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Browsing articles in "Reflexiones"
Oct
10

37

By Isra Garcia  //  Reflexiones, Vida  //  No Comments

Treinta y siete acciones que me han ayudado a llegar a estos treinta y siete años que acabo de cumplir.

Treinta y siete años…

  1. Haciendo lo que odio como si lo amase.
  2. Pretendiendo no saber qué hago con mi vida.
  3. Instigando, empujando y cualquier otro sinónimo que tenga que ver con crear tracción delantera.
  4. Vaciando hasta la última respiración.
  5. Jugando a creer que no sé lo que hago.
  6. De pura acción, explosiva, masiva, perspicaz.
  7. De derrotas y victorias, de creación, invención, reinvención, perseverancia y virtud.
  8. Sin dejar de intentar cosas.
  9. De lecciones, no dolorosas, ni placenteras, solo lecciones.
  10. Descubriéndome para luego descubrir a otros.
  11. Presenciando, en primera persona, tantas experiencias como he podido.
  12. Abrazando la incertidumbre.
  13. Lanzándome al miedo una y otra vez.
  14. Siendo de todo y de nada.
  15. Flipando.
  16. Cogiendo todo lo que he podido obtener.
  17. Queriendo todo sin tener ni esperar nada.
  18. Rodeado de personas fabulosas, con gran corazón, generosas, íntegras y leales.
  19. Convirtiéndome el algo imposible de ser.
  20. Bailando con el momento.
  21. Creando impacto.
  22. Viendo nacer seres increíbles, y por otro lado, viendo morir a grandes personas.
  23. Treinta y siete ndemoniados años tratando de encajar un puzzle que no tiene un encaje perfecto, que demonios, ni siquiera imperfecto.
  24. De fascinación, curiosidad y exploración.
  25. De vida experimental. 
  26. Solo pero muy bien acompañado.
  27. Habiendo vivido como 88.
  28. Honrando mis valores y defendiéndolos con mi propia vida.
  29. Aprendiendo a enamorarme de mí mismo, para luego hacerlo del mundo, y de un mujer.
  30. Desencajando.
  31. Entrenando como estilo de vida, una gran elección.
  32. Eligiendo y decidiendo sin demasiada precisión pero, casi, a la velocidad de la luz.
  33. Profundizando – y escarbando – en el autoconocimiento y el autodominio.
  34. Optimizando todo lo que he sido capaz de optimizar.
  35. ser tan serio de juerga como en el trabajo.
  36. Preparándome para darme cuenta, para aprender a ver. Una maldición y bendición al mismo tiempo.
  37. Viviendo. Nada más, nada menos.
treinta y siete años - Isra García

Gracias por ser testigo de mucho de lo que he vivido en estos treinta y siete años, así como ser parte activa de mucho de lo que ha sucedido.

El viaje continua.

Atribución imagen: Looker Media.

Jul
19

Qué significa estar vivos

By Isra Garcia  //  Podcast, Reflexiones, Vida  //  No Comments

¿Qué es vivir de verdad? ¿Qué es llevar una gran vida? ¿Cómo vivir cada día lo más plenamente posible? ¿Es requisito indispensable vivir despierto para vivir pleno? ¿Qué es aquello que nos permite llevar una vida digna, grandiosa y con excelencia personal y profesional a nuestra manera? ¿Luchar o rendirse? ¿Qué es luchar? ¿Y ganar o perder? Estas son algunas preguntas que he ido formulando durante mucho tiempo, y que hoy tienen más sentido que nunca. Sobre todo, ante la muerte de otra de mis personas vitales hace unos días, y la reciente experiencia vital que viví hace unos días.

vivir de verdad

No es que no queramos vivir, sino que no queremos morir, por lo tanto viviremos siempre con un miedo constante a lo que pueda suceder. Nunca podremos estar lo suficientemente serenos como para ver la vida como es, algo que empieza un día, y acaba otro, pero ante todo, de forma casi aleatoria, como una lotería, Esto aplica tanto al nacer como al morir. 

Reaccionamos a la vida

Reaccionamos en lugar de actuar sobre ella.

  • Rabiamos porque alguien desaparece de nuestras vidas.
  • Estamos tristes porque una persona no quiere saber más de nosotros.
  • Nos frustramos porque nuestra pareja decide marcharse de casa y acabar la relación.
  • Lloramos porque han ido en contra de nuestras emociones.
  • Quedamos traumatizados porque alguien cargó despiadadamente contra nosotros.
  • Actuamos como si todo fuera genial, hasta que un día deja de serlo, y de repente todo es nefasto.
  • Vemos las cosas desde un extremo u otro, polarizados, usualmente saltando del uno al otro sin lógica alguna.
  • Actuamos irracionalmente sobre lo racional y racionalmente sobre lo irracional.
  • Creemos que la vida debe ser bonita y nos damos cuenta de que no lo es.
  • Perseguimos una felicidad que nunca logramos alcanzar.
  • Buscamos cosas que no existen.
  • Ansiamos ideales improbables.
  • Nos asociamos a expectativas complejas y despiadadas.
  • Cedemos nuestra suerte al “destino”.
  • Confiamos nuestros sueños a una especie de orden divina.
  • Nos comportamos como si debiéramos ser amados, por nosotros y por otros.
  • Pasamos por la vida como si la muerte no fuera a llegar.

Y de repente todo cambia, nada es lo mismo, o nada cambia y todo sigue igual.

No podemos cambiar lo que sucede, y cómo sucede, o cuando sucede o por qué sucede, pero sí podemos cambiar como nosotros actuamos frente a ese suceso. Es la acción/reacción que tomamos sobre cada situación, lo que hace que vivir tenga sentido.

Qué es vivir de verdad

Vivir es luchar, es rendirse, caer, amar, enfrentar el vacío de que puede no haber nada. Es explorar, es estar despierto, es flirtear con la fortuna y aceptar cualquiera de sus caprichos como el mejor de los regalos. El haber llegado sin haber empezado, el haber encontrado sin buscar, o el buscar habiendo buscado. Vivir es todo y nada al mismo tiempo. Vivir es estar preparado para morir en cualquier momento, pero sin la sombra de morir, solo sabiendo que podría suceder, y aunque lo sepas, no desperdiciarás ni una sola posibilidad de hacer cada segundo inolvidable.

Vivir es lo más contrario, paradójico, radical, inexplicable, fantástico y utópico que he conocido en toda mi vida.

Disrupt Everything #89 – Qué es vivir

Hoy he decidido grabar un nuevo episodio para el podcast que presento, el número ochenta y nueve. Es más corto de lo normal, pero no por eso menos útil. Es un podcast sobre la vida y la muerte, sobre qué es lo que realmente significa estar aquí, qué significa vivir de verdad, cómo vivir, por qué vivir. Va sobre lo que veo, siento, he experimentado y he vivido en mis propias carnes, no unas pocas de experiencias de todo tiempo, extremas, mundanas o sin pena ni gloria. Va sobre esto que tenemos en nuestras manos todos y cada uno de nosotros, la vida.

sobre la vida y la muerte

Escucha directa

Índice de contenidos

  1. Intro.
  2. Qué es vivir.
  3. Sobre la vida.
  4. Sobre la muerte.
  5. No tiene sentido.
  6. Estamos engañados.
  7. Ni es mejor ni es pero, solo es.
  8. Estamos donde tenemos que estar.
  9. Por qué debería importante.
  10. Demasiado tarde.

Recursos:

Lecciones de toda una vida: Juana y Tomás.


Escucha, descarga, suscripción

Escúchalo y suscríbete via iTunes, Spotify, Google Play, Ivoox, Castbox FM, Player FM o RSS. Incluso puedes acceder al canal de vídeo y visualizar las series web…

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Disrupt everything podcast series by Isra Garcia  en Google play
Escucha Disrupt Everything en Ivoox
pt Everything en CastBox FM

También puedes escucharlo directamente desde la página principal del podcast.

