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Ago
15

Convencido sin remedio

By Isra Garcia  //  Liderazgo, Mapmakers  //  4 Comments

Estoy convencido de que la solución al problema está a nuestro alcance.

Estoy cada día más convencido que estamos en el camino correcto.

Estoy cada día más convencido de que podemos ser fascinantes durante 5 minutos al día.

Estoy convencido de que se puede sentir más.

Estoy convencido de que se pueden desarrollar nuestras habilidades hasta unos límites todavía insospechados.

Estoy cada más convencido que podemos vivir mejor.

Estoy convencido de que podemos diseñar nuestro estilo de vida a nuestro complejo antojo.

Estoy convencido de nadie te puede parar si tú no lo decides.

Estoy cada día más convencido de que podemos hacer más de lo que otros que vinieron por detrás hicieron

Estoy convencido que hay que trabajar con gente más preparada y especializada que tú.

Estoy convencido de que para amar a otra persona hay que sentir admiración

Estoy cada día más convencido de que cada vez hay más personas dibujando su mapa.

Estoy convencido de que la batalla está dentro de nosotros.

Estoy totalmente convencido de que puedes cambiar lo que sea, pero pagarás un precio por ello.

Estoy más convencido que nunca que si ganas la mañana, ganarás el día.

Estoy más convencido que nunca que si encantas a tus clientes no tendrás que preocuparte por hacer demasiadas promociones.

Estoy más convencido que el alto rendimiento es la llave maestra.

Estoy convencido de que cuidar a tu equipo es la forma más astuta y efectiva de cuidar a tus clientes.

Estoy más convencido que nunca de que puedes llegar a todo lo que te propongas.,

Estoy más convencido que antes de que cualquier proyecto es realizable si lo divides en micro bloques.

Estoy convencido de que las luces se apagarán antes de lo que imaginamos.

Estoy convencido de que no somos lo libres que presumimos.

Estoy más convencido que nunca que seas cual sea tu trabajo, puedes ser excelente.

Estoy convencido de que no necesitamos nada, lo tenemos todo.

Estoy mucho mucho más que convencido de que si piensas hacer algo importante, vas a tener que elegirte.

Estoy más convencido que nunca que no sabemos hasta donde nuestro cuerpo, mente y espíritu puede llevarnos.

Estoy convencido por demostración

estoy convencido

Hace tiempo que dejé de creer, imaginar o soñar, me forcé a mí mismo a creer a base de resultados. A través de tests e intentos, convertí mi vida en un gran experimento que a su vez contenía diferentes micro-experimentos, fallidos y exitosos. La suma de todo esto es el resultado de cada uno de mis días. Eso me ayudó a dejar de esperar y empezar a producir cosas que ayudarían a convencerme de lo que sí funciona y lo que no. Lo que puedo hacer con lo que sé y lo que no. Aquello que puedo llegar a saber y aprender para llegar un poco más lejos, y las barreras que todavía no entiendo. Muchos mitos fueron derrumbados, en su lugar emergieron nuevos desafíos. Comprendí los límites reales de nuestras vidas, ninguno.

Busqué y encontré. No he dejado de ser consciente, tampoco he dejado de ser obsesivo. Cuando digo que estoy convencido de algo, lo digo porque lo he probado. Cuando hablo de algo es porque lo he vivido y lo he practicado. Cuando creo es porque lo he hecho. El resto de cosas son una incógnita para mí, ni imposibles, ni posibles. No me planteo abandonar, ni empezar. Si no lo sé, o me callo y escucho o digo “no tengo ni idea”. Si lo sé, probablemente me calle, no es necesario hablar o decir tanto.

Estoy convencido de voy a seguir experimentando con cualquier cosa que encuentre en este viaje.

¿Tú?

Atribución imagen: El País con Tu Futuro.

