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Browsing articles in "Habilidades"
Jul
14

Heavy Metal 24/7

By Isra Garcia  //  Habilidades, Marketing  //  No Comments

El monólogo que hay en nuestra mente es serio, estruendoso y contundente. Es como escuchar heavy metal comparándolo con las señales tan suaves y gentiles que nos llegan del resto del mundo. Apenas vemos y nos fijamos en el monólogo que hay en otras mentes, principalmente porque no está dentro martilleando sin parar, y nosotros no hacemos el ejercicio de empatía y autocompasión pertinente.

Todo el día, a diario, es martillo, esa canción de Iron Maiden continúa, 24/7, misma intensidad, mismo volumen, así de infranqueable. Es la única mirada que ha visto todo lo que nosotros hemos visto. Es la única mente que cree todo lo que creemos. Y es la única voz que habla sobre todo lo que hablamos dentro. También es ese ruido que critica cada acción en cada persona que está en desacuerdo con nosotros, pero además critica sus motivos. Y, si la cuestionamos, hasta nos critica (y hasta golpea) a nosotros.

cómo fomentar la empatía

¿Hay entonces alguna duda de por qué nuestra proyección es incluso más importante que la empatía?

Suceden dos cosas cuando conocemos nuevas personas, o nos encontramos con otras que ya conocemos… O bien estamos de acuerdo con su visión del mundo, o bien les ignoramos o tratamos de convencerles cuando no lo estamos. No hay mucho espacio para “esto es una experiencia sobre este momento muy diferente a la que yo experimento o siento” o “está en lo cierto en su mundo en algo que posiblemente yo en el mío no lo estoy”, hasta “no hay forma alguna de que lo vea como lo ve ______________, pero si lo está viendo así, debe ser por alguna razón”.

El ruido que nos carcome

Lo vivo en mis experiencias cotidianas, desde convivencias, a proyectos o nuevas relaciones, ese ruido en nuestra mente es egoísta (una ilusión), siente temor e inseguridad y está molesto. Ese convierto de heavy metal se satisface de sí mismo, se cree muy importante y actúa como si siempre estuviera en lo cierto. Ese ruido evita la intimidad y la vulnerabilidad y hará lo que sea para degradar y sabotear a cualquiera que nos rete.

Fomentar la empatía es posible

Sin embargo, la empatía es posible, contra todo pronóstico. Incluso aunque el concierto dure noche y día.

Es posible amplificar esas señales demasiado débiles que otros nos envían. Es posible entonces imaginar, incluso por un momento, cómo sería tener su vida en lugar de nuestra vida.

Esto es lo que he aprendido: podemos fomentar la empatía, sobre todo si nos esforzamos y dedicamos tiempo para practicar esta habilidad núcleo. Solo tenemos que empezar, hoy, paso a paso.

Atribución imagen: Felipe Tofani.

Jun
28

A-u-t-o-d-i-s-c-i-p-l-i-n-a

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Después de todo, de tanto vivido, sé que todo va sobre el trabajo de la autodisciplina.

Trabaja el doble

¿Qué ves cuando me ves en Ibiza? Quizá ves las playas, pero en realidad eso es un premio que me doy cuando he trabajado más de lo que trabajaría estando en mi propia casa.

el trabajo de la autodisciplina

La genialidad es intento desmedido

¿Qué percibes cuando en diez minutos abordo un tema que no había preparado previamente? Muchos ven genialidad, algo erróneo. Lo único genial es estar ensayando un tema aleatorio frente a una pared en blanco, 10 minutos durante 3 años todos los días.

Micro es el rey

¿Cómo te sientes cuando al cabo del mes he escrito 50 artículos, he publicado 4/5 podcasts, 26 vídeos, he creado entre 2 y 3 proyectos, he liderado la gestión de 9 o 10 cuentas, he vendido, he cobrado, he pagado, he dormido, he tenido bastante tiempo para mí, he desarrollado algún producto y optimizado mis ingresos? Muchos se sienten pequeños, mediocres o perezosos, pero la realidad es que eso solo sirve para esconderte tras ello. Porque lo cierto, es que he estado haciendo cosas pequeñas todos los días, cosas que apenas tienen impacto y parecen que no me mueven del lugar donde estoy. Sin embargo yo he alcanzado un 300% y tú apenas un 35%.

Fallo más que tú

¿Qué haces cuando te comparas conmigo? Pensar en todo lo que consigo, hago y progreso, estableciendo un estándar demasiado alto para ti. Esto te ciega y te impide ver la cantidad de fallos que cometo en un solo mes, seguramente más que tú en dos años.

No es éxito es el trabajo de la autodisciplina

¿Qué piensas cuando de tanto en tanto, en alguna ocasión, me ves tener éxito? Sacas la excusa de que he sido apadrinado o metodizado por alguien potente que ha hecho que tenga éxito. Sin embargo, fallas al ver que he tenido que trabajar, bajar a la calle y mancharme las manos más de lo que tú, desde tu posición cómoda, estarías dispuesto a hacer.

Actuando de forma inapropiada

¿Qué opinas de mí cuando hago cosas impropias de mí? Juzgas y caes en la trampa de las apariencias, porque ¿qué es impropio en mí? Si lo decido, no es impropio, es propio, y si no es coherente, no lo es para ti, porque si yo lo he elegido así, a estas alturas, no va a estar desalineado con mis principios.

Una estafa que propulsa a personas

¿Cuál es tu impresión cuando ves la publicidad que estoy lanzando sobre la masterclass gratuita de Ultraproductividad? Vendemos, estafa, spam o derivados. O quizá no has considerado que si invierto en algo es porque sé que puedes cambiar las cosas a mejor y yo sé cómo puedo propulsarte, porque he trabajado tanto en ello que no tiene fisuras y tengo cero dudas. Y las personas así lo dicen y recomiendan.

El trabajo de la autodisciplina

Todo está conectado con el trabajo invisible que hago a diario, el trabajo de la autodisciplina, casi siempre micro, pero sin parar ni un solo día. Si he llegado aquí, no es por lo que tú crees, piensas, opinas, recomiendas o crees, sino por lo que hago a diario sin importar nada más.

May
24

Cómo bailar, como todo un maestro, con cualquier adversidad que aparezca en el camino

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Si te preguntas cómo bailar con la adversidad, y hacerlo como todo un maestro del baile de la vida, entonces prueba esto:

Cuando estés cansado y quieras ir a la cama, recuérdate: “es mi momento de grandeza, es la tarea que construye la actitud imparable. Es el entrenamiento para la autodisciplina que me hará libre”. Entonces sigue una hora más haciendo el trabajo importante.

Cuando ocurra que pierdes la fe en ti misma, susúrrate en voz baja lo siguiente: “he llegado aquí para verme en esta situación y entonces reconocer que estoy ante una situación trampolín. O me bajo y pienso cómo habría sido si hubiera saltado, o salto a por todas”. Siguiente paso es saltar.

cómo bailar con la adversidad

Cuando te veas en una problemática insalvable: has perdido el trabajo, ha muerto un ser querido, te divorcias, tu familia te da la espalda, hay algo que debes comunicarte a ti mismo: “no puedo cambiar lo que ha sucedido, ni siquiera lo que está sucediendo, pero sí puedo hacer algo con cómo me enfrento y reacciono a lo que sea que la vida me regala. Como dice Tony Robbins sobre poseer una actitud imparable – 5% es lo que te sucede, 95% lo que tú decides hacer con tu reacción”. Así que espabila y cambia lo que puedes cambiar.

