Menu
Browsing articles tagged with "experimento vivir en silencio archivos - Isra García - blog sobre marketing, transformación digital, productividad, innovación, estilo de vida, excelencia, autenticidad, economía disruptiva, cambio, disrupción personal y profesional, incertidumbre, liderazgo y comunicación más allá de social media, human media."
Nov
4

20 días en silencio: el ebook

By Isra Garcia  //  Experimentos, Lifestyle, Reflexiones, Retos  //  5 Comments

El 14 de agosto de 2015 empecé con uno de los experimentos de estilo de vida que más han marcado mi vida hasta la fecha. El experimento 20 días en silencio. Hoy, más de un año después, publico un ebook – sin coste – a modo de breve ensayo, que recoge todo lo acontecido durante el periodo que comprende el experimento.

experimento 20 días en silencio ebook

20 días en silencio

Qué encontrarás dentro del ebook 20 días en silencio:

  • Reflexiones y conclusiones.
  • Aprendizajes.
  • Experiencias personales y compartidas.

Índice:

  • Capítulo 1. Introducción.
  • Capítulo 2. Días 1 – 5.
  • Capítulo 3. Días 6 – 10.
  • Capítulo 4. Días 11 – 15.
  • Capítulo 5. Días 16 – 20.
  • Capítulo 6. Apreciaciones tres días tras romper el silencio.
  • Capítulo 7.  20 días en silencio en convivencia.
  • Capítulo 8. Conclusiones finales.
  • Anexo. Analítica.

Es un pequeño libro de 32 páginas en formato electrónico (ebook) a modo de breve ensayo.

Cómo descargarlo gratuitamente

Este ebook tiene coste cero y está accesible de forma única, solo para las personas que leen a diario este blog. Si estás suscrito a isragarcia.es puedes descargarlo en este enlace, al comprobar tu email siguiendo los pasos indicados, se iniciará la descarga.

Si no estás suscrito y quieres hacerte con el ebook de 20 días en silencio, necesitas realizar el mismo proceso, cambiando verificación por suscripción. Entra aquí y sigue los pasos que se indican para poder descargarlo, no te llevará más de 90 segundos.

El silencio

Es el punto de partida en el camino hacia la consciencia, hacia lo más profundo de uno mismo, y por consecuente, el inicio de un viaje que empieza en el interior y acaba tocando todo lo que hay en el exterior.

Empieza por un pequeño silencio, luego extiéndelo a la meditación.

Aprende a decir más con menos.

Enséñate a que no es necesario hablar para llenar huecos.

Comprende que cuando estás en silencio también transmites, también comunicas.

Entiende que el silencio es vital no solo para llevar una mejor vida, sino para crecer y progresar. Escuchando, contrastando, practicando y volviendo a escuchar.

El silencio te ayuda a entender que no eres imprescindible. Si tu no hablas, alguien lo hará en tu lugar, no hay problema. Si no estás, alguien más estará.

Cuando te das cuenta de todo aquello que el silencio te ha consciente y capaz de entender. Cuando logras ver la lección que el silencio te enseña. Es difícil querer salir del silencio. Solo romperlo cuando sientes que es necesario.

Extra: este libro, la Biografía del Silencio (Pablo D’Ors), es una maravilla.

Artwork, diseño y encuadernación: Charlie Abad Estudio.

Jun
28

Silencio como ventaja competitiva

By Isra Garcia  //  Equipar, Experimentos, Lifestyle, Negocio  //  No Comments

silencio como ventaja diferencialHace meses trabajé con el silencio durante 20 días. No comprobaba el email hasta las 13h. No presentaba atención a Twitter hasta bien entrada la tarde. No escuchaba música, ni cuando entrenaba, ni en casa – oficina, ni en el coche. Permanecí en silencio, solo.

El ruido es a menudo un acto reflejo

Esto es algo de lo que aprendí: a menudo hacemos ruido por algo parecido a un acto reflejo. A veces, si alguien te pisa sin querer, te quejas, incluso aunque no duela. Es un acto reflejo. A veces, dices algo porque piensas que deberías decirlo, otras veces ni si quiera piensas que deberías decirlo pero lo dices por el mero acto de decirlo. Hay mucho ruido que sale de nosotros como un acto reflejo.

El silencio te ayuda a escuchar

Escuchar es de verdad una de las mejores herramientas que la economía digital nos ha dado. La habilidad de seguir y escuchar y usar esa información para entender mejor cómo las personas interactuan, qué es lo que quieren, cómo se quejan, por qué se molestan, y escuchar con el objetivo de ser útiles de alguna manera, es un súper-poder hoy en día.

Silencio en tu mensaje

En estos últimos tres meses me he suscrito a 35 newsletters (aviso: nunca me suscribí a ninguna de ellas, pero las personas piensas que porque tienen mi dirección de correo electrónico, tienen el permiso de llenar mi bandeja de entrada con su ruido). En cada caso, la razón por la cual me di cuenta de ese detalle e inmediatamente me di de baja de todas ellas fue que enviaban su ruido casi a diario. Una cosa es que me suscribas a tu ruido. Otra cosa es que pienses que quiero escuchar cada día sobre tus estúpidos productos o servicios.

Puede haber un bello silencio en tu mensaje. Incluso si envías un email a diario, pero es breve y útil de manera suprema, lo que no incluyas contribuirá a la belleza del silencio que queda.

El silencio te libera

De lo mejor que me pasó durante el experimento de mis 20 días en silencio fue que me di cuenta de las cosas que el ruido no me dejaba escuchar, cosas que a día de hoy han cambiado parte de cómo vivo, con quien y cómo trabajo. Han mejorado mi ultraproductividad. Además me ha ayudado a entender mejor a la gente, porque puedo escuchar mejor que antes, cuando todo lo que hacía era emitir ruido.

Trabaja con el silencio

Prográmalo. Inténtalo. Comprueba qué es lo que puedes hacer con el silencio. Un día, dos, tres, cuatro, diez. Desconecta tus notificaciones del email. Deja tu teléfono en silencio. Desenchufa todo aquello que emita ruido o pueda suponer una perturbación del silencio. Descubre que significa tener tu mente en silencio aunque sea un rato. Incluso en dosis. Te prometo que será transformador.