Atribución imagen: Ben Heine.

Jul
17

Buen viaje abuelo

By Isra Garcia  //  Reflexiones, Vida  //  No Comments

Ayer por la mañana mi abuelo materno, Tomás Rodríguez Fernández, dejaba de vivir. Abandonaba este mundo después de casi 90 años de existencia. A pesar de lo que estaba sufriendo en estos últimos meses y hasta hace unos días, al final, pudo marcharse tranquilo, sin dolor y descansando.

La muerte de mi abuelo Tomás Fernández - Isra García

Sentir la muerte de alguien a quien amas, respetas, aprecias y admiras no es nuevo para mí. Creo, que inconscientemente, he estado preparándome para este momento desde hace mucho tiempo, ya que mi abuelo, y luego mi abuela Juana, que todavía sigue con viva y está con una energía y vitalidad incansable, son las dos personas a las que más apego he tenido durante toda mi vida. Además de unirme a ellos una relación especial y única, diferente al resto de personas que hay en mi vida.

Contemplar y dejar pasar aquello que está fuera de tu control

Un día, me di cuenta de que un día iban a dejar de existir, recuerdo que de pequeño, cuando estaba en la cama, algunas veces pensaba en que un día podrían morir de viejos y entonces lloraba de pena. Esto ha ido sucediendo hasta no hace mucho tiempo. Ahora no siento ni pena, pero tampoco alegría, creo que mi abuelo debía marchar, y así lo hizo. Es posible que sufriera más de lo que debía, pero así debía ser, de lo contrario hubiera sido de otra manera que no ha ocurrido.

Qué he podido “ver” a raíz de la muerte de mi abuelo

Esta situación, me ha permitido vivir algo tan interno desde una perspectiva bastante contemplativa, no he reaccionado, en absoluto, me he convertido en el observador. Incluso en algo tan íntimo y enormemente emocional como la muerte de mi abuelo. Al hacerlo, estoy aprendiendo mucho. 

Nos aferramos la vida e huimos de la muerte, y eso no nos hace más que estar más muertos que vivos.

Dejamos que cualquier emoción nos embriague para caer en el dolor o en el placer, dependiendo la situación. Cuando en realidad los dos son la misma cosa.

Nos lamentamos por el tiempo que no pasamos juntos, o por lo que no dijimos, o por lo que no hicimos, o por lo que hubiéramos cambiado. Cuando en realidad deberíamos ver todo lo que sí hicimos, dijimos y compartimos. Si hubiéramos cambiado una sola cosa, hubiera sido diferente, y no siempre diferente te hace salir ganando.

No vemos lo que hemos ganado, vemos lo que hemos perdido.

No dejamos marchar las cosas porque pensamos, inconscientemente, que son nuestras. Nosotros no poseemos nada en esta vida, ni siquiera nuestra vida, que de un momento a otro podría acabar sin nuestro permiso.

Caemos en traumas, depresiones y otras enfermedades psicológicas, en lugar de honrar todas esas personas mágicas que vinieron y se fueron antes que nosotros. Las cuales son dignas de la mejor versión de nosotros mismos, y darían lo que fueran, por estar de nuevo aquí sin nada más que ellos mismos, desnudos.

La muerte no es nada especial

La muerte o la vida, no son nada especial, ni es tan increíble una como dice, ni es tan horrenda la otra como cuentan. Son solo una transición, son ambas parte de nuestro paso temporal por este mundo, plano, dimensión realidad o como prefieras llamarlo. 

Sin embargo, sé lo que es vivir, esto mismo que tú y yo estamos sintiendo, experimentando, viviendo, respirando, tocando y viendo ahora mismo. En cambio, morir, aunque pueda imaginar algo, no tengo idea alguna de que trata, hasta que no esté allí. Así que por si acaso, no generaré demasiada expectativa.

El legado de mi abuelo: yo – y tú

Mi abuelo me ha enseñado lo más importante, el honor, la dignidad, la honestidad, la integridad, la lealtad, la coherencia y la perseverancia. Lo que los griegos y romanos llamaban virtudes. Y además me ha dejado el ejemplo más claro que conozco en cuanto a luchar se refiere. No ha dejado de luchar, apuesto que desde el día que nació, hasta el día que se fue.

Así que seguiré viviendo su verdad, la de luchar, aprendiendo a saber cuando debo rendirme (él nunca lo hizo, lo cual aplaudo) y seguir respirando los principios que él me transmitió desde bien pequeño.

Estés donde estés abuelo, hagas lo que hagas, siempre vivirás en mí, y en todas las personas que por el camino contagie con un virus que tú me has enseñado a formular.

Gracias. Y buen viaje abuelo, disfruta, ya no hay nada que hacer aquí, está todo hecho. 

Te quiero. 

Pd. Esta es la conversación que mantuve, hace un par de años, con mi abuelo y abuela para el podcast que presento. Una de las mejores ideas que he tenido nunca, grabarla.

May
24

¿Qué es lo que estamos haciendo con nosotros mismos?

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Reflexiones  //  No Comments

No hay una respuesta para todo, pero si hay una pregunta para casi cualquier cosa. Buscamos respuestas sin hacer preguntas. Aquí es donde la sabiduría instintiva aparece.

Hemos sido educados para ser negar, ignorar y violar nuestros cuerpos, y poner toda la fe en nuestros cerebros. Vivimos en la mente más que en el cuerpo. Como consecuencia, estamos más perdidos que nunca. A pesar de vivir en el mundo con más oportunidad, abundancia y recursos de la historia.

Decimos que queremos una mejor vida, un mejor trabajo, una mejor casa, coche y alguien que nos quiera, pero cuando llega el momento de salir a ganar ese derecho, reculamos.

Mostramos disconformidad por lo que no sucede como esperábamos, lo cual nos lleva a un estado de insatisfacción casi permanente. Infravalorando lo que ocurre diferente a lo que habíamos planificado, solo por el mero hecho de que no ocurrió de la forma que “yo” quería.

Intentamos controlar cosas como la caída del cabello, el tiempo, el tráfico, la reacción de nuestra pareja, el comportamiento de nuestro jefe o la forma de pensar de nuestros clientes. Como resultado, acabamos frustrados.

Buscamos trabajos y no pasiones, un lugar donde ser pagado, y no un lugar donde construir una plataforma que permita hacer despegar el talento que poseemos.

Escuchamos esa única crítica destructiva por encima de esas trescientas críticas positivas.

Sabiduría convencional Vs sabiduría instintiva

Enviamos un mensaje, ejemplificamos otro diferente. Decimos que somos de una manera, actuamos de otra, y pensamos diferente a cómo hablamos y actuamos.

Rechazamos aceptar lo que acontece, entramos en una batalla perdida contra cambiar lo ocurrido. Nos resistimos al presente, idealizando el futuro, luchando por el fútil objetivo de cambiar el resultado de ayer.

Estamos rotos, pero no lo queremos admitir.

Tocamos fondo y subimos una foto a Instagram diciendo que es el mejor momento de nuestras vidas.

Seguimos fenómenos (equivocadamente convertidos es estereotipos) que ocurren fruto de innumerables – e incontrolables – variables. Casi imposibles de imitar.

Comemos hasta diez veces más de lo que necesitamos.

El 85% de los humanos, casi nunca hemos pensado en la muerte, o que podríamos morir bastante pronto.

Sabiduría convencional Vs sabiduría instintiva

La vida real no está arreglada, no está solucionada.

Hemos permitido que nuestros pensamientos dominen nuestras vidas, y con ello que la sociedad dominen nuestra vida. Rendido a lo que se conoce como sabiduría convencional, en lugar de la sabiduría instintiva.