Cuando tienes ansiedad, miedo, estás encarcelado mentalmente o no sabes qué hacer, dónde ir, qué ser, cómo hacerlo, solo revisa esta frase: “nada es permanente, esto va a pasar, pero mientras pasa, soy un guerrero de luz y lo que voy a hacer es atacar sin descanso hasta que pase”. Y entonces, ataca.

Por último, cuando estés ante cualquier situación desaventajada o aventajada, mi recordatorio favorito: “no he venido aquí a ganar o perder, a reír o a llorar, a suplicar o ser alabado, a llevarme el éxito o considerarme un fracaso, he venido aquí a ver, vivir y bailar. Y eso implica rociarme solo de aquello que ensalza mis virtudes cardinales y enriquece mis principios. El resto es una ilusión, dejaré que mi daimón me guíe, él y solo él”

¿Cómo bailar con la adversidad?

La clave, como has podido ver en todas las técnicas compartidas más arriba, es no detenerte ante nada que aparezca en tu camino, sea alegría o sea pena, sea fracaso o éxito.

No estás aquí para abandonar, para sentirte un fracaso, para ser la víctima o para considerarte el mejor de todos. No estás aquí para ser tu propio maestro y seguir bailando mientras suena la música.

Atribución imagen: Miika Silfverberg.

Mar
20

Charla conmigo mismo

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

La charla que considerar seriamente es la autocharla.

No hay crítica más importante que la autocrítica.

Evaluación más necesaria que la autoevaluación.

Consciencia más esclarecedora que la autoconsciencia.

Coherencia más determinante que la autocoherencia.

Control más absoluto que el autocontrol.

Respeto más demandando que el autorespeto.

Conocimiento más sabio que elautoconocimiento.

Disciplina más poderosa que la autodisciplina.

Y amor más impactante que el propio.

No hay cantidad de validación, reconocimiento, éxito, ovación, o reafirmación externa que pueda deshacer el zumbido constante de lo interno, ya sea crítica, ira, malicia, confianza, seguridad, aprecio, convicción.

la autocharla - charla con uno mismo

Invierte la autocharla

Pero espera, la autocharla, o la charla con uno mismo, está ahí, preparada para no solo ladrarte, si no morderte tan pronto como pueda. Está hambrienta, sedienta, desesperada, y necesita corroboración externa, cualquier input externo, a la mínima se te abalanza sobre ti.

La probabilidad dice que los demonios van a llegar, y con ellos la caída en barrena, claro, tan pronto como una muy pequeña voz esté de acuerdo con tu parte interna, con la parte “auto”, si es negativa, porque no habrá nada que hacer contra el autodominio, autodisciplina o autoconsciencia por ejemplo.

Aunque, el remedio para combatir una autocharla negativa, entonces, no es la búsqueda de elogios anónimos. Ese es un viaje sin esperanza, uno que destroza tu trabajo y tu vida, porque solo conseguirá diluirlo con el miedo de que lo externo amplificará lo interno.

El remedio es un trabajo de automaestría, en este caso, más concretamente una autocharla positiva y concisa sobre hechos precisos. Todos los días, tanto como puedas.

No hablo de afirmaciones delirantes o declaraciones metafísicas absurdas sobre el universo. No, simplemente la reafirmación de verdades obvias, un mantra que aleje el sinsentido que el cerebro reptiliano está vendiéndote como si de una verdad absoluta se tratase.

Es cierto que no puedes razonar con una autocharla negativa, o intentar persuadirla con que el mundo está en desacuerdo con ello. Todo lo que puedes hacer es rodearte con rasgos, pensamientos, y principios positivos, para así ahogarla y abrumarla con bloques de hormigón de trabajo importante, la combinación de expectativa, obligación y posibilidad.

Cuando tengas dudas, cuéntate la verdad.

Atribución imagen: Jamal Azfal.

Mar
4

Qué pasa cuando haces lo que odias, no te apetece y no te gusta, durante 20 días – experimento

By Isra Garcia  //  Experimentos, Habilidades  //  No Comments

Hace ya más de 20 días que decidí empezar un nuevo experimento. En esa ocasión, de estilo de vida y desarrollo personal. Uno que no estaba seguro si hacer, por eso mismo no dudé un instante en ponerlo en marcha… Lo titulé Haz lo que Odias en versión corta, y Haz lo que Odias como si lo Amases durante 20 días en versión más larga y descriptiva.

Haz lo que Odias – el experimento

Pues aquí estoy, 30 días después, con un informe sobre lo que he pasado durante y después una veintena de días intentando que todo lo que no me gustaba hacer fuese mi nuevo normal. Mentalizándome de que lo que no me apeteciera hacer fuese lo que obligatoriamente más debía hacer. Asegurándome que encontraba todo lo que no quería hacer para entonces, adivina, hacerlo. Siendo concienzudo y disciplinado en identificar eso por lo que odiaba pasar para entonces ir, vivirlo y en medida de lo posible, amarlo. No pensaba que esto me iba a llevar tan lejos.

haz lo que odias - Isra Garcia - experimento estilo de vida y desarrollo personal

En esta ocasión he creado un informe más directo y menos estructurado que de costumbre. A pesar de que he seguido el método científico, lo he dividido en tres partes: antes, durante y después.

Antes “voy a hacerlo” – parte 1

Aquí está explicado el punto de partida de Haz lo que Odias; el por qué empezar este experimento, por qué hacer lo que odias, por qué ir en contra de mí mismo, por qué ir al polo opuesto de donde debería ir. Bueno, en realidad ese y otros “debería” son bastante relativos y subjetivos. Por qué… ¿Cómo sabes si es lo que tienes que hacer o no? ¿Qué guía la decisión de lo que te apetece o no? ¿Cuál es el motivo real de gustarte o disgustarte algo? No están nada claras las líneas que delimitan una realidad u otra en nuestras vidas, aunque parezca lo contrario.

La idea de llevarlo a cabo apareció en navidades, mientras estaba en mi tercer retiro de meditación Vipassana.

Antes no tenía una consciencia tan profunda sobre por qué hacía algo que no me gustaba o por qué lo hacía.

Durante “lo estoy haciendo” – parte 2

En esta sección de Haz lo que Odias primero, encontrarás lo que he hecho día a día durante todo el periodo. Son las acciones que he llevado a cabo, podría decirse que en contra de mi voluntad. Lo que en situaciones normales no hubiera hecho, lo que hubiera evitado, aquello que lo que seguro no hablaría, tocaría o enfrentaría. Cosas que me horripilan, rechazo, odio (palabra demasiado fuerte) o cualquier ítem que no resuena conmigo, por la razón que sea.

Lo cierto, y adelanto aquí una conclusión, es que todo es un espejismo, una gran mentira en nuestra mente. Un prisma que hace que consideremos todo en forma dualista, una dualidad inexistente. Me he dado cuenta de que no hay nada que no me guste, no me apetezca, no quiera hacer, odie o incluso no sepa hacer. Lo único que sucede es que no nos enfrentamos a ello.

20 días haciendo lo que nunca haría

Haz lo que Odias explicado por cada acción que lleve a cabo:

Día 1:

  • Salir por Albacete a hacer deporte con pantalones super cortos y sin camiseta, 6º de temperatura.
  • Llegar a la habitación y tomar una ducha bien fría.
  • Llegar 20 minutos tarde al curso que imparto.
  • Llegar después de estar trabajando en el Programa de Excelencia para personas en desempleo de 9am a 00 h y trabajar hasta las 1:38am, precisamente porque quería ir a dormir.
  • Dar besos sentidos y abrazos profundos a todos los participantes del PEIG Albacete.