Ago
5

Saltar da miedo cuando saltas por primera vez

By Isra Garcia  //  Mapmakers  //  No Comments

Sí, saltar da miedo. Da miedo cuando saltas por primera vez. Cuando saltas por primera vez y tu paracaídas no se abre, demonios, claro que da miedo. Atemoriza. Cuando saltas por tercera y cuarta vez y tu paracaídas no se abre, no pierdes los nervios, sabes que puede ser algo esperado y trabajas con calma para remediarlo, todavía te quedan unos dos mil metros para aterrizar. Ya, pero saltar da miedo.

saltar da miedo cuando saltas por primera vez

Saltar da miedo

Da miedo cuando abandonas tu trabajo por la oportunidad remota de seguir tu pasión. Igual que cuando abres una tienda, está llena de clientes y nadie compra. O cuando intentas ser habilidoso en cualquiera que sea el arte o materia. El paracaídas no se va a abrir a la primera de cambio. Incluso ocurrirá que en ocasiones no se abra en absoluto y te golpees más de una vez contra las rocas. Solo espero que no sea demasiado fuerte. Saltar da miedo porque podrías quedarte en el intento. Si piensas eso es porque quizá nunca has saltado.

Si nunca saltas nunca podrás abrir tu paracaídas. Estarás a buen recaudo. No tendrás que arriesgar. Permanecerás sentado en la butaca con el paracaídas comprimido y adherido en tu espalda, listo para ser abierto. Algún día. Todas esas habilidades, todo ese talento, genialidad, perspicacia y capacidades, empaquetadas y encerradas. Nunca te golpearásá contra el suelo, no sufrirás contusiones, pero si no saltas, nunca sabrás que pasará su lo haces.

Ellos saltaron antes que tú

Piensa en cada una de las personas que admiras, cada una de ellas saltó. Winston Churchill dijo una vez que la verdad es incontrovertible, maligna, ignorante, tácita, loca y ridícula, pero al final aquellos que la conocen y practican serán libres. Y la verdad es que todavía no has saltado, que todavía alguien controla tu destino. La verdad es que no estás dando tu máximo rendimiento. Es verdad es que no estás obsesionado con ser mejor. La verdad es que no sueñas con vivir la vida que mereces.  La verdad es que no eres un/a inconformista. No estás dibujando tu mapa, esa es la verdad.

Lo cierto es que la verdad te cazará, antes o después. Llamará a tu puerta y no tendrás más escapatoria. Ya no podrás saltar, pero de momento, si puedes levantarte de la cama cada mañana, puedes saltar, puedes poner tu alma en ello.

No puedes perder

Podría no estar aquí. Abandoné los estudios en bachiller. No llegué a obtener un graduado universitario. Tuve que comer pasta durante dos meses todos los días. Pedía aceite de oliva al restaurante Español que había al lado de mi casa en Brighton. He tenido 1€ en el banco en al menos ocho ocasiones que pueda contar. Nunca había tenido recursos, ni plan B o vía de escape. Sin embargo, nunca dejé de saltar, primero porque sabía que el riesgo de no hacerlo era mayor y segundo, no podía perder lo más importante, yo mismo. Desde entonces nunca he parado de saltar a nuevos lugares, aceptando el miedo que viene incluido. Ya no es novedad.

Saltar da miedo, solo cuando lo haces por primera vez, siguiente excusa.

Atribución imagen: santimolina.

Jul
29

Algo sobre la motivación

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers  //  2 Comments

sobre la motivaciónMe gustaría decir unas palabras sobre la motivación. La “motivación” es un concepto bastante amplio y extraño, especialmente por cómo resuena y el impacto que tiene en el mundo que vivimos.

Por una parte, es una construcción psicológica diseñada para explicar las razones por las cuales las personas hacemos lo que hacemos.

La motivación es como una fuerza que inicia, guía y mantiene comportamientos orientados hacia metas. Es lo que hace que tomemos acciones, aquello que nos ayuda a hacer que las cosas sucedan. La fuerza que reside detrás de la motivación puede ser biológica, social, emocional o cognitivo en naturaleza.

Más allá de esta definición hay también un puñado de teorías líderes en cuanto a motivación. Cada una con sus diferentes creyentes.
Por otro lado, parece haber una fascinación poco sana con lo que la motivación significa en la cultura popular de hoy. Incluso con el énfasis que le damos.

Hasta una gran sección de la industria de la autoayuda está dedicada a incrementar las técnicas de la motivación. Asociamos casi cualquier cosa a la motivación. Libros, libros y más libros sobre motivación. Cada vez más conferenciantes que se dedican a conferencias motivacionales. Artículos sobre motivación, blogs sobre motivación. Citas motivacionales en Instagram, personas auto-motivándose a ellas mismas con vídeos o imágenes que publican en sus propios muros en Facebook.