Como consecuencia de todos estos hechos, y los que me dejo, estamos en guerra con y dentro de nosotros. La mente deseando cosas que el cuerpo no quiere. El cuerpo deseando cosas que el cerebro no permite; la mente dando direcciones que las emociones no seguirán, las emociones creando impulsos que la mente no puede entender. Y el espíritu intentando conciliar con todo esto a la vez.

¿En qué nos hemos convertido? ¿Qué nos estamos haciendo a nosotros mismos?

Todo esto, al fin y al cabo, no es más que sabiduría instintiva, el fruto de una vida experimental. No esperes encontrarla en los libros, en podcasts, en la enseñanza o en cualquier sitio ahí afuera, sino adentro.

Atribución imagen: New York Times.

Mar
24

Muerde el polvo

By Isra Garcia  //  Liderazgo, Reflexiones  //  No Comments

La vida, el trabajo, los proyectos, las sacudidas, los chispazos, los ligues, el dinero, incluso cada una de las publicaciones que ves en Instagram, Twitter o LinkedIn, nada de eso va sobre ganar o perder. Es solo un paso más de lo que sucede en el viaje, es una parte del proceso que nunca acaba. Es la batalla que libramos cada día. Es el intento, es el desafío diario, el propósito.

Esto es lo que que significa vivir, creo.

El desafío diario de vivir la vida

Quiero perder.

Quiero sentir pereza.

Quiero estar perdido.

Quiero dudar de mí.

Quiero compararme con otros.

Quiero no merecerme.

Quiero perder los nervios.

Quiero tener que ir a contracorriente.

Quiero que sea complejo y difícil a la vez.

Quiero actuar de forma absurda.

Quiero tener que arrastrarme.

Quiero ansiarme, angustiarme.

Quiero morder el polvo.

Pero también quiero esforzarme, quiero profundizar, quiero escalar, ascender, demoler, impactar, cambiar, transformar. Quiero empujar, propulsar. Y no quiero que nada de esto acabe, ni lo que hay en la primera lista, ni lo que hay en la segunda. Porque necesito lo primero tanto como necesito lo segundo. Porque ambas cosas me hacen sentirme (y creerme) imparable, más convencido, con más propósito, más resistente y más resiliente.

el desafío diario de vivir

No, no voy a parar

No quiero echarme a un lado, no quiero llegar a un punto en mi vida donde diga “ya hice/probé/intenté/experimenté/lancé lo suficiente. Voy a parar.” ¿Y sabes por qué? Porque en realidad “no hay nada más” que lo que vivimos a diario. Ese sinfín ciclo de pruebas diarias, esos obstáculos, no me vuelven loco, no me controlan o frustran. Todo lo contrario, me inspiran, porque son lo único que de verdad poseemos y podemos alterar. El desafío diario es lo que me hace querer vivir.

Así que esto es lo que te diré, enfréntate a todo, recibe con los brazos abiertos cualquier adversidad, imprevisto o sorpresa desagradable que salga a tu paso. No distingas entre genial y fatal, es todo lo mismo, forma parte de lo mismo. Remángate, profundiza y sigue empujando. El viaje continúa cada día. El proceso es interminable.

Y la batalla empieza y acaba cada día, y adivina qué, nunca pierdes del todo, nunca ganas del todo. El desafío diario es infinito, empieza cuando naces y acaba cuando mueres.

No. No te detengas. Jamás.

Mar
20

“No queda tiempo”

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  No Comments

“No tengo tiempo”, “es demasiado tarde”, “los años pasan volando”….

¿En serio?

Nunca es tarde.

Solo es tarde cuando de repente, un día llaman a tu puerta, abres y te encuentras a la muerte esperándote, mientras dice:

“Hola ___________ (pon tu nombre aquí), soy yo, la sentencia implacable y definitiva, he venido a por ti porque se te ha acabado el tiempo, nos vamos.”

Entonces, ahora sí, técnicamente es tarde. Ya no hay tiempo. Se acabó.

Mientras tanto siempre habrá tiempo.

Aprovéchalo, mientras puedas.

Nunca es tarde.

nunca es tarde

Atribución imagen: Armando G. Alonso.

Feb
23

Eres lamentable

By Isra Garcia  //  Reflexiones, Vida  //  No Comments

¿Te lamentas de algo? ¿De qué te lamentas? ¿Por qué te lamentas? Nunca (que recuerde) había pensado sobre mis lamentaciones, hasta que el pasado diciembre llegué al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén. Entonces pensé y encontré dos de esas lamentaciones.

Y además encontré esto:

Nuestro subcosnsciente siempre anda buscando excusas, lamentaciones, limitaciones, juicios de valor, guerras internas o alguien a quien culpar. Hacerlo nos da confianza y una cierta paz mental (falso).

Cómo vencer y superar las lamentaciones

Increíblemente, muy a menudo, buscamos lamentaciones, juicios, excusas o culpas antes incluso de que ocurran. Suena a algo así como: “no aproveché la oportunidad”, “nadie me ha ayudado, he estado solo” o “si no me hubiera tratado así…”.

Entonces, cuando los eventos ocurren (o no) continuamos añadiendo más lamentaciones, más excusas y más culpa. A veces cuando fallamos, fallamos porque nos hemos entrenado de antemano para ello.

Lamentarse es lamentable

Las personas que vienen con ese equipaje de lamentaciones, excusas y culpas a la espalda (“soy el hermano pequeño”, “si lo hubiera sabido antes”, “es culpa del horóscopo”, “no tuve un mentor”, “mi padre no me quería”…) a menudo fallan porque tienen todos esos venenos ya preparados. Así que es fácil retroceder cuando hay que arriesgar.

Aquí hay una alternativa para esos conducidos por las lamentaciones: ¿qué pasaría si lamentándote una sola vez te exculpara de todo y para siempre por siempre jamás? Otra para los que viven excusándose: ¿qué pasaría si te enfrentaras cada día a lo opuesto de la excusa que planteas? Y otra para los que se culpan en cada momento: ¿qué pasaría si la culpa fuera solo tuya por culparte todo el tiempo por algo que podrías evitar ahora mismo?

En lugar de buscar todos estos “venenos” (y los que me dejo; auto-limitación, quejas, etc), la oportunidad está en obsesionarte con lo contrario. Si trabajas sin descanso para evitar las oportunidades de usar tu habilidad para lamentarte, culpar y excusarte, nunca más necesitarás juzgarte, ni a ti ni a nadie.

Pd. Mis dos lamentaciones: uno, no haber podido evitar la muerte de una de las personas mas importante de mi vida (una estupidez, nadie puede evitar esto, lo sé). Dos, haber sido mi peor enemigo.

Atribución imagen: Bass nroll.

Feb
20

Reflexiones (aleatorias) sobre lo que ocurre en los aeropuertos

By Isra Garcia  //  israporelmundo, Reflexiones  //  No Comments

El Viaje continúa, bueno, se detiene, estoy estancado en el aeropuerto de Londres camino a Nueva York. La razón es no haber actualizado la ESTA cuando cambié el pasaporte. Como tengo algo de tiempo libre, y estoy aquí, mi segunda casa, voy a compartir contigo algunas reflexiones sobre los aeropuertos…

Reflexiones sobre los aeropuertos (aleatorias)

¿Te has dado cuenta de que raramente hay amabilidad en los aeropuertos? ¿Has podido alguna vez entablar una conversación positiva con algún operario de seguridad, mostradores de facturación o asistentes del propio aeropuerto?

¿Por qué una botella de agua cuesta 50 céntimos en un supermercado y entre 3.5€ y 4.75€ en Barajas, Schiphol o Ibiza? ¿Se supone que las personas sedientas pagan por las no sedientas?

Cuando ayer por la noche pasé por el control de seguridad del aeropuerto internacional de Hong Kong, y esta mañana por el de Londres Heathrow, así como en cualquier aeropuerto que viajo, ¿por qué debo quitarme el suéter negro que llevo pero la mujer que va delante de mí puede pasar con su chaqueta de cuero? ¿Hay algún tipo de riesgo inherente en los suéteres de Religion?

¿Qué sucedería si los creativos de Pixar rediseñaran la zona del control de seguridad?

¿Por qué los aeropuertos no tienen bancos para dormir? Peor, mucho peor, ¿por que no hay una persona o departamento al que hacerle esta petición?

Después de haber inspeccionado más de 40 millones de pares de zapatos, ¿han detectado siquiera un solo para peligroso?

¿Qué pasaría si cada cierto tiempo se cambiará la voz, el tono y el género de esos mensajes aleatorios que anuncian avisos y normas a seguir en el aeropuerto?

¿Por qué todavía sigue el personal de seguridad de los aeropuertos chillando esas reglas supersticiosas a las personas que hacemos la cola después de tantos años? ¿Seguirá Igual dentro de 10 años?

¿Por qué no invertimos una parte del dinero que desperdiciamos en medidas amenazantes de seguridad en cosas que ayuden a las personas a tener un paso más gratificante por el aeropuerto? Quizá querrían pasar más tiempo en él.

reflexiones sobre los aeropuertos

¿Por qué los hoteles del aeropuerto son dos o tres veces más caros?

Una vez volando, solía ser peligroso dar cubiertos de metal en el avión. Sin embargo, cuando viajas en clase ejecutiva tienes cubiertos de metal, botellas de cristal y lo que desees. ¿Qué ha pasado? ¿Deberíamos reexaminar otras posibles reacciones si esta no fue una reacción basada en información demostrable?

¿Por qué pocos hacen estas reflexiones sobre los aeropuertos? ¿Seré el único “aburrido?

Si es tan peligroso estar utilizando tu ordenador portátil mientras aterrizas o despegas, ¿cómo es posible que lo puedas tener activo todo el tiempo mientras vuelas? ¿Es cierto que el regaño aumenta la seguridad? ¿Cómo?

¿Por qué la FAA requiere que las aerolíneas explique a cada pasajero como abrocharse el cinturón? ¿No se merece lo peor la gente que ha llegado de forma segura al aeropuerto pero nunca ha dominado esta “habilidad”?

Deberías estar contento por nunca haberte estrellado en un avión. Yo lo estoy, estoy contento de haber llegado a los 2.5 millones de kilómetros volados y nunca haberme estrellado. También lo estoy por ti. Y también estoy contento de cómo me tratan en Herbolario Navarro y en Cala Bandida cada vez que voy. Sí, nos conformamos con supersticiones absurdas y burócratas despreocupados, ¿y meramente por que los aviones no se estrellan? No me apetece encajar en este ridículo desperdicio de talento, tiempo y dinero de mucho de lo que el sistema de aerolíneas representa.

Se puede hacer mejor, claro. Seguro que pueden hacerlo mucho mejor siendo claros, humanos, racionales e íntegros ¿no te parece?

Estas reflexiones sobre los aeropuertos aplican a todos los que dirigimos o gestionamos un negocio. No caigamos en saco roto.

Dic
22

Tercera oportunidad: la historia

By Isra Garcia  //  Reflexiones, Vida  //  No Comments

Voy a contarte una historia sobre una tercera oportunidad, atención y presente.

Segunda oportunidad

Cuando tenía 12-13 años me regalaron mi primera bicicleta, el segundo día que salí pedaleando con mis amigos fui atropellado por un camión. Acabé arrollado a causa de una imprudencia que cometí, sorprendentemente salí ileso, debajo del motor. Pasé de primera a segunda oportunidad.

Camino a la tercera oportunidad

Anteayer, en Valencia, salí con la bicicleta a hacer un poco de deporte, eran las 13:30h aproximadamente, tenía tiempo suficiente antes de salir a las 16:49h para Castellón a la presentación del libro Marketing Digital para Dummies. Empecé en la Playa de la Patacona (Alboraya) y acabé en el Perelló (Valencia), una de las rutas más habituales que hago cuando salgo a rodar en bicicleta solo. Todo marchaba como de costumbre hasta que un coche se saltó un ceda el paso en una rotonda. La fortuna (y el retiro Synthesis) hizo que estuviera más atento y presente de lo habitual, disfrutando de cada kilómetro que recorría, es por eso que me percaté de la anomalía con el suficiente tiempo de reacción como para frenar mucho antes. La consecuencia es que solo acabé golpeado lateralmente y saliendo despedido levemente hacia un lado junto a la bicicleta.

Tercera oportunidad

Mi tercera oportunidad de seguir con vida después de un accidente de coche

Mi tercera oportunidad empezaba a contar. Fue solo un buen susto, cero magulladuras, cero heridas, yo intacto, la bici intacta. El coche intacto. Lo más interesante viene ahora… Primero, la conductora ni siquiera sabía que se había saltado un ceda el paso. Segundo, más interesante todavía, ni siquiera me había visto. Tercero, más interesante si cabe, no sabía muy bien donde estaba. Cuando le pregunté porque no había visto el ceda el paso, tampoco a mí y porque no sabía dónde estaba. Esto fue lo que respondió: “estaba pensando en el trabajo, en lo que me queda pendiente, y en lo que tenía que hacer al llegar a casa…” No supo responder más que eso, estaba paralizada, perpleja, casi petrificada. No estaba en condiciones de seguir conduciendo, primero por el susto que se había llevado de sopetón, y segundo, creo adivinar, por el miedo de saber que estabas “fuera de tu control/atención”.

Ella no sabía que decir, que hacer, me dio el teléfono, los papeles del coche, me preguntó si estaba bien, si necesitaba pagarme algo. Respondí que no a todo. Le recomendé que parara, hiciera un ejercicio de respiraciones, se calmara y viera si podrías seguir o necesitaba alguien que viniera a recogerla. Se apartó a un lado, paró el coche y empezó a calmarse. Yo proseguí con mi ruta como si nada hubiera pasado.

Unos kilómetros más adelante paré y grabé este vídeo:

La falta de atención mata

La moraleja de esta historia no es que hay que tener mucho cuidado en la carretera y estar atentos, algo que está fuera de toda duda, considero. Si no darnos cuenta de que el no prestar atención puede llevarnos a un punto en donde acabemos incluso con nuestra propia vida, y todavía peor, acabar también con la vida de otras personas. Esta falta de atención, este movimiento de vivir en piloto automático, es más grave y crítico de lo que imaginamos.

Presta atención.

Vive despierto.

Desconecta el programa de conducción artificial.

Aprovecha la oportunidad que tienes. Podría acabar antes de lo que esperas.

Tercera oportunidad. Vamos allá.

Dic
18

Algo aleatorio (sobre mí)

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  No Comments
Esto es algo aleatorio sobre mí, Isra García. Si quieres saber algo más, solo pregunta. No tengo secretos para ti, mi lector o lectora.

He escrito algo aleatorio sobre mí y he decidido compartilo contigo en este post: 

  • Me gusta el champagne raro y barato.
  • No me gusta comprar.
  • Adoro a (y son fan de) Fank Sinatra, Pavarotti, Plácido Domingo, Foo Fighters y Michael Jackson. Luego me gusta Tony Bennet, Soul Clap. También el Universo Marvel, mi favorito es Ironman, Tony Stark es un tipazo.
  • La única serie que he visto y veré hasta que me vaya de este mundo y me reencarne en un atún, dragón o cura, será Dragon Ball. En toda su extensión, “Z”, “GT”, “Súper” y nuevas sagas. Pd. 21/01/2019, nueva película, que se pare el mundo.
  • Evito los actos sociales, en medida de lo posible.
  • Mi día perfecto es no quitarme el pijama. Bueno sí, para hacer deporte, y/o power yoga/bikram.
  • Prefiero quedarme en casa que salir por ahí, la vida social está sobrevalorada. La vida aislada infravalorada.
  • Opto, de vez en cuando, salir de juerga durante dos días seguidos, en realidad salgo pensando que voy a salir uno, pero me desengaño rápido. Donde esté un buen after que se quite el resto.
  • Me encanta bailar, me gusta la música con alma (disco, funky), tengo buen gusto para la música, considero.
  • Vuelvo al bailar, tengo algo pendiente con aprender a bailar, no bailo lo que debería.
  • Disfruto cantando, con una voz de barranco inigualable.
  • Paso del 98.8% de las cosas, me dan igual, hasta que pasan a importarme. Vivo desapegado del 98.8% de las cosas, incluida mi propia vida.
  • No quiero tener que hablar para rellenar huecos.
  • Estoy obsesionado con explorar, descubrir y experimentar. Sin embargo, no me mueve nada, especialmente, es una mezcla de un todo y nada. Creo que me muevo por instinto de supervivencia, por naturaleza, una extraña inercia.
  • No tengo una pasión, no estoy motivado, no estoy inspirado, solo trato de bailar lo mejor que sé.
  • Aspiro a experimentar, probar, sentir, absorber y reflejar todo lo que pueda y sea posible, incluso imposible.
  • Si hay un ordenador, estoy trabajando, creando, intentando, lanzando, probando, aprendiendo, mejorando.
  • Si estoy despierto, estoy intentando mejorar, si estoy durmiendo, creo que también.
  • Soy un “thinker” que intenta ser un poco más “feeler“.

Sí, es algo aleatorio sobre mí, sin orden ni lógica alguna

Esto es algo aleatorio sobre mí. Si quieres saber algo más, solo pregunta. No tengo secretos para ti, mi lector o lectora.

Dic
16

Un momento que nace y muere a la vez

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  No Comments

Toda experiencia es momentánea. Desde un punto de vista, cada momento es tan elusivo y tan breve que ni siquiera podemos pensar en ese mismo antes de que se haya ido. Desde otro punto de vista, ese momento siempre está aquí. Claro, ya que no conocemos otro momento que el presente.

Ese mismo momento presente es un instante que siempre está muriendo y convirtiéndose en pasado, mucho antes de que pueda concebir la imaginación. Aun así, al mismo tiempo, ese instante-momento nunca para de nacer. Siempre nuevo, apareciendo rápidamente desde ese completo desconocido que llamamos futuro. Pensar sobre esto puede casi dejarte sin respiración.

Decir que la experiencia es momentánea, es decir que la experiencia y el momento presente son la misma cosa. Decir que el momento está siempre muriendo o convirtiéndose en pasado, y contrariamente siempre naciendo o apareciendo desde lo desconocido. Decir todo esto es decir lo mismo de la experiencia.

Cómo vivir el momento presente

Cómo mejorar el momento, y darte cuenta del mismo

La experiencia (en parte experimento) en el retiro Synthesis que justo acaba de finalizar, al igual que la experiencia que tú acabas de vivir, ha desaparecido irremediablemente. Todo lo que ha quedado es una especie de despertar, rastro o impacto en el presente, lo cual llamamos memoria. La clave está en cómo utilizamos esa memoria para mejorar el momento presente.

Tratamos de adivinar qué experiencia vamos a vivir ahora, o cual viene dentro de un rato. Aunque lo cierto, y es un hecho, es que no sabemos qué va a pasar. Podría suceder cualquier cosa. Sin embargo, la experiencia que ahora mismo estamos sintiendo tú y yo, cada uno por su parte, o conjunta si nos sumergimos en este escrito, es, como era, un niño recién nacido que desaparecerá mucho antes de que empiece a envejecer.

Entonces y mientras estás viendo esta experiencia presente, la tres preguntas que tengo para ti son:

  1. ¿Te das cuenta de que eres alguien que está viendo/viviendo esa experiencia?
  2. ¿Puedes encontrar además de la experiencia a la persona que la vive?
  3. ¿Puedes además leer esta frase, y pensar que estás leyéndola?

No permitas que la rapidez con la que cambian tus pensamientos, la vida y tus emociones, te engañen con el sentimiento de que estás el momento presente. Porque podría ser todo lo contrario.

Aprende a apreciar el presente por lo que es, una sucesión de instantes cargados de experiencias.

Atribución imagen: Alex Berger.

Dic
15

Solo hay una vida, creo

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  No Comments

No importa desde qué ángulo trates de verlo, solo hay una vida. Hasta el momento no hay una completa certeza que diga que hay algo más después de la muerte. No sabemos si nos mienten o no, no sabemos si la reencarnación es verdadera o no, podemos sentirlo, presentirlo o intuirlo, pero no hay una ciencia o resultados exactos individuales que puedan ser veraces. Queremos creerlo incluso, pero todavía no ha sido demostrado.

Solo hay una vida. Entonces, si eso es cierto, lo que significa es que solo venimos una vez aquí, luego nos vamos y ya no volvemos.

Entonces, si eso es así… ¿por qué esperar? ¿Por qué no empezar ahora? ¿Por qué no materializar tu sueño? ¿Por qué no ejecutar tu idea? ¿Por qué no viajar hoy mismo? ¿Por qué no cambiar ya lo que quieres cambiar? ¿Por qué no vivir una experiencia vital (como yo voy a hacer) hoy mismo?

No importa cuál sea tu situación, ni cómo de frustrante o compleja sea. No importa cuantos recursos te hagan falta, no importa.

Un día, estarás muerto/a.

Porque solo hay una vida

Vive la vida porque solo hay una vida - Isra García

¿Por qué no ir a por ello con todas tus fuerzas? ¿Por qué no ser más consciente, determinado, optimista, cariñoso o brillante? ¿Por qué no hacer que suceda? ¿Por qué no ahora? Porque te garantizo que si no empiezas ahora, las probabilidades dicen que no empezarás mañana tampoco. Y al final, la vida pasará y habrás progresado. Yo no pienso dejar escapar ni u solo minuto sin ser consciente de ese mismo instante, sin exprimirlo, sin absorberlos y sin reflejarlo en mi vida y en la de todos los que me pueda “llevar por delante”. Escribo esto en el avión desde Alicante a Amsterdam, camino del retiro de psicodélicos Synthesis, un lugar seguro, legal y controlado, donde, durante tres días, científicos, expertos y personal cualificado utilizan la psilocibina como herramienta para la auto-mejora, destapar y desarrollar el potencial humano, estirar el alto rendimiento y ayudar a originar avances disruptivos.

¿Yo? Voy a seguir explorando los límites, viviendo en los márgenes, es ahí donde encuentro lo que busco. Mi vida es un experimento y estoy bendecido de que así sea.

Cada vez que decides no hacer algo, ya sea algo que te da miedo o no, estás más cerca de la tumba. O vives en el “filo” o no vives en absoluto. Recuerda, solo hay una vida.

Nov
4

Curiosidad e ignorancia

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  No Comments

Hoy en Stand OUT Program Colombia he aprendido una lección de curiosidad e ignorancia, te cuento:

Una lección y aprendizaje sobre curiosidad e ignorancia

Sobre la ignorancia

Está bien pensar que no saber lo suficiente es la razón por la cual la gente no hace lo que necesitas que hagan, encajen en tus estándares o tomen buenas decisiones.

Después de todo, si ese es el caso, todo lo que necesitas hacer es equiparles mejor. Directrices altas y claras.

Entonces:

  • Si un cliente no paga, solo tienes que hacerle saber que tiene que pagar a tiempo y cumplir sus compromisos.
  • Si un empleado llega tarde, solo tienes que hacerle saber que llegar tarde no está permitido. Puedes amenazarle con despedirle.
  • Si tu socio no trabaja, bueno, solo necesitas avisarle de que tiene que cumplir con sus obligaciones.

El problema es que, la ignorancia no suele ser el problema.

El desafío es que las personas no siempre se preocupan de lo que a ti te importa. Y la razón por la cual no les importa lo que a ti es que no saben lo que tú sabes.

La razón es la que no creen lo que tú crees, no saben lo que tú sabes, no piensan lo que tú piensas.

El desafío, entonces, no es equiparles solo. Es educarles y conectar emocionalmente con ellos, transmitirles tus valores y creencias. Esta es la parte de la ignorancia que funciona, cuando utilizas tu propia ignorancia para asumir que no eres el único que (no) sabe.

Sobre la curiosidad

Piensa lo siguiente, la razón por la cual aprender algo nuevo es difícil, es porque te va a convertir en alguien que está en desacuerdo con la persona que solías ser.

Y no estamos entrenados para eso.

El filtro de crear nuestra propia burbuja y nuestra falta de curiosidad por lo desconocido, son una forma de autodefensa, y lo que nos impide crecer. Defendemos el “yo”, manteniendo todo “ok”, porque eso es seguro, un lugar cubierto donde permanecer.

Si, lo has adivinado; curiosidad e ignorancia

La alternativa es ser una persona como Javi Pacheco, pactar toda una vida de cuestionarse a uno mismo, abrazar la incertidumbre y desafíar lo que el “yo” cree. Un viaje para encontrar efectividad, no más estabilidad, un viaje que requiere curiosidad e ignorancia.

Curiosidad por cualquier cosa, por aprender lo que sea, por explorar lo inhóspito.

Ignorancia al desconocerlo todo o casi todo, rechazar sentirse saciado.

Atribución imagen: Cesar Cesilio.

Oct
26

Una historia (personal) de incoherencia

By Isra Garcia  //  Mapmakers, Reflexiones  //  No Comments

El Viaje alrededor del mundo continúa, empecé a escribir esto en Amsterdam hace unos días. Hoy continúo en el tren rumbo a Madrid. Lo cierto es que me apetece desnudarme de nuevo, creo que es hora. Me apetece contarte una pequeña historia sobre una de mis partes más oscuras. Quiero ser especialmente vulnerable y contarte una historia real que he vivido recientemente donde he caído en mi propia trampa. Un comportamiento que he detectado, y me ha dolido. Una actitud impropia de mí, pero no por eso surrealista o falsa. Esta historia va sobre mi ego. Sobre mi propia incoherencia y sobre mi desconsideración hacia otras personas.

Vígilate a ti mismo

Días después de acabar Stand OUT Program, estuve examinando, meditando, reflexionando, analizando y recogiendo feedback sobre el programa y sobre mí. Soy una persona bastante auto-crítica conmigo mismo, estoy aprendiendo a ver de verdad, sé cómo vigilarme y examinarme, pero eso no significa que todo esté bajo control. Nunca nada está bajo control. He encontrado muchas cosas positivas y de las que estoy contento, pero también he encontrado cosas que debo mejorar y cambiar, entre ellas incoherencia, ego y desconsideración.

La incoherencia, el ego, la desconsideración

Una historia sobre mi propia incoherencia, una historia sobre ego y desconsideración, una historia sobre no liderar con el ejemplo...

Tuve comportamientos que estuvieron fuera de lugar, comportamientos como:

  • Dejarme llevar por la urgencia del momento y no prestar atención a lo que importaba, los participantes.
  • Priorizar el “yo”, mis tareas, mi trabajo, mis deseos, mis compromisos, por encima de lo que importaba, los participantes.
  • No tener la consideración necesaria que debería haber tenido, sobre todo fuera de mis clases.

Básicamente y concluyendo:

  • Pedí “prestar atención” y en ocasiones clave fui yo en que no “prestó atención”, no lideré con el ejemplo.
  • No he sido lo que siempre he sido, coherente, congruente, duele, pero siento y sé, que así ha sido.
  • En al menos un 40% de las veces no prediqué con el ejemplo, una estadística bastante pobre dadas las circunstancias.

Actué de forma egoísta, desconsiderada y poco profesional, y sobre todo, incoherente, algo que choca implacablemente contra mis valores de vida.

Aceptación radical y vigilancia diaria

Acepto lo sucedido, me rindo a ello y muestro mi vulnerabilidad ante todos. Principalmente porque me importáis, tanto mis clientes/participantes, como vosotros mis lectores.

Para mí, esto supone un punto de inflexión importante, en el momento vital que me encuentro. Un claro ejemplo de que nunca debemos confiarnos, somos nuestros mejor aliado, pero también nuestro mejor enemigo. Tenemos que vigilarnos a nosotros mismos, como ese enemigo que siempre está al acecho y puede atacar ferozmente en cualquier momento.

Tomaré acción casi inmediata sobre lo sucedido, tengo varias ideas efectivas sobre cómo trabajar y enfrentarme a esto, una de ellas es un retiro Vipassana de 20 días. Y no, no saltaré por un puente. Esto tampoco va a cambiar mi vida o me va a destruir emocionalmente. No es más que lo que ha sucedido, un hecho que debía suceder tal y como ha sucedido el cual debo llamar por su nombre, aceptar y diseccionar hasta llegar a la raíz. Además de reconocer ante todos vosotros que no actué como de costumbre ni como mis valores dicen que actúe, pero es evidente que así actué. Esta vez me ha tocado a mí, y ha sido con ellos que lo ha tenido que vivir.

Disculpas y gracias

Pido disculpas a todos los participantes y equipo por haberlo tenido que soportar, y al mismo tiempo les doy las gracias. A Víctor por su feedback sincero, directo y transparente que me ayudó a entrar en estado de examinación. Y a ellos, los participantes, por haberme ayudado a vivir este momento, porque a pesar de ser algo de lo cual no me siento nada orgulloso, y menos satisfecho o realizado, pone en evidencia carencias que necesitaba detectar y que necesitaban darme esta bofetada de realidad, el ego (el lado oscuro) es más sabio de lo que parece.

Como siempre digo, el viaje continúa, dentro y fuera. Llevar una vida examinada y vigilante es la clave para darnos cuenta de cómo reaccionamos a este viaje, eso ayudará a entender la incoherencia entre nuestra mente, alma y nuestros propios actos.

Oct
24

Cállate, escóndete, anúlate, sabotéate, confórmate

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  1 Comment

Quizás deberías considerar conformarte. Es posible que necesites no hablar cuando quieras hacerlo. Quizá deberías echarte a un lado, quizá deberías Ser uno más, quizá no deberías ser una persona inconformista.

¿Recuerdas cuando alguien te dio una oportunidad de hacer algo grande y tú te conformaste? ¿Te acuerdas del momento en el que te pidieron que fueras tú la persona que cierre el discurso anual de tu empresa y entonces reculaste? ¿Y la vez en la que tuviste en tus manos la posibilidad de cambiar el rumbo estratégico de tu negocio y decidiste no hacerlo por temor a fracasar? ¿O recuerdas la ocasión en la que pudiste sobresalir de ti mismo y te echaste atrás por inseguridad? ¿Y te acuerdas todas las situaciones en las que sabías que debías enfrentarte a ti mismo y al resto y entonces decidiste sentarte y callar? Quizá, después de todo, tiene sentido que te sientes y te escondas.

Si estás haciendo algo que no te gusta, pero tampoco quieres ser visto como alguien problemático. Bueno, pienso que no deberías ser una persona inconformista. A lo mejor estás nervioso, has trabajado duro, tienes todo planificado e interiorizado, pero tu objetivo es no cuestionar, no arriesgas y no ser polémico. No hacer nada peligrosamente memorable. Nada que pueda exponerte lo más mínimo. Vaya, entonces ¿por qué hacerlo o decirlo?

Ser una persona inconformista

Si tu trabajo es actuar como relleno o muñeco de pruebas. Si lo que haces es conformarte con lo de siempre, no arriesgar a lanzar ese negocio que podría no funcionar. O si tu trabajo es solo aparentar, o quizá que el management sepa que existes. Si eso es lo que ocurre, apuesto a que hay mejor formas de hacer las cosas.

Imagina cuanto tiempo malgastas haciendo las cosas que no te benefician. Multiplica eso por cada día de tu vida. Si estás presentando ante 4.000 personas durante cuatro horas y no consigues removerlos primero su mundo por dentro y luego cómo ellos ven el mundo de fuera, permíteme decirte que has malgastado muchas horas de este tiempo tan caro. Esto no es lo que ha pasado trabajando con 16 personas en Valencia, en el programa microMBA de guerrilla Inconformistas que hoy finaliza. Más de 18 horas en 2 días.

Cómo ser una persona inconformista y hacer mejor las cosas, vivir mejor, trabajar mejor y ser más...

Cuando alguien decide ser una persona inconformista, no hay duda de que algo va a cambiar. Algo va a doler, algo va a retumbar, algo va a ser sacudido. Los cimientos temblarán, pero la persona despegará donde sabe que puede llegar.

La conclusión está clara: si todo lo que quieres es hacer lo de siempre, comer en el mismo sitio, llevar la misma vida y pensar o actuar como el resto, entonces es mejor que te sientes y te escondas.

Atribución imagen: Inconformistas Valencia.

Oct
7

36

By Isra Garcia  //  Reflexiones, Vida  //  No Comments

Hoy cumplo treinta y seis años, hace una semana hablaba con mis padres y mis tíos y en un descuido dije algo así: “a mis 38 años me encuentro en la mejor forma de mi vida, nunca imaginé estar haciendo lo que hago y ser quien hoy soy”. Mi madre respondió, “Israel, tienes 35 años…” Hubo un silencio… Estaba convencido de que tenía esa edad. Aunque si me preguntas, te diré que siento haber vivido 85 años. Eso es algo de lo mejor que he hecho en mi vida. Vivir cada año como si fueran 5 o 6 años condensados en un solo.

La segunda mejor cosa que he hecho en toda mi vida es invertir todo (lo que tenía y lo que no) en crearme a mí mismo. Sin dudarlo, sin retroceder, sin dejar de empujar hacia delante. Nunca me detuve, he hecho que las cosas sucedieran, he persistido, incluso cuando no tenía razones para persistir. Incluso sin motivación, hasta haciendo lo que odiaba hacer.

Treinta y seis años sin más opciones que yo mismo

Hoy cumplo treinta y seis años y en este artículo comparto una reflexión sobre las dos mejores cosas que he hecho en toda mi vida y trabajo...

Nunca tuve una pasión cuando era niño (que le jodan a la pasión, nadie nace apasionado). Nunca acabé la universidad. Trabajaba 12 horas en una fábrica. Leí mi primer libro a los 24 años. Nadie me ayudó (con excepción de Oscar y Enrico). No tenía dinero. Creo que mucha gente dudaba de mí, como lo siguen haciendo ahora. – Truco: es algo que me da igual.

Nunca tuve la oportunidad de tener un mentor, jefe o profesor que me pudiera guiar o darme el consejo que necesitaba recibir. Cada vez que he tenido que arriesgar o tomar la iniciativa, he estado solo y he tenido que decidirlo por mí mismo. Nadie me dijo cómo debía hacer las cosas, nadie me mostró el camino. Lee esto, nadie me ofreció una oportunidad. Cuando empecé desde cero, después de dejar mi vida en Alcoy, después de volver de Estados Unidos, nadie me contrataba para dar charlas o trabajar en su empresa, tuve que elegirme a mí mismo y construir todo desde cero. Solo.

¿Sabes qué? Ha merecido la pena. Volvería a hacerlo con los ojos cerrados. Estoy profundamente agradecido de que ocurriera tal y como ocurrió. Me siento bendecido por cada minuto de esfuerzo. Desde el principio, a pesar de no tener ni idea de por qué, creía en ese esfuerzo. Pensaba que era mejor que nada. Ahora sé que tenía que pasar de esa manera. Tenía que vivir todo lo que viví. De lo contrario no hubiera llegado aquí. A pesar de todos los cientos de miles de obstáculos que encontré y he encontrado, puedo decir para mí que “lo he clavado”. He diseñado la vida que nunca hubiera podido imaginar. Y lo mejor, es que soy consciente que durante este camino, he mejorado (o cambiado a mejor) la vida de un puñado de personas. Todas las que he podido.

El fracaso es mi musa

No sé si sabes esto, pero creo que llegados a este punto es bueno que lo sepas, he fracasado más que la mayoría de todos vosotros. Y lo sigo haciendo, cada día, más de lo que piensas. Esta es la razón por la que cada día crezco, aprendo y gano más y más.

La gran lección a mis treinta y seis años

Todo lo que he vivido me ha dejado una lección muy simple, sigue empujando y elígete a ti mismo. Haz lo que sea necesario hacer y no malgastes ni un ápice de energía en quejarte, buscar excusas o echar las culpas a otro. He aprendido (de forma dolorosa, créeme) que cada vez que veo el reloj, la muerte está cada vez más cerca de mí (y tuya insensato). La vida es tan finita y frágil que puedes dejar este mundo hoy. Un día como este.

No hay tiempo.

No hay bueno o malo.

Y no hay una cenicienta.

Nunca pedí permiso, tampoco lo busqué. Lo tomé.

Empezaría de cero y no cambiaría ni una sola cosa de estos 36 años.

He hecho que sucediera y volvería a hacerlo.

Extra: mañana lanzo mi auto-regalo de cumpleaños, un Programa de Excelencia para desempleados (parecido a este) que recorrerá hasta un máximo de 36 ciudades en España, una por cada uno de mis treinta y seis años.

Atribución imagen: Looker Media.

Jun
28

Los 15 males de un cínico

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  No Comments

Después de muchos años en Internet, en social media, negocios y a veces en el mundo público, me he dado cuenta de cuál es el problema de los cínicos.

He desarrollado una teoría para la gente que monta críticas destructivas. Para los cínicos que cargan contra otras personas que tratan de buscarse la vida lo mejor que pueden. Incluso es aplicable a esos escépticos que dudan de todo y de todos los que no estén alineados con su convicción. Sirve hasta para los pobres diablos, o los llamados haters (al final, todo es casi lo mismo, los cínicos lo engloban todo).

Los 15 problemas de un cínico

He detectado los problemas por los cuales los cínicos son cínicos:

1. Le gustaría, en el fondo, hacerlo (o serlo). Sea lo que sea lo que critiquen, sean escépticos, odien o sean cínicos.

2. Es mejor que su idea original.

3. Alguien vino y lo hizo antes que ellos.

4. Piensan que esa persona o empresa no está preparada, ellos sí.

5. No se quieren y valoran lo suficiente. Son inseguros.

6. Poseen mucha ira contenida.

7. Quieren llamar la atención.

8. No tienen el control de su vida.

9. No están contentos con lo que tienen y les ha tocado vivir.

10. Tienen un mal despertar.

11. Nadie les demuestra un amor verdadero que ellos saben responder con más amor verdadero.

12. No les hacen el amor.

13. No practican sexo.

14. No tienen un buen sexo.

15. No han aprendido a que hay más momentos positivos que negativos.

O los 15 problemas a la vez. En ocasiones se repiten algunos, unas pocos, otras casi todos.

los cínicos y sus males

Cómo solucionar el problema de los cínicos

Si eres un cínico/a: Paso uno, admitirlo y aceptarlo, doloroso pero cierto. Paso dos, empieza a trabajar cada uno de estos puntos.

Si eres la otra parte, la que recibe el cinismo: la estrategia; indiferencia absoluta. Al final se cansarán, se darán cuenta o se aburrirán más todavía, O se irán a ser cínicos contra otra persona o cosa.

Atribución imagen: rdwt rdwt.

Feb
14

El amor invisible

By Isra Garcia  //  Reflexiones  //  2 Comments

Es un hecho de que no hay muchas ocasiones en las que nos decantamos por el amor invisible. Nos gusta observar a la persona que amamos, claro. A menudo, frecuentemente. Siempre que tenemos la ocasión.

Va sobre observar

Y observar es también una clase de acción posterior.

Sobre todo nos gusta observarla cuando no ve que estamos prestando atención.

el amor invisibleCuando se descuida.

Cuando lidera.

Cuando disfruta, cuando sonríe.

Cuando anotáis en una hoja los aprendizajes que recogéis juntos o las cosas que os interesan.

Cuando se apasiona por su trabajo.

Cuando baila. Cuando canta.

Cuando habla por teléfono con alguien que echa de menos o con quien tiene una conexión especial.

Cuando se viste y se mira en el espejo. Cuando se pinta los labios sabiendo que no durarán más de 35 minutos pintados.

Cuando te veo por skype, pero la otra persona no puede verte a ti.

Cuando duerme.

Cuando sueña despierta.

Cuando hacéis el amor.

Cuando se enoja.

Cuando hay confianza y pierde la compostura.

Cuando se vuelve vulnerable. Y cuando se siente imparable.

Cuando todo empieza, especialmente, pero también cuando todo acaba.

Cuando sabes que está pensando en ti.

Cuando trabaja.

Justo cuando no nos observáis, estamos ahí, apoyando y disfrutando con el resultado de vuestra alegría y valentía. Amar es trabajar lo suficiente como para colocarte al frente de todo, para después ceder la cabeza a esa persona que llega para completarte. Y viceversa.

El amor invisible es digno

El amor, el cariño y el respeto, ocurre ahí. Dónde las miradas se unen, la atención llega, los momentos son intensos y las memorias duran incluso cuando estáis separados.

Los hechos valen más que las palabras, por supuesto, pero en el amor, no son los hechos sobre nosotros, sino sobre la otra persona los que importan.

Atribución imagen: maca.foto.

Ene
28

El idiota que habita en mí

By Isra Garcia  //  Cambio, Reflexiones  //  4 Comments

El idiota interno. Una parte estúpida, inepta, ridícula y avergonzada dentro de nosotros. Solo tenemos que ser un poco más indulgentes con él.

Creo que el idiota interno es la mejor forma que tenemos de lidiar con esa parte más penosa, imperfecta y vulnerable que todos tenemos.

Todos llevamos esa parte idiota

Un idiota es lo que tememos acabar siendo. Es lo que sospechamos que somos en algunas ocasiones más oscuras. Y es lo que simplemente debemos aceptar que somos con humor y gracia, claro. Una vida decente no es esa en la que absurdamente creemos que podemos evadir o esclavizar el idiota interno. No, es la única donde practicamos el único arte que tenemos a nuestra disposición cohabitación sensitiva. El idiota interno es en ocasiones pequeño y en ocasiones grande. Olvida nombres, pierde compromisos importante, comete errores estúpidos, habla cosas que no tienen sentido o se mancha el pantalón con el aceite. Se presenta cuando no toca, arriesga cuando es un suicidio hacerlo. Hace cosas que son un completo sinsentido.

el idiota interno

El idiota interno es egocéntrico, se enfurece cuando momentáneamente se le ignora, ataca cuando se siente atacado. Cree que todo confabula en su contra, y lo que sucede es un accidente fortuito. Chilla cuando le cambian las cosas de sus sitio y acaba desbordado y defensivo cuando se enfrenta al más mínimo criticismo. Este idiota piensa que la culpa es siempre de otros. En fin, nuestro idiota interno no es más que un niño que ha tenido un mal día. No es más que un incomprendido.

Mi experiencia con el idiota interno

Mi idiota interno me dice que no soy lo suficientemente bueno. Me recuerda que no merezco lo que tengo. Este tipo de idiota molesto pide atención, pide destacar, pide ser visto, es un pobre diablo que se alimenta de ansias e inseguridades. Es un idiota negligente que trata de escapar cada día. Mi idiota interior es justamente como el tuyo, ni mejor ni peor.

Nosotros conocemos desde dentro a ese tipo de idiota, que no es más que lo que se podría denominar como la parte con más baja autoestima y oscura de cualquier ser humano. Lo único que hace que esta figura sea menos obvia son las buenas maneras, comportamientos y la corrección social, por eso unos perfiles son más visibles que los otros. En unos está más contenido y otros andan más a su libre albedrío.

Adivina, eres tú

Exacto, este idiota interno, es eterno, porque eres tú mismo. La clave está en comprender que esa parte habita en ti y nunca se marchará. Así que si quieres progresar, no tienes más alternativa que esforzarte por crear una buena y sana relación con esa parte. Perder el miedo a mostrar y compartir a esa idiota interno que de vez en cuando necesitar salir al exterior. Cada vez que reniegas de ese idiota, acabas carcomido por dentro.

Mi pregunta es ¿conoces a tu idiota interior? ¿Cómo es?

Atribución imagen: Danny Hope.

Ene
1

Terminar y empezar

By Isra Garcia  //  Reflexiones, Vida  //  2 Comments

Terminar y empezar.

Termina un proyecto y empieza otro.

Finaliza una vida e inicia otra, en teoría.

Acaba un día y comienza otro.

Acabas un libro y comienzas otro.

Termina un año y empieza otro.

Terminar y empezar. Si pero… un momento.

No siempre se termina y no siempre se empieza.

terminar y empezar el año - Isra García

Eso es lo que hacemos, nunca llegamos a terminar y nunca paramos de empezar. El día que terminemos ya no leerás nada, porque no serás nada. El día que paremos de empezar estaremos muertos. Ese día podría ser uno cualquiera de estos, seguro que a las 12h de ayer, alguien falleció en el planeta, estoy convencido de que mañana a las 20h fallecerá alguien. Y aún así merodeamos por la vida pensando en llegar a los 65 años, en pasar otro año más trabajando en lo que nos conviene, en aguantar el matrimonio un año o dos a ver si se soluciona. Esperamos a terminar la universidad o el doctorado. Esperamos a acabar de pagar el préstamo de 6 años para el coche o el de 30 años para la casa.

Merodeamos por una vida que cada día se acorta más sin nosotros darnos cuenta. Divagamos por un viaje que podría estar más próximo a su fin de lo que nunca imaginaríamos. Erramos por los días sin saber que estamos malgastando a diario las oportunidades de vivir una vida épica, cada uno a su manera. Recordamos lo que ya no tenemos para regocijarnos en la nostalgia, una máquina de edición mejorada.

Terminar y empezar mejorado

Otro año termina, no importa demasiado, porque seguimos empezando sin acabar y acabando sin empezar, todavía más desastroso. Sin embargo, hay algo que sí importa, en realidad hay dos cosas que importan.

La primera: cuál será tu feedback sobre ti mismo el día de marcharte cuando vengan a buscarte.

La segunda: la sensación con la que te vas a dormir y con la que te despiertas cada día. Piénsalo, medítalo, recapacítalo.

Si supiéramos todo lo que somos capaces de hacer, no nos conformaríamos solo con una pequeña parte de lo que podemos lograr.

Por un año delirante.

Nota paralela: este es un fragmento extendido de la introducción del último chispazo mensual que envío cada mes.

Atribución imagen: Chema Solís.


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