Día 2:

  • Despertar una hora más temprano de lo que debía.
  • Parar por 25 minutos cuando más enfocado y con energía me sentía.
  • Leer en una conferencia.
  • Hacer algo que sabía que no tenía que hacer al presentar en una conferencia.
  • Quedarme dos horas y media más cuando no quería trabajar.
  • Quedarme activo cuando tenía ganas de echar una siesta.

Día 3:

  • Quería despertar a las 8am  y desperté a las 11am.
  • Quería beber agua en la mañana al despertar, así que no he tomado agua hasta las 15h.
  • Iba a hacer ayuno de todo el día y decidí romperlo en el momento que entendí que no quería romperlo.
  • No quería dejarme influenciar por nadie antes de la charla que he dado en Tarragona y he pedido a una persona que me dijese de qué le gustaría que fuera la charla, entonces la he montado a raíz de esa opinión.
  • Quería prestar atención mientras otro ponente presentaba, y lo que he hecho ha sido ponerme a trabajar.
  • Cuando he llegado no quería comer antes de ir a la cama, así que he comido y bastante, hasta el punto de no sentarme bien.

Día 4:

  • Querer levantarme a las 7am y acabar levantándome a las 11am, estando (despierto) dos horas en la cama sin hacer nada ni moverme.
  • Romper mi Gran Mañana y no hacer nada, solo porque tenía muchas ganas de hacerla, sí como meditar (hacía años que no dejaba de meditar así por que así – de hecho desde que empecé en 2013)
  • Cambiar radicalmente mi charla en Zaragoza en cuestión de minutos, después de llevar en la mente una dinámica y tema sobre el que iba a girar – improvisar en cuestión de minutos.
  • Tener hambre y querer romper el ayuno y no hacerlo.
  • Ser invitado a un restaurante con todo el equipo de WITL y tener ganar de ir para pasar un rato con amigos, y decir “no” y venir a la habitación.
  • Llevar un baño de agua caliente con sales para relajarme y postergarlo 2 horas para trabajar mientras tanto de 22h a 00:14h.

Día 5:

  • No comer ni beber nada desde el despertar hasta el siguiente despertar. Viniendo de un ayuno el día anterior, sobre todo cuando detecté que tenía sed y apetito.
  • Querer hacer deporte durante el día y no hacer nada de deporte, en lugar de eso, trabajar más.
  • Querer descansar y trabajar.
  • Justo cuando más enfocado estaba profesionalmente hablando, parar todo y meditar por 30 min.
  • Volver a dar una charla completamente diferente (en San Sebastián) de lo que llevaba en mente.

Día 6:

  • Tener frío al llegar a casa, querer encender la calefacción y no encenderla.
  • Tomar decisiones que sabía que me perjudicarían.
  • Invertir el tiempo en distracciones interrupciones para así no tener tiempo a hacer las cosas que quería hacer.
  • Alargar una 1:20h más la 3ª jornada online de seguimiento del Método Ultraproductividad.

Día 7:

  • Durante la noche de ayer, necesitaba dormir cómodo, así que me lancé a dormir en el suelo.
  • Hoy tenía frío y no me apetecía salir a hacer nada, así que lo que hice fue salir a correr sin camiseta y pantalones – lo más cortos posible. Finalizando con un baño en el mar durante 4:50 min.
  • No me apetecía correr por la arena mojada, así que corrí descalzo y además me revolqué por ella.
  • Al acabar, durante el día 4 de ayuno, me apetecía romper el ayuno así que he continuado y continuaré hasta que mañana despierte.
  • He hecho una hora y media de bicicleta que no tenía prevista, solo porque estaba cansado.
  • He incrementado a dos minutos de plancha, abdominal concéntrica y la postura perro boca abajo (yoga) porque quería acabar rápido.

Día 8:

  • No me apetecía ducharme antes de hacer deporte en la mañana con agua congelada, pro eso lo hice antes y después.
  • No quería ir por las escaleras cuando vine cargado con la compra, por eso subí las escaleras cargado.
  • No quería ir en moto (no tengo apenas experiencia) a la sesión de shiatsu, por eso descargué una APP, y alquilé una moto y fui en moto.
  • No quería hacer una reunión a las 1:30am, así que la programe para esa hora.
  • No quería mantener una reunión e más de 15 min, así que mantuve una de 44min.

Día 9:

  • Despertarme a las 7 am y obligarme a estar dos horas en la cama despierto sin hacer nada.
  • Dejar de trabajar cuando más lanzado y entusiasmado estaba, y no hacer nada por una hora entera.
  • Hacer un baño frío en la noche antes de dormir, en lugar del baño relajante de agua caliente.
  • Querer afeitarme la cabeza antes de salir de casa porque ya tenía el pelo largo de unos días atrás, no me gustaba, y entonces lo he dejado sin afeitar y he salido con la disconformidad.
  • No querer salir de casa en pijama y acabar saliendo en pijama.
  • El compartir esto no me agradaba, así que lo publiqué en las redes sociales

Día 10:

  • Despertar a las 6am, meditar, hacer la Gran Mañana, activarme y cuando iba a trabajar, ir a dormir 2 horas más (aunque para algunos esto es un placer, o puede apetecer, a mí no me apetecía en absoluto)
  • Buscar las tareas más insignificantes y poco prioritarias del día y depositar el triple de tiempo del que depositaría normalmente, lo cual me ha llevado a una improductividad que hacía años que no experimentaba, hasta tal punto que ha llegado a desestabilizar mucho.
  • Estar agotado, emocional y mentalmente por el gran esfuerzo de perder tanto el tiempo y luego recuperarlo, y seguir hasta el final del día (1am) cuando he querido dejar y cerrar el día en cuatro ocasiones.
  • He ido a hacer tareas que no tenía para hoy para así desenfocarme.
  • He movido las cuatro reuniones de hora casi con no tiempo para reaccionar ni yo ni las otras personas.
  • He hecho todo lo posible por desquiciarme.

Día 11:

  • Publicar cuatro vídeos seguidos en un día en Instagram era algo que no quería hacer.
  • Querer levantarme a las 9am-10am y acabar haciéndolo a las 5:55am.
  • No apetecerme cenar y cenar a propósito un gran plato de arroz con verduras, quinoa, huevo y humus con tartas de arroz.
  • Tener sueño y querer ir a dormir y quedarme 90 minutos con los ojos cerrando hasta que literalmente no he podido más.
  • No querer entretenerme y ver por primera vez cuatro series desde tarde a la noche.
  • Quitar el despertador y la alarma y despertar cuando despierte, lo cual me genera una gran incomodidad, por la posibilidad de no madrugar.

Día 12:

  • Despertar a las 11am.
  • Salir a correr y pasar frío, no estar a gusto, por eso me quité la sudadera y la camiseta para ir con la parte del torso desnuda sobre las 18h.
  • Querer sentarme un rato en el sofá sobre las 22h y quedarme trabajando hasta las 1am.
  • No querer invertir tiempo en personas que no me aportan y llamar a todas ellas entre 10 y 15 minutos.
  • Recibir llamada de operador telefónica y conversar por 20 minutos sin apetecerme.
  • No querer responder los mensajes de Instagram hoy viernes y hacerlo durante 1:10h.
  • Dejar todo lo que tenía que escribir, proyecto personal, redacciones para textos de varios proyectos, contenidos web y proyecto editorial (1h) para mañana porque me veía mejor para hacerlo, y acabar haciéndolo todo hasta finalizarlo.