Extra: la próxima semana publicaré el ebook “20 días en silencio” con todo lo recogido durante el experimento, antes, durante y después. Será gratis para todos los suscriptores de este blog.

Photo credit: Marc Delforge.

Sep
22

Conclusiones finales experimento 20 días en silencio

By Isra Garcia  //  Experimentos, Lifestyle, Reflexiones  //  No Comments

conclusiones finales experimento 20 días en silencioEl jueves 3 de septiembre llegaba al final del experimento 20 días en silencio. Lo daba por finalizado, rompiendo así el silencio tras esta veintena de días. Para escribir las conclusiones finales decidí darme unos días de respiro. Los suficientes como para digerir y comprender todo lo que este experimento había supuesto.

Si llegas aquí por primera vez y no sabes de que va el experimento, puedes consultar aquí toda la historia. Desde el principio hasta el final.

Experimento 20 días en silencio – conclusiones

Después del experimento 20 días en silencio y un tiempo prudente para reflexionar sobre lo acontecido. Estas son las conclusiones finales – buenas y no tan buenas – del experimento:

  • Escuchar no es cuestión de no hablar, es cuestión de dejar hablar a los otros.
  • Cuando dejas de comunicarte verbalmente, cuando permaneces en silencio, cuando respiras serenidad. Entonces empieza el diálogo interior, la introspección y el camino hacia ser más consciente.
  • Permanecer en silencio absoluto por más de 5 días puede ser desconcertante y casi una misión imposible. Cuando pasas del los 10 días tu mente te ataca ferozmente. Con recuerdos, momentos y pensamientos ocultos y que no imaginarías. Antes de llegar a los 15 días estás fuera de lugar, no te reconoces, parece que no sabes quien eres, estás vencido, rendido a tu mente. Cuando sobrepasas los 15 días quieres romper el silencio y abandonar. Cuando llegas al 17 hasta el 19 empiezas a entender el juego de tu mente. Entonces te das que has encontrado a nuevo tú, eres capaz de estar presente. El día 20 eres capaz de entrar dentro de ti, más profundo que antes, con intención. Logras ver el mundo pasar desde otra perspectiva, los hechos, palabras, gestos, se ralentizan, el mundo se para mientras tú sigues en movimiento.
  • No controlamos a nuestra mente, nuestra mente nos controla a nosotros, la mayor parte del tiempo, digamos que en un 90% de las veces (siendo optimista)
  • Cada vez que nos dejamos llevar, no estoy seguro de que sea porque seguimos nuestro instinto, más bien somos conducidos por nuestra amígdala.
  • Las emociones más fuertes van acompañadas de palabras, cuanto estas emociones (o sentimientos) no logran ser expresados se acumulan, un día explotan y todo sale a borbotones.
  • Hablar es un hábito que puede ser cambiado en 20 días, con una disciplina de acero, por supuesto. A los 20 días ya había desarrollado un hábito que era una especie de alarma que se activaba cuando parecía que iba a hablar, alertándome de que no lo hiciera. Era como disponer de 2 o 3 segundos extras antes de hablar, esto ha venido precediéndose hasta hace unos días. Era una sensación extra. La conclusión es que hasta uno de los hábitos más primitivos que existen, inherente al ser humano, hablar, puede ser modificado. Imagina cualquier otro hábito como fumar, sedentarismo o llegar siempre 30 minutos antes al trabajo.
  • La convivencia en un silencio elegido es realmente compleja si las personas que conviven no se encuentran en la misma situación. No obstante, después del silencio, la relación mejora, se sensibiliza, se estrecha todavía más. Hay más apego y comprensión.
  • En el momento que logras permanecer en absoluto silencio por un tiempo considerable y prolongado, te das cuenta como puedes conseguir cualquier cosa que te propongas.
  • Inevitablemente adquieres nuevos hábitos y habilidades. Éstos probablemente variarán del camino que un experimento de este tipo te haga andar.
  • He ganado paz y serenidad. Soy más difícilmente irritable.
  • Definitivamente te vuelves extensamente más empático, tienes mucha más facilidad para colocarte en el otro lado y ver las cosas parecidas a cómo otra persona las podría interpretar.
  • Personalmente, este experimento me ha dado más de forma espiritual, emocional e intelectual que cualquiera de los experimentos y desafíos que he hecho hasta ahora.
  • Mi forma de conversar e interactuar con otras personas ha cambiado lo suficiente como para que yo y otras personas se den cuenta, he ganado respeto por los demás, mejor perspectiva de sus opiniones y más profundidad de conversación. Lo catalogaría como una relación más justa, pausada y genuina.
  • Mi reacción desmedida, repentina e incendiaria – un demonio que en algunas ocasiones se apodera de mí – casi ha desaparecido, o por lo menos se ha visto dramáticamente minimizada.
  • Mi atención al detalle, a lo insignificante a lo pequeño, se ha visto alterada muy positivamente. Estoy descubriendo cada día cosas, gestos, movimientos, expresiones, sensaciones que antes ni siquiera sabía que existían. Ejemplo: en cada conversación, me da la sensación que tengo como 15 segundos más para recrearme en las palabras, gestos o mirada de la otra persona. Esto me ayuda a entenderla mucho más y mejor.

Sí, hay más en este experimento 20 días en silencio. En poco menos de un mes publicaré una especia de informe con todo el seguimiento exhaustivo. Habilidades adquiridas, nuevos hábitos, cuadro de mando, datos cualitativos y cuantitativos y otros detalles. Para ti, en este blog, sin coste. Por tu atención y compromiso.

Algo más

No te recomiendo veinte días en silencio, ni siquiera podría recomendarlo, pero si te interesa descubrirte. Estar presente en el momento y ganar una conciencia bastante profunda, considera probarlo. Nos resultados son toda una duda, hacerlo te enfrentará a algo que desconoces, podría resultar.