Y cuando alguien falla en alcanzar sus metas, entonces lo achacamos a “la falta de motivación”. Ejemplo: “no luchó lo suficiente por conseguir su objetivo”.

Por esta razón la motivación se trata como una fuerza mágica que de forma inevitable nos acerca al éxito y a todas las soluciones para los problemas.

Es lo que permite a la gente trabajar 120 horas por semana y construir una empresa sostenible en un año, aparentemente…

No es sobre la motivación

Potenciar tu motivación no es un factor clave en el cual deberías estar enfocado si realmente quieres ser más productivo. Es sobre la motivación, después de todo, es un incremento en energía, entusiasmo, compromiso, liderazgo y más allá.

La motivación nace y muere: nuestra mente tiene que lidiar con dinámicas de resistencia, procrastinación, escatimo y miedo (ambos, fracasos y éxitos), los cuales nos disuaden de generar cambios en la forma que vivimos.

No hay nada como un motivado individual permanente.

La motivación debe ser re-activada y re-establecida una y otra vez. Para empezar es importante, pero no te llevará al final de tus metas.

Empezar algo es relativamente fácil; es hacer que las cosas sucedan siguiendo planes concretos que son difíciles.

Cuando nos referimos a startups, conseguir completar tareas. Por ejemplo: ejecutar las ideas. Requiere disciplina y determinación, además de motivación. Esta misma es alta cuando al principio llegas con tu idea de startup, luego desciende dramáticamente una vez la fascinación inicial desaparece y el trabajo real empieza. Y gradualmente empieza a florecer como ejecutas tus ideas construyendo en el tiempo un proceso disciplinado.

La disciplina y la determinación, no sobre la motivación, sostienen tus habilidades núcleo para perseguir nuestras metas en el chispazo inicial.

La pregunta clave entonces es: ¿qué tipo de prácticas y hábitos deberíamos adoptar para potenciar nuestra autodisciplina y ser ultraproductivos?

Atribución imagen: Marissa Bowers.

Jul
23

Algún día

By Isra Garcia  //  Cambio, Mapmakers  //  3 Comments

algún díaAlgún día te darás cuenta de que estás en problemas. Te darás cuenta de que no eras quien pensabas que eras, te darás cuenta de que no eras lo buenos que creías que eras. Aprenderás que eres mediocre. Reconocerás que estás roto. Fantástico, cuanto más pronto llegues a cualquiera de estas conclusiones (o a todas juntas) más pronto empezarás a mejorar.

Algún día te darás cuenta de que tienes sobrepeso y apenas puedes moverte del sofá o de la silla de la oficina. Ese es el día que despertarás, te levantarás y empezarás a cambiar tus hábitos saludables. Hay dos motivantes para el comportamiento humano, recompensa o dolor.

Algún día sabrás que esforzarse no va sobre trabajar más, sino trabajar mejor. Es estar dispuesta a abandonar algo, quizá importante, para obtener algo más grande. Algún día conocerás que las personas que más marcaron la diferencia siguieron mientras tú estabas de fiesta. Respondieron mientras tú estabas de vacaciones. Lanzaron mientras tú hacías la siesta. La paradoja es que no se privaron de ninguno de esos lujos tampoco.

Un día vivirás el sueño que ansías si no paras de intentarlo. Sin embargo, si te pasas el día leyendo revistas, viendo la televisión, frecuentando lugares de moda o viendo vídeos en Youtube, nunca vivirás nada interesante. No hay tiempo para descansos, todavía, si esperas tener un gran negocio, optar a un alto puesto directivo, ser dueño de tu tiempo o ser una artista revalorizada. Necesitas estar en el campo de batalla, no en las gradas. ¿Lo entiendes?

Pensarás ¿qué hay de vivir la vida? Y yo te diré ¿qué hay de no vivir la vida porque no ganaste los recursos necesarios para vivirla? Resuelve lo que tienes que resolver.

Muchos deciden que van a hacer cosas grandes, pero antes, establecen que van a irse de vacaciones a una preciosa isla llamada la “isla algún día”. De acorde a mi propia estimación, más de un 80% de las personas viven en esa isla.  Algún día desarrollaré mi talento. Algún día empezaré a ejercitarme. O studiaré lo que me apasiona. Algún día dejaré este trabajo que tanto me desgasta. Algún día dejaré de gastar con mi tarjeta de crédito. Viviré mejor. Si quieres lograrlo, es simple, sal de esa isla tan pronto como puedas.

Deja atrás esa isla y haz lo que tengas que hacer. Algún día te quedarás sin días.

Atribución imagen: Thomas Hawk.

Jul
22

Bendecido

By Isra Garcia  //  Cambio, Mapmakers  //  No Comments

Bendecido y agradecido. Claro.

Bendecido por cada día que tienes la oportunidad de vivir y por poder crear cambio y trabajo que importa.

Por vivir en este momento de la historia.

Agradecido por disfrutar de este planeta llamado Tierra.

Agradecido por haber soportado el peso y la injusticia que nuestros antepasados y abuelos han soportado por nosotros.

Bendecido por poder elegir qué vas a hacer y porque tú decides en qué y cómo invertir tus energías.

Agradecido por darte cuenta de que casi todo es efímero.

Agradecido por respirar, en esencia.

Bendecido por haber fallado y por el amor que has recibido.

Agradecido por haber probado la contundencia.

Agradecido por no tener que pedir permiso ni buscar reafirmación.

Bendecido por dibujar el mapa.

Agradecido por tener que salir del infierno por ti mismo.

Agradecido por la familia que tienes.

Bendecido es presente

Todo este lío de la excelencia, ser mejor, llegar a más, ser extraordinario, es alarmante, te incita a quedarte paralizado. Te empuja a quedarte atascado, a empezar a creer que no podrás llegar a realizar cualquier trabajo etiquetado como “brillante”. Por el camino que a diario recorremos, la mayoría de personas que conozco han sido manipuladas para creer que el trabajo inspiracional, perspicaz y no convencional está reservado solo para unos pocos. Error. Estoy agradecido por darme cuenta de que ese trabajo es para gente como tú o como yo. Solo hay que apreciarlo, ya lo estás realizando.

bendecido

Cada mañana al despertar, doy las gracias por al menos cinco cosas que he pasado en el día anterior. Otras gracias por lo que siento. Expreso cinco cosas por las que me siento bendecido y cinco cosas que necesito etiquetar como pensamientos negativos que no me dejarían avanzar hacia delante. Por último, otras cinco cosas que necesito aceptar para dejarlas atrás y seguir el viaje.

Es fácil crecer, solo hay que apreciarlo. Agradecer y sentirse bendecido (incluso aunque tuvieras razones más que evidentes para no hacerlo).

Cuando las personas me preguntan “seguro que estás muy ocupado” respondo que no. Por razones que desconozco esas personas se ríen cuando respondo esto… Piensan que estoy siendo sarcástico o estoy bromeando. no, es cierto. Estoy bendecido.

Atribución imagen: Cala Bandida.

Jul
15

Persigue a tu sombra

By Isra Garcia  //  Equipar, Mapmakers  //  2 Comments

Aquello que te hace ir más lento se llama tu lado oscuro. Es la sombra, siempre te acompaña, nunca se aparta de ti, porque sois uno, la misma persona. Parte inherente amigos.

la sombra - el lado oscuro

Esta sombra es la responsable de todo el peso que sientes en tus espaldas. La responsable de no tomar la iniciativa en el comité de dirección y acabar vapuleado. De no llevar a cabo ese sueño que lleva en la recámara más de 7 años. El lado oscuro está a cargo de anularte, confundirte y cohibirte, justo en el momento en el que puedes ser más.

Si retrocedes, es debido a tu sombra. Si no obtienes lo que mereces, es tu sombra. Puedes culparla, pero eso no cambiará nada.

El cassette interminable

Esto es lo que sé, si no comprendes tu lado oscura, si no pasas tiempo a solas con tu sombra. Entonces son estás dándote cuenta de la cinta de cassette que de forma subconsciente está siendo proyectada en tu mente. Una cinta repetitiva, que dice que no eres lo bueno que deberías ser. No eres digna. No te mereces. Nunca será suficiente. No eres lo inteligente que tus compañeros son. No eres nada.

Este es el cassette que suena en muchas personas que conozco, incluso en mí mismo.