Día 13:

  • Hacer un segundo día de ayuno cuando me apetecía solo hacer uno.
  • Madrugar, hacer mi gran mañana, y estar alineado con la hora, el trabajo y el enfoque, y acostarme de nuevo durante 90 minutos más para levantarme tarde y no estar a gusto con la sensación.
  • Cambiar mi rutina efectiva de trabajo y empezar por lo más inefectivo e improductivo.
  • Justo cuando más en “flow” estaba, desconectar todo a las 19h y no hacer nada hasta las 01 am, meditar, escuchar música, contemplar y estar tumbado.
  • Dejar todo desordenado antes acostarme, a pesar de que me apetecía y quería recogerlo antes.
  • Dejar marchar mi propio control sobre la música que iba a escuchar y lo que iba a hacer en ese periodo de “no hacer nada”.

Día 14:

  • Vestir de rojo, ir a H&M, comprar suéter rojo, pantalones rojos y pedir unas zapatillas rojas en Amazon.
  • Ir a pasear con mi madre y mi abuela en pijama.
  • Desmontar todos los muebles que no he querido desmontar en un año, de 16h a 21h.
  • Comer fideuá, la comida que he evitado comer durante toda mi vida.
  • Ver Sálvame, como, desafortunadamente, me han recomendado en Instagram.

Día 15:

  • Había decidido no entretenerme por eso vi Sálvame por 30 minutos.
  • Quería ser productivo, por eso fui a comprar un codificador y un cable para ver la TV por 2 horas.
  • Quería ir en taxi de vuelta a casa cuando llegue de Alzira a la estación, por eso fui andando hasta, aunque tardé 1:20h andando.
  • No fui a tres citas que tenía para por la tarde, por eso no fui.
  • Quería tomar un baño relajante, por eso no la tomé.

Día 16:

  • No querer responder entre semana a las personas que me preguntan en las plataformas social media, y acabar respondiendo durante dos horas en Twitter durante un día como este.
  • No querer responder a 25 preguntas a las 22:05h de la noche, y acabar respondiéndolas todas, de forma meticulosa.
  • Querer comer a las 14h y aguantar sin comer hasta las 23h.
  • Querer ir al grano en una reunión e instar al cliente que se enrollara todo lo que pudiese y diese todo tipo de detalles.
  • Decirme a mí mismo “haz lo que odias” y seguidamente, hacer cinco cosas que amaba.

Día 17:

  • Vestir la ropa que más incómoda me parecía y la ropa que menos me apetecía ponerme, y el color de todos que más incómodo me apetecía.
  • No hacer el 60% de todas las tareas que quería hacer y tenía programadas.
  • No acostarme pronto a pesar de querer acostarme pronto, a las 2am.
  • No querer comprobar redes sociales, email y social messaging a partir de las 21h como de costumbre y hacerlo hasta ya en la cama antes de ir a dormir.
  • Querer decir “sí” a una propuesta de negocio y acabar diciendo no.
  • No apetecerme dar una conferencia gratuita de alguien que probaba suerte, y acabar dando un “sí”.
  • No querer iniciar una colaboración con alguien que sabía que no me va a beneficiar y acabar haciéndolo.

Día 18:

  • Meditar tumbado cuando me apetecía meditar sentado como de costumbre.
  • Despertar a las 7am y volver a dormir hasta las 11am, después de activarme en la mañana.
  • Entrar a una reunión de trabajo sin apenas haberme aclimatado en la mañana, nunca hago reuniones hasta que no he trabajado, he hecho la gran mañana, estoy adaptado y puedo dejar que lo externo entre, esta vez lo he hecho a la inversa y estaba muy incómodo, ha habido un momento que he querido hasta salirme de la reunión. Lo he identificado y lo he amado, y he continuado.
  • Explicar a los participantes e la reunión la gran incomodidad que estaba sintiendo, algo que no me apetecía en absoluto.
  • Querer explotar emocionalmente debido a tres sucesos importantes que sentía que impactaron en mí negativamente, respirar, y no hacerlo, dejándolo marchar todo.
  • Cambiar toda la rutina de mi día y mezclarla al máximo posible para poder “desbaratarme” lo máximo posible, porque pienso que no hay nada que pueda apetecer menos.
  • Me apetecía seguir trabajando por la noche, por eso a las 22h, a pesar de saber que no había hecho todo lo que debía, desconecté todo.

Día 19:

  • Mi preferencia era madrugar, me levanté a las 6am, hice la Mañana Épica, exposición al agua fría, todo mi trabajo cognitivo, y justo cuando estaba listo para trabajar, he parado durante 100 minutos, dejando que toda la agenda se corriera y sintiera la sensación de que llegaba tarde.
  • Hacer llamadas y envío de emails de seguimiento y ventas a personas interesadas para Inconformistas microMBA y Modo Extremo, algo que identifiqué que nadie había hecho, no me gusta hacer, no quiero hacer y se tiene que hacer.
  • Quería desconectar a las 21h y aquí estoy a las 1am sin parar.
  • Quería disfrutar de estar en casa, y me forcé a salir cada dos horas desde las 14h en adelante hasta las 22h.
  • Quería trabajar en el regalo de mis amigos para su cumpleaños y no he hecho nada.
  • No quería poner en marcha una idea que había tenido esta mañana meditando y me he obligado a depositar tanto tiempo como fuese necesario para llevarla a cabo.
  • No quería recibir llamadas telefónicas y me obligado a llamar cada 15 minutos a personas con las que no hablaría.
  • No tenía nada de ganas de grabar el podcast hoy y lo que he hecho ha sido grabarlo.
  • No quería hacer una clase de Taichi de 5 minutos a las 00:45h y entonces he hecho una de 20 minutos.

Día 20:

  • Dar consejos solicitados como si fuera un médico, empezar a dar rectas de qué debes hacer otros.
  • Quedarme hasta las 1:30am trabajando en unos proyectos para amigos cuando quería estar en la cama pronto.
  • Grabar unos vídeos de trabajo hoy sábado por la tarde cuando me apetecía grabarlos el martes.
  • Cenar pizza cuando no me apetecía cenar nada.
  • Hablar por hablar durante 30 minutos cuando me apetecía estar en silencio.
  • No dormir siesta cuando me moría de sueño y me apetecía.
  • Gastarme dinero en comprar cosas que no me apetecía y no necesitaba.

Claro, antes de empezar este experimento te hubiese dicho que son cosas no haría en una situación normal, pero lo mejor es que ya nada es normal. Ahora considero cualquier cosa, que tenga una mínima lógica, y que no pongan en peligro inminente mi vida ni la de otras personas.

En este post, escrito a los 13 días de experimento, me sinceraba sobre lo que estaba viviendo, cómo me sentía y qué estaba cambiando en mí. Básicamente y en resumen, más ecuanimidad, más neutralidad, más autoconsciencia, determinación y una gran eliminación de juicio (interno y externo), dudas y limitaciones.

Haz lo que odias, claramente.

Después “lo he hecho” – parte 3

Primero, y empezando siempre con el fin en mente, al terminar cada día, grababa las impresiones de lo que había hecho, qué había sucedido y cómo estaba actuando y reaccionando. Todo ello lo he unido día por día, más el vídeo final, y he publicado una especie de informe/documental que narra el transcurso del experimento Haz lo que Odias. Aquí va:

¿Cómo lo ves?

