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Nov
19

El ansia sí es nuestro enemigo

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Liderazgo  //  No Comments

Si tuviera que elegir una de esas palabras claves que necesitamos para crecer en cualquier ámbito que nos propongamos. Sin duda elegiría el ansia. Una palabra con un significado y contexto todavía más profundo, y oscuro.

  • Quieres más de lo que tienes, a toda costa.
  • Estás dispuesto a pasar por encima de quien sea necesario para alcanzar tu meta.
  • No consideras ir paso a paso, solo llegar del uno al diez en un solo paso, lo más rápido y barato posible.
  • Ves a alguien hacer bien las cosas (date cuenta como no utilizo la palabra éxito) y eso te carcome por dentro.
  • Pretendes estar en muchos sitios y llegar a todo a la vez. Si no lo haces sientes que estás perdiendo tu oportunidad.
  • Cuando alguien hace lo mismo – o parecido – que tú, sientes una amenaza que te estrangula el cuello.
  • En tu búsqueda hacia sea cual sea la respuesta, pierdes modales, formas y valores.
  • Comes / criticas / bebes / fumas de forma desmedida y muy perjudicial.

¿Te suena? Claro, dirás. He visto a mucha gente así. Ahora, si eres lo suficientemente honesta/o, te reconocerás a ti mismo/a en estos comportamientos llenos de ansia y frustración.

No cabe la menor duda de que somos muy buenos dándonos cuenta cuando alguien se consume por el ansia. Es una buena técnica para apartar la vista del ansia que nos consume por dentro a nosotros mismos. Principalmente porque el ansia sí es el verdadero enemigo.

el ansia es el enemigo

Domina (tu) el ansia

Solo puedes crecer cuando centras tus energías en detectar y profundizar en tus ansias, no en las de los demás.

Llevo trabajando un poco de tiempo en las mías:

El ansia por controlar las cosas que hay a mi alrededor. ¿Por qué? Porque quizá no confío en mí mismo tanto como creo, por eso no confío en los demás. Antídoto: vulnerabilidad, imperfección y estoicismo práctico.

El ansia por hacer, hacer y hacer. ¿Por qué? Porque mientras mantengo a mi mente ocupada con lo que le gusta evito tener que enfrentarme a ella y a mi ego, porque es una magnífica distracción. Antídoto: meditación Vipassana, micropausas y desconexión.

Ansia por llegar a más. ¿Por qué? Por mi exigencia estrema, por la indignidad, por no ser lo suficiente, porque no he conseguido nada. Antídoto: micromomentos, aceptación radical y nombrar cosas por su nombre.

Una vez identificas el ansia, el siguiente paso es encontrar la raíz y trabajar en un antídoto. Poco a poco irás mejorando, hasta curarte del todo.

Atribución imagen: Pabak Sarkar.

Nov
5

Ser tu mismo empieza por aceptar quién eres

By Isra Garcia  //  Lifestyle  //  No Comments

Hace un par de años, solía preocuparme demasiado por mi mensaje, por mi comunicación, por lo que decía y como lo decía, por lo que escribía y cómo lo escribía. Iba como loco a mi círculo de consejeros y mejores amigos para que me dieran feedback sobre cómo veían lo que había hecho, lanzado, creado, escrito o dicho. Cuanto mejor me iban las cosas más me preocupaba por cuidar mi imagen, marca, marketing y comunicación. Empecé a sentirme inseguro y más inseguro, con temores, empezaron las comparativas y la insatisfacción. Esto me desembocó en un punto donde no reconocí quién era al mirarme al espejo. Un día me di cuenta de que todo lo que me había dado lo que tengo es precisamente lo contrario a controlarlo todo, soltar, fluir, no actuar. Ser yo mismo.

ser yo mismo - isra garciaInconscientemente había empezado una carrera contra la perfección, estaba intentando crear una coraza de invulnerabilidad ¿Puedes creerlo? Sí, estaba yendo en contra de mis propios valores, esa era la razón por la cual a pesar de todo lo bien que marchan las cosas, en todos los sentidos. No me sentía pleno como solía estarlo, mi interior mis creencias se estremecieron. En ese instante empecé a andar un camino lleno de trabajo y de virtud, reconstruyendo y fortaleciendo mi sistema de valores. Todo a través de una ética inquebrantable de vida y trabajo. Esto no me devolvió a quién era, no, me hizo ver quién era en realidad. A partir de ese momento, sentí libertad y paz, sensaciones que se prolongan hasta día de hoy.

¿Por qué te cuento esto? Porque todos vivimos a la sombra de lo que somos en realidad. Porque queremos ser quién no somos, porque creemos ser lo que no somos, porque soñamos con ser lo que somos pero no nos permitimos ser.

Ser yo mismo parte de tus ansias

Hasta que no seamos desgarradoramente honestos con nosotros mismos sobre quién somos, con nuestros defectos, imperfecciones, frustraciones, miedos y complejos. Así como descubrir nuestras ventajas, atributos, habilidades núcleo, cualidades destacables y alma. Hasta que no destapamos todo esto y lo equlibramos, no habrá forma alguna de ser la persona / profesional que podríamos ser.

¿Cómo empezar? Empieza por profundizar en tus ansias, reconoce cuáles son y por qué ocurren. Es un camino amargo, pero que merece la pena descubrir. Es sería un buen comienzo…

Ser yo mismo es el regalo más grande que he recibido jamás. Cuando de verdad interiorizas esto, el resto es tremendamente simple. Sea lo que sea el resto.

Atribución imagen: Gaudí Alcoy.

Nov
4

No nos importa que hiciste el viernes tarde

By Isra Garcia  //  Comunicación, Marketing  //  No Comments

Así es. No nos importa que hiciste el viernes tarde. Tampoco el sábado noche el domingo por la mañana. Ni si quiera el lunes al llegar a tu trabajo. Lo que sí nos importa es… ¿Que tienes para nosotros? ¿Qué podemos llevarnos nosotros de tus experiencias? ¿Cómo vas a mejorarme a mí o a mi negocio? ¿Qué utilidad efectiva vas a traspasarme para que pueda aprovecharla yo?

utilidad, utilidad y utilidadEstas son las preguntas que deberías preguntarte antes de subir cualquier vídeo, fotografía o tweet y colgarlos en Youtube, Instagram o Twitter. Estas son las preguntas que deberías plantearte antes de intentar hacer casi cualquier cosa para captar seguidores sin sentido ni propósito.

A tu audiencia le importa demasiado poco qué hiciste el viernes tarde. Tu audiencia te sigue porque quiere valor. Quieren utilidad. Quieren aprender sobre lo que hiciste, aprendiste, fallaste, lograste, pero no quiere saber sobre cómo hiciste tu ego más grande.

Tu audiencia no quiere echarle más gasolina a tus deseos egocéntricos.

Deja el ego a un lado, danos utilidad

Marca un precedente.

En lugar de invertir el fin de semana para tomar fotos y arreglarlas en el photoshop para luego mostrarlas. En vez de eso, reúne tus mejores aprendizajes y mayores soluciones a problemas y compártelos en un artículos, vídeo o podcast.

Sí, y en vez de crear estrategias de hashtags para tener más seguidores, cambia el chip. Piensa en cómo podrías maravillar a las personas que ya forman parte de tu comunidad.

Incluso, en lugar de hacer tu ego más grande. Haz algo más disruptivo, agranda el ego de la gente que te ama.

No añadas valor solo a tu vida, sino a la de otros. Eso, tendrá su recompensa. Seguro.

Ve contra la tendencia. Utilidad, nada más que utilidad.

Y si tienes que contarnos que hiciste el viernes tarde, olvida los retoques. Muestra tu imperfección. Enséñanos una parte vulnerable sobre ti.

Atribución imagen: know your meme.