Si no eres consciente de eso, entonces tú acabarás siendo todo una sombra. Acabarás creyéndote lo que esa cinta no para de repetir. Estarás lejos de lo que en realidad eres.

La sombra eres tú

Eres lo que eres hoy, en parte, por lo que piensa y lo que dice esa sombra. Cuando entiendes que tu campaña de marketing no salió tan mal. Cuando comprendes que tu trabajo cambia a personas. Tienes fortuna en lugar de desgracia. Hay más razones por las que dar las gracias que por las que quejarte. Sabes que cada día es el mejor momento. Y cuando crees que después de todo, tu vida no está tan mal. Cuando eso sucede, empiezas a profetizar la victoria. Nuevos niveles.

En cambio tu sombra estará ahí para profetizar lo contrario. “Nunca tendrás tanta suerte como para que salga así de bien”. “Nunca alcanzarás la forma física que deseas”. “Los ingresos no llegan”. “Te van a despedir”. “Llega el invierno, vas a pillar la gripe”. “No expongas, serás el hazmereír”. Cada vez que crees algo de esto, quedas más engullido por ese lado oscuro.

Mantener una relación estrecha con esa sombra es la mejor forma de apartarla a un lado para entonces continuar el viaje. Enemistarte con tu parte oscura es una perdida de tiempo.

Atribución imagen: Whiskey Monday.

Jul
8

La vida es una putada

By Isra Garcia  //  Mapmakers, Vida  //  2 Comments

“Algún día” no viene marcado en el calendario. Esta es una lección muy importante para todos nosotros los mortales.

la vida es una putadaLa sociedad no educa pensando que hay que ahorrar para un plan de pensiones, que hay que vestir de marca, que hay que comprar y comprar. Que hay que encontrar a tu media naranja. O que hay que reservar energías, no hay que vaciarse.

Esta es la realidad, la vida es una putada. Excepto que no lo es.

Las mujeres y los hombres sabios te dirán que la vida es bastante fácil, no es nada jodido, ni mucho menos. Es bastante fácil bailar mientras avanzas por vida.  ¿No?

La mayoría de nosotros nos levantamos a diario con un techo y paredes que llamamos casa. Además de una cama confortable y reparadora, un pijama, un sistema de calefacción o aire acondicionado y quizá con un desayuno orgánico sobre la mesa. La nevera está llena de comida. El coche aparcado en la misma calle. Una familia que habita la casa, vecinos amables, un barrio digno y un trabajo en la media.

En resumen, no tienes nada de lo que preocuparte. No conoces la inanición, desamparo o ser una persona “sin techo”. Tenemos amigos, colegas, familia que nos ayuda cuando una desgracia ocurre. Te quejas de que la vida no es justa, ahora que es una quimera aquello hacía la vida peligrosa hace 100 años. No has soportado una guerra (yo tampoco), una opresión, maltrato, exilio o catástrofe. Aún así, insistes que la vida es una putada.

Esto no es una declaración sobre la sociedad moderna. Es una declaración sobre iniciativa y elección.

La vida es un baile

Bailar es divertido, es pasional, es intenso, es algo corto, natural y consciente. ¿A quién no le gusta bailar?

No importa que no sepas bailar como los profesionales, lo que importa es si decides salir a la pista a bailar y a dejarte llevar. Sin embargo, lo que hacemos es plantear pelitos para no tener que hacerlo. En lugar de eso, lo de siempre, ir desde el punto A al punto B, C, D, E… hasta llegar a la Z y entonces, un día desaparecer y depositar tu cuerpo en el cementerio.

Cuando eso ocurra, encontrarás una fila de personas esperando para decirle que buena vida llevaste a todo el mundo que te conocía. Nada contra eso, pero tampoco algo a favor. Nada genial a favor, o nada inspirador a favor, o nada trascendente a favor. Eso sí que es una putada.

La verdad dolorosa es que la vida es fácil, si bailas.

Ahora, vivir de verdad, perseguir un sueño, crear un pequeño imperio, ser artista, empresaria o bailar de verdad. Eso sí es difícil.

La vida es una putada. Especialmente cuando empiezas a bailar por preguntarte: ¿qué es aquello por lo que moriría?

Recuérdate a diario que cada día estás muriendo un poco. Y que también estás muriendo para hacer algo.

Atribución imagen: zapmole756.