Conclusiones sobre el experimento Haz lo que Odias

Todo lo que parece que odias es una película que te cuentas a ti mismo para no enfrentarte a la realidad. Ejemplo: ver Sálvame (durante 30 minutos) puede llegar a gustarte, sobre todo porque te ayuda a darte cuenta de lo que una cultura mediocre y vulgar representa.

Hacer lo que no te gusta es igual que hacer lo que te gusta, la diferencia no es solo la preferencia por hacer algo más o menos alineado tu sistema de gustos. No, la diferencia está solo en una etiqueta llamada “me gusta” y en otra que dice “no me gusta”. No te gusta levantarte a las 3am pero sí a las 12h, o al revés, pero la estadística dice que vas a pasar por los dos extremos, y cuando lo hagas vas a sufrir. En cambio, si no diferencias entre un extremo y otro, ¿cómo puedes perder? No puedes.

Tus preferencias, favoritismos o gustos son lo que puede estar impidiendo que estés destacando en un trabajo o excediendo expectativas con familiares o clientes. Principalmente porque te ciegan, te ponen una venda sobre tu capacidad de considerar como válida cualquier perspectiva. Aquí tienes una buena puerta hacia la sabiduría práctica.

Querer o no querer es irrelevante si es necesario para tu alma. Y tú sabes cuando lo es, si lo ignoras, padecerás.

No hay límites para aquel que no sabe cómo parar. No hay barreras para la persona que no las tiene. Tampoco obstáculos cuando no sabes que se llaman de esa forma.

Haz lo que odias y nunca más volverás a tener que preocuparte por un problema. Haz lo que no te gusta y dejarás de estar angustiado por obtener lo que te gusta. Haz lo que no quieres hacer y nada podrá impedir que consigas lo que quieres. Empléate, por puro deleite, en lo que no te apetece y perderás la noción de la preocupación.

Amigo, amiga, lector, lectora, haz lo que odias. Repito, haz lo que odias, y hazlo a diario, a varias veces, al principio cuesta. No es nada apetecible, pero te vas dando cuenta que puedes hacerlo, entonces, te empieza a gustar, y es ahí cuando harás que suceda todo lo que necesitas hacer y no haces por que no te gusta, no te apetece o no quieres hacerlo.

Haz lo que odias como si lo amases, porque no tienes otra si quieres sobresalir.

Haz lo que odias durante 10 días y verás lo que sucede.

Atribución imagen: Looker Media.

Feb
26

Es hoy, hoy, hoy y más hoy

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Hacer aparecer la grandeza requiere de un esfuerzo elevado, el de guiarte por el propósito de la disciplina. Algo que pocos están dispuestos a llevar a cabo, por eso tan pocas personas o empresas llegan. Sin embargo, ¿sabes que es todavía más difícil? Aceptar la realidad de que podrías haber sido alguien extraordinario.

Estamos casi en marzo, ¿qué ha pasado con tus buenas intenciones para enero? Apuesto que solo has continuado con un 25% de lo que te habías propuesto. ¿Qué es lo que ha pasado? Parece como si alguien te hubiera bloqueado todo ese baúl de potencial en tan solo dos meses. Ese alguien eres tú. ¿Podrías adivinar qué es lo que pasará en los próximos cuatro meses?

Toma el poder, no lo esperes

Esperar a tener el poder es absurdo, tanto como creer que tienes que empezar el primer día de enero. Cógelo tú mismo, aprópiate de la responsabilidad de tomar acción, empieza ya mismo. Mantén el compromiso, solo con el propósito de la disciplina.

el propósito de la disciplina

Así que aquí lo tienes, uno de enero, mañana. Voy a hacer ahora todos los cambios que tenga que hacer. ¿O a caso los vas a hacer mañana?

“Sí, lo haré mañana, pero hasta entonces”, dirás, “voy a celebrar, a complacerme y a darme un respiro”…

Mañana dejaré de beber, pero hoy voy a beberme una botella de vino.

Mañana dejaré de fumar, pero hoy me fumaré el último paquete de tabaco.

O mañana iré a buscar mis sueños, pero hoy seguiré conformándome con ver Netflix y deslizar las historias de Instagram.

Y no te equivoques, esta lista de “mañana” recorre todos y cada uno de los ítems que corrompen la vida, porque es tan larga que este post podría ocupar 13.000 palabras. Lo hace engañándote, pensando que cuando despiertes al siguiente día, empezarás desde cero, tendrás todo el poder que necesitas y serás un héroe que supera cualquier barrera que se proponga, por primera vez en su vida.

Qué gran mentira.

Ese es un sistema que solo te conducirá al desastre.

Ese espejismo no se convertirá en realidad.

Adquiere el propósito de la disciplina

No más “empezaré mañana”.

No. El momento de salir ahí afuera y hacer el trabajo que importa es ahora. De hacer esa visión realidad. Ahora, en este magnífico instante.

Comprométete con ser una mejor persona, ahora.

Establece el propósito de mejorar, ser más inteligente, más rápido, más fuerte, flexible, equilibrado, más sano, más formado y equipado, más atrevido, insolente y determinado, ultraproductivo, más ecuánime, menos agitado, comer más limpio y vivir más.

¿Para que? Para ir y hacer todo eso y más. Pero no mañana, no después de tu cumpleaños, vacaciones o semana santa. Hazlo ahora.

Ese es el propósito que buscas, el propósito de la disciplina. Uno que empieza ahora y no acaba nunca.

Atribución imagen: Daliscar1.

Feb
19

5 superhábitos que te harán imparable

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

¿Qué se necesita para pasar de la no acción a la acción y convertirte en alguien imparable desde lo más profundo de uno mismo?

Primero tener en cuenta estos 5 rasgos de las personas imparables, luego estas otras 5 habilidades núcleo que te ayudarán a desarrollar esa actitud imparable, y para culminar estos 5 superhábitos que llevamos tiempo identificando en personas que pasan por el microMBA Inconformistas o SOP:

cómo convertirte en alguien imparable desde el interior

1. Rodearte de otros imparables

Las relaciones reflejan las actitudes y comportamientos de aquellos con los que pasamos el tiempo. Si inviertes mucho tiempo en personas tóxicas ¿Qué crees que lo que sucedería? Sí, lo sabes bien.

El súperhábito de pasar el máximo tiempo posible con imparables y conseguidores te ayudará a respirar el mismo aire que ellos y aprenderás mucho más de lo que imaginas.

2. Aprender lo que otros evitarían

La habilidad de aprender y crecer es clave, nos ayuda a mejorar y a innovar, ¿pero qué pasaría si en lugar de cerrar el embudo hacia solo lo que nos interesa lo abriéramos hacia absorber cualquier cosa que pase por nuestra vida durante el día? Ya te lo digo yo, te desarrollarías personal y profesionalmente de formas que habilitarán nuevas destrezas, capacidades y mentalidad. 

La clave está en expandir el entendimiento del mundo hacia lugares poco comunes.

3. Inconformistas sí, ansias no

El súperhabito de disfrutar cada día las pequeñas e insignificantes victorias, pero no conformarte con quedarte ahí, sino empujarte a que vengas más una tras otra, y siempre dando pasos allá a lo lejos. Trascendencia pura.

No permitirte a ti mismo detenerte ante un fallo ni ante un logro, saborear ambos por igual y seguir explorando, este súperhabito imparable es crítico porque te convierte en una máquina de excelencia.

4. Resiliencia mental

Cuanta más ambición más presión mental, y con eso el estrés se hace más difícil de soportar. Y mucha gente se rompe en esos entornos de alta tensión. Para convertirte en alguien imparable debes desarrollar fortaleza mental para manejar la adversidad y el fracaso.