Sep
16

20 días en silencio: la convivencia

By Isra Garcia  //  Experimentos, Guest, Lifestyle  //  1 Comment

silencio experiencialCuando el experimento 20 días en silencio experiencial terminó, se me ocurrió pedir a Mawi Durán un testimonio con sus impresiones sobre todo ese tiempo que pasé y pasamos juntos. Primero porque fue con la persona que más tiempo compartí antes, durante y después del experimento y segundo, porque ella directamente vivió las cosas buenas y no tan buenas durante esos 20 días. Soportó y resistió al soportarme a mí, irremediablemente para ella y afortunadamente para mí. Pensé que una visión no-viciada externa aportaría un valor mayor al experimento, además de ser un ejercicio de trabajo en equipo, crecimiento y aprendizaje juntos. Esto a su misma vez podría impactar positivamente en ti y otras personas.

La idea era incluir esto dentro de las conclusiones finales, las cuales iba a publicar hoy mismo. Sin embargo, al recibir la experiencia y sensaciones de Mawi, sobre su visión externa-interna de lo vivido a través de todo el experimento, no tuve la menor duda de que esto merecía una explicación a parte.

Qué supone permanecer 20 días en silencio experiencial para la persona con la que convives

Te presento las conclusiones de Mawi sobre el experimento 20 días en silencio vivido desde dentro hacia afuera.

Cuando Isra me contó que tenía la idea de estar 20 días sin hablar en plena sociedad, me pareció una auténtica locura. Aunque pensándolo bien, quizá no lo era tanto viniendo de él después de los experimentos y vivencias a las que nos tiene acostumbrados.

Es cierto que en algunas ocasiones nos cruzamos con gente que comentaba haber hecho un Vipassana y que era muy duro. Eran como señales que se presentaban en su día a día que supongo que le hicieron actuar y decidir que lo iba a hacer, y muy pronto.

Sabía que iba a vivir bien de cerca el experimento y me pareció curioso. Pensé que podría aprender y ponerme a prueba frente a situaciones que además de él, tendría que saber controlar yo también con diplomacia. Así que le di mi máximo apoyo (o al menos lo intenté)
La primera vez que le vi desde que se calló (por fin) fue divertido. Compartimos una horchata y se explicaba a través de un cuaderno. Ahí no recuerdo que se le escapara ninguna palabra; eso vino después.

Pasaron los días y convivimos muchos momentos juntos. Todo era divertido como siempre y aún en este silencio  experiencial seguía siendo capaz de sorprender y superarse cada día conmigo.

No recuerdo bien el momento, pero es cierto que la conexión empezó A no ser la misma. El feedback era complicado en ocasiones. Lo escrito no suena igual que lo pensado, expresado y escupido con una sonrisa, pero aún así todo iba bien.

A eso le sumamos que yo estaba sensible, por que las hormonas se estaban apoderando de mi cuerpo y eso influye, por supuesto.

Note cierta inseguridad al no poder expresarse, sentía como que iba perdiendo fuelle al no poder hablar tal y como suele hacerlo. A través de la libreta del móvil intentaba transmitirme todo lo que sentía pero tras un malentendido no era fácil. Se respiraba negatividad.

En ese momento se le escaparon algunas palabras y eso a mi me hacía sentir mal, realmente mal, ya que no quería ser la causa de que su experimento no saliera bien. Era una impotencia muy extraña, algo que no había vivido antes, porque quería apoyarle y matarle a la vez.

Era difícil ya que se trataba de algo ELEGIDO, pero aún así había que completar los veinte días para que su propósito del silencio experiencial saliera bien.

Lo bueno de esto es que quedó en un momento de incomprensión absoluta, de ganas de perdernos de vista, algo que no había pasado antes.

He aprendido las siguientes cosas;

De él:

  • Que tiene una fuerza de voluntad inhumana.
  • Que admite sus errores y trabaja en mejorarlos.
  • Que también es vulnerable y puede caer a pesar de ser tan duro.
  • Que es un cabezón.
  • Que tiene mala leche y sabe dar portazos.

De mi:

  • A escuchar más. Aunque no hablara se me hacía raro oírme a mi continuamente se me hacía bastante raro y no me gustaba.
  • A estar más atenta para poder interpretar sus gestos, miradas etc, sin voz. (No es lo mismo estar oyendo a alguien mientras revisas el teléfono móvil o miras un catálogo de Ikea)
  • A respetar el proyecto de otra persona como si fuera mío.
  • A convivir en una situación menos cómoda a la que estaba acostumbrada.
  • A disfrutar del silencio.

También he vivido grandes momentos. Así que aunque puede parecer extraño después de todo lo que he echado de menos su voz es que me alegro mucho de haber participado de este experimento y haber podido aprender cosas y conocerle más.”

Photo credit: Mawi Durán.

Sep
3

Experimento 20 días en silencio – llegando al final

By Isra Garcia  //  Experimentos, Lifestyle  //  7 Comments

descubrimiento personalEso es, final del experimento, ayer. Hoy vuelta a la normalidad luego de un período de descubrimiento personal, todavía no sé cómo voy a reaccionar o anticiparme al mundo en el que siempre me he movido, esto te lo contaré más adelante.

Como anunciaba aquí antes de ayer, en este post presento los descubrimientos, ventajas, desventajas y conclusiones de los últimos 5 días. Luego trabajaré para que la semana que viene pueda tener listo otro artículo con las conclusiones finales del experimento en global. Y en posiblemente un mes, lanzaré una especie de estudio / informe con los sucedido en el experimento al detalle, incluyendo el cuadro de mandos, apreciaciones, conclusiones, momentos, etc.

 Descubrimientos

  • Nunca pensé que podría llegar a conocer a mi parte opuesta a todo lo que soy. Aquello de lo que siempre he huido y he trabajado por no ser. Nunca imaginé que podría estar tan fuera de mi, perder tanto los valores y principios, mi forma de actuar y los patrones de conducta que me hacen ser quien soy. Claro, nunca me enfrenté a 20 días de silencio viviendo situaciones tan cotidianas y demandantes como por ejemplo la convivencia. Ha sido uno de los mejores descubrimientos de todo el experimento.
  • Tratar de no interactuar con nadie cuando estás expuesto a otras personas y situaciones es prácticamente imposible. Por lo menos en mi caso, es lo que intenté el sábado pasado y no lo logré. Cualquier imprevisto o movimiento te lleva a una interacción, la interacción puede manejarla en silencio, pero la exposición no.
  • Siempre me he considerado una persona consciente de mente como decían los monjes en Leh. Estos cinco días, sumados a los 15 restantes, han supuesto un turbo para esa consciencia de mente. No solo eso, sino que ahora soy capaz de ir más en profundidad y en menos tiempo que antes. Si el asunto es delicado y emocional y bastante personal, anteriormente tardaba entre cuatro a seis horas en digerirlo adecuadamente para luego poder actuar en consecuencia. Ahora he visto ese tiempo reducido a menos de dos horas. Esto no significa que no sea consciente en el momento, solo que arriba me he puesto en la pero situación, ahora, me doy cuenta de que por cada palabra, gesto, intención o acción de una persona soy el doble de consciente (y rápido en serlo) de lo que lo era antes del experimento.
  • Los diferentes contextos a los que me he sometido, me han ayudado de que en estos últimos cinco días escarbe dentro de mí, para encontrar la razón a muchas cosas que no veía una explicación clara. Eso me ha permitido identificar puntos de dolor y trabajar en aplacarlos. Creo que esto es el resultado del trabajo de los días anteriores.
  • Hubo un momento en el día 15 – 16 que no lograba comprender las sensaciones que estaba viviendo, ni las cosas que pasaban por mi cabeza, ni la manera que tenía de actuar, quise abandonar y romper el silencio. Afortunadamente, tuve un buen impulso y decidí continuar. En este experimento, a pesar de haber encontrado aprendizajes valiosos durante todo el transcurso, siento que los más potente me lo llevo en los últimos8 días, sobre todo en los últimos tres días que es donde estoy sintetizado y absorbiendo todo y disfrutando de ello.
  • Tuve un proceso de descubrimiento personal interesante. El silencio exterior me llevó a buscar el silencio interior, y eso me enfrentó en una batalla titánica contra mi mente, desgastaba en muchas ocasiones. Entender y practicar este proceso me ha ayudado a poder estar más presente de mente y no evadir mi mente a momentos pasados o futuros. Esto ha sido algo muy valioso. Ya que lo he tratado de llevar a los entrenamientos, el trabajo, actividades como cocinar, y próximamente en las conversaciones con otras personas, y me ha resultado realmente enriquecedor. Es como aprovechar infinitamente más el momento, sin tener tu mente en lugares innecesarios. Ahora, en estos próximos días, prestaré más atención en cómo esto impacta mi trabajo o estilo de vida, para analizarlo en términos cuantitativos (si logro más resultados en menos tiempo) y cualitativos (la calidad de las conversaciones, o de los entrenamientos, reuniones de trabajo, etc.)
  • En estos últimos cinco días me he dado cuenta de que escribir me ayuda a estar presente en el momento, desconectar con la mente y perderme dentro de mí. Esto es bueno, es como meditar.

Supongo que los siguientes descubrimientos vendrán una vez hayan pasado unos días y pueda absorber mejor todo lo experimentado.

Desventajas

  • Llegar a 15 o 20 días en silencio entre personas de tu confianza y cariño puede ser cansino para ellos y contraproducente para ti en tu relaciones con ellos.
  • Te olvidas del mundo, te recluyes en el pequeño escenario que has construido. Vives más ajeno que antes a lo que pueda pasar a tu alrededor. Inconscientemente.
  • Pierdes conexión con las personas. No hay tanto interés. Es algo así como si no hablas no cuenta, me cuesta ver esto.
  • El silencio prolongado te expone a una mente más inquieta, revolucionada y traviesa, lo cual hace que la dificultad de controlarla sea más compleja de lo que ya es.

Ventajas de este descubrimiento personal

  • A más tiempo en silencio, más descubrimiento personal. A más descubrimiento personal, más posibilidades de cambiar las cosas ahí afuera.
  • Cuanto presente te encuentras en un lugar y tu mente está ahí, a tu lado, contigo, todo lo de tu alrededor se reduce a una sola acción, aquello que estás haciendo o viviendo, es algo que te permite disfrutar de una manera que no sabría describir, lo siento.

Algo más

Tengo la sensación no de haber estado 20 días en silencio, sino 50 días, el tiempo se ha detenido, el mundo ha ido más despacio, he podido hacer mucho más en el mismo tiempo que siempre. Esto ha sido parte de mi descubrimiento personal. Creo que principalmente porque he logrado estar presente, en el momento, viviendo, para bien o para mal, también han habido momentos de frustración, impotencia, miedo y crispación, como también han habido momentos de encantamiento, sorpresa, fascinación, luz y crecimiento sin igual.

Ago
31

Cómo encontrarte a ti mismo cuando te encuentras perdido

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Vida  //  16 Comments

Cómo encontrarte a ti mismo … esto es justamente lo que viví ayer tarde-noche.

Para encontrarte a ti mismo, dos realidades; o no sabes quien eres y nunca te has encontrado o sí lo sabes, pero por alguna razón estás perdido. En este caso, hablamos de la segunda realidad.

como encontrarte a ti mismo cuando te encuentras perdido

Realmente perdido, fuera de mí mismo

Como decía en la tercera parte del experimento 20 días en silencio, desde el día 13 hacia delante, han sido como un avalancha a más de tres mil metros bajando a una velocidad endiablada por medio de la ladera. Sin duda alguna quedarás sepultado, arrasará con todo lo que coja a su paso. Eso pasó conmigo, la mente empezó a revelarse contra mí, cuando más trataba de silenciarla, más ferozmente atacaba. Inseguridad, impotencia, inseguridad, desconcierto, frustración, soberbia, ego y podría seguir.

Entre el jueves y viernes era otro Isra diferente al que podría conocer aquellos que me conocen más personalmente. Ayer sábado estaba lleno de dudas, temores. Como los otros días, estaba apagado, cansado, descontento, no quería levantarme de la cama. Apenas he podido dormir tres horas seguidas desde el jueves aquí como te dije antes.

Hoy me he levantado a las nueve de la mañana. Desilusionado y con un pequeño pinchazo en el pecho, todo esto era muy extraño. Principalmente porque no tengo ningún motivo para sentir ninguna de estas sensaciones y estados de ánimo. La gente que amo es feliz y está a salvo, mi vida es todo aquello que deseo en el momento que deseo, estoy en la mejor forma física, emocional, espiritual e intelectual de mi vida. El trabajo funciona como un cohete, vivo aferrado al hoy. Vamos, no sabía que me estaba pasando, no encontraba la razón, por más consciente que trataba ser, estaba raro, fuera de mí era otro. Estaba perdido. No me encontraba. Desesperante.

El núcleo de la historia

Seguimos con la historia, he desayunado y he comenzando con mi segundo día de ciclos de entrenamiento preparación para La Gran Hazaña, 120 kilómetros de ciclismo y luego 12 de carrera a pie. He empezado a rodar con la bicicleta, al kilómetro diez mi mente estaba saboteándome como nunca antes lo había hecho, tanto que al kilómetro treinta he estado a punto de darme la vuelta, pero al final he seguido. Tan pronto como avanzaban los kilómetros me ha pasado algo que nunca antes había vivido, mi mente ha empezado a saltar por recuerdos que ni siquiera sabía que existían, todos relacionados con rechazos, complejos, inseguridades, decepciones, desilusiones, fracasos o desencantos que me han marcado durante me vida, ha traído al consciente memorias que ni siquiera recordaba.

Todo ello me ha hecho sentir cada vez más triste y agobiado, hasta que un dolor de pecho muy fuerte he hecho que detuviera la bici, el corazón palpitaba como si se fuera a salir de la caja torácica, no entendía nada, pero allí estaba, a 50 kilómetros de casa, sin poder hablar, solo y perplejo. Decidí subir a la bicicleta de nuevo, el dolor aumentó hasta que apenas no podía respirar, en esas casi caigo con la bici y rompí la cubierta. Llamé a Diego a que viniera a recogerme porque ahora sí no podía hace nada de nada.

En el viaje de regreso pensaba en todo lo acontecido, al llegar a casa estaba asustado. No entendía nada, quería meterme en la cama y dormir y que todo esto pasara como si de una pesadilla se tratase. La amígdala me controlaba por completo, por primera vez en mi vida he tenido miedo de mi mente. En ese momento hablé con Mawi sobre la situación. Concluimos que quizá entrenar seis o siete horas al día mientras estoy viviendo estos días tan intensos debido al silencio, trabajar sin descanso y llevar el ritmo de vida que suelo llevar, pues no era lo aconsejable “no puedes estar a tope si no estás a tope“. Me pareció aceptable, acordé en desconectar y dejar todo hasta que pasara, parar de entrenar, trabajar, ir a la playa, siesta, respirar hondo, cenar bien y a dormir pronto.

La clave

Aquí viene la clave para mí, he ido a la playa y he pensado en lo que estaba sucediendo, he visto cómo la amígdala (la parte más primitiva del cerebro) había cambiado todo lo que yo soy por lo que nunca he sido. Ha aprovechado un momento de debilidad para tirar abajo todo lo que había construido en años. He sido consciente de ello. He actuado como un idiota. Impotente porque cada fricción se me escapaba de las manos sin poder hacer nada que mirar cómo todo se torcía, a esto y a mucho más le he puesto un nombre, lo he descrito y me me he apropiado de ello.

¿Cuál era el siguiente paso? Identificar una a una todas las situaciones a las que el “cerebro primate” me estaba enfrentando y yo actuaba huyendo. Identifiqué y anoté algunas, pero sentía que podía ir más adentro. Sentía que estaba detrás de algo transformador, así que seguí mi filosofía del miedo. Justamente aquello que el miedo más te quiere aparta de hacer, es lo que más necesitar hacer para sobrepasar el miedo. Entonces he vuelto a casa, he cambiado la rueda de la bicicleta. He vuelto a enfundarme la ropa de ciclismo y he salido de nuevo con la bici. Otra vez, a las 17 horas, a terminar el entrenamiento y a reencontrarme con esas sensaciones de las que huía. Tan pronto como estaba rodando, esas situaciones han vuelto. Mientras iba realizando el mismo proceso, identificar, nombrar, describir, aceptar y apropiar. Una a una iban desapareciendo e iba tomando el control de la mente. He creado una lista con todo ello.

Tomar acción y cerrar capítulos

No solo eso, sino que además era como cerrar capítulos. Desde la primera chica que me rechazó cuando me enamoré por primera vez. Desprecios cuando era pequeño en público de gente a la que lo era todo para mí. Hasta el profesor que se burló de mi dislexia. Hasta una persona que psicológicamente me hundió, me lo hizo pasar realmente mal y sentirme como una mierda cuando no sabía quien era yo. Antes de empezar toda la etapa del descubrimiento. O mis complejos por ser un chico gordito, con muchas ojeras  y sin apenas ninguna habilidad en la que destacar. Hasta algunas actuales de ahora como el finalizar una amistad que nunca funcionó y con la que nunca estuve cómodo. Entonces llegué a casa e hice una lista con todo ello y empecé a tomar acciones inmediatas para enfrentarme a todo ello. He establecido un encuentro con la persona que tanto daño me hizo. Hablé por teléfono con ese profesor. Envié una solicitud de contacto por Facebook a esa chica que me rechazó. Hice una lista con todos mis complejos, pasados y presentes (pronto la compartiré, eso lo hace más real y vulnerable). También tome acción para solucionar lo que había pasado estos días y colocar las cosas donde sentí que debían estar.

Ir más allá y la enseñanza de Ghyatso

Acabé la bicicleta, en lugar de 120 kilómetros, hice 140, y a pesar de estar exhausto y con el gemelo algo cargado. Fui a correr. Entonces recordé un consejo que Ghyatso, el monje que fue mi maestro de meditación en Lamayuru (Leh, India) en mi aventura 28 días sin mapa, me dijo, “quizá un día llegarás a un estado de consciencia donde tu mente te atacará salvajemente. Reconocerlo y reaccionar a ello, entrando directamente al fondo de esos ataques, te hará crecer espiritualmente y no solo recobrar lo que parecerá que perdiste, si no ganar más determinación, consciencia, seguridad, convicción, desapego, paz. Afianzarás tus valores, conectarás con tu yo a un nivel que pocos podrán hacerlo, no te garantizo que llegues ahí, pero si llegas esto transformará tu vida de manera que no has sentido jamás. No olverás a sentirte atacado inconscientemente por tu pasado y no sentirás emociones negativas por algo que no entiendes. Solo alegría o júbilo”.

La ganancia – cómo encontrarte a ti mismo

La sensación es de una paz interior tremenda. Cuando estaba escribiendo esto, en la playa, he estado con los ojos abiertos sin pensar en nada. He visto mi cuerpo y mi mente en dos lugares. He notado una energía que me ha renovado por dentro y me ha dejado completamente limpio. Ya no estoy preocupado por el silencio interior. Las voces se han callado. Todo está conectado. El silencio exterior e interior, qué paz, qué serenidad. Una sensación agradablemente extraña.

Me ha dado cuenta de que estoy siendo consciente sobre cómo aplacar la parte más incontrolable de la mente.

Se confirma mi teoría, los peores momentos son nuestra mejor oportunidad. Inciso: si realmente te enfrentas a ello y eres consciente, claro.

Ahora voy a disfrutar de estos tres días que faltan de experimento, profundizando más donde ahora me encuentro. Cómo encontrarte a ti mismo es algo paradójico si no sabes quien eres.

Photo credit: Odosdesign.

Ago
24

Experimento 20 días en silencio – Meridiano 10 días

tiempo de pruebaAyer llegué al meridiano del tiempo de prueba haciendo el experimento 20 días en silencio. Ayer se cumplieron 10 días desde que empecé el experimento.

Los primeros días fueron duros, frustrante, en ocasiones parecía que había pasado el día y te quedabas con las manos vacías, al día siguiente empezabas de cero. Sí, seguramente estés pensando que nunca te vas con las manos vacías, yo soy uno de esos que también lo piensa, pero cuando la mente confabula contra ti, no lo ves, hay poco que hacer, si es cierto que con perspectiva te das cuenta del crecimiento y de lo sucedido, pero en el momento, bueno yo no he llegado ahí. A partir del día ocho, la cosa empezó a mejorar, incluso conviviendo en familia y buscando la interacción en lugar de huir de ella. El día 9 fue muy natural, muy fluido, cómodo, aquí tuve encuentro con mis abuelos, algo que podría haber sido violento o sin sentido, debido a su increíble comprensión y adaptación en su avanzada edad y la manera de llevar la interacción a una frecuencia simple, hizo que fuera todo un éxito el experimento en ese contexto. El día de ayer una maravilla, entendiendo más cada situación en la que el silencio podría ser roto y escuchando más ahí afuera y ahí dentro, con más nitidez, es más que c ahora cuando mi voz, mis pensamientos o mi mente inquieta no puede distraerme a mí ni a otros.

Descubrimientos en este tiempo de prueba

Todo este esfuerzo por controlar el silencio ha ayudado a ser lo suficientemente consciente como para saber leer cada situación donde la mente te empuja a hablar y entonces anticiparme a ella.

Las personas de tu alrededor también crecen con tu silencio. Les fuerzas a decir más con menos, a buscar la interacción simple, a valorar qué es imprescindible y qué no. A ser más empáticos.

Ahora escucho sin están ansioso por responder. Escucho para escuchar, aprender, comprender y entender el contexto, la historia o el deseo. Escucho para escuchar, esto es fantástico.

Cuando te habitúas a permanecer en silencio estás más receptivo a lo que hay a tu alrededor, las cosas pasan más lentamente, el tiempo parece ir más despacio también. Las palabras se detienen, lo ves todo con más calma, te da tiempo a valorar, decidir, elegir o actuar con mayor margen de maniobra sobre cada momento, incluso aunque tuvieras el mismo tiempo que antes. Es algo así como si ese tiempo de prueba estuviera a tu favor.

Es tremendamente más fácil estar en tres o cuatro cosas a la vez con una gran capacidad de atención depositada e cada una, principalmente porque no debes de prepararte qué es lo que vas a responder, una acción en la que empleamos demasiadas energías.

He contabilizado al menos 6 artimañas en las que la mente intenta tomar el control de la situación para romper el silencio. La última es en los sueños, no hay ni un solo día desde el día 6 en el que algo de lo que sueño esté relacionado con que rompía el silencio en público, delante de otras personas, o que simplemente me daba cuenta de que no lo había conseguido llevar a cabo. Todas las noches, hay un espacio para que la mente te asalte con este nuevo truco.

En estos tres últimos días estoy disfrutando del estado de silencio, es como ver el mundo desde un ángulo más lejano, es como ver las cosas pasar desde un plano donde puedes admirarlas, estudiarlas y analizarlas, luego si te apetece emprender una acción o no.

Las interacciones fallidas han caído dramáticamente en estos tres últimos días de tiempo de prueba, así como las situaciones críticas, complicaciones y momentos de debilidad.

Ventajas

  • Cualquier interacción es más certera, más exacta.
  • Llegas a decir lo mismo de siempre pero con menos palabras.
  • Es más sencillo terminar una interacción.
  • Eres más consciente sobre lo que pasa dentro de tu mente, y lo que sucede fuera.
  • Algunas personas se han sentido atraídas por mi silencio, será porque es algo extraordinario y por primera vez no hablo.

Desventajas

  • Pierdes mucho tiempo de prueba explicando cosas técnicas a cualquier persona. Entrar al detalle es exhaustivo.
  • Hay muchas posibilidades de que tu letra no sea entendida por la otra persona cuando escribes.
  • Las interacciones van más despacio y una simple conversación requiere mucho más tiempo.
  • Falta chispa en las interacciones uno a uno. En grupo no se nota tanto.

Para acabar

A más silencio, más confort, más paz, más enfoque, más empatía, más comprensión, más percepción de la “otra realidad” – la tuya, la de los demás, no la que hay en mi cabeza – más aprendizaje (interior y externo). No solo escuchas palabras, escuchas experiencias, historias, sentimientos; esperanzas, frustraciones, alegrías, fracasos o aspiraciones, entre otros. Aun sobre todo escuchas y visualizas consciencias, cómo la gente piensa y actúa sin ser vista (incluido uno mismo). Escuchas y sientes las cosas que a menudos pasamos por alto.