Jul
1

Poco común

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers  //  No Comments

Es poco común apreciar cosas como estas:

Tender una mano de generosidad al fallar, en lugar de intentar dar una lección sobre cómo se deben hacer las cosas.

Evitar estallar de rabia ante un ataque a tu ego.

Aplacar el ansia de demostrar lo gran profesional que eres a la mínima oportunidad.

Equivocar “soy el número uno en mi trabajo ___________” con “estar haciendo bien las cosas en el campo de _________________”

Evitar caer en las pequeñas trampas.

Esquivar la decepción de las expectativas.

No permitir que emociones externas cambien tu estado de ánimo.

Planificar qué vas a fallar en tu mejor intento y aún así seguir.

Personas que trabajan en su inteligencia, su físico, sus emociones y espíritu, por partes iguales.

Profesionales que siguen a su corazón.

Intentar cosas diferentes durante los próximos 70 días, diferentes a la de los pasados 70 días.

Trabajar más duro en sí mismos que lo que trabajan en su ocupación profesional.

No desear que fuera más fácil, sino desear ser mejor.

Ignorar por completo las tendencias.

Aislarte de cualquier noticia sensacionalista.

Evadir las corrientes religiosas, políticas o deportivas.

Enfocarte solo en las cosas que se tiene la potestad de poder cambiar.

Crear nuevos estándares.

Perseguir la excelencia.

poco común

Poco común es el atajo

Poco común no está reservado para unos pocos, solo para los que son lo suficientemente valientes. Lo paradójico reside que estar fuera de lo convencional está al alcance de cualquiera. Justo como las cosas que más merecen la pena.

Decide ser poco común, es tu derecho ser poco común si buscas el riesgo y no la seguridad. Si rechazas ser un ciudadano zombie.

Las personas poco comunes no son distintas a ti, son más como tú, como yo. Solo que deciden adherirse a unas normas, valores, estándares, comportamientos o actuaciones fuera de lo visto regluarlmente.

Atribución imagen: Steve Bennett.

Jun
24

Déjalo salir

By Isra Garcia  //  Liderazgo, Mapmakers  //  2 Comments

Encuentras un trabajo que sabes que es tu especialidad, de repente cuando empiezas te das cuenta de que no estás preparada. ¿Qué haces entonces? Hay algo que te dice: déjalo salir.

déjalo salirVas a una entrevista de trabajo con un cazador de talentos [Headhunter] para una oportunidad directiva única. Llegas y después de haber preparado dicha entrevista durante días, de repente encuentras un planteamiento que no imaginabas ni esperabas. ¿Cómo reaccionar entonces?

Llegas a visitar a un cliente para presentar una propuesta de servicios de empresa. El cliente está interesado, han habido varios acercamientos, hoy es el día crucial, el sí o el no. Una vez en la reunión, cuando empiezas a recitar de memoria el pitch preparado, el cliente dice “detente, esto no me interesa, ya me lo sé, quiero que vayas directo a resolver todas estas preguntas y a contarme cómo tu servicio va ayudarme en mis esfuerzos empresariales”. En ese instante, petrificado, te das cuenta de que no habías valorado la posible defensa de tu propuesta, entonces te quedas en blanco. ¿Qué vas a hacer después de quedarte paralizado?

Veintiocho años, acabaste la carrera, el máster y te ves en la puerta del INEM, desempleado/a. Toda una vida quejándote, montando manifestaciones, echando la culpa a los políticos. Subiendo fotos en Instagram y “chupando del bote” todo lo que puedes. Un día, el emisario de la miseria llega y te arrebata a la(s) persona(s) que más amas en este mundo. ¿Cuál será tu siguiente movimiento?

Cuarenta años, una posición profesional estupenda, una familia envidiable, tres hijos, una bonita casa, un buen coche. Toda una vida ahorrando y posponiendo hacer que cosas que sueñas sucedan, esperando a los 60 y retirarte. Un día, tocan a tu puerta y te encuentras con el mensajero de la muerte, ha venido a avisarte. En dos meses viene a por ti ¿Cómo vas a utilizar el poco tiempo que te queda?

¿Qué estás dispuesto hacer con tantas oportunidadecomo tienes a tu alcance y tan poco tiempo restante?s

Déjalo salir, ya

Si no te reposicionas a ti misma/o, vas a perder el mejor tiempo de tu vida.