La resiliencia te hará fuerte, el estoicismo casi inamovible, la clave aquí es manejar las pasiones (emociones) con maestría.

He aprendido que la vida es dura, pero tú puedes ser más duro todavía.

5. Dejar el ego, celos y envidia a un lado

Cuánto estoy creciendo en el camino de convertirme en alguien imparable Gracias a esto – porque de momento solo actuó como si lo fuera.

Hay una gran diferencia entre confianza en uno mismo, autoestima y ego. Las dos primeras suceden cuando entiendes lo que vales y crees incluso aún sin creer. La última sucede cuando el sentido de ti mismo se infla y se centra solo en uno mismo.

Cuando el ego y la arrogancia aparecen, es una muestra de que lo que hay detrás, es justamente lo contrario. Resentimiento, celos, envidia y falta de amor.

El súperhabito de operar fuera de estos venenos es crucial. El orgullo y el resto son una pérdida de energía, en lugar de eso utiliza la humildad, el honor y la dignidad. Y sal de tu burbuja, no es sobre ti, sobre todo si quieres convertirte en alguien imparable.

La acción manda.

Atribución imagen: Peter Miller.

Ene
26

No quiero hacerlo, por eso estoy aquí

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Esta es la historia sobre autodisciplina de hoy…

Son las 4:35am, estoy cansado, más bien agotado, llevo desde las 7am en pie. Estoy en Miami, acabo de llegar a mi habitación después de un taller sobre Alto Rendimiento Holístico que empezó a las 2pm. El objetivo era terminar sobre las 22h, el trabajo ha sido tan intenso y comprometido por parte de los 17 asistentes, que nos hemos olvidado del tiempo.

¿Sabes por qué estoy escribiendo esto? Porque no me apetece hacerlo. Escribo estas líneas porque me gustaría estar durmiendo. Te estoy contando esto porque prefería no hacerlo, es más cómodo saltarme el compromiso de hoy, total es un post más. ¿Qué más da? Nadie se va a percatar, a ti no te va a suponer nada Isra. Nadie te va a pagar por ello, no marcará la diferencia, puedes dejarlo pasar.

Salvo que no voy a dejarlo pasar. Importa porque estás leyendo y yo estoy escribiendo. Créeme tengo todas las “papeletas” para no escribir esto, por eso he decidido hacerlo. Mi mente va lenta, mis sentidos están algo colapsados, mis emociones abrumadas, pero mi alma vibra y me hace seguir más allá de cualquier límite lógico.

la historia sobre autodisciplina

Es en los días como hoy, cuando he conectado con tanta gente fascinante, cuando he compartido tanto, cuando he aprendido tanto, he dado tanto y he recibido tanto. Es en estos días justo cuando no tengo la necesidad de hacer algo más, cuando es el mejor momento para ir más allá.

Esa es la grandeza de la actitud imparable, que no se detiene ante nada. No esperes una razón comprensible, es absurdo, pero es imparable… Sigo escribiendo, y lo hago sonriendo porque sé que, desde lo más profundo de mi ser, seguiré hasta que no pueda más.

Esa es mi historia sobre autodisciplina de hoy. Poco sexi, mundana, pero implacable.

Ahora voy a dormir sabiendo que he ido un poco más allá de lo que podía ir.

Atribución imagen: Aristocrats – Hat.

Dic
17

4 superhábitos (poco comunes) de 45 segundos que ayudan a ser ultraproductivos en el trabajo

By Isra Garcia  //  Habilidades, Productividad  //  No Comments

Lo sé, estás tremendamente ocupado. Pero, ¿qué sucedería si te dijese que podrías hacer maravillas en tu trabajo en tan solo 45 segundos? Lo sé, dirías, vaya vende-motos.

La verdad es que puedes hacer más de lo que piensas en 45 segundos. Especialmente si sigues estos superhábitos Ultraproductivos.

4 superhábitos ultraproductivos para en 45 segundos potenciar tu trabajo

4 superhábitos ultraproductivos para en 45 segundos potenciar tu trabajo

1. Los cuatro triunfos te harán triunfar

Tan pronto como estés desayunando puntea esos cuatro triunfos profesionales y personales en los que te vas a enfocar desde ya. Me refiero a las cuatro prioridades absolutas.

Una vez que hayas identificado que es lo vital para sentirte ganador, te darás cuenta de que son muy pocas cosas. Centrarte en solo ocho cosas al día, que has definido previamente, y recordarlas en 45 segundos antes de empezar el día, te dará la motivación y dirección que necesitas.

2. Maximiza las reuniones con 45 segundos de recapitulación

Después de cada reunión, presencial, online, llamada, etc, dedica 45 segundos a reunir las cuatro acciones más importantes y quienes son los responsables de llevarlas a cabo.

Incluso aunque tomarás notas en la reunión, esta parte está diseñada para resumir y crear los siguientes pasos.

Es un ejemplo de cómo las acciones hablan más que las palabras, y en menos tiempo. En 2014 se descubrió en un estudio que nos cuesta más recordar lo que escuchamos comparado con lo que vemos, lo cual hace que sea más retador retener todo lo discutido en una reunión o jornada de trabajo.

¿Necesitas ayuda? Prueba la APP 30 Second Habit, la cual te ayudará a resumir en 15 segundos menos segundos de los que yo propongo.

3. Ponle un valor en euros (o dólares) a tu tiempo

Siempre hemos escuchado eso que el tiempo es dinero, es momento de realmente llevarlo a la práctica. Vamos a ver cuánto dinero “pierdes” cuando malgastas el tiempo.

Con esta calculadora, creada por el matemático Spencer Greenberg, podrás determinar cuánto vale una hora de tu tiempo.

Ejemplo: ganas 150€ la hora, por lo cual descubres que las tres horas en las redes sociales te cuestan 450€ al día, que son 3.150€ al mes… ¿Cómo se te queda el cuerpo monada? Esto te ayudará a valorar el tiempo por lo que es, el tesoro más codiciado de nuestra existencia (aunque lo pasemos por alto como si de una peladilla se tratase).

Saber el valor de tu tiempo te permite tomar mejores decisiones, y te ayuda a tomarlas mucho más rápido.

4. Enfoca tu atención al detalle ojeando animales lindos

La próxima vez que tu jefe te pille haciendo dibujitos, dile que lo que en realidad estás haciendo es aumentar tu Ultraproductividad.

Tan increíble como real.

De acorde a un estudio Japonés, visualizar fotografías de animales adorables aumenta tu rendimiento en tareas que requieren una atención especial. ¿Cómo? Sí, eso sucede por que las criaturas “dulces” (ejemplo: gatos) evocan emociones positivas que te incitan a adentrarte en los los detalles más sutiles del sujeto adorable en cuestión, y eso lo que consigue es engrandecer la atención que puedes depositar en tu trabajo. Al menos así lo explica el autor Hiroshi Nittono, PhD, director del laboratorio de psicopsicología cognitiva en la universidad de Hiroshima.

Así que antes de que te sumerjas en uno de esos intensos proyectos en el trabajo, ve y revisa unas cuantas fotos de pequeñas crías de animales. Sin embargo, una advertencia, no llenes tu mesa de trabajo de koalas y pandas pensando que eso te hará ultraproductivo/a. Es improbable de que puedas centrarte en lo que tienes que hacer si te rodeas de imágenes que captarán tu atención y tus emociones.

¿Que te han parecido estos 4 superhábitos ultraproductivos?

