, que te ayudará a avanzar cuatro veces más rápido que el resto:

1. Construye un diario de fallos. Anota diariamente los fallos que cometes: por qué sucedió, cómo fue, qué aprendiste y cómo lo solucionaste.

2. Siempre que sea posible, involúcrate en proyectos específicos con una fecha de comienzo y otra de finalización.

3. Haz promesas detalladas sobre cómo sería el éxito para ti y cuando ocurriría.

4. Involucra en tus proyectos a otros mejores que tú. Si fallas, ellos debería estar implicados y saber que fallarán contigo.

5. Sé realmente claro sobre cuáles son los riesgos verdaderos. Ignora los riesgos vívidos, improbables y no-fatales que te quitan tanta concentración. Obvia los sueños y asegúrate que vives en la cruda realidad.

6. Concentra tu energía y voluntad en los elementos del proyecto que puedes influenciar, ignora los eventos externos que no puedes evitar o cambiar. Trabaja sobre aquello que puedes mover de un lado a otro.

7. Cuando falles (que fallarás), sé claro sobre el fracaso, llámalo por su nombre y destaca específicamente lo que has aprendido de manera que no vuelvas a cometer el mismo error por segunda vez. Las personas que culpan a otras por fracasar nunca serán buenas fallando, porque nunca lo han hecho. Nota: este punto está estrechamente ligado a la primera idea.

Fallar útilmente, eso es

Si esto es complejo e incluso podría amedrentar, lo que está sucediendo es que ya está fuera del juego que importa. Si en cambio, esta misma lista es algo que te encantaría que tus empleados, jefes, familiares, freelancers, hijos o incluso profesores adoptarán. Entonces, quizá, es que resuena contigo cómo la misión que ahora es momento de llevar a cabo.

Photo credit: Odosdesign.

Ago
3

Equivocarte hoy para acertar mañana

By Isra Garcia  //  Cambio, Entrepreneurship, Habilidades  //  No Comments

Estás equivocadoToda esa energía empleada en intentar acertar siempre es un desperdicio. Admítelo, estás equivocado. Genial.

Grandes empresarios, autónomos, freelances y súper-empleados han aprendido que es más fácil equivocarse de vez en cuando. El proceso de equivocarte puede ser un muy buen sistema de Ultraproductividad que agilizará el descubrimiento de aquello que acaba siendo lo correcto. En mi caso, está incrustado en mí, es así cómo hago las cosas, para bien o para mal, de otros y mío propio.

Tienes que equivocarte

Casi tienes que equivocarte primero antes de encontrar qué es lo que funciona. Casi siempre tienes que andar por el camino erróneo, hacer aquello que todo el mundo te dijo que no hicieras, trabajar en aquello que no funcionaría, construir algo que acabaría siendo un desperdicio. Damas y caballeros, os propongo establecer el siguiente sistema: “haz esto, descubre que te equivocaste, y entonces ve y hazlo bien, y luego más que bien”. Este es mi sistema y me gustaría que fuera el tuyo.

Cuando tu exigencia es ardiente como el infierno, solo tu “bien hecho” es algo que pocas personas pueden ver como “bien hecho”, a menos de que sea obvio. Or tu “excelente” podría ser un contraataque al “bien hecho” de otras personas y organizaciones. O estarás equivocado, pero por un set diferente de razones que al final te harán estar en lo cierto. Vaya, guau, esto no tiene mucho sentido todavía.

Equivócate

Aprendemos haciendo, pero además como en Stand OUT Program estamos comprobando, aprendemos arriesgando, fallando y decepcionado. En muchas ocasiones, aprendemos cuando nos desbordan y nos sobrepasan.

Hablar sobre algo o teorizarlo o leer un libro o recitar mejores prácticas en una conferencia, tiene el menor valor posible comparado con hacer algo y producir un resultado. Sin embargo, si haces algo mucho antes de aprender bastante sobre el tema, podrías (podrás) fracasar estrepitosamente.

Llevo en marketing desde 2007, en el mundo digital desde 2008, escribiendo en el blog desde finales de 2008, trabajando en mi propia agencia desde 2010. He estado equivocado por años y años, de hecho si me preguntas, creo que sigo equivocado en la mayoría de cosas que hago, sincero y honesto. Algunas veces acierto y voy en el camino correcto, qué raro me siento cuando esto ocurre.

Hoy, en estos días, siento que estoy equivocándome en algunas cosas sobre mi profesión y otras en mi forma de pensar y en mi vida. Estoy equivocado sobre la innovación disruptiva como los profesionales la conocen. Equivocado sobre la manera de entender y aplicar el marketing que todo el mundo concibe.  También sobre la forma de crear negocios escalables. Estoy equivocado sobre cómo manejo las relaciones personales.

Estoy equivocado sobre muchas cosas.

Hey, pero la esencia de la historia que te cuento (si no me he ido demasiado por las ramas) es por estar equivocado, seguro que pronto estaré en lo cierto.

Estás equivocado

No te pregunto, te lo digo porque sé que lo estás ¿te das cuenta? ¿Sabes en qué? ¿Qué significa para ti estar equivocado? ¿Qué pasas cuando haces algo y no funciona? ¿Cuál es tu predisposición a intentar cosas que no entiendes?

Estás equivocado/a ¿cómo lo interpretas?

Photo credit: Joel Bez.

Jun
14

La historia de una gran y útil derrota

By Isra Garcia  //  Aventuras, Lifestyle, Mapmakers, Retos, Video  //  2 Comments

desafio por la vida - un desafío no conseguidoEsta es la parte que no contamos cuando salimos derrotados, la historia de un desafío no conseguido, es la experiencia de una batalla perdida, es lo vivido en una aventura que no logras completar con éxito. Es un gran fracaso, porque es útil, porque te educa, porque te vuelve más consciente, porque te aterriza, porque te muestra que hay dentro de ti – aunque no quieras verlo – porque te hace crecer y aprender. Sin embargo, eso no deja de ser un fracaso que se convierte en una de las mejores oportunidades para mejorar, para seguir, para saltar más alto, para trascender, para evolucionar, para ser tú.

Cuando no consigues tu objetivo, cuando caes

Este vídeo cuenta lo que hoy, hace justo un año, experimentamos en la iniciativa social Desafío por la Vida en Colombia (entre Santa Marta, Barranquilla y Cartagena de Indias). Durante esos días llevé una cámara GoPro conmigo con la esperanza de plasmar la experiencia en un vídeo que otros y yo mismo pudiéramos saborear. 6 minutos con todo los que Felix Pascual pudo rescatar de todo lo grabado.

Después de un año, especialmente hoy, era el mejor día para hacer pública esta historia y todo el trabajo, esfuerzo y pasión detrás.

Los peores momentos son nuestra mejor oportunidad. Queda bonito decirlo, mejor al escribirlo, fantástico al leerlo, pero todavía mejor al sentirlo entre tus huesos.

Vídeo: Félix Pascual.

Feb
8

Mis fracasos más pronunciados de 2015

By Isra Garcia  //  Equipar, Human Media, Lifestyle, Mapmakers, Vida  //  19 Comments

los grandes fallos de is garcia - mis fracasosBien, este es el momento en el cual rindo cuentas a mí mismo sobre mis fracasos (o fallos) más grandes del pasado año, los cuales comparto y expongo aquí ante ti. Tal y como hice en 2013 y 2014, es un poderoso ejercicio que me ayuda a seguir creciendo, a ser consciente sobre todo lo que no ha salido bien, pero ante todo, a desnudarme un poco más, a despojarme del escodo y mostrar toda la vulnerabilidad que pueda ante. Sí, este soy yo, un tipo vulnerable que hace cosas, que usualmente fracasan en un ratio 15/20, esto es por lo que considero que avanzo rápido hacia delante.

Este año, en julio, construí un nuevo sistema “mis derrotas diarias”, empecé a anotar entre una y tres pequeñas – o grandes – derrotas diarias, luego por cada uno de esos fracasos, trataba de trabajar en uno o dos aprendizajes. Piensa de julio a aquí cuantas derrotas y cuantos aprendizajes. Que maravilla.

Todo ello me ha llevado a una lista de mis fracasos pronunciados más comprensiva, eficiente y larga que los años anteriores. Aquí va.

Mis fracasos más importantes en 2015

  • Desafío Vida: mi gran fracaso no estuvo en no completar la prueba, eso podría pasar en un desafío, claro. No, el gran fracaso estuvo en que no logré recaudar ni si quiera unos mínimos para la causa por la que iniciamos este desafío social, construir el primero centro de atención para niños con Cáncer en Bogotá. Aquí explico más en profundidad.
  • Consecuentemente el punto anterior me llevo a otro fracaso pronunciado, Desafío Vida causó en mi una frustración que arrastré durante meses. Perdí, en parte, por el camino, algo de mi esencia. En algunos aspectos cotidianos, dejé de ser yo. Gran error, pero sucedió.
  • 2015 será recordado para mí, entre otras cosas, como el año en el que un día perdí la motivación. Desafío Vida, toda la preparación previa e intento de cambio positivo y la cancelación del proyecto social La Gran Hazaña, 45 días antes de su realización, después de entrenar por semana entre 500 y 1.000 kilómetros por ciclo de trabajo deportivo. Todo ello me golpeó fuerte, mis ánimos estuvieron por los suelos, no tenía ganas de hacer muchas cosas, dejé de hacer deporte durante una temporada. Estuve muy afectado. Fue inevitable, pero fue otro gran fracaso. Es humano, lo sé, pero me envolví en mis propias lamentaciones, me dejé llevar, a gusto, por la negatividad.
  • Quité importancia a la gestión de mis finanzas, impuestos y tesorería. Por lo tanto, he pagado el precio, bastante caro por cierto.
  • He intentado extinguir las pistas que mi intuición lanzaba continuamente. He he hecho “oídos sordos” a los avisos de peligro de mi instinto. Este año, durante un tiempo considerable, ignoré a esa vocecita que después de todo me ha traído aquí. En un momento dado, lo pagué todo junto. Este ha sido el fracaso estrella del año.
  • He hablado demasiado, he fanfarroneado, he alardeado, he parloteado más de lo que ningún otro año había hecho hasta día de hoy, sobre mi trabajo, mis logros, todo lo que hago, lo que iba a hacer, lo que no he hecho y lo que hubiera hecho. Me he flipado, lo confieso. Yo lo he notado, otras personas lo han notado, no me he sentido cómodo. He hablado más de 90% que debería haberlo hecho.
  • Mi actitud, personalidad y resultados han impactado negativamente a personas que respeto, aprecio y quiero. Esto me ha dolido y les ha dolido. Podría haberlo evitado fácilmente. Me arrepiento, no ¿Qué sentido tendría si ya está hecho?. Es un fracaso, no una queja.
  • Al anteponer a una persona a mí mismo con tanta fuerza, perdí la noción de quien era yo, mis valores, mis credenciales.
  • Dar segundas, terceras y cuartas oportunidades, aunque no lo creas, para mí ha sido un gran fallo este año.
  • Pensar, ni tan solo por un momento, en que puedes cambiar a alguien que no quiere cambiar es otro de los más pronunciados fallos de este año. Qué barbaridad.
  • Volví a procrastinar con el projecto de la web de agencia de IG, otro año más.
  • He dado al menos cuatro conferencias en las cuales he estado por debajo de mis posibilidades, no las preparé, no hice intención de hacerlo y no cumplí mis objetivos.
  • Entrar en tantos proyectos, por un buen momento, me sobrecogió y quedé paralizado sin saber qué y donde priorizar mis esfuerzos.
  • Antes de hacer algo ya estaba pensando en cómo comunicarlo, es justamente todo lo contrario. Error fatal. Aprendizaje sin igual para mí.
  • El amor no es un ítem en una lista de comprobaciones que puedes tachar como capricho porque quieres. Da igual todo aquello que proponga conseguir y logre, con el amor no funciona. Pensé en que podría caer enamorado de alguien solo porque era el momento ideal, solo porque me siento completo, tengo todo lo que nunca desee y soy capaz de conseguir lo que me propusiese, incluso si quería caer enamorado de alguien sin estarlo. Solo por completar la última casilla que tenía por completa en la lista “felicidad absoluta”.
  • He invertido más de 25.000€ en proyectos sin lanzar (si no se lanzan, significan que has perdido).
  • Dejar de ser contundente como hasta ahora, eso ha sido una derrota considerable.
  • No estar a la altura al liderar dos proyectos empresariales. Dedicar demasiado poco tiempo a unificar áreas de trabajo. Olvidar conectar más con las personas del equipo.
  • Obviar la falta de feedback por excesiva confianza en mi trabajo y el subsecuente resultado.
  • Y permíteme acabar con el fallo más grande de todos, traicionarme a mí mismo, sí en 2015 me traicioné, fui contra todo lo que me construye como persona (y en parte como profesional porque es lo mismo).

Cuanto más grande y profundo fracasas, más valioso es el aprendizaje, y el posterior resultado obtenido. Estos son mis fracasos.

Sigo pensando en que fallar mucho, rápido, barato y exitosamente, es la mejor herramienta de progreso que he probado jamás. Allá vamos. A la carga.

Photo credit: Chema Solís.

Dic
31

Qué he aprendido como profesional en 2015

By Isra Garcia  //  Equipar, Mapmakers, Negocio, Nueva economía  //  No Comments

Isra-Garcia---como-fallar-utilmenteCuando cada día tratas de encontrar al menos tres, pequeños, grandes o medianos, fallos, derrotas o fracasos – o como te apetezca llamarlo – pues la verdad es que aprendes bastante, si a esto le sumas sacar (obligatoriamente) un aprendizaje por cada uno de estos fallos, la lección se vuelve muy valiosa. Esto es justamente lo que llevo haciendo desde junio de 2015 y déjame decirte que esto es algo de lo más poderoso, por no decirte lo más, que me llevo de todo lo que he aprendido en este año.

Falla, útilmente

Como podrás adivinar esto ha ayudado a ser altamente consciente de cada fracaso, cada paso en falso, cada caída, he aprendido a cómo fallar útilmente, la consecuencia, fallo – aprendizaje, fallo – aprendizaje, fallo – aprendizaje, etc. así cada día, tres, cuatro o cinco veces al día. De todo ello, he seleccionado los más útiles – fallos convertidos en aprendizajes – para mí en el ámbito exclusivamente profesional y los comparto hoy, el último día del año, para que tú puedas utilizar aquellos que te sirvan. Los otros puedes desecharlos tranquilamente.

19 aprendizajes profesionales en 2015

1. Aprender a cómo fracasar. Lee el inicio de este post, ahí tienes la fórmula.

2. Micro-charlas con puntos tácticos. En lugar de una conferencia de 90 minutos con mucho dicho, una de 15 o 20 minutos, con únicamente aquello que tu audiencia se puede llevar a casa para poner en práctica ahora mismo.

3. Dormir más de 8 horas ha potenciado mi creatividad, productividad y energía a la hora de trabajar.

4. Cada día hacer una tarea menos, en lugar de una tarea más. Cuantas más responsabilidades innecesarias he ido disminuyendo de mi día, más efectivo me he vuelto, más productivo y más afilado en la calidad del trabajo que he sido capaz de producir.

5. Trabajar cada vez con menos “deadlines” lejanas, en lugar de eso hacerlas más cercanas para conseguir un movimiento más dinámico tanto de las personas involucradas en el proyecto como de mí mismo.

6. La tecnología cambia, el algoritmo de Facebook también, surgen anuncios en Instagram y nuevas plataformas nicho que podrían ser una gran oportunidad, eso no importa demasiado cuando sabes conectar los puntos, estos podrían cambiar y ser diferentes, pero tú siempre seguirás siendo bueno conectándolos. No te preocupes tanto por el qué y sí por el cómo, el método y el proceso vencen al medio en la mayoría de las ocasiones.

7. He avanzado más en reuniones de 25 minutos que en reuniones de 60, la prueba hecha con 120 reuniones de 25 minutos con diferentes clientes y empresas, versus 5 o 6 de una hora con otros tantos.

8. La clave de la comunicación no está en comunicar todo lo que haces, sino en transmitir lo que importa y conectar cuando es necesario conectar. Ahí está la ventaja.

9. Cuantas menos plataformas, herramientas, widgets o aplicaciones he utilizado, más trabajo importante he creado. Ningún año he lanzado, intentado, creado y fallado con más iniciativa,s proyectos, ideas y experimentos que en este 2015. Tengo la clave para 2016.

10. La clave para triunfar en los negocios, para mí, según lo vivido y aprendido en este año reside en la toma de decisiones. Aquí lo explico más en profundidad.

11. Tener la capacidad de aceptar que hay días en los que no serás el mejor, serás de todo menos productivo, todo lo que hagas fallará, no sobresaldrás, tu reunión con el cliente será un desastre. No deleitarás a tu audiencia o tus lectores no maravillarán con tus posts, es algo que realmente te situará en una posición aventajada y liberadora.

12. La mayoría de negocios que piensan que fallan en su comunicación digital o en redes sociales, en realidad fallan en su marketing, que en más profundidad es un defecto de producto o servicio. Interesante escarbar.

13. He aprendido a solo hacer el trabajo importante, para eso previamente he trabajado durante 9 meses en descubrir que era trabajo importante, qué era trabajo y qué era basura o distracciones. Cuando aprendes eso, es como estar enchufado a todas horas, pero sin tener que ir derrapando por todos los lados.

14. La excelencia no está únicamente en tu trabajo y en la calidad del mismo, sino en empujar a otros hacia la grandiosidad, creo que a día de hoy ese es el mejor significado de la palabra excelencia.

15. Aislarme del ruido de los rankings, menciones, reconocimientos y premios (este año he declinado seis “premios” y siete nominaciones, entre ellas el premio al mejor libro de marketing del año por Human Media en 2014) es la mejor manera que he encontrado de ir siempre más allá y sobresalir de mí mismo para quizá en algún momento hacero.

16. Crear cuantos negocios con riesgo cero pueda es una manera interesante de probar tener éxito en los negocios.

17. La transformación digital en los negocios nunca podrá estar completa si no empieza desde arriba hacia abajo y se trabaja así. Justamente al contrario que la innovación disruptiva.

18. Cuanto más doy a las personas que trabajan a mi alrededor, entérminos tangibles e intangibles, más crecen, mejor trabajo hacen y mayores resultados obtenemos y más unidos trabajamos, como equipo, irrompibles.

19. Cualquier negocio, decisión, estrategia o campaña que dependa de ti siempre será una mayor responsabilidad, pero al mismo tiempo te permitirá un mayor margen de maniobra y actuación sobre algo que tienes el poder de cambiar. Cualquier cosa que dependa de otros te mantendrá atado a un resultado que en el major de los casos puedes alterar levemente.

Photo credit: Javier Iriondo.

Sep
30

Los errores no hacen aprender

By Isra Garcia  //  Equipar, Mapmakers, Productividad  //  No Comments

El fracaso es mi musa, el fallo la razón por la cuales muchos han tenido éxito, pero en el caso de los errores (un fallo que se repite varias veces) puede llevar a consecuencias desastrosas, incluso a dudar sobre tus propias habilidades, y sobre todo a volver a repetirlo de nuevo.

los errores no te hacen aprender

Aquí te sugiero que en lugar de usar un error como mejora, date cuenta de por qué el error se repite y trabaja en erradicarlo. De lo contrario, no conseguirás aprender, lo cual es la panacea detrás de todo esto ¿verdad?

Empuja hacia delante

Si quieres mejor auto-control, lo necesario para no repetir errores, empuja hacia delante en lugar de estar mirando continuamente por el retrovisor. No rumia decisiones pasadas con demasiada frecuencia, diría que con una sola vez, bien concienzudamente, sobra.

Piensa positivamente porqué fallaste de nuevo en el examen de conducción. Mira como las decisiones difíciles que tomaste pueden ser más fáciles de tomar mañana, no hoy ni ayer, mañana.