Volveré dentro de 5 días con la tercera parte del experimento, si tienes alguna pregunta, duda o sugerencia, utiliza los comentarios de abajo por favor, me comprometo a responderla con la mayor brevedad posible.

Ago
20

Experimento 20 días en silencio – cinco primeros días

menteEn mi mente, esto debía haber salido ayer en este mismo blog, claro, sinceramente, me vi incapaz de escribir el resumen de estos primeros cinco días, ante la abrumadora sensación de frustración y perplejidad que ayer, en el quinto día, sentía siguiendo el experimento de permanecer 20 días en silencio.

En profundidad

Hoy es el día siete, pasada una cuarta parte del recorrido, voy a hacer balance sobre lo sucedido hasta el día de ayer, si has estado siguiendo el experimento a través de mis actualizaciones diarias en InstagramGoogle+, Facebook y Twitter, sabrás más en profundidad cómo se ha desarrollado cada día y conocerás más al detalle todas mis apreciaciones y sensaciones, esta es la forma más directa y personal de hacer un seguimiento exhaustivo al experimento. Si por otro lado no lo has hecho, algo totalmente comprensible, este puede ser un bueno momento para acompañarme en este silencioso viaje.

Voy a contarte todo lo que pienso que es valioso y útil de la forma más estructurada posible.

Apreciaciones y descubrimientos de mi mente

Dignos a destacar:

  • Cuando tratas de silenciar una de las cosas más primitivas que posees, tu mente se revela de maneras inesperadas. En mi caso, esta es la más chocante; pensar que estás rompiendo el silencio solo porque estás pensando. El nivel de conciencia se vuelve tan minucioso que te preguntas si cada vez que piensas no estarás en realidad hablando. Te cuento que solo por sentir esto, ya ha valido la pena todo el experimento.
  •  Las personas con las que interactuo y no saben que estoy realizando el experimento, suelen tratarme como si fuera mudo, lo dan por sentado, no cuestionan, solo asumen. Otras como si tuviera problemas de algún tipo, “madre mía como estamos hoy”, “mucha fiesta el fin de semana”, “¿alguna enfermedad?. Incluso he visto a personas dispuestas a darme una concesión especial por no poder hablar ¿pena? Evidentemente no sacaré partido de esto.
  • El otro grupo de personas, las que saben de mi experimento, hay de todo, unos chillan más, otros gesticulan desmesuradamente.  Creo que se quedan más fuera de juego incluso. Aunque todos acaban cayendo aquí, permanecen en silencio, la mayoría con los que he interactuado, se sienten incómodos, no saben que decir. Mientras por dentro pienso (y a veces, si tengo la suficiente confianza, escribo) “si esta precisamente es vuestra oportunidad para hablar y para mi de escuchar”. Echo de menos a gente que me cuente historias, que me hable sin esperar un retorno, que cuente cosas porque así lo siente, que disfrute hablándome, no porque sienta que yo apareceré con alguna respuesta maravillosa, sino porque le apetece.
  • Es imprescindible estar alerta, es altamente exigente, desde que abres los ojos, desde el minuto uno, en cada momento, todo el rato en atención máximo, estando con gente o sin gente, es agotador y demandante, bajar la guardia no está permitido. En el momento que lo haces, puedes perder y romperlo todo.
  • He aprendido que cada día es como empezar desde cero, esto es frustrante y muy energizante a la vez, no puedes pensar que ya lo tienes dominado, porque en realidad no. A menos de que estés encerrado entre cuatro paredes, la situación cambia, las personas aparece, recibes inputs, creas outputs y esto te lanza a la vulnerabilidad de caer, y cuando pasas por un momento de debilidad o situación crítica, lo notas, tu mente se hace fuerte y te debilita.
  • Desde ayer, el día seis, incluso decidí limitar los sonidos, ruidos, sonrisa o tratar de que me lean los labios, eso es un engañabobos y perjudica mi salud mental de cara a resistir toda la presión, lo cual enlaza con el siguiente descubrimiento.
  • Me estoy dando cuenta de que el esfuerzo psicológico que este experimento me está exigiendo es brutal, demoledor, tanto que ayer durante una o dos horas, me plantee meterme en casa y no salir hasta el día 20. Imagina. Hoy, vuelvo a ganar entereza y te digo que voy a tratar de colocarme en el máximo número de situaciones diferentes para poder calcular todos los prismas de este experimento.
  • Siempre me he considerado un tipo fuerte de mente, determinado, una roca cuando se trata de hacer el trabajo intelectual. Este experimento está destapando en mi fragilidad y sensibilidad mental, toda esa fuerza de la que presumía, se está escapando por la boca.
  • Cuanto más tensión, estrés, concentración, alegría, euforia o sea cual sea la sensación que experimentes y que estimule el cerebro, más fácil será perder el foco sobre anular la capacidad de hablar. A más distracción, más facilidad para que la mente te domine.
  • La mayor conciencia debe venir sobre ti mismo, tú eres tú mayor peligro, hay más posibilidades que rompas el silencio mientras permaneces en silencio tú solo que incluso ante otras personas. Estoy reconociendo que necesito poner todos mis sentidos y concentración en cada micro-instante, en cada interacción con otras personas y conmigo mismo (quizá las más peligrosas).
  • Básicamente, esto es un juego de consciencia, concentración y anticipación donde compites contra tu mente y contra la amígdala, la parte más primitiva de nuestro cerebro.
  • Permanecer inmóvil, impasible y aparentemente frío ahora es más fácil para mí. Sobre todo (esto es de ayer), cuando un niño de tres años te pregunta “¿por qué no me hablas?”, hoy mi mundo se derrumbó, a pesar de eso, seguí adelante.
  • Sin hablar, en directo, pierdes comunicación, de eso no hay duda alguna.
  • Aquí, el más mínimo error, perdón insignificante error, descuido, desliz o como quieras llamarlo, te lleva al infierno más infierno, de la gloria pasas a la nada. Esto irremediablemente mejora tu capacidad para perseguir la excelencia y si no lo sabes manejar, también para hundirte en el lodo.