Pd. Ayer celebramos la primera y única clase abierta dentro del programa online Método Ultraproductividad. Puedes verla aquí. Y si estás interesada/o en participar, te cuento que, de forma excepcional, hemos vuelto a abrir las inscripciones hasta este miércoles a media noche, entra y participa aquí.

Atribución imagen: Brad Wilmot.

Nov
23

Haz lo que no te apetece hacer

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Cualquiera puede hacer lo que hace cuando siente que debe hacerlo.

Cualquiera puede montar un negocio cuando siente que debe montarlo.

Cualquiera puede trabajar al 150% cuando siente que le apetece hacerlo.

Cualquiera puede correr un maratón cuando siente que puede hacerlo.

Cualquiera puede levantarse cada mañana de la cama cuando está en el estado anímico necesario para hacerlo.

Sin embargo, lo que hace que la gente de verdad tenga éxito es lo que hacen cuando no lo sienten. Es lo que haces en contra de tu voluntad. Lo que sucede cuando no tienes la intención o la inclinación a hacerlo.

cualquiera puede hacerlo, incluso aunque no le apetezca

Escucho a la gente decir “estoy motivado”, “necesito encontrar mi pasión”, “estoy aquí para encontrar mi propósito”, “busco algo que me inspire”, “necesito encontrar una dirección”. Todo esto es genial, de verdad.

¿Sabes la verdad detrás de todo esto? Que cuando lo encuentres o lo logres solo te durará 5 minutos.

¿Y qué harás cuando ese tiempo termine? ¿Volver a buscar otro chute? ¿Qué sucederá cuando Stand OUT Program termine? ¿O cuando salgas del Programa de Excelencia? ¿Y cuando acabe la conferencia por la que tu empresa pagó 5.000 euros? ¿Qué sucederá contigo después de la consultoría de 5 horas?

¿Qué harás al siguiente día?

¿Qué es lo que harás cuando tengas que hacer lo que sabes que tienes que hacer pero no habrá nadie supervisándote?

Sí, eso es lo que marca la diferencia. Lo que haces cuando estás solo. Lo que haces cuando no quieres hacerlo. Y lo que haces cuando no sientes o no te apetece hacerlo.

Es autodisciplina

La disciplina que te impones a ti mismo para hacer las cosas que no quieres hacer, porque sabes que deben ser hechas.

No hay otra, tienes que hacer todo lo que no sientes que debes hacer, porque eso en realidad es aquello que más necesitas hacer.

A nadie le gusta, no tiene mucho sentido, va encontrando de tus sentimientos, e incluso de tus pensamientos. “Entonces, ¿a dónde me lleva esto?” te preguntarás. Genial, ese es el camino, el que no estás dispuesto a tomar.

Sigue la autodisciplina de hacer lo que no te gusta, descubrirás que hay un camino hacia ser imparable que nunca antes has transitado, y al que poca gente decide entrar.

Ve, entra, ándalo, cada día. Porque es el camino hacia todo lo que merece la pena.

Esto es lo que doce personas están haciendo desde el pasado miércoles en SOP Madrid 2019, de forma inversiva a modo de retiro. Volveremos en 2020, si mientras tanto quieres empezar a andar ese camino de la autodisciplina, he preparado mi primera masterclass online gratuita sobre Ultraproductividad, si resuena, aquí el registro.

Cualquiera puede, incluso aunque no le apetezca.

Nov
12

Cómo potenciar tu instinto

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Habilidades  //  No Comments

Ve con tu instinto.

Pon la mano en tu corazón, no en tu cabeza, haz lo que sientes, no lo que piensas.

¿Qué sientes en tu interior sobre este asunto? Haz justamente eso.

¿Qué harías si no tuvieras que pensar para decidirlo? Eso es.

¿Cómo actuarías si no tuvieses tiempo para decidir? El resultado es la respuesta.

cómo potenciar tu instinto

Estas son los mejores consejos (no solicitados) que sabría darte.

Más que a menudo, esto de arriba es una invitación a disfrutar con el miedo o evitar el trabajo arduo de entender los matices de nuestro alrededor.

¿Un mejor consejo todavía? “Invierte en potenciar tu instinto”.

El mundo es mucho más complejo que nuestros instintos probablemente comprenderá, al menos y seguro sin entrenamiento. Así que entrena tu instinto, obtén mejores “presentimientos”, aprende a “ver” más y mejor.

¿Cómo hacer esto?

Potenciando el instinto

1. Practica ir con tus instintos en privado. Juzga cada día, primero juzga una vez, luego cinco, y luego juzga diez veces. Haz predicciones sobre lo que va a suceder después, quién va a partirla, quien no. Qué campañas van a impactar, qué videos serán virales, qué personas van a sobresalir. Escribe todo eso en un lugar que puedas revisar más adelante. No tiene sentido alguno rechazar usar tu instinto y solo usarlo cuando las probabilidades de acierto son altas.

2. Exponte más al flujo de los negocios. Si quieres tener mejores instintos sobre la restauración, ve y trabaja en un restaurante. Luego a otro. Entonces a un tercero, cuarto, quinto, sexto y séptimo. Si quieres mejores instintos sobre el champagne, ve a Epernay y pasa 30 días en cada casa de champagne trabajando para ellos. Aplica ese proceso a cualquier cosa sobre la que quieras desarrollar tu instinto.

3. Encuentra la forma de hablar sobre tu instinto de manera que ya no sea más un instinto. Un proceso de pensamiento que se comparte se volverá más riguroso, sin duda alguna. Pide a tus colegas que te devuelvan el favor retándoles a que cada uno exponga también sus pensamientos – y sentimientos.

4. Decide rápido tanto como puedas, cuando decides tan rápido y tanto, tu mente no puede tomar el control porque no es capaz de procesar tanta estupidez.

5. Encuentra la fuente del miedo y lánzate a por justo lo que dice que huyas. Porque en e fondo sabes que tu mente está en modo “corre”, pero tu instinto está en modo “sabes que ese es el camino”.

Hola Paper Chain…

Estoy contento que mi instinto me llevara a trabajar como lead Advisor para Hello Demo, y ahora, oficialmente, como mentor y marketing advisor para Paper Chain, una plataforma blockchain de análisis de ingresos a tiempo real para la industria de la música. Paperchain hace posible que las compañías de medios, contenidos y comunicación puedan acceder a sus ingresos utilizando un nuevo modelo de finanzas descentralizadas y banca programable, todo ello reduciendo el tiempo de retorno y los costes asociados.

Mi labor en Paper Chain tiene que ver con la consultoría y el asesoramiento en marketing estratégico y operacional.

Atribución imagen: ChrisHayPhotography.

Oct
4

Si solo nos diéramos cuenta…

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Solo…

Ganan los que resisten.

Resisten los que creen.

Creen los que se aman lo suficiente.

Se aman lo suficiente aquellos que tienen el valor de aceptarse.

Tienen las agallas de aceptarse los que son verdaderamente valientes.

Son verdaderamente valientes los que se empeñan en cada día aprender a ver más y mejor.

Esos que se preocupan por aprender a ver la vida como es, son aquellos que hacen el trabajo que realmente importa.

Los que hacen ese tipo de trabajo importante son los autodisciplinados por iniciativa.

Esos que practican la autodisciplina por esa iniciativa que arde en el interior, son esas personas conocidas como imparables.

Los imparables son los vulnerables.

Los vulnerables son los nuevos superhéroes.

Esos grandes héroes son los que deciden serlo.

Los que decide ser su mejor versión, son ese tipo de gente que llega al momento de rotura y dice, “basta”.