La única cavidad disponible para el pasado es en el caso de que puedas recordar las partes buenas de la historia sin colocarte demasiada presión por ello, igual que con los fracasos, solo sirve recordarlos si aportan algo positivo al contexto, de lo contrario se llama ansiedad.

Acción: crea una lista de cosas que no haces bien y hoy o mañana puedes solucionar con una acción contrapuesta.

Los errores te devastan

Enfocarte en errores (o fracasos o fallos) pasados – ya sean diez o dos – pueden hacer sentirte fracasado o desanimado. Hay estudios que tienen descubrimientos robustos y dicen que si sientes emociones negativas, rendirás por debajo y perderás más rápido tu chispa.

Acción: realiza acciones pequeñas que puedan hacerte sentir bien en menos de una hora, de esta manera siempre tendrás buen control sobre un estado anímico positivo. Lo llaman algo así como “retail therapy”

La historia (casi) siempre se repite

Mientras siempre hemos sido educados para aprender de nuestros errores, yo el primero – puesto tengo sistemas de trabajo donde todos los días anotó los fallos que he comí todo y por cada uno de esos fallos, dos o tres aprendizajes para no repetirlo, en el 85% de las veces funciona – cada vez que surgen, o recordamos el contexto donde ocurrieron, lo que sucede es que los ínter alisamos y pensamos en nosotros mismos como personas con comportamientos negativos.

Acción: asocia esas historias a finales positivos, siempre, repito, siempre puedes encontrar lo positivo dentro de lo negativo, ese es tu trabajo de verdad. Empieza a decirte a ti mismo qué cosas haces bien (¡anótalas, demonios!) y las repites. Es mejor que dejar marchar el aprendizaje para trabajar un futuro que no está definido.

Cambia tu comportamiento presente para impactar positivamente en el futuro, de lo contrario siempre continuarás cometiendo el mismo error una y otra vez.

Photo credit: Herman Yung.

Ago
7

Qué me hace crecer tanto

By Isra Garcia  //  Equipar, Mapmakers  //  3 Comments

que-me-hace-crecerDesde 2011 a 2013 (ambos inclusive) viví en Ibiza por proyectos profesionales, tiempos increíbles. En 2014 decidí alterar ese rumbo y embarcarme en Engage Worldwide – Engage Colombia y la aventura Burning Man Quest, como consecuencia, no tuve apenas oportunidad de pasar tiempo en la isla, más que dos días en mi cumpleaños, llegar domingo por la mañana y volar el martes hacia Bogotá para un evento. Entonces me pregunto, qué me hace crecer.

Por qué sigo creciendo

Ayer dejaba Ibiza después de 21 días bastante trepidantes. Puedo asegurar que ha habido de todo, ha sido bastante intenso, completo, estremecedor. Me llevo momentos inolvidables con personas especiales. Me voy cargado de diversión, amistad, alegría, cariño, amor, comprensión, generosidad, humanidad, desenfreno, excesos, intimidad, conexión.

Qué me hace crecer

Algo más destacable todavía; me llevo unos aprendizajes muy interesantes, los cuales comparto aquí contigo esperando que puedan despertar algo en ti como lo han hecho en mí:

  • La mente empieza a progresar una vez el cuerpo está extenuado. – Resultado del trabajo realizado en Bikram Yoga.
  • Enfrentarte a tus frustraciones significa crecer. – Resultado de hacer cosas que no me gustan o no me apetecen nada hacer.
  • Si quieres evitar a una persona hazlo, pero hazlo de manera que nunca tengas que arrepentirte de no haberlo hecho, crea una interacción directa con ella, aparca el resentimiento, sé directo, explica por qué piensas que no funcionó (funciona o funcionará) – Resultado de una interacción con una persona con la cual podría haber seguido escondido.
  • Si te apetece hacer algo, algo no te gusta, te hace sentir incómodo o no lo ves de la manera que debería ser. Dilo y haz algo para remediarlo. El silencio, en este contexto, solo empeorará las cosas. – Resultado de quizá una inseguridad mía, íntima, personal, pero real.
  • Siempre hay maneras de llegar al fondo de tu interior y ver que hay ahí dentro (pista: Watsu o Ayahuasca). Esto está fuera de toda duda. La cuestión es si estás dispuesto (y preparado) a recibir lo que puedes encontrar. – Resultado del impacto que experimenté en mi primera sesión de Watsu.
  • Las personas de tu alrededor no conocen la historia en tu cabeza e menos que tu la cuentes. Siempre y cuando quieras que ellos la sepan, si no es así, calla, pero si es de esa forma, explícala. Sin perder los nervios, sin juzgar, sin apuntar con el dedo. Sin culpar, cuéntala y pregunta si la historia que has contado (la de tu cabeza) coincide con esa realidad. Esto te ahorrará dolores de cabeza innecesarios y discusiones o disputas sin sentido. – Resultado de traumas internos, míos, que arrastro desde hace tiempo y quizá no lograba ver con claridad.
  • La conectividad a Internet es algo elusivo, se puede producir casi el mismo trabajo conectando dos o tres horas al día, en lugar de estar todo el día enganchado a Internet esperando emails, mensajes, tweets o comentarios, lo cual podría apartarnos del trabajo que importa. – Resultado de no querer disponer de conectividad a Internet más que para lo necesario.
  • Cuando tu trabajo; hacer una presentación, mantener una reunión, ensayar un discurso, escribir un fragmento de un libro o una artículo, esbozar un proyecto o desarrollar una propuesta de trabajo – no sufre interrupción alguna desde el exterior, es mucho más probable que alcances la excelencia en ello. – Resultado de aislarme durante una o dos horas durante estos últimos días, con el fin de centralizar mi carga de trabajo en una hora concreta para disfrutar mucho más de lo que vivo en el día.
  • No necesitas un dispositivo móvil para subir fotos a Instagram, puedes hacerlo desde el pc con Gramblr. – Resultado de vivir sin smartphone y, desde hace 5 días, sin tablet.
  • A pesar de que siempre he luchado contra las expectativas frente a otras personas, estos días me he dado cuenta de que todavía no he ganado la batalla, más bien, en este último tiempo he perdido unas cuantas de ellas. Espero lo que no debería esperar, algo curioso, ya que hacía tiempo que no me ocurría, supongo que todos esperamos algo. Más cuestionar y menos asumir. – Resultado de mis reacciones irracionales frente a situaciones que, en teoría, no deberían haber tenido mucha importancia.
  • Pierdo los nervios y monto en cólera con cosas que a simple vista, alguien que me conoce, ni siquiera entraría a cuestionar o valorar en mí. Sin embargo, es así, y cuando esto ocurre, todo cambia, me obceco y no deseo escuchar explicaciones. – Resultados de interacciones donde no tengo el control.
  • He creado e introducido dos nuevos sistemas en mi flujo de trabajo diario: el primero “haz algo nuevo cada día” (a pesar que ya trabajaba hace tiempo con ello, ahora llevo un seguimiento exhaustivo) y “fallos / fracasos diarios”. Con suerte esto mejorará mi creatividad y habilidad para crear y hacer cosas y propulsará lo que aprendo a diario absorbiendo aquello que no ha salido bien. – Resultados de ser consciente sobre lo que puede hacerme mejor.
  • Quizá no soy tan vulnerable como pensaba que era, o quizá puedo llegar a ser mucho más vulnerable de lo que soy. Voy a trabajar en ello con cosas como la conferencia que di para Do Lectures o posts como este. – Resultado de verme a mi mismo desde dentro, perspectivas y feedback de otras personas y ser consciente sobre todo ello.

Qué me hace crecer: cualquier cosa

La conclusión a todo esto es que no importa donde esté. Si en Ibiza, Burning Man, Costa Rica, Valencia, Alcoy, Londres, Bogotá, Santiago de Chile. Cualquier cosa que ocurra, buena o mala, será utilizada por mí como herramienta para seguir aprendiendo y creciendo. Afortunadamente, cuento con personas y momentos creados por mí, que garantizan estas experiencias.

Aprender no es algo que te hacen, es algo que tú mismo eliges hacer. Qué me hace crecer… esto es lo que te hace crecer.

Photo credit: Andrés Anfassa.


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