Oct
22

Si es un logro privado, saldrá a la luz

By Isra Garcia  //  Brillantez, Cambio  //  No Comments

victoria privadaAquello que es privado, como un logro importante y vital, siempre se muestra por sí mismo de forma pública. Una victoria privada siempre precede a una victoria pública, y no al revés.

Nada está escondido en tu vida. Podrías pensar que sí, pero no te equivoques, no.

Conozco a gente que siempre está teniendo éxito. Cuando nos encontramos y hablamos, la mayoría te cuentan sus desgracias, fracasos y penas. Tengo amigos que llevan una vida súper saludable.

Cuando estamos juntos, casi siempre comen sano, se preocupan por su figura y su peso, parece que a pesar de llevar esa clase de vida, nunca están contentos con su peso.

Hay otros profesionales que son expertos en diferentes campos, como marca personal, transformación digital, social media marketing, SEO o grandes emprendedores, y aún así, no llegan a final de mes.

Aunque estos amigos y conocidos no mostrarán sus demonios en público, es obvio que su prisión es el éxito, allá vida saludable y su especialización profesional. Se atontan a si mismos con el confort de las apariencias, la comida y la validación externa.

Lo mismo es verdadero para todas las personas. Cada área de tu vida es más pública que nunca antes. No engañas a nadie.

La victoria privada es la auténtica

Las palabras son débiles.

Tu vida habla por sí misma, aunque no lo pretendas.

Atribución imagen: antefixus21.

Oct
16

Muéstranos tus imperfecciones

By Isra Garcia  //  Human Media  //  No Comments

Mostrar imperfección, qué gran y tan acertada idea.

Ve y pregúntale lo siguiente a cualquier padre de cualquier influencer adolescente – y no tan adolescente: “¿Por qué tantas imágenes de uno mismo? ¿Por qué tantos selfies? Te dirán algo así: “están buscando la captura perfecta”. Te dirán que su hijo o hija revisará más de cien fotos para intentar encontrar la mejor imagen que subir a Instagram. Entonces esa misma imagen sufrirá un “tuneado” antes de ser vista por todo el mundo.

mostrar imperfección cultura Instagram

Rueda de preguntas imperfectas

¿Qué pasaría si tuvieras que filtrar tu vida?

¿Qué pasaría si mostraras tus defectos?

¿O qué pasaría si nos dejaras ver esas pequeñas o grandes imperfecciones?

¿Qué pasaría si perfecto fuera un sinónimo de desagradable?

Deja de esconderte

No me creo que este egosistema que hemos creado, esta sociedad de doble cara. Esta cultura hiper-desmedida por las apariencias y el mensaje perfecto nos haya enseñado que esa es la mejor forma de vivir nuestras vidas.

Nuestras imperfecciones son fabulosas, igual que nosotros como seres humanos.

Mientras en las saunas, vestuarios o gimnasios, chicos y chicas tratan de cubrir esos kilos de más.

Nos hemos vuelto más autoconscientes que nunca sobre nuestros cuerpos. Esto sucede porque sentimos que no somos lo suficientemente dignos o perfectos para mostrarlos en Instagram. Estamos jodidos. Estamos fracasando de forma miserable. Mi visión sobre todo eso:

  • Primero: que le jodan a la perfección.
  • Segundo: que le jodan a los perfectos.
  • Tercero: “a quién le importa”.
  • Cuarto: jóvenes, adolescentes (incluso algunos adultos), no sois “likes” o “comentarios”, son personas, imperfectas, hasta la médula.
  • Quinto: muestra lo absurdo, lo ridículo, lo real, lo que no es sexi, lo vulnerbale.

A mi favor: mostrar imperfección

Tengo el tabique nasal desviado tres veces con esta última. Desde bien pequeño tengo unas buenas ojeras que me acompañan casi siempre. Tengo un gran hueco en la boca por una muela que me falta, y cada vez que sonrío se ve y podría no quedar muy estético. A las 28 años empecé a perder el pelo arriba en la coronilla, solo crece a los lados, un poco arriba y bastante en la parte de abajo. No me gusta la gente, no me gustan los actos sociales, estoy obsesionado con muchas cosas. Entre ellas el tiempo.

Dejé por escrito mis más profundos defectos en el libro Mapmakers. Otra con los mayores fracasos del año pasado. Y del otro

Estoy orgulloso de quien soy. Orgulloso de donde vengo y ningún estándar de Instagram, Youtube o Snapchat me va a hacer ocultar mis defectos temiendo que otras personas puedan juzgarme. Hacer lo contrario sería llevar una porquería de vida.

Mis imperfecciones, obsesiones, defectos, fracasos y fallos son justo eso que me definen. Lo mismo aplica en ti estimado/a.

A veces mentirás.

Fracasarás en ocasiones.

Errarás en otras.

habrá momentos en los que te arrepentirás de lo que hiciste.

A pesar de todo esto y más, estás hecho de una materia fascinante.

Instagram, Youtube o Facebook no tienen todas las respuestas, ni son la solución a tu vida. Y menos deberían definir nuestra cultura o llevarnos a actuar de forma tan absurda y surrealista. Mostrar imperfección, algo tan necesitado como temido.

Atribución imagen: Business Insider.

Sep
24

El éxito que estamos vendiéndote es una patraña

By Isra Garcia  //  Lifestyle  //  No Comments

Algo sobre el éxito que quizá no has leído antes… por si no lo sabías:

No, no deberías ir a cada conferencia que hay en tu ciudad sobre un puñado de temas que te interesan.

No es necesario que leas Ultraproductividad.  

Y no tienes por qué realizar Stand OUT Program.

Puedes ser un Inconformista sin el libro o hacer terminado el micro-MBA.

Tampoco tienes que seguir los consejos de cualquiera que no se intercambiaría por ti.

Sí, puedes hacer oídos sordos a cualquier profesional que hable sobre algo que no ha probado, practicado y dominado.

Otra cosa, levantarte a las 6 de la mañana no te hace peor que los que sí lo hacen. Quizá no deberías hacerlo.

Somos un embaucadores

Veamos:

Leer un libro al día…

Meditar cada mañana y cada noche…

Llevar una alimentación macrobiótica…

Hacer un día de ayuno a la semana…

Practicar bikram yoga…

Hacer un webinar a la semana…

Donar fondos o tiempo a una buena causa…

Optar por el estoicismo como filosofía de vida…

Hacer más trabajo que el resto…

Terminar un Ironman, o un Ultraman. o la Titan Desert…

… nada de esto te convertirá en una persona de éxito.

Da igual cuantos artículos seas capaz de leer. No importa cuanta gente influyente sigas o te siga. Da igual cuantos comentarios y likes tenga tu contenido en Instagram. No importa que ahora, de repente, quieras inspirar al mundo con tu historia. No importa cuánto dinero estés ganando.

El éxito no viene de aplicar una serie de trucos, atajos o técnicas secretas.

El éxito ni siquiera viene de encontrar los métodos más disruptivos que conozcas, capaces de transformarte en una máquina productiva.

Todos los que venden eso lo saben, tú deberías saberlo también.

el éxito no es el éxito

Él éxito no es el éxito que tu percibes

Conozco a muchos, puedo decirte que hay muchos que no llegan a final de mes. Otros que no tienen más remedio porque es su forma de ganarse la vida. Y otros que ponen toda esta patraña porque les da un gran retorno. Mucho tráfico de personas que quieren creer que ese tipo de “magia” es verdadera. No conozco a nadie que tenga una fórmula definitiva que haga exitoso a cualquiera. Somos todos iguales, no importa lo inspiradores, brillantes o genios que parezcamos. El éxito sucede por la sincronicidad, el trabajo implacable, perseverancia, autodisciplina, iniciativa, autoconsciencia. Y también de la habilidad de “tragar” m***** mientras otros se llevan el mérito y la recompensa.

Eso es.

Lo que en el fondo importa, no viene por implantar pequeños trucos en tu día, realizar experimentos atrevidos, enrolarte en desafíos imposibles, tomar ayahuasca, contratar un coach o darle al mindfulness. Es posible que alguna de esas cosas funcionen, pero no son la respuesta a la vida. Y no son la clave del éxito.

No. Hay. Una. Clave.

Resumido: no hay una sola persona exitosa que de verdad te diga cómo ser exitoso. Cualquiera que trate de darte una lección sobre el éxito, es que no lo conoce.

Atribución imagen: Brian Snelson.

Sep
9

Estamos vendiendo porquería

By Isra Garcia  //  Human Media, Lifestyle  //  No Comments

Permíteme que te cuente sobre lo que puedes estar dejando escapar, la otra parte de la vida real. No es inspiradora, ni exitosa, ni lujosa, ni jovial. No es un trabajo de ensueño, unos compañeros perfectos y un equipo imbatible. A menudo es todo lo contrario, una vida de mierda.

una vida de mierda

Nos deprimimos durante días o semanas. Nos levantamos tarde. Alimentamos nuestro cuerpo con comida basura. Sumplimos nuestras ansias con deporte, sexo o más trabajo. Nuestra productividad no llega ni a 1/4 de lo nos dicen libros como Ultraproductividad. Esforzarse más que nadie y ser la persona que más intenta, falla y se levanta de nuevo, eso nos parece una patraña que no para de golpear nuestra exigencia. Seguir la vida de grandes personalidades es frustrante, su vida es fantástica ¿es la mía un desperdicio? Nos preguntamos. Estar en ese ecosistema de emprendedor y startup nos tiene más que aburridos, menudos pesados.

Una vida de mierda

Cuando nos miramos en el espejo, no siempre estamos alegres con lo que vemos. A veces incluso no sabemos quién es la persona que muestra el reflejo. Cuando hacemos el trabajo que importa, la mayoría de veces es trabajo que odiamos hacer. No nos sentimos destinados a marcar la diferencia. Sobresalir es solo una palabra bonita que no sabemos qué significa en realidad.  No creemos que nadie esté predeterminado a crear un cambio en el mundo. Vivimos una vida de mierda.

No nos levantamos a las 4:40 de la madrugada. Las rutinas acaban superándonos. Deseamos hacer deporte cuatro veces a la semana pero acabamos haciéndolo una vez. Llevamos años intentando meditar y no hay manera. No fluimos por la vida como si fuéramos un gurú hindú. Estamos más en el futuro que en el presente. Somos más imperfectos de lo que parece en cada foto de Instagram. Nuestras relaciones son un martirio. Seguimos cayendo en un vacío que no termina nunca. En definitiva, somos un desastre, nuestra vida es un lío.

Sí, pero no te machaques, todos somos un desastre, todas las vidas son un lío. Todos, en parte, ivimos una vida de mierda. Es parte de lo que significa ser humanos.

Si esto es así, ¿Por qué estamos vendiendo el polo opuesto? Estamos vendiendo porquería.

Atribución imagen: Doug Beckers.

Ago
6

Más autocompasión y compasión por favor

By Isra Garcia  //  Cambio, Vida  //  2 Comments

autocompasión - compasiónHabla con casi cualquier persona. Estoy sorprendido por la cantidad de veces que nos anulamos y sobre-exigimos sin necesidad de hacerlo. Es más, cuanto más trabajo importante estás haciendo, más grande es la tentación de autosabotaje – y sabotaje al otro. No hace falta mejor o más grande, hace falta más autocompasión contigo misma/o y compasión con los demás.

Compasión + autocompasión

No siempre encontramos las mejores palabras para decirlas a otros o a nosotros mismos.

Tampoco siempre estamos en la facultad de pensar de forma positiva sobre lo que vivimos o lo que vemos que otros viven.

Menos aún reflejamos las cosas como son en lo que verdaderamente proyecta nuestra mente hacia el interior.

Las sensaciones, sentimientos, intenciones y valores son el motor. Todo ello se refleja en el lenguaje, los gestos, las mirada, las acciones, que son un conductor. Solo hay que fijarse un poco para darnos cuenta que necesitamos más compasión. Compasión con el resto y sobre todo compasión con nosotros mismos. O lo que es lo mismo; autocompasión.

Intentas explicarte y no lo consigues hacer lo bien que esperabas. Te fustigas.

Un profesional de social media comete un error en público. Le crucificas.

Preparas la presentación de ventas y tu jefe la expone. En mitad de la exposición, te das cuenta de un pequeño error. Algunos otros de tus compañeros también se dan cuenta, os miráis. Te castigas por ello.

Eliges lanzar tu proyecto de una manera, no funciona como esperabas. Te machacas.

Alguien te cuenta que no tiene ni idea de cómo afrontar la nueva tarea que se le ha encargado. Le infravaloras.

Al acabar el día no has sido lo ultraproductivo que podrías haber sido. Te saboteas por ello.

Estás con tu pareja en un acto social y sin querer haces un movimiento que la deja a ella en ridículo. Te insulta por ello.

¿Por qué sigues aguantando?

En la mayoría de las ocasiones no aguantamos cuando alguien nos ataca, nos defendemos. Contraatacamos, mostramos indiferencia, nos hacemos más fuertes o abandonamos el juego. ¿Por qué lo aguantamos cuando el ataque viene de nosotros mismos? Necesitamos más autocompasión:

  • Ya has leído suficientes libros como para estar preparado para hacer lo que quieres hacer.
  • Has asistido a demasiados cursos y seminarios como para no poder ser un especialista en la materia.
  • Sin darte cuenta has cumplido con más tareas que nadie en la oficina.
  • Las personas de tu entorno ya te admiran por lo que eres y por todo lo que ayudas a otras personas.
  • Eres más de lo que las palabras de desgracia de tus padres, pareja o jefe dicen.
  • Cada día avanzas más lejos de lo que avanzaste el día anterior, de forma irremediable.

En un tiempo donde las exigencias, los autocastigos, la indignidad, invulnerabilidad, insatisfacción o frustración en uno mismo es mayor que nunca antes en la historia. Lo que necesitamos es mirar dentro y fuera y darnos cuenta de que ya estamos haciendo lo suficiente. Necesitamos autocompasión y compasión, entre las personas, organizaciones, directores, equipo, parejas e incluso rivales.

No, no somos mediocres (por naturaleza), no tampoco conformistas, malos (ni buenos), inútiles, patosos o inservibles. Somos más colosales de lo que creemos. Deberíamos tener una voz que nos recuerde cada día todo lo positivo que hacemos (mucho) y lo negativo (bastante poco). ¿Dónde compro este dispositivo?

Atribución imagen: Adam Freidin.

Jun
12

Indignidad, o cómo machacarme a mí mismo

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Mapmakers  //  10 Comments

Indignidad-isra-garciaDentro de mi profesión, el marketing y la pasión, entusiasmo y dedicación que siento a diario por el alto rendimiento. Hace ya algunos años que me embarqué en un viaje hacia conocerme, rediseñarme y reconstruirme a mí mismo. Esto solo es posible en descubriendo y destapando las partes que menos te gustan, las más vulnerables, el lado oscuro. La indignidad.

Recientemente descubrí algo revelador y tremendo para mí, mi tendencia a machacarme, a no sentirme digno, a pensar que no merezco lo que he ganado, vivo o el resultado que yo mismo cree. Creerte inadecuado. Pensar que eres un fraude. La sensación de sentir que no eres lo suficiente auténtico, que sea lo que sea aquello que hagas, no te has demostrado nada. Eres inadecuado, no merecedor de cualquier cosa buena que te pase. Esto es peligroso damas y caballeros. Es la indignidad.