Esos que cambian justo cuando más lo necesitan, son los dibujantes de mapas que crean su camino, su estilo de vida, su trabajo y su vital contribución al mundo.

Esos “Mapmakers” son los nuevos inconformistas.

Los nuevos inconformistas son personas comunes que hacen cosas poco comunes.

Esas personas normales que deciden salirse de la media, son las personas que encuentras en cualquier lugar, a todas horas. Solo que ellas no son conscientes de todo lo que acabas de leer más arriba. De lo contrario, serían justamente como tú lo eres ahora.

darte cuenta es la clave para ser quien eres...

¿Qué es lo único que necesitas para darte cuenta y serlo y hacerlo? Eso mismo, darte cuenta de que cada paso decide lo que eres. Y que lo que eres es lo único que puedes ser (todo lo listado anteriormente) Por eso lo único que debes hacer para serlo, es darte cuenta de que ya lo eres.

Ese es el foco principal de proyectos como el Programa de Excelencia para personas en desempleo, que hoy acaba en Jumilla.

Date cuenta.

Atribución imagen: Gian Luigi Perella.

Sep
22

No tienes que sentir que debes hacerlo para hacerlo

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

¿Sabías que puedes revertir esa mentalidad enemiga, y convertirla en tu mejor aliada? ¿Cómo? Aprendiendo a cómo reprogramarla, dirigiéndola con firmeza, autodisciplina y consistencia. Solo no negocies contigo mismo.

No negocies contigo mismo

Si dejas a tu mente hacer lo que desee, si no le das forma, si no la condicionas, será ella la que te condiciona, te controle y acabe sometiéndote. Te confundirá y al final, te destruirá.

Es una disciplina necesaria establecer los siguientes términos 

No negocio conmigo mismo.

Ni con mis miedos.

Y tampoco con la negatividad en la que yo mismo me embadurno cada día.

He experimentado, y probado durante años, que no tienes que sentirte feliz, pleno, o alegre para cambiar tu forma de pensar, actuar y comportarte. No tienes que creer en ti mismo para creer en ti mismo. Y no tienes porque hacer la papeleta de que todo va bien si no va, que no vaya bien, es la clave para salir de ahí.

Me da igual como te sientas.

Y me da igual como me siento.

No siento que debería estar haciendo muchas cosas que actualmente estoy haciendo y me hacen sentir bien al hacerlas.

No me importa no creer en mí, lo haré igualmente.

Tampoco me importa sentir que no quiero hacerlo o no me apetece, lo voy a hacer igualmente.

¿Por qué? Porque he entrenado a mi mente y a mi sistema nervioso para ir en contra, o a favor, de todo lo que tenga que ir.

No negocies contigo mismo

Esta técnica es justamente la que te liberaría, si tú, querido/a inconformista y dibujante de mapas, desarrollaras ese tipo de autodisciplina. Te ayudaría a conseguir (y a ser) mucho más que la gente de tu alrededor, todavía encallada en patrones saboteadores. Principalmente, porque la mayoría de las personas quieren sentirse seguros, preparados, respaldados y motivados antes de hacerlo.

Al carajo con esa creencia mezquina.

Detén el hábito vulgar de pensar que tienes que sentirte bien para hacer algo.

Entrénate. No negocies contigo mismo.

El único camino que conozco para atravesarlo todo es imprimir acción imparable, masiva y explosiva.

Nuestro trabajo es sobresalir y alcanzar ese nuevo nivel, por tu familia, por tu equipo y por ti.

Hazlo, aunque no quieras.

Intenta, aunque vayas a fallar.

Persiste, aunque estés casado.

Ponte en marcha, aunque no puedas moverte.

No negocies contigo mismo.

Atribución imagen: Bart.

Ago
31

Consistencia, nada más

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Cuando alguien demuestra consistencia, lo que muestra es que es imparable desde su propio interior. Ser consistente te llevará donde tú desees, porque el tiempo pasará a jugar a tu favor.

Fallamos al lograr algo excepcional porque pensamos que nuestro trabajo es hacer todas esas tareas grandes y ocasionales. No, es algo diferente, llevar a cabo esas pequeñas cosas cotidianas, consistentemente.

Vas al gimnasio, haces deporte, y al acabar, en los vestuarios, te miras en el espejo ¿y qué es lo que ves? Nada. Si vas al día siguiente, y vuelves a repetir el proceso, seguirás sin ver nada. No hay resultados, no puede medirse, no debe ser efectivo, es lo que piensas. Así que abandonamos.

Consistencia una gran habilidad núcleo y una virtud

Sin embargo, verás resultados. Principalmente, si fundamentalmente crees que lo que haces es lo que debes hacer y que no importa el día uno, sino el seiscientos setenta y nueve y los que vengan después. Entonces, no estoy seguro cuando, pero empezarás a destacar. Sobre todo, cuando adquiere ese tipo de compromiso y te ejercitas sin descanso, de forma inteligente e integral un día tras otro.

Ahora aplica esto con tus relaciones familiares, tu crecimiento personal, tus objetivos laborales o proyectos empresariales, mismo efecto.

La consistencia crea (y mantiene) todo lo bueno

No hay un solo evento que sea el decisivo. Es una acumulación de muchas y muchas pequeñas cosas, que por sí mismas son invisibles e inocuas. Pero si aplicas consistencia al proceso, combinando con otras muchas pequeñas cosas, serán esas cosas inocuas que haces una y otra vez, las que importarán más que nada. Es algo que me he dado cuenta al trabajar durante más de cuatro años en cosas que pensé que no funcionaban tanto o no me llevaban a ningún sitio, suerte que no desistí.

Cuando eres consistentemente bueno y verdadero, hacia ti, hacia tus palabras y valores. Cuando lo que dices y haces es consistente, y cuando hay un sentido de cohesión entre tus pensamientos y tus acciones, y todo eso se combina, es entonces cuando los demás dicen “creo en esa persona“, “voy donde ella vaya”, “compro lo que me venda”.

Es por eso que la confianza no llega, porque la consistencia no aparece.

Atribución imagen: Carlos Donderis.

Ago
30

Salir de la cama cuanto antes – una habilidad núcleo

By Isra Garcia  //  Habilidades, Productividad  //  No Comments

Hace unos meses realicé un experimento que consistió en levantarme a 3am durante 32 días seguidos. Ahora, llevo 30 días experimentando con la rutina avanzada de rendimiento máximo. Bien, levantarme (pase lo que pase) entre las 4 – 4:30h cada día es uno de los hacks que la componen. Eso es justo lo que he hecho cada día, incluso aunque no esté pudiendo acostarme lo pronto que desearía, incluso aunque esté durmiendo menos que nunca en los últimos 7 años. Hoy puedo decir que no podría haber obrado mejor, porque hay que salir de la cama, cuanto antes.

Es en ese instante cuando tienes entre tus manos la primera y más importante elección del día. Aprietas el botón de “posponer” y volver a dormir o el de “levantarte” y atacar el día. Esa es la decisión que requiere la autodisciplina más determinante.

Por qué necesitas salir de la cama cuanto antes...

Salir de la cama no es tan importante

¿En serio? Bueno, solo estás engañándote a ti mismo, no hay forma alguna de que convenzas a nadie más.

La autodisciplina que importa se mide al salir de la cama, en cuánto rápido, cómo y por qué te levantas. Es eso lo que definirá cómo empiezas tu día, y esa decisión que tomas en ese instante, es la decisión que puede dar forma al resto de tu día, y de tu vida.

No me había dado cuenta hasta ahora – y como yo, seguro que hay muchