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Ene
29

Cómo trabajar con colaboradores: 5 estrategias

By Isra Garcia  //  Liderazgo, Negocio  //  No Comments

Estoy en Bondi Beach, aquí en Sydney. El Viaje continúa, en estas últimas dos semanas, he mantenido alrededor de 15 interacciones con diferentes colabores desde IG. En la mayoría de ocasiones conversaciones positivas, pero en otras tantas, algo no ha funcionado. Reflexiono sobre cómo trabajar con colaboradores.

Cómo trabajar con colaboradores

trabajar con colaboradoresLa mayoría de nosotros queremos contar con diseñadores, programadores, copys, publicistas, SEOs o cualquier otro tipo de profesionales independientes que sobresalgan. Les pagamos por encima de la media, les cuidamos como pensamos que se merecen y les recompensamos emocionalmente como nos gustaría que hicieran con nosotros. A cambio, el intercambio, es que realicen un trabajo que concuerde con nuestros estándares de calidad, compromiso y timing. Un trabajo por encima de la media, con cariño y en las fechas indicadas.

El problema surge cuando una o las dos partes no entregan lo que prometieron o deberían. Es responsabilidad de las dos partes hacer un trabajo previo que acerque posturas y gestione expectativas. Asegúrate que eres claro, transparente y conciso – contigo mismo primero – sobre lo que quieres de ese profesional colaboradores, hazlo antes de invertir ni un solo euro, reunión o informe. La clave está en mantener esa conversación interna primero. En un segundo plano, te ahorrará dolores de cabeza y frustración.

Aquí hay cinco estrategias a considerar cuando trabajes con colaboradores, ojalá excelentes:

1. Sabes lo que quieres

Comparte tu visión y objetivos. Plasma en un papel lo que necesitas y quieres y no pases a un segundo paso hasta que la otra parte acuerda que lo ha entendido todo. Sé muy, muy específico. Cuando más fácil, comprensible y visual lo hagas, más posible será que obtengas lo que esperabas.

2. Tengo una idea de lo que quiero, el resto es cosa tuya

El briefing tiene que mostrar qué es lo que necesitas y cómo quieres que sea, muestra referencias y ejemplos de cómo debería quedar. No es sobre decir qué hacer, pero sí mostrar una guía realista. No es sobre ser original, sino sobre cumplir objetivos.

3. No eres _________________, pero sabes de lo que hablas

¿Cuáles son los objetivos de contratar a ese colaborador? ¿Qué debe lograr su trabajo? ¿Cómo eso impactará a tu producto o servicio? ¿A quién va dirigido? So no puedes definir estas preguntas o cuando están definidas el colaborador no encaja. Entonces busca a alguien en quien confíes y dale la libertad necesaria para crear lo que necesitas.

4. Vamos dándole forma juntos

No, porque el proceso te llevará a interminables feedbacks. Además de que estarás mal acostumbrando a tu colaborador y tú perdiendo un valioso tiempo que deberías delegar por completo a esa personas.

5. Veamos la propuesta final

Por favor, no vayas por aquí a menos de que tengas mucho presupuesto, tiempo (y un colaborador que trabaje casi 100% para ti). Este es el trabajo de las agencias mediocres, no el tuyo.

Trabajar con colaboradores no es algo que quieres pasar por alto si quieres que tu negocio funcione. Todo empieza por ti mismo, si tú, tu negocio, no lo tiene claro, ¿cómo podrían tenerlo ellos?

Atribución imagen: Ikashul Amal.

Ene
24

Actúa como un director de proyectos

By Isra Garcia  //  IG, Liderazgo  //  No Comments

Porque lo eres. Lo quieras o no, eres un director de proyectos.

Ahora que, muchos profesionales trabajan de forma remota, a la hora que quieren, con unos objetivos bien claros y con equipos multidisciplinares. Es más fácil elevar la calidad de un proyecto, aunque claro, también es más fácil convertirlo en algo desastroso.

Claro, es un asombro ver como casi cualquier colaborador / proveedor externo, al final, casi siempre acaba apuntando por el trabajo mínimo viable. Es decir, trabajar para aprobar por los pelos, lo malo del “por los pelos” es que la barrera del cliente, y lo que todavía es más decisivo la nuestra propia (como agencia y equipo, como consultor y como director de proyectos) es cada vez más alta. Por lo que el “por los pelos” siempre acaba siendo una estrategia desafortunada.

Lo mínimo es una soga alrededor del cuello

eres un director de proyectos

Cualquier profesional independiente (freelance), cualquier proveedor, cualquier prestador de servicios, debe y necesita actuar como un director de proyectos. Primero el suyo propio, y luego el global, del cual ese profesional forma una pequeña parte. Lo que se obvia cuando apuntamos por el mínimo esfuerzo viable, es lo siguiente:

  1. Fallas a lograr el objetivo de tu trabajo en un 95% de las ocasiones.
  2. Eso afecta a la calidad de tú trabajo y al de tu cliente, y peor aún, al cliente final.
  3. Antes avisaban, hasta tres veces. Ahora, a la primera o vuelven a contar contigo.

Basta de echar la vista a un lado, culpar a otros o excusarte en cualquier otro hecho. Tu trabajo debe mejorar.

Director de proyectos es una gran compoetencia

Un director de proyecto está pendiente de todas las partes estratégicas y operativas que intervienen a la hora de construir el susodicho. Es su trabajo coordinar, liderar, resolver y optimizar cada elemento. De forma que el resultado del proyecto sea de la mayor excelencia posible. Ese es el enfoque que debe adoptar cualquier grupo de esos profesionales mencionados con anterioridad. De esa forma, cuando falle un elemento de programación, sean los suficientemente autónomo y determinado como para solucionarlo sin la necesidad de que el contratante tenga que avisar después de verlo. Que cuando un diseño sea pobre, se sepa evaluarlo antes de entregarlo al cliente. O cuando el resultado del proyecto no sea el esperado, se tomen las medidas necesarias, para que a la entrega, supere las expectativas marcadas.

Todo lo otro, todo lo que no responde a un trabajo excelente, bien dirigido y con propósito, tiene los días contados.

Adicional: El Viaje continúa, hoy dejando Tazmania camino a Australia.

Atribución imagen: Angeline Veeneman.

Jul
7

Cuatro formas de dar un NO

By Isra Garcia  //  Liderazgo, Lifestyle, Negocio, Productividad, Vida  //  No Comments

cuatro formas de dar un no¿Por qué “dar un no“? Hay una razón por la cual aprender a dar un “no” es vital. La vida nunca para de lanzarnos ofertas y oportunidades que necesitamos rechazar.

Dar un no, imprescindible

Cada día hay más de todo, más trabajo, más posibilidades, más herramientas, más ventajas, más, más, más. Ante todo, encontrar maneras de dar un NO educadamente, es esencial.

Aquí hay cuatro formas de dar un NO, son cuatro tipo de “noes”, para cuatro tipos de ocasiones diferentes. Aprende cada uno de ellos y luego elige la ocasión para usarlos dependiendo del contacto y la fuerza – o debilidad – de tu interés.

1. No contundente

En ocasiones te encuentras en situaciones donde está claro, donde tu respuesta es un definitivo “no gracias” o “no, no soy interesado” o “no” (sin nada que añadir), eso es todo. En esos casos, muchos de nosotros tenemos problemas en ser tan categóricos en la forma de rechazo como deberíamos ser, preocupados de que estropeemos la relación, la otra parte se enfade o herir la reputación o credibilidad.

Decir esa clase de no no es algo que sale naturalmente de la mayoría de las personas. Este “no” no es personal, es una exhibición del dominio de tu vida. Además, decir no claramente y rápidamente hace un favor a la parte que ofrece. La libera del compromiso contigo y puede buscar otra alternativa.

Ejemplo:

No quiero estar en un nuevo equipo de trabajo. Estoy feliz haciendo lo que hago ahora, mi papel con el nuevo equipo está repleto de tareas que no son de mi dominio y estarán cargadas de demasiado estrés. No quiero sacrificar mi felicidad, mi confort y tiempo con mi familia por un mayo retorno económico.

“No contundente” sin sonar muy duro.

2. No moderado / suave

Esta es la situación más común. Es cuando finalmente acabas haciendo las cosas que no te gustarían hacer, tristemente.

No quieres mostrar que estás a la defensiva. La clave para entregar el “no moderado / suave” es reunir las razones de tu escepticismo y explicar que información necesitarías para dar una buena respuesta.