Una trampa destructiva

Fui consciente de que mi mente hacía todo lo que podía para evitar el dolor crudo de sentirse insuficiente. No merecedor. Cada vez que nuestras deficiencias son expuestas, reaccionamos intentando cubrir nuestra vulnerabilidad más profunda. Durante todos estos años desarrollé una variedad de estrategias diseñadas para esconder esta gran y destructiva trampa, la indignidad. De esta forma pensaba que estaba compensando lo que creía que no funcionaba en mí.

1. Crearte a ti mismo para distraerte

No hay nada de malo con esto, todo lo contrario. Aunque en ocasiones puede servir para encubrir algo todavía más doloroso. Nos embarcamos en experiencias vitales, experimentos o proyectos de crecimiento personal, uno detrás de otro. Intentas hacer cosas que nadie hace, ser disruptivo, sobresalir de ti mismo. Otras personas, de forma más primitiva también lo hacen, cumplir con el estereotipo perfecto para el cuerpo y la personalidad perfecta. Siempre sonriendo, permaneciendo en dieta perpetua, mostrando en Instagram lo genial que es tu vida, contratando un/a coach. Empujándote a dejar tu trabajo y emprender. Completar un maratón o na distancia Ironman. Cursos de desarrollo personal. Meditación. Adquirir disciplina. Iniciarte en actividades de impacto social. De forma cierta, cualquiera de estas actividades puede producir mucho bien, pero muy a menudo esconden deseos ansiosos que dejan el siguiente mensaje: “es la indignidad, no me lo merezco”.

En lugar de relajarnos y disfrutar de lo que somos, quién somos y sea lo que sea lo que estamos haciendo, nos comparamos con un ideal e intentamos sobrepasar.

2. Abrazar un riesgo poco real

Hago como si parece que arriesgo, pero lo que hago en realidad es jugar seguro. Huimos del fracaso que sabemos que tenemos que enfrentar. Queremos hacer muchas cosas porque hacer una sola podría ser demasiado arriesgado. ¿Qué sucede si fallamos en unas cuantas cosas? ¿Qué sucede si fracasas en la única cosa que estás intentando? Si tienes éxito, no sigues intentando en cosas arriesgadas, por el que el miedo a fallar es todavía más grande. Necesitamos expandir horizontes, pero jugando seguro. Cuando un riesgo importante entra en juego, retrocedes y entonces vas a por riesgos menores que no necesitas confrontar.

3. Huir del presente

Salgo corriendo ante la experiencia de vivir en el presente. Trato de escapar del sentimiento de miedo y pena contándome historias sobre lo que está sucediendo en mi vida. Mantengo ciertos temas clave en movimiento, así mi mente me mantiene ocupado: los proyectos que tengo que lanzar y desarrollar, qué ha funcionado y qué no, cuál es el siguiente problema, qué me preocupa, racionalizar pensamientos y sucesos. También podrías incluir, cómo otros te ven y que piensan de ti, juzgar a los demás, encajar con la persona ideal, decepciones o incertidumbre sobre cualquier cosa. Vivimos en un estado flotante de ansiedad, ni siquiera necesitamos preocupaciones o problemas para imaginar desastres. Vivir en el futuro (o en el pasado) crea a ilusión de que somos los dueños de nuestra vida y que somos casi perfectos. Qué gran error.

4. Hacer, hacer, hacer

Me mantengo ocupado todo el tiempo, mi mayor miedo es no hacer nada. En nuestra sociedad, hacer cosas es una forma de distraernos del dolor que produce la muerte de un ser querido, la ruptura matrimonial o las inseguridades internas. Si paramos de hacer cosas corremos el riesgo de conectar con el sentimiento insoportable de que estamos solos y no valemos nada. Es por eso que tratas de llenar huecos, tiempo, cuerpo, mente, emociones. Consumes, compras y parloteas. Si ese hueco existe, compruebas Facebook, envías Whatsapps, ves una película o comes algo. Cualquier cosa es buena para enterrar el sentimiento de vulnerabilidad y deficiencia que vienen bajo las palabras de indignidad, “no lo merezco”.

5. El crítico interno

Me he convertido en mi propio peor crítico. Ese comentario de turno o incluso esa voz que nos recuerda a veces o muy a menudo que la cagaste. Que podrías haberlo hecho mejor, que no deberías haber dicho esto o lo otro. Incluso que hay otros que lo hubieran hecho mejor que tú. Cuando solo prestas atención a las peores cosas sobre ti piensas que estás controlando tus impulsos y reacciones, reconociendo tus debilidades y quizá mejorando tu carácter. No es así, créeme.

La indignidad que viene desde dentro

Esta es la verdad que duele, pero es real, al menos para mí. Estas y otras estrategias, no son más que artimañas de nuestra mente para reforzar todas las inseguridades que sostienen el sentimiento de la indignidad de no merecerte. Lo que estoy aprendiendo es que, cuanto más historias, de manera ansiosa, nos comamos a nosotros mismos sobre lo que hacemos mal, aquello en lo que no somos buenos, eso en lo que fallaremos, o las cosas que se convierten en defectos nuestros y de los demás. Cuando hacemos eso, más se fortalece el estado que genera sentimientos de deficiencia, insatisfacción y autosabotaje. Cada vez que revivo una derrota cuando tengo mil y una razones más para revivir victorias, refuerzo la angustia de no considerarme merecedor o suficiente para tener lo que tengo o ser quien soy.

Otra cosa, esto de aquí va para aquellos que buscan reafirmación: cuando te esfuerzas en impresionar o devaluar a otras personas, potencias la creencia subyacente de que no eres tan bueno como crees. Esto no significa que no puedas competir de manera sana, sí, lo que el esfuerzo debe ir en tu trabajo y en reconocer y disfrutar tu propia competencia.

Siempre que tus esfuerzos, intentos, pensamientos o deseos estén liderados por la creencia de que eres menos de lo que eres, seguirás siendo merecedor de nada. Seguirás siendo indigno porque así lo permites.

Sé que muchos de vosotros habéis, estáis o estaréis ahí. Así que os cuento lo que sé, he aprendido y siento. Es la historia más profunda que hay ahora mismo en mí. Es otro tipo de automarketing.

¿Quieres autenticidad? Empieza por aquí.

Photo credit: Looker Media.

May
6

Un análisis bastante personal

By Isra Garcia  //  Análisis, Reflexiones  //  5 Comments

Hola, soy Isra García. Escribo esto desde el aeropuerto de Ciudad del Cabo, finalizando esta experiencia vital, rumbo a Bogotá. (III Customer Experience Summit). Voy a compartir los resultados de un análisis que he realizado sobre mí mismo…

Trabajo a diario por seguir rediseñando mi estilo de vida. Me gusta jugar a juegos que no entiendo. Me gusta esforzarme y entrar en batallas en las que tengo las de perder. Vibro con la idea de experimentar. Trabajo en marketing, es decir crear cambio positivo. Invierto cantidades de horas en mi actividad favorita número uno, el alto rendimiento.

soy isra garcía

No juzgo, no me meto en las cosas de otros, no opino cuando mi opinión no es requerida, no realizo comentarios afilados cuando todas las miradas están puestas en mí. Acepto que no puedo cambiar todo lo que desearía, no tan rápido como me gustaría, voy paso a paso, pero acelerando el ritmo todo lo que puedo. No destaco para llamar la atención, no hago las cosas por hacerlas, no sobresalgo si no tengo que hacerlo. No sobresalgo del resto, sino de mí.

Quiero estar rodeado de pocas personas, huyo de las multitudes. No corro más que otros si no tengo que esforzarme y hacerlo. No vivo en los límites si no siento que me apetece hacerlo. Tengo miedos, frustraciones y defectos, converso con ellos, casi todos los días. No quiero hacer cosas que no me llenan si no me veo obligado a hacerlas. No pienso si no tengo que hacerlo, no siento si no me conviene, no me dejo controlar por las emociones si no llega el momento en el que debo fluir.

Soy radical, a veces me sorprendo y actúo moderadamente. No hago cosas si no tengo que hacerlas, no escribo si no tengo algo que creo que puede ser importante decir. No inicio si no acabo, no preparo si no entreno, no entreno si no compito, no compito si no es conmigo mismo.

Amo la soledad. Busco magia, también trato de proyectarla, aunque sean 5 minutos al día. No me dejo llevar si no es hasta el final, no creo si no creo, no confio si no consigo una demostración. No presumo bajo ninguna condición, no intento cosas que no me apasionan. Ya no hablo demasiado, no hablo en absoluto si no siento que puedo añadir algo realmente valioso. No hago cosas a menos que sean esas cosas que me mueven. No amo si no es incondicionalmente. Ignoro los términos medios, navego en los márgenes. Exprimo y siento a partes iguales.

Soy Isra García, para bien o para mal

No comprendo para qué sirve el cinismo, la negatividad y la queja.

Salto, lo más lejos que puedo, siento que salto cada día un poco más allá, lo hago al mismo tiempo disfruto del recorrido.

La música, la escritura y la soledad forman parte de mi alma, mueven mis emociones y estados mentales.

Todo, el apetito, la rabia, el egoísmo, la insatisfacción, proviene de la mente. Cuando controlo mis emociones, controlo mi mente.

Siento más, a pesar de que pienso más, voy veloz y al mismo tiempo voy lento. Hago cosas y al mismo tiempo dejo de hacer cosas. Hablo y callo, casi a la vez.

Estoy preparado para morir cuando sea necesario. Estoy preparado para vivir hasta el último día de los tiempos.

Soy imperfecto como el que más. Estoy hecho en base al fallo, el fracaso ha moldeado la persona que hoy soy. Cero es el precio que pago por hacer algo que no funcione. Consigo lo que me propongo, hoy o dentro de 10 años.

Invirtiendo a Descartes: existo, luego pienso.

Soy Isra García. Sin duda alguna.

Nota paralela: h

Photo credit: Looker Media.

Mar
1

80 horas de aprendizaje en 4 días

By Isra Garcia  //  Equipar, Stand OUT Program  //  No Comments

Edison dijo, “Si encuentro 10.000 formas de que algo no funcione, no habré fracasado. No esto desanimado o decepcionado, porque cada intento fallido es otro paso hacia delante”. Por eso, entre otras razones, he trabajado en mis aprendizajes personales y profesionales derivados de mas de 80 horas de trabajo en cuatro días:

aprendizajes personales y profesionalesCuando alguien ataca respondo atacando. El motivo: es mi ego y yo por supuesto. Solución: enfrentarme a más ataques directos, a más críticas, a más humillaciones, a más feedback negativo y destructivo.

Relaciones personales, confianza, necesito hacerlo mejor, sobre todo con las relaciones. Más importante todavía, enfoque en las razones que conducen a que desconecte rápido de las personas que no me interesan. Solución: ser franco con la persona que no me interesa o depositar más tiempo en escuchar activamente a esas personas.

Por pereza, en la mayoría de la ocasiones, decido no implicarme en momentos emocionales con otras personas fuera de mi área de influencia para no crear una relación personal. Erróneo, cualquiera que deposite en ti labor emocional, ha depositado algo muy preciado para esa persona en cuestión. Debe ser honrado, al menos. Solución: permanecer atento a las señales honestas para luego venerarlas.

Tengo una desmedida inclinación a intentar poseer el control de la situación, algo que no es del todo sano, no en absoluto. La mejor forma de perder el control es confiando en otras personas. Sobre todo en las que más desconfías dentro de tu círculo de personas que confías. – Gracias Maxi.

Profundizar más en las cosas que me molestan o me hacen perder los nervios, los puntos de dolor. Solución: si lo evito es una señal de que tengo que trabajar en ellos.

Cuestionar a dos compañeros en público. Eso es una falta de respeto y de consideración por mi parte. Solución: confiar en su criterio y aunque no esté de acuerdo, aceptarlo.

He fallado al estar continuamente notificándome y ejemplificando sobre mí mismo, una forma inútil pero real de pontificarme. Solución: utilizar ejemplos externos y despersonalizar historias o ejemplos.

Errar al extenderme demasiado en mis tiempos para poder llegar a finalizar mis clases. Solución: acortarlas más y concretarlas, respetar a compañeros y equipo. Sintetizar y concluir.

Soy el responsable de colocar a un buen puñado número de personas dando feedback indiscriminado. A la vez y sin respetar los turnos de palabra. Resultado, desmadre. Solución: en sesiones grupales de feedback, otorgar el feedback al más especializado con el tema en cuestión. Otra opción, hacerlo de forma individual.

He aprendido que cada profesional, profesores, equipo y alumnos que pasa por Stand OUT Program, siempre trae algo nuevo que puede ayudarme en mis aprendizajes personales y profesionales. Solución: prestar más atención y dejar a un lado de “ya lo tengo visto”.

Mi percepción de tiempo es tan soberana que me aísla de oportunidades que desconozco, buenas y malas. Solución: ser más flexible con el tiempo y ceder algo más de él a otras personas.

Fracaso al transmitir que sobresalir tiene que ver con llegar a todo, hacer más que nadie o ir más allá, no. Solución: normalizar sobresalir, es algo para todos. Transmitir que es diferente para cada persona y tiene un significado, propósito y puesta en práctica diferente para todos.

Los aprendizajes personales y profesionales nunca acaban

Esto son mis aprendizajes personales y profesionales. Extraídos de mi paso por Stand OUT Program Valencia 2017. Aquí falla, aprende y crece todo el mundo, yo uno de los primeros.

Hace unos meses fijé “educación” como una de mis tres palabras para 2017, junto con “experimentar” y “entrenar”. En cuanto a la primera, mi objetivo era (y es) invertir el máximo tiempo y recursos en educarme a mí mismo. A través de cursos, programas, vivencias, etc. Al vivir de nuevo SOP me di cuenta de que este año tengo 13 críticas oportunidades de educarme, mas intensas y transformadoras que en la mayoría de lo que vaya a encontrar. Educación al mismo tiempo que experimentación y entrenamiento. Este ha sido otro de los aprendizajes que he adquirido.

Seguimos.

Vídeo: Looker media.

Feb
18

Anticípate al pesimismo

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Lifestyle  //  2 Comments

pesimismoHay mucha sabiduría en las palabras de Séneca, así como en la forma de vida de los Estoicos. Hay aceptaciones y negaciones, claro, hay controversia y duda, también, pero también hay valor. Cada día ando más inmerso en la filosofía, mi objetivo es extraer cosas que puedan ser valiosas y útiles para sobresalir hoy. El aprendizaje y la técnica de hoy va sobre el gracaso, el pesimismo y la imperfección que inevitablemente forma parte de nosotros.

Medita sobre un posible fracaso

Hace unos días extraje un súperhábito que podría formar parte de lo que denomino alto rendimiento. Meditar cada mañana sobre aquello que podría salir mal y/o estropearnos el día. Pueden ser las reuniones, más trabajo del habitual, un cliente que estalla, un trabajo mal hecho. Un atasco, un problema familiar. Citas que se alargan o noticias / problemas inesperados, un dolor de cabeza o muelas, una lesión practicando deporte. Demasiados emails, una pelea con tu pareja o un colega del trabajo. Cuanto puede ir mal y cuando puede ir bien, si solo nos centramos en lo que puede ir bien, inevitablemente estamos apartando a un lado algo que forma parte del total. La posibilidad de que las cosas no salgan como esperamos. Lo cual significaría que no estamos siendo realistas y que ese mal momento podría pillarnos desprevenidos. Eso sería más grave que planificarlo.

Aceptar la imperfección

El filosófo de origen Español, recomendaba meditar todas las mañanas al despertar. Meditar sobre las cosas que podrían no funcionar, sobre las cosas que podría torcerse y no salir de la forma que esperábamos o sobre aquello que no controlamos o no imaginamos y podría de repente aparecer. No se trata de una meditación pesimista, ni mucho menos. El problema podría residir en el polo opuesto, como somos demasiado optimistas generamos unas expectativas altas en nuestro entorno que raramente se cumplen. Es entonces cuando aparece el enfado, la decepción, el estrés, la ansiedad, crispación o angustia. Algo que Séneca cubre en uno de sus libros, “De Ira“. En este vídeo encontrarás una explicación detallada de este tipo de comportamiento del ser humano. El libro Las Meditaciones de Marco Aurelio también cubre el tema de las meditaciones de este tipo y otras.

Podría no funcionar como esperamos no es pesimismo

La clave no está en ser pesimistas, pero tampoco demasiado optimistas. Sino en ser optimistas teniendo en cuenta que lo que hagamos, digamos o nos pase podría no funcionar. Nuestro entorno ideal podría no ser tan ideal, los días perfectos no serán tan perfectos. El cliente podría no cerrar el contrato que está un 98% cerrado. El concierto podría cancelarse justo un día antes con todas las entradas vendidas. Tu pareja podría marcharse justo en el punto álgido de vuestra relación. O el coche nuevo podría estropearse a los tres días.

No se trata de vivir optimista o pesimista, sino como argumenta Séneca, ser conscientes, prever y reflexionar sobre aquello que podría no funcionar o desmoronarse. Al mismo tiempo, una manera de hacerse fuerte frente al fracaso. Una forma de comprender, abrazar y dar la bievenida no al pesimismo, sino a la realidad de que algo podría torcerse y nosotros podríamos anticiparnos a ello o estar preparados para no reaccionar de forma pesimista.

¿Meditas todas las mañanas? Prueba a destinar 5 minutos a pensar sobre las cosas que podrían salir mal o no cómo piensas que saldrán, el resto a intentar de ser consciente y desconectar la mente, si puedes.

Photo credit: Keilatavares.

Ago
16

Motivador profesional

By Isra Garcia  //  Branding, Liderazgo, Marketing, Negocio  //  2 Comments

motivación profesionalAlgo que nunca he sido, fui o seré. Motivación profesional. Inspiración profesional. Coach profesional – fui entrenador de fútbol del equipo juvenil de la Peña Juan XXIII de alcoy ¿cuenta como “coach”? Apuesto a que no.

No a la motivación profesional

Día doce en mi aventura live the possibility, ya en Tulsa (Oklahoma) a través de la Ruta 66, habiendo ayer  por Kansas, después de haber recorrido Springfield (Missouri) y alrededores y haber parado en algunos puntos emblemáticos de la ruta. Antes de empezar a escribir, dije cuatro veces seguidas “no” a cuatro oportunidades de negocio, eran eventos y conferencias sobre motivación. Ese no es mi trabajo, no es a lo que me dedico.

Estoy diciendo no a conferencias y talleres y coachings de “motivación”, en estos últimos dos meses han sido nueve propuestas formales las que hemos declinado. Fundamentalmente porque no soy un especialista de la motivación, no he trabajado en ese campo, no he realizado mi formación (ni siquiera auto-didacta) en ese área. Lo mismo con el coaching, con la excepción de que esto último nunca lo he ejercido.

Respecto al campo de la motivación; conferencias y talleres, sí he impartido unos cuantos, nacional e internacionalmente. Los resultados han sido positivos para el cliente, eso es lo principal. Sin embargo, siempre sentí una incomodad negativa, pero nunca supe encontrar la razón exacta. Nunca hasta que hace dos meses, un día llegué a la habitación angustiado al terminar una conferencia motivacional. Me miré al espejo y no me vi reflejado. Entonces entendí que no era mi sitio. ¿Perderás oportunidades? Sí. ¿Dejarás escapar negocio? También, ¿Y con todo ello retorno económico y prestigio? No lo dudes. La cuestión es que nada de eso importa si lo que haces no te arde por dentro.

La motivación va por defecto en el trabajo

He escuchado a personas decir que mi intervención, presentación, conferencia, charla, discurso o conversación fue motivante o inspiradora. Muy agradecido y honrado por ello. Sí algo puedo añadir es que no lo hice con la intención de motivar o inspirar, solo hice mi trabajo como siempre, que no tiene nada que ver con la motivación o Coaching, sí con la excelencia, la pasión, contundencia, intención y propósito. 100% asegurado, no soy un profesional de la motivación o el Coaching. ¿Quieres grandes profesionales en este campo? Te doy tres nombres, Luis Galindo, Tonny Robbins y Carmen Torralvo.

Sí soy profesional del marketing, si trabajo con la transformación digital, la educación disruptiva, el liderazgo en la economía conectada y el impacto que todo esto produce en personas y organizaciones. Soy esto. Sí sé incomodar, inquietar, despertar y pinchar en el culo, pero eso va incrustado en mi trabajo.

Recuerda esto cada vez que ejerzas profesionalmente de algo que no eres, si sientes esa incomodad o angustia, ya sabes ponerle un nombre.

Voy a jugármela: algo motivante

Venga, voy a decirte lo más inspirador que jamás podría decirte. ¿Quieres escuchar algo motivante? Vamos a morir, un día u otro.

Moriremos. Genial. Afortunadamente. Cuando ese día venga, será la culminación a esta obra de arte. Espero.

¿Funcionó?

Photo credit: Chema Solís.

Jun
14

La historia de una gran y útil derrota

By Isra Garcia  //  Aventuras, Lifestyle, Mapmakers, Retos, Video  //  2 Comments

desafio por la vida - un desafío no conseguidoEsta es la parte que no contamos cuando salimos derrotados, la historia de un desafío no conseguido, es la experiencia de una batalla perdida, es lo vivido en una aventura que no logras completar con éxito. Es un gran fracaso, porque es útil, porque te educa, porque te vuelve más consciente, porque te aterriza, porque te muestra que hay dentro de ti – aunque no quieras verlo – porque te hace crecer y aprender. Sin embargo, eso no deja de ser un fracaso que se convierte en una de las mejores oportunidades para mejorar, para seguir, para saltar más alto, para trascender, para evolucionar, para ser tú.

Cuando no consigues tu objetivo, cuando caes

Este vídeo cuenta lo que hoy, hace justo un año, experimentamos en la iniciativa social Desafío por la Vida en Colombia (entre Santa Marta, Barranquilla y Cartagena de Indias). Durante esos días llevé una cámara GoPro conmigo con la esperanza de plasmar la experiencia en un vídeo que otros y yo mismo pudiéramos saborear. 6 minutos con todo los que Felix Pascual pudo rescatar de todo lo grabado.

Después de un año, especialmente hoy, era el mejor día para hacer pública esta historia y todo el trabajo, esfuerzo y pasión detrás.

Los peores momentos son nuestra mejor oportunidad. Queda bonito decirlo, mejor al escribirlo, fantástico al leerlo, pero todavía mejor al sentirlo entre tus huesos.

Vídeo: Félix Pascual.

Feb
29

Tu imperfección es bienvenida

By Isra Garcia  //  Brillantez, Liderazgo  //  1 Comment

la imperfección es bienvenidaVivimos entre personas que no saben cómo ser imperfectas. Eso es problema, pero el problema todavía más grave es que parece que la mayoría no dejamos que los demás vivan en la imperfección.

Ocasiones en las que una persona no sabe reconocer más que su incesante batalla por la perfección y la auto-exigencia. La única salida de la infelicidad es dar la bienvenida a la imperfección.

Cuando una persona no encuentre esa vía de escape, hazle saber que puede ser imperfecta. Permítele contar sus fracasos, ayúdale a que se muestre vulnerable, potencia su autenticidad.

Las personas necesitamos saber que podemos vivir cómo imperfectas para así poder serlo. Abraza el hecho y entiende la bienvenida.

Baja los brazos y déjate llevar por la dulce y vulnerable sensación de la imperfección. Estás hecho de ella.

Photo credit: Carlos Ciudad.

Dic
20

Lo siento

By Isra Garcia  //  Cambio, Lifestyle, Mapmakers  //  No Comments

lo sientoLo siento por no haber tenido en cuenta que debíamos incluir esta partida de gastos en el presupuesto.

Lo siento por no haber estado a la altura de las expectativas que mi marketing ocasionó.

Lo siento por no haber dado todo lo que podía haber dado para que nuestra amistad funcionase.

Lo siento por no haber luchado a tu lado mientras veía como tú te despellejabas por mí.

Lo siento por no llegar a la fecha límite para entregar la auditoría estrategia online.

Lo siento por no estar dispuesto a ser flexible en tu forma de tratar a otras personas.

Lo siento por no haber sido claro con todo aquello que pretendía obtener de tu trabajo.

Lo siento por no haber sido exitoso llevando a cabo el guión que tenías para mí escrito en tu cabeza.

Lo siento por llegar demasiado tarde a la cita.

Lo siento por no pedir permiso para lanzar la campaña de nuestro mejor cliente.

Lo siento por no avisarte de que iba a hacer algunos cambios en la presentación con el objetivo de mejorarla.

Lo siento por tomar la decisión de salirme del consejo directivo antes de continuar con la estrategia de negocio actual.

Lo siento por haber fracasado en mi misión y que eso impactará negativamente en ti.

Lo siento por adquirir la figura de líder y empujar al equipo más allá.

Lo siento por no esperar a la señal para empezar con la actuación.

¿Lo siento?

Sí, lo siento es el síntoma de hacer lo que has venido hacer hoy, lo siento declara vulnerabilidad, conexión y humanidad. Lo siento es el trabajo de un agente del cambio, alguien que reconoce que es mejor pedir perdón por hacer lo que siente, que estar a salvo hasta que lleguen las instrucciones y entonces culpar a otro si algo no funciona.

“Lo siento” siempre será mejor que esconderte detrás de “seguro y a salvo”.

Photo credit: Glen scott.

Dic
19

Misión cumplida

By Isra Garcia  //  Cambio, Liderazgo, Mapmakers, Vida  //  No Comments

Gilberto GarcíaEl pasado martes reflexionaba en Facebook sobre lo que hoy aquí sigue…

Hace 8 años hice una promesa, celebrar nuestra existencia a más no poder, empacharnos de experiencias vitales, trabajar para disfrutar de cada minuto que pasara, dominar nuestras 24 horas, ser nuestros propios jefes y empleados. Ser tan buenos en nuestra profesión que fuera difícil olvidar nuestros nombres. Lanzar tantos proyectos, negocios, ideas como pudiéramos, colapsar el mundo con todos ellos. Ignorar la trascendencia. Atiborrarnos de momentos inolvidables, conseguir cualquier cosa que pudiéramos imaginarnos, perseguir sueños y alcanzarlos, ayudar a las personas, que nos rodean y encontramos en el camino, a ser un poco más felices, y en medida de lo posible, cambiar algo las cosas, a mejor. Amar sin pensar, solo sintiendo, dejándonos llevar. Pensar y hacerlo, hacerlo y pensar. Fracasar estrepitosamente, mucho y rápido, levantarnos todavía más rápido. Ridiculizar el ridículo. Encontrar una causa y estar dispuestos a morir por ella. Dar parte de lo que nos pertenece a personas que realmente lo necesiten. Todo esto fue por mí y por él, puedo decir que lo estamos consiguiendo. Siéntete feliz Gilberto, lo hemos logrado, hemos hallado el significado de por qué estamos aquí, el tan ansiado éxito, ahora solo nos queda disfrutarlo por el resto de nuestras vidas.

Para mí, no hay mejor manera de honrar y revivir el legado que las personas que amas han dejado, que recordándolas en cada paso que des en cada uno de tus días. No sabemos cuánto tiempo nos quedará aquí, no debería preocuparnos mucho, lo que sí sería de vital importancia sería seguir viviendo en exceso, rápido, demasiado rápido, presente e intenso. La muerte, solo será la culminación de una vida épica, el único punto que nos faltaba por unir.

A día de hoy la misión, la grande, la crucial, está cumplida. Ahora a disfrutar de los extras que vengan.

Photo credit: archivo personal.

Nov
20

Despertar hoy o dormir hasta mañana

By Isra Garcia  //  Cambio, Liderazgo, Lifestyle, Mapmakers, Persona  //  2 Comments

He despertado - isra garciaHoy he despertado y estaba perdido, me estaba engullendo a mi mismo porque parecía como si me quisiese perder dentro de mí y encerrarme en mi propio caos. Esto no es nuevo, no es de hoy, llevo un tiempo así, poco a poco he ido dejándome vencer por mi lado oscuro, por la amígdala, por el cerebro primate. En lugar de utilizar cada adversidad como un trampolín para trascender, como siempre he hecho, he dejado que me fuera carcomiendo, todas las pequeñeces y problemática absurda que han ido ocurriendo durante el camino, me han servido como una herramienta genial para rendirme a algo a lo que nunca había estado acostumbrado a rendirme.

He desayunado mis propios hechos

Es posible que en lugar de admitirlo rechazara la idea de que no era yo y en lugar de actuar auténtico y firme a mis valores, he sucumbido al miedo, a la incertidumbre, a la ansiedad, a la problemática, a desconcierto al sistema, al que dirán, a qué pensarán. He pensando demasiado en lugar de sentir más, no he cuestionado, he asumido, he agachado la cabeza, he caído y no me he levantado. Lo opuesto a lo que defiendo a capa y espada, nadie está a salvo.

He despertado rodeando de tiempo

He descubierto que cuando quiero soy el mejor, pero cuando me descuido soy el peor. Cuando me apetece cambio las cosas, pero cuando no me apetece, las destrozo. Cuando tengo la intención maravillo, pero también desgarro. He sido desagradecido, descuidado, desconsiderado y deshonesto. Conmigo mismo y con otras personas. No he disfrutado de cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo como siempre lo he hecho. He estado más preocupado en cosas que pertenecían a la sección de “dentro de un tiempo” cosas que no puedes ni debes controlar, que de cosas que están depositadas en la implacable estantería del “ahora”. He despertado y he me he visto solo rodeado de tiempo extra que he ido aglutinando, quizá demasiado, todo para mí. Ignorando que de nada sirve si no puedes regalarlo a otras personas. Sí, lo he hecho con 33 acciones sociales y dando el triple de lo que recibo, pero eso es parte de mi responsabilidad (y de lo que me apetece) aquí en el mundo, ¿Qué hay de la gente de mi alrededor que lo merece?

He despertado en otro mundo

He sido un Isra poco encantador, gentil, considerado y cariñoso, seguro. Olvidé hacer la parte más importante, sentir más, he calculado y he ganado el juego, he apuntado, he disparado y he dado en el blanco, pero quizá fui perdiendo mi esencia por ganar más, conclusión, he perdido en el juego que importa. He dudado más que nunca, he sentido miedo a hacer aquello que cada día he hecho y – en mi consciencia – me ha hecho sobresalir, las inseguridades, fantasmas y frustraciones creadas por mi amígdala me han ido consumiendo. He despertado y al abrir los ojos me he visto rodeado de un mundo que no tiene nada que ver con el que había ido tomando posesión en estos últimos meses. He despertado y cuando he ido al espejo me ha costado reconocerme a mi mismo.

He despertado sin mí

He cuestionado lo más sagrado que existe en el universo, a mí mismo. He llegado a pensar (y me he dejado engatusar por ello) que todo era cosa del destino, olvidé que yo he sido el que he creado mi propio destino.

Pero desperté

He despertado. A tiempo. Olvidé que mi vida está más completa que nunca, que mientras que la gente que amo y me preocupa no sufra, no hay razón para estar realmente mal. Desperté y me di cuenta que había perdido la conciencia sobre quien era y todo lo que he hecho, trabajado, vivido y conseguido hasta día de hoy. He despertado y el presente me ha abofeteado. He despertado e intuitivamente he llevado mi mano al lado izquierdo y he sonreído quitándome un peso de encima al saber que mi corazón latía tan rápido como de costumbre. He despertado y he mirado mis manos y me he dado cuenta de que ahí empieza y acaba todo, cualquier otra manera de pensar, sería un gran engaño.

Puedes despertar hoy o seguir durmiendo hasta mañana. Las dos acciones vienen con resultados contrapuestos.

Gracias por acompañarme en este viaje tan vulnerable, sensible, frágil hacia mi más profundo yo.

Isra.

Photo credit: Odosdesign.

Oct
18

El día que perdí la motivación

By Isra Garcia  //  Cambio, Mapmakers, Retos  //  4 Comments

el dia que perdi la motivacionFue el día en el que comunicaron que probablemente deberíamos cancelar o posponer La Gran Hazaña. El mundo se vino encima de mí, quede aplastado, prácticamente.

Sin motivación alguna

Ese día fue el viernes 18 de septiembre, cuando Edgar contactó con Nando, Oscar y conmigo para comunicarnos que sería muy posible que no pudiéramos continuar con este importante y esperanzador proyecto de cambio social aquí las razones. En ese momento no me pareció tan mal, decidí que mi compromiso hasta que finalmente supiéramos si continuábamos con la fecha inicial – el 3 de noviembre – o no, sería el de seguir llevando la preparación del desafío con la misma devoción y determinación que si no hubiéramos recibido la noticia, de esta manera también continuaría con el experimento 80 días para probar improbable y lo finalizaría. Poco después me daría cuenta de que eso sería una misión suicida.

Al principio me resistí a la idea de no bajar el ritmo, pero poco a poco la desmotivación fue ganando terreno hasta tenerme completamente sumiso.

No era capaz de seguir

Nunca jamás había entrenado a fondo sin un objetivo, sin una inspiración. En estos últimos dos años, después de Ultraman UK, aquello que realmente me ha movido era el impacto positivo producido en otras personas, ver cómo el deporte, o mejor aún, aquello que sale de ti cambia las cosas y mejora la vidas de personas en condiciones desfavorables, te proporciona el fulgor necesario para tumbar muros y conseguir imposibles.

Cuando sentí que había perdido esto, me he sentido vacío, desanimado y desganado. No encontraba una razón para seguir. No quería entrenar, sino dormir, bajar los brazos, rendirme. Cuando finalmente salía a entrenar, tardaba en convencerme casi una hora, cuando regresaba estaba molido, como lesionado, agotado, extenuado. Qué sensación tan desagradable. Durante 25 días no he disfrutado, quería dejarlo y abandonar. Han sido días inexplicables, en lo personal, afectado, en lo profesional, no rendía como era habitual.

Encuentra un hito

Ahora ya hay un nuevo hito, el 16 de febrero de 2016, fecha en la que finalmente se realizará el desafío solidario. Voy a entrenar estas dos semanas a tope hasta los Autos Locos de Red Bull y entonces bajar el ritmo. En diciembre, a principios reanudaré los ciclos de intensidad, entre medio trabajaré velocidad, flexibilidad, potencia y fuerza, Vicente Úbeda me echará una una mano.

Vuelvo a recuperar lentamente la ilusión y motivación perdida durante todos estos días, aunque reconozco que no es lo mismo. Me cuesta empezar cada día, no tengo el mismo impulso, no es el cuerpo, que funciona grandiosamente, es la mente. Se siente traicionada, lo sé. Para mí es otra de estas batallas que merece la pena librar, cada día, demandante, pero enriquecedora cuando declaras victoria.

Es el camino

Estoy débil, en este aspecto, no soy el que era antes del 18 de septiembre, esto me ha condicionado, inevitablemente. Lo sé, lo reconozco, lo acepto y lo interiorizo.

Tengo miedo de haber invertido demasiado en algo que posiblemente no suceda. Tengo miedo de no poder “desquitarme” del fracaso en Desafío por la Vida. Lo que otros digan me da igual, no me importa. No me afecta. Soy invulnerable a ello, no bromeo. La deuda no es con el mundo, es primero conmigo mismo y segundo, con las personas a las que sirvo con esta causa.

Ahora sé que esto es justamente lo que más quiero y necesito hacer para primero sobresalir de mí mismo y crecer, y segundo por la causa. Hemos concluido donar el 50% de la recaudación a los niños vulnerables del país y el otro 50% a los damnificados por el desastre natural que supuso el terremoto en Chile.

Los frenos nos aguantarán mucho más

Ayer cuando desperté, dormí dos horas más, no me apetecía mucho entrenar. Busqué todas las excusas posibles para dilatar el entrenamiento, desayuno, emails, tareas, organizar la casa, etc. El mar estaba impracticable para nadar, el tiempo apuntaba lluvia, mal día para rodar con la bicicleta. Entonces salí, nadé 2.2 kilómetros hasta que las olas me sacaron del mar. Rodé con la bicicleta hasta que la lluvia me devolvió a casa, entonces armé el rodillo y alargué el entrenamiento tres horas y diez minutos más.

Hoy, probablemente, volveré a encontrar la misma historia. Bien, volveré a empujar hacia delante. Mañana me encontraré frenado, volveré a hacer fuerza y apretar los dientes. El martes, el miércoles, el jueves, el viernes, misma historia. Estoy seguro que si genero la tracción delantera necesaria día tras días, los frenos no aguantarán mucho más.  Yo estoy seguro de que sí.

Photo credit: Sophia Louise.

Oct
3

La otra parte

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Persona  //  No Comments

el otro ladoNo escribo mucho aquí sobre mi familia, no soy un entusiasta de estar continuamente alabando a amigos, familiares y seres queridos por las redes sociales. No felicito cumpleaños por Facebook o twitter – salvo raras excepciones de personas a las que no puedo alcanzar con un contacto más directo – llamo por teléfono o voy donde estén a darles una sorpresa divertida. No expongo mis relaciones personales en Instagram, hago que esas relaciones personales sea vibrantes ardientes e intensas en la vida real.

Nada de esto es mi propósito. Sin embargo, no tienes que tirarme de la lengua para decirte que lo único que me atemoriza en este mundo es que la gente que amo sufra o hablarte de lo mucho que amo a mi madre (feliz cumpleaños), mi abuela y mi abuelo, mi hermano (feliz cumpleaños también), tía, tío y primos. En definitiva, aquellos que me quitan el sueño.

Merece la pena recordar; solo porque no te muestro esa parte no significa que no sea la más importante para mí y que influya determinantemente en la manera que lidero mis negocios.

Más que nunca, soy más familiar, casero, más conectado, más cariñoso y más parte de la vida de mi familia y mejores amigos que nunca antes en mi existencia. Y trabajo en vacaciones, navidades, puentes y cuando otros descansan – y a veces duermen. Y mis vacaciones favoritas son en mi casa. Y no me gusta recibir visitas en casa. Y mi ropa favorita es el pijama.

Photo credit: Kristina Alexanderson.

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