Si quieres sacar partido de “esto” vas a tener que cambiar la forma en la que piensas, en la que funcionas. Cómo sientes, la manera en la cual lidias con las dificultades. Y la la razón de hacerlo es porque vivimos atascados entre compases de creencias y pensamientos limitados. Sí, y personas limitadas. Ideas limitadas. Filosofías limitadas. Trabajos limitados.

Escucha dentro de ti, con atención. Hay algo ahí adentro que dice: déjalo salir.

Deja que haya sentimientos.

Deja que haya vulnerabilidad.

Y cambios en las personas, libros, viajes.

Deja que haya luz.

Deja que haya genialidad. Inconformismo.

Todavía no has cantado tu mejor canción, no has cosido tu mejor vestido, no has realizado tu mejor actuación. No has jugado tu mejor partido, no has ideado tu mejor idea, no has diseñado tu mejor producto. Ni siquiera has soñado tu mejor sueño, has encontrado tu mejor amor o has soltado tu mejor sonrisa.

Estoy seguro que sea lo que sea aquello que está por salir, está en algún lugar dentro de ti. Déjalo salir.

Atribución: Ray López.

Jun
12

Indignidad, o cómo machacarme a mí mismo

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Mapmakers  //  10 Comments

Indignidad-isra-garciaDentro de mi profesión, el marketing y la pasión, entusiasmo y dedicación que siento a diario por el alto rendimiento. Hace ya algunos años que me embarqué en un viaje hacia conocerme, rediseñarme y reconstruirme a mí mismo. Esto solo es posible en descubriendo y destapando las partes que menos te gustan, las más vulnerables, el lado oscuro. La indignidad.

Recientemente descubrí algo revelador y tremendo para mí, mi tendencia a machacarme, a no sentirme digno, a pensar que no merezco lo que he ganado, vivo o el resultado que yo mismo cree. Creerte inadecuado. Pensar que eres un fraude. La sensación de sentir que no eres lo suficiente auténtico, que sea lo que sea aquello que hagas, no te has demostrado nada. Eres inadecuado, no merecedor de cualquier cosa buena que te pase. Esto es peligroso damas y caballeros. Es la indignidad.

Una trampa destructiva

Fui consciente de que mi mente hacía todo lo que podía para evitar el dolor crudo de sentirse insuficiente. No merecedor. Cada vez que nuestras deficiencias son expuestas, reaccionamos intentando cubrir nuestra vulnerabilidad más profunda. Durante todos estos años desarrollé una variedad de estrategias diseñadas para esconder esta gran y destructiva trampa, la indignidad. De esta forma pensaba que estaba compensando lo que creía que no funcionaba en mí.

1. Crearte a ti mismo para distraerte

No hay nada de malo con esto, todo lo contrario. Aunque en ocasiones puede servir para encubrir algo todavía más doloroso. Nos embarcamos en experiencias vitales, experimentos o proyectos de crecimiento personal, uno detrás de otro. Intentas hacer cosas que nadie hace, ser disruptivo, sobresalir de ti mismo. Otras personas, de forma más primitiva también lo hacen, cumplir con el estereotipo perfecto para el cuerpo y la personalidad perfecta. Siempre sonriendo, permaneciendo en dieta perpetua, mostrando en Instagram lo genial que es tu vida, contratando un/a coach. Empujándote a dejar tu trabajo y emprender. Completar un maratón o na distancia Ironman. Cursos de desarrollo personal. Meditación. Adquirir disciplina. Iniciarte en actividades de impacto social. De forma cierta, cualquiera de estas actividades puede producir mucho bien, pero muy a menudo esconden deseos ansiosos que dejan el siguiente mensaje: “es la indignidad, no me lo merezco”.

En lugar de relajarnos y disfrutar de lo que somos, quién somos y sea lo que sea lo que estamos haciendo, nos comparamos con un ideal e intentamos sobrepasar.