Cuando esto acabe

Te mostraré los resultados y narraré todo día por día. He creado un cuadro de mando en excel para monitorizar ciertos parámetros como actividades, deportes, interacciones (online, offline, fallidas, exitosas), momentos de debilidad, situaciones críticas, llamadas de teléfono, reuniones de trabajo, viajes, complicaciones. Esto me ayudará a tener un mejor seguimiento – tanto cualitativo como cuantitativo – del experimento, para extraer conclusiones y aprendizajes que luego materializaré de alguna manera.

No me había enfrentado a nada igual hasta el día de hoy, y todavía quedan tres cuartas partes de experimento, prometo llevarlo todo lo allá a lo lejos que pueda.

¿Alguna pregunta? ¿Algo que desearías saber y no he cubierto? ¿Algún contexto o situación que debería experimentar?

Ago
14

Experimento 20 días de silencio

By Isra Garcia  //  Experimentos, Retos  //  7 Comments

Experimento 20 dias de silencioHoy empiezo un nuevo experimento (y desafío al mismo tiempo), algo que llevaba bastante tiempo queriendo emprender. Un experimento que escuchando a mi cuerpo y a mi instinto, necesitaba llevarlo a cabo. Contando desde esta misma mañana, viernes 14 de agosto a las 00:00h, voy a empezar un periodo de 20 días sin hablar ni una sola palabra, 20 días completamente en silencio. Me esforzaré en que, desde hoy hasta 2 de septiembre a las 23:59h, de mi garganta no salga ningún sonido. Será un desafío además de un experimento. Una batalla contra la amígdala y una de las cosas más primitivas que poseemos los humanos, el habla. El experimento 20 días de silencio.

¿Por qué este experimento?

Mayormente por curiosidad (y descubrimiento) y aprendizaje (y crecimiento) personal / profesional. Eso es por lo que me dispongo a emprender el experimento 20 días de silencio.

Curiosidad porque me apetece sentir qué es lo que ocurre cuando no hablas en absoluto, cuando debes hacer tareas cotidianas que implican comunicarte verbalmente frente a una interacción y no puedes, necesitando así buscar otra solución de comunicación personal. Curiosidad por descubrir las formas en las que mi mente se va a revelar contra mí, por ver cómo cambia mi relación frente al mundo y a otras personas que están en contacto directo conmigo (y por supuesto, indirecto) y las que irremediablemente voy a encontrar por el camino en estos 20 días.

Porque adivina algo, voy a realizar este experimento sin alterar mi día a día, trabajando en proyectos personales y de agencia, viviendo, preparando mi próximo desafío, visitando a Enrico y su familia por unos días, estando en Alcoy con mis familiares y amigos, asistiendo a Pilates, Bikram Yoga, reuniéndome con personas que tienen ganada mi atención y atendiendo a mis clientes y a mis equipos. Lo fácil aquí sería hacer un Vipassana (retiro espiritual) que aunque no es exactamente lo mismo (lo haré en 2016 – 2017) te aísla del mundo para meditar en silencio. A diferencia de esto, yo no meditaré pero permaneceré en silencia viviendo mi vida con “normalidad” en la civilización.

Aprendizaje porque esto seguro de que este experimento me va ayudar a crecer personal y profesionalmente como anteriormente mencionaba. Qué resultados espero obtener:

  • Mejorar mi capacidad para escuchar a otras personas, escuchar profundamente.
  • Potenciar la capacidad de hablar únicamente cuando siento que debo hablar, no cuando debo.
  • Impulsar la habilidad de decir considerablemente más con menos.
  • Dominar mejor cuando y qué palabras utilizar las palabras y lenguaje adecuado dependiendo del contexto y persona.

Además

Además, por el camino, estoy seguro de que encontraré otros aprendizajes interesantes que incluir en mi set de habilidades y hábitos. Eso será algo clave en el experimento 20 días de silencio.

Como hice con el experimento de vivir sin smartphone, cada 5 días iré contándote ventajas y desventajas, aprendizajes, anécdotas y curiosidades del día a día de este experimento.

Cómo pienso llevarlo a cabo

Antes, déjame decirte que no sé si estoy preparado para resistir este desafío y continuar hacia delante con el experimento o no, pero voy a intentarlo, como he hecho en todas las ocasiones. Voy armado con disciplina y determinación infranqueable, vamos a ver qué es lo que sucede.

A partir de mañana dispondré de una libreta, un iPad mini sin conexión a Internet y una micro-pizarra (que mañana compraré) para lograr comunicarme. También de post-its que pegaré sobre mi mismo con mensajes como “vivo en silencio”, “no puedo hablar”, “hablaremos dentro de 20 días” o similares. Podría funcionar, creo.

Mira, al escribir estas últimas líneas me doy cuenta de que no tengo la menor idea de lo que se viene encima, lo cual todavía me estimula más a hacerlo.

Experimento 20 días de silencio

Así manejaré algunas de mis interacciones:

  • Mantendré reuniones por skype o Hangouts, sí, pero solo escucharé y escribiré, no hablaré.
  • No responderé a ninguna llamada telefónica. Sí, tengo teléfono, después de 5 meses, un Samsung que solo recibe y realiza llamadas. Lo compré el pasado miércoles en Ibiza, 20 euros.
  • Obviaré la mayoría de interacciones posible, mantendré las imprescindibles.
  • Si me hablas por la calle o en un restaurante, dame tiempo para escribirlo en el iPad o en la pizarra.
  • Escribiré posts en mi blog, por supuesto. Enviaré algunos tweets, claro que sí. Contaré la historia en mi cabeza en Facebook, seguro. Compartiré este experimento y otros en Instagram, obvio. Mantendré conversaciones en Google+, no lo dudes.  Tranquilizaré a mi familia por Facebook Messenger, más me vale. Utilizaré i-Message con determinadas personas, lo haré encantado.
  • Podría parecer menos “nice”, quizá. Más “payaso”, dímelo tú.

Si tienes curiosidad por saber cómo avanza el experimento / desafío, puedes preguntarme lo que desees en Twitter.

Bueno, vamos allá. Algo sucederá.

Photo credit: Philippe Gillotte.


EL PODCAST

WEB SERIES

IG - LA AGENCIA

LOS LIBROS

Speaking

Entrevistas / TV

Historial / buscar

Google+