Ejemplo:

Si tengo que participar en este proyecto, necesitaría entender más sobre todo lo que representa, equipo, roles, proyección, qué vendemos, objetivos, retribución económica, entonces podré pronunciarme sobre la decisión final que tomaré.

Aquí muestras tus dudas de forma educada, evitando de nuevo cualquier aspecto personal, y dejando claro qué necesitarías saber para tomar una posición final.

3. No, pero…

Este es más condicional y tiene que ver con una serie de requisitos que la otra parte debe cumplir para tú acceder y convertir el “no” en un “sí”.

También sirve como un “no” que tiene probabilidades de convertirse en un “sí” si tu varías el significado de la oferta u oportunidad que te presentan.

4. No, ahora…

A veces dices “sí” a algo que sabes que no va a resultar pero podría funcionar con condiciones o incluso más adelante. Muchas veces las ofertas u oportunidades que se nos plantean vienen con fecha de caducidad. Sin embargo, hay maneras de extenderlas o renovarlas más adelante.

Se trata de explicar que es lo que te previene de aceptar la oportunidad ahora, porque sí te interesaría próximamente. Di no y sugiere términos para revisarla más tarde y encuentra un punto intermedio que funcione para la otra parte y para ti.

Este “no” manejable porque refleja la importancia que el tiempo juega en tu vida. Nuestro trabajo tiende a enviarnos en la dirección opuesta, ver blanco o negro, y no siempre es así.

Pase lo que pase, esto solo son algunas maneras de decir no, la clave está en evitar como sea ese “sí” del cual nunca dejarás de arrepentirte.

Photo credit: Marc Falardeau.

Dic
23

Ignora el feedback cuando…

By Isra Garcia  //  Habilidades, Liderazgo  //  No Comments

cuando ignorar el feedback1. Sea vago, comentarios como, “no es tan potente como podría haber sido”, lo cual no te ayuda a mejorar en absoluto, pero sí puede frustrarte con ese tipo de “ayudas”.

2. Provenga de una fuente dubitativa, como alguien que ni siquiera te conoce, pero le parece bien pasarte su feedback porque Internet ha facilitado que pueda hacerlo. Resumiendo, considera siempre la fuente cuando pienses que hacer con el feedback.

Esto es importante, el feedback sobre el desarrollo personal o profesional siempre debería ser cuidadosamente considerado, ya que el feedback equivocado tendría la oportunidad de desviarte de los objetivos importantes. Cuando el feedback venga de una fuente fiable y creíble y pienses que debería escucharlo, haz siempre lo siguiente:

  • Formula preguntas de “follow-up”. Incluso si es tu supervisor o jefe, presiónale para ser específico por ejemplo cuando dice que el informe debería estar mejor y más completo.
  • Apuesta siempre por tu instinto. Es un sentido o sentimiento que sabes, y como empresario, emprendedor, manager o empleado, necesitas saber que es lo que va ayudarte a ti o al negocio y que es aquello con lo que quieres experimentar y aplicar.

3. Sea personal, no debería serlo. Toma las críticas en serio, no personalmente. En otras palabras, cuando las críticas se parezcan a algo que te golpea directamente en tu intuición, busca la manera de detenerlo para que no asesine a tu confianza. En lugar de eso, considera lo que la persona dijo, desmárcate (junto a tu auto-estima) de la situación y piensas sobre que parte de la crítica (o feedback) es útil. Considera escribirlo de manera que puedas encontrar ideas para mejorarlo.

Photo credit: Dave Gray.

Ago
21

Cómo ser tu propio manager

By Isra Garcia  //  Cambio, Disrupción, Entrepreneurship, Liderazgo  //  3 Comments

como ser tu propio manager¿Qué piensas cuando escuchas la palabra manager? Ese espécimen variedad autóctona de una organización que opera entre el consejo y los empleados, el mando intermedio. Es lo que la mayoría piensa ¿cierto? Aunque espera, hay otro tipo de manager: es que actores, músicos, atletas y artistas a menudo tienen. Ese manager proporciona una perspectiva externa en una industria determinada y se encarga de lanzarte bien lejos. Ella o él se encarga de trazar el camino hacia el negocio, fija la estrategia y se preocupa por los pequeños detalles, de manera que el talento de la persona a la cual representa solo tiene que preocuparse por hacer lo que sabe hacer mejor que la mayoría.

¿No te parece un concepto atractivo? Aquí viene la parte todavía más atractiva, no necesitas un manager, no necesitas otra carga en los salarios para cubrir ese hueco. Por supuesto que no, para eso te tienes a ti mismo, debes pensar así más frecuentemente; “sé aquello que necesites ser en el momento que necesites”. Estamos empezando a tener tantos proyectos, conferencias o responsabilidades en nuestro perfil de LinkedIn como un actor podría tener.

A día de hoy escribo este post explicando cómo yo he conseguido ser mi propio manager, porque aunque tengo a personas fantásticas a mi lado como Lola o Nando, y paralelamente a Jorge y Alejandro de BCC Speakers, he sido mi mejor manager, el tiempo así lo ha mostrado. Sé un rockstar en lo que haces, claro, aquí tienes cómo ser tu propio manager.

Encuentra tus habilidades núcleo

Aquello que un buen manager hace es encontrar aquello que te hace único y se enfoca en esos atributos. Eso es lo que más valor te dará en el mercado. Un manager que sobresale conduce a su cliente a actuaciones que muestren sus fortalezas. Por ejemplo, analiza racionalmente aquello que no haces bien. Mientras es una opción rellenar los huecos de debilidad, es igualmente valioso apuntar solo hacia aquellas oportunidades en las cuales tus habilidades no importarán.

Dibuja un camino claro hacia tus objetivos

Un manager concentra sus energías en el largo plazo, en el maratón. ¿Dónde te ves dentro de cinco años? ¿que pretendes alcanzar en diez años? ¿cómo llegarás ahí? ¿qué necesitas para llegar? Truco: analiza los perfiles de LinkedIn o blogs de la gente que admiras, sus entrevistas, vídeos, conferencias y estudia su carrera. ¿Qué pasos podrías emular y recrear para alcanzar lo que ellos han hecho?

Salte de los callejones sin salida

Un manager no sólo te consigue trabajo, recuerdo unas palabras de Nando “si apareces en todas las conferencias que puedas, olvídate de llegar donde deseas”, “aparece menos, impacta más cuando aparezcas”. Te recomiendo que evites el ser catalogado o etiquetado. Si eres el manager de tu propia carrera, asegúrate que eres “marketeable” a una audiencia mucho más extensa que la industria en la que estás- Observa y analiza tus habilidades, e identifica cuales de ellas puedes utilizar para saltar a otra industria. Construye caminos fuera de tu industria. Evalúa lo que haces y piensa maneras sobre cómo crear cosas fuera de él. Un manager te ayuda a darte cuenta cuando es el momento de saltar hacia otro lado.

Abrillanta tu actuación

Un manager eficiente siempre busca maneras de nutrir el talento. Pregúntate a ti mismo qué es lo que te ayudaría a hacer mejor tu trabajo. Incluso ese tipo de charla contigo mismo, para mí es lo que más ayuda, esto llevado con mucha objetividad y consciencia, puede sacar lo mejor de ti. Incluso podrías usar tu propio nombre en las charlas contigo mismo; “Isra, detén los proyectos que no avanzan, trabaja en los que tienes la capacidad de ejecutar y lanzar”, esto parece como si alguien más te analizara y te diera perspectiva, genial.

Elígete a ti mismo

Ser tu propio manager significa mostrar los resultados de tu trabajo, tanto como tu manager promociona tu trabajo. Tus estadísticas si fueras atleta, tu última producción si fueras un DJ. Encontrar tu propio estilo es la clave para elegirte y promocionarte (sanamente), esto es lo que mantiene el valor de tu contribución, y te coloca en la línea de fuego para la siguiente – y merecida – oportunidad.

Photo credit: Robert Higgins

Ago
4

Holocracia, elimina el management

By Isra Garcia  //  Liderazgo  //  No Comments

holocracia¿Qué es la holocracia?

Si hay una cosas que todos los negocios están buscando ahora mismo, es una mejor (y más eficiente) manera de coordinar (mejor, liderar) a su gente. Hemos pasado de la era industrial hacia la era de Internet, y eso ha arrancado las raíces de muchas nociones preconcebidas sobre el management. Estamos intentando que gente fascinante trabaje en nuestras organizaciones, estén motivados y permanezcan ahí por muchos años, como una gran manera de crear más beneficio y mantener los costes del negocio en un margen asumible. No hay duda que existe una falta de espacio y tiempo para que los managers piensen por si mismos. La presión por alcanzar los objetivos anuales es tan alta, y la rapidez con la que un negocio cambia hoy en día, han forzado al management a limar as esquinas y a moverse en espacios realmente reducidos, y haciendo eso, ha llevado a decisiones muy pobres, que irremediablemente impactan negativamente en el negocio u organización, además de crear un sistema muy corrupto que antepone los beneficios sobre las personas y la mejora de nuestra sociedad.

¿Hay otro camino?

Sí. Para algunos, la respuesta es mirar a lo que han hecho compañías como Facebook, Virgin o Google o Zappos, en términos de revolucionar el lugar de trabajo. Hemos visto esa perspectiva de trabajo creada en Silicon Valley, eso no ha hecho más que acerque otras compañías parezcan arcaicas cuando se comparan con éstas. De repente, la lucha por el talento, y la necesidad de poseer a la gente que más duro trabaja, ha creado un entorno donde los servicios sin coste potencian el espacio de trabajo (desde servicios de lavandería, sastre, a entrenador personal o servicios de comida sin coste preparados por chefs de Estrellas Michelín). Todavía hay temas graves que solucionar. Los empleados no son felices. Dale un vistazo a esto. Y aunque parece como una lista de quejas de sus empleados que aparentemente no encajan en la cultura de la empresa (o tienen egos que no consiguen ser atendidos correctamente), destapa un pensamientos interesante; si no puedes ser feliz en lugar como Facebook, ¿qué esperanza hay para el resto de los mortales?

Es menos donde trabajas, y más sobre quien te lidera

Bueno, esto es una asunción compleja. Parece que muchos ahora creen que no es sobre las personas, sino sobre cómo coordinamos, organizamos y lideramos. Cada unos cuantos años, alguien aparece con un nuevo estilo management que sacude los fundamentos de los negocios. Zappos y Twitter anunciaron que se moverían hacia un nuevo método llamado holocracia, ambos perdieron a muchos empleados que pensaron que ello heriría a la empresa de gravedad, y su habilidad individual para avanzar en la organización. Para mí, la holocracia suena fantásticamente, pero requiere dos cosas: personas que sientan que pueden dirigirse a ellos mismos, y un líder que crea que posee a las personas adecuadas en en lugar a adecuado para tomar las decisiones acertadas. Parece fácil (todos somos increíbles en lo que trabajamos ¿cierto?), pero ¿cómo de a menudo vemos estos tipos de atmósferas? Encontrar trabajo ya es de por si retador. Encontrar un trabajo que nos maraville, parece como un problema mundial. Encontrar un trabajo donde seamos permitidos a liderarnos a nosotros mismos parece como ganar la lotería.

Realidad, quizá no, quizá sí

Incluso si tú y tu organización nunca pudierais aceptar e implantar este nuevo estilo de management, esta es una presentación (y este un libro) importante a considerar, ya que está lleno de insights para cómo hacer que tus equipos y empleados trabajen de manera más eficiente y significativa.

Photo credit: Evonne Heyning.

Ene
15

Cómo trabajar con terceras personas correctamente

cómo trabajar con terceras partesFrecuentemente tratamos con terceras personas, es algo común y corriente, algo que sucede en todo tipo de industrias y profesiones. Asistentes, contables, agentes, comerciales, asesores, abogados, directores de área, becarios y un largo etcétera.

El objetivo detrás de todo esto es o bien delegar responsabilidades o dirigir la petición, persona o situación hacia el lugar adecuado. Algo que sucede muy comúnmente es que también se utiliza para negociar, desviar trabajo o peticiones que pudieran no ser demasiado importantes o simplemente colocar un corta-fuegos entre una persona y otra, por los diferentes motivos que sea, productividad, atención y acceso, jerarquía o políticas de comunicación.

Sin embargo, hay que prestar más atención a cómo usas a las terceras personas en tu puesto de trabajo, tu negocio o tu área empresarial, porque en ocasiones podrían perjudicar más que ser una ventaja.

Trabaja eficientemente con terceras personas

Esta podría ser una manera de hacerlo correctamente:

1. Siempre deja claro antes de cualquier gestión, que hay determinadas personas responsables de las las áreas que afectan la gestión que estás realizando y que ellas mismas serán las que se encargarán de liderar el asunto.

2. Si alguien es el responsable por ejemplo de la gestión de eventos o de las nuevas oportunidades de negocios, tú, aunque incluso seas el director de la agencia o el gerente del negocio, deberías dejar que los especialistas hagan su trabajo y no interceder en el. Si están ahí es por alguna razón.

3. Asegúrate de que cualquiera de esas terceras personas que entran en la gestión del trabajo, la elaboración de la propuesta, determinación de plazos de entrega o el bloqueo de fechas, sabe lo suficiente sobre la otra parte y lo que hasta el momento tú has consensuado con ella.

4. La comunicación es vital entre tú y la tercera parte, de lo contrario puede llevar a malentendidos, mala imagen o incluso a situaciones lamentables donde todo se arruine.

5. Valorar si realmente merece la pena o es necesario desviar o derivar la gestión, negociación o coordinación hacia esa tercera parte. En ocasiones hay que tener en cuenta la amistad, relación o delicadeza del asunto, ya que podría llegar a ser una falta de educación o interpretada como tal por la otra parte. Aquí entra en juego mucho la empatía, el afecto y sutileza que seas capaz de mostrar.

6. Como resultado del punto anterior, la habilidad de ponerte en el lugar de la otra persona y pensar en cómo lograr una transición no agresiva es otra de las claves. Pregúntate cual es la confianza entre tú y esa persona y luego si eso podría entorpecer la gestión de la tercera persona.

7. Cuando la tercera parte actúa, el tono y el mensaje debe ser ajustado al receptor, igual que el contenido, no hace falta decir que la coherencia entre tú mensaje y el suyo debe ser casi exacta. El mensaje debería ser un poco mas elaborado, gentil y emocionalmente inteligente, esto supondrá un plus para cualquiera que sea el trámite, gestión o tema.

8. La tercera parte debería mantenerte informado regularmente de como se desarrollan los acontecimientos, si todo funciona adecuadamente no será necesario que intercedas, excepto para cuando el negocio se cierre, el producto se haya enviado o cuando haya alguna pregunta específicamente para ti, es recomendable que tú esté al frente de los agradecimientos. Si las cosas se tuercen y surgen complicaciones en las conversaciones (sean del tipo que sean), intercede.

9. Precaución al utilizar esta tercera persona para apretar demasiado, reclamar insistentemente pagos o actuar con contundencia desmesurada. Una tercera persona es una herramienta que potencia, no un palo con el que golpear duramente en la cabeza.

Un gran activo

Trabajar con terceras personas, hacerlo eficientemente y utilizar este activo correctamente, es definitivamente una habilidad núcleo en la nueva economía, un arte que te hace sobresalir a ti y a otros. Una gran estrategia si es llevada a cabo adecuadamente. En mi caso, he creado ese núcleo con Nando, Saray y Lola, y a todos nos funciona bastante bien.

Photo credit: blog de plumas de caballo.

Oct
3

Líderes como profesores

lideres como profesoresEn un proyecto o campaña, cuando la gente con la que admiras, quienes son tus líderes, te enseñan algo, prestas atención y aprendes una gran lección.

Esto sucede porque estás más comprometido con la causa y con la persona y por lo tanto, tienes una mayor probabilidad de recordar que es lo que sucede. Si alguien que respetas, tu jefe o tu líder de equipo, está trabajando a tu lado, vas a entregarle toda tu atención. Comprobar tu email debajo de la mesa, ver vídeos en la tablet o enviar whatsapps a los colegas desaparece cuando un esas personas conectan contigo.

Esto no significa que las personas dejen de preocuparse por su trabajo inmediato. Es naturaleza humana encontrar algo interesante cuando las personas que tenemos cerca también se interesan por ese algo. Esa es la razón por la cual haces click en los links que nuestros amigos comparten en Facebook o en Twitter.

Esta nueva educación funciona de dos maneras

Al igual que en la educación, tener un “modelo ejemplar” es realmente importante. Puedes entender e interpretar el contexto de alguien a quien te gustaría parecerte. No escucharás información de colegas con los que no hayas compartido alguna historia.

Utilizar líderes como profesores tiene otro efecto poderoso. Cuando directores, managers o gerentes enseñan algo, los empleados o aprendices lo internalizan. Esto refuerza el conocimiento y ayuda al management a poder apropiarse de ello.

Necesitas iniciativa – y el deseo de los líderes

Por supuesto, es complejo que tu gerente o líder se convierta en tu profesor. Si ya tiene responsabilidades sobre muchas otras personas a las que dedicar una cantidad adecuada de tiempo y esfuerzos, entonces acabas de añadir una nueva carga. Si no consiguen dominar nuevas habilidades y conocimiento, no podrán transmitir nada más allá de lo que actualmente transmiten.

Si alguna vez has tenido un profesor increíble de los que cambian vidas – o uno no tan increíble – en la universidad o colegio, también sabrás que enseñar es una habilidad que practicas y haces. Y no todo el mundo posee (ni entiende) esa habilidad.

Sin embargo, siempre puedes hacer que un profesor experimentado diseñe un curriculum, o lidere a tus managers en las habilidades núcleo vitales para sobresalir en la economía disruptiva. Esto significa que podemos reestructurar el significado de lo que el management significa. Utilizar líderes y directores como profesores va sobre alcanzar grandes cosas sacando lo mejor en otras personas. Visto de esa manera, educar no es una distracción para uno de estos altos cargos. Es sobre lo que va el trabajo que importa y define las fronteras de lo que se considera sensacional, y eso probablemente merece la pena y el intento.

Photo credit: woodleywonderworks.

May
17

3 verdades sobre el desarrollo de una estrategia social media

By Isra Garcia  //  Estrategia, Reflexiones, Social Media  //  3 Comments

¿Cuáles son los conceptos básicos para empezar a rodar? ¿Quieres dar guerra cuando desarrolles un estrategia de Social Media? Si es así, acompañame. Quiero contarte algo…

Como Social Media Adventurer, mi reto es explorar nuevas sendas en Social Media y como muchas sendas sin explorar, a veces me he metido en terrenos pantanosos o desconocidos con las dificultades e inconvenientes que ello supone. Bueno, pues a base de intentar, explorar y arriesgar, inevitablemente aprendes… Y en una de esas aventuras descubrí 3 verdades que todos queremos saber a la hora de desarrollar una estrategia Social Media.

1. Todo el mundo debe trabajar en equipo

Si creemos que esto de Social Media es un servicio o un departamento que va por libre y hace la guerra por su cuenta, la caída va a ser muy dolorosa. Una estrategia Social Meda alcanza su máximo potencial y eficiencia cuando se alinea y sintoniza con la estrategia general de nuestra empresa, como un plan táctico de marketing progresivo a medio-largo plazo que tiene la finalidad de convertirse en el canal de comunicación futuro, no sólo entre nuestra empresa y el mercado, sino que también pretende establecer conversaciones colaborativas en tiempo real entre nuestros clientes y su público final, haciendo así viable una comunicación efectiva entre varios canales interrelacionados entre sí. Esto, pues, nos facilitará capturar toda la inteligencia de las conversaciones que ocurren en el entorno para analizar esa información y ganar conocimiento de lo que sucede a nuestro alrededor.

2. Los directivos y los gerentes deben de estar a bordo de la nave

Sin su implicación, entendimiento y conocimiento del plan, no va a haber resultados satisfactorios. Si no tenemos su apoyo, consentimiento y permisividad, todo lo que hagamos o bien tendrá una repercusión mínima o, incluso, a veces ni la tendrá porque no muestra el respaldo de los ejecutivos o del comité. En otras palabras, si no nos apoyan nuestros “jefazos” que son los que tienen la última palabra y el poder para poner en nuestras manos los recursos necesarios para llevar a cabo exitosamente la estrategia ¿quién lo va a hacer?

3. No esperes el éxito en una noche

Te aviso, vas a tener que sudar la camiseta, ser constante, determinado y persistente. Sólo entonces podrás llevar una estrategia Social Media a buen puerto. Escoge un número de objetivos Social Media para el próximo año:

  • Políticas de Social Media para la participación de los empleados en Social Media en horas de trabajo y más allá…
  • Convierte la newsletter en un blog interno y otorga a los empleados la habilidad de contribuir
  • Deja que los empleados voten las mejores ideas sugeridas por otros compañeros
  • Establece un compromiso a responder a cualquier cliente en menos de 3 horas vía Social Media

El esfuerzo y el trabajo representan el camino más corto hacia la meta.

Ahora tú

¿Qué opinas? ¿Qué pasos sigues tú a la hora de desarrollar una estrategia de Social Media?


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