2. Abrazar un riesgo poco real

Hago como si parece que arriesgo, pero lo que hago en realidad es jugar seguro. Huimos del fracaso que sabemos que tenemos que enfrentar. Queremos hacer muchas cosas porque hacer una sola podría ser demasiado arriesgado. ¿Qué sucede si fallamos en unas cuantas cosas? ¿Qué sucede si fracasas en la única cosa que estás intentando? Si tienes éxito, no sigues intentando en cosas arriesgadas, por el que el miedo a fallar es todavía más grande. Necesitamos expandir horizontes, pero jugando seguro. Cuando un riesgo importante entra en juego, retrocedes y entonces vas a por riesgos menores que no necesitas confrontar.

3. Huir del presente

Salgo corriendo ante la experiencia de vivir en el presente. Trato de escapar del sentimiento de miedo y pena contándome historias sobre lo que está sucediendo en mi vida. Mantengo ciertos temas clave en movimiento, así mi mente me mantiene ocupado: los proyectos que tengo que lanzar y desarrollar, qué ha funcionado y qué no, cuál es el siguiente problema, qué me preocupa, racionalizar pensamientos y sucesos. También podrías incluir, cómo otros te ven y que piensan de ti, juzgar a los demás, encajar con la persona ideal, decepciones o incertidumbre sobre cualquier cosa. Vivimos en un estado flotante de ansiedad, ni siquiera necesitamos preocupaciones o problemas para imaginar desastres. Vivir en el futuro (o en el pasado) crea a ilusión de que somos los dueños de nuestra vida y que somos casi perfectos. Qué gran error.

4. Hacer, hacer, hacer

Me mantengo ocupado todo el tiempo, mi mayor miedo es no hacer nada. En nuestra sociedad, hacer cosas es una forma de distraernos del dolor que produce la muerte de un ser querido, la ruptura matrimonial o las inseguridades internas. Si paramos de hacer cosas corremos el riesgo de conectar con el sentimiento insoportable de que estamos solos y no valemos nada. Es por eso que tratas de llenar huecos, tiempo, cuerpo, mente, emociones. Consumes, compras y parloteas. Si ese hueco existe, compruebas Facebook, envías Whatsapps, ves una película o comes algo. Cualquier cosa es buena para enterrar el sentimiento de vulnerabilidad y deficiencia que vienen bajo las palabras de indignidad, “no lo merezco”.

5. El crítico interno

Me he convertido en mi propio peor crítico. Ese comentario de turno o incluso esa voz que nos recuerda a veces o muy a menudo que la cagaste. Que podrías haberlo hecho mejor, que no deberías haber dicho esto o lo otro. Incluso que hay otros que lo hubieran hecho mejor que tú. Cuando solo prestas atención a las peores cosas sobre ti piensas que estás controlando tus impulsos y reacciones, reconociendo tus debilidades y quizá mejorando tu carácter. No es así, créeme.

La indignidad que viene desde dentro

Esta es la verdad que duele, pero es real, al menos para mí. Estas y otras estrategias, no son más que artimañas de nuestra mente para reforzar todas las inseguridades que sostienen el sentimiento de la indignidad de no merecerte. Lo que estoy aprendiendo es que, cuanto más historias, de manera ansiosa, nos comamos a nosotros mismos sobre lo que hacemos mal, aquello en lo que no somos buenos, eso en lo que fallaremos, o las cosas que se convierten en defectos nuestros y de los demás. Cuando hacemos eso, más se fortalece el estado que genera sentimientos de deficiencia, insatisfacción y autosabotaje. Cada vez que revivo una derrota cuando tengo mil y una razones más para revivir victorias, refuerzo la angustia de no considerarme merecedor o suficiente para tener lo que tengo o ser quien soy.

Otra cosa, esto de aquí va para aquellos que buscan reafirmación: cuando te esfuerzas en impresionar o devaluar a otras personas, potencias la creencia subyacente de que no eres tan bueno como crees. Esto no significa que no puedas competir de manera sana, sí, lo que el esfuerzo debe ir en tu trabajo y en reconocer y disfrutar tu propia competencia.

Siempre que tus esfuerzos, intentos, pensamientos o deseos estén liderados por la creencia de que eres menos de lo que eres, seguirás siendo merecedor de nada. Seguirás siendo indigno porque así lo permites.

Sé que muchos de vosotros habéis, estáis o estaréis ahí. Así que os cuento lo que sé, he aprendido y siento. Es la historia más profunda que hay ahora mismo en mí. Es otro tipo de automarketing.

¿Quieres autenticidad? Empieza por aquí.

Photo credit: Looker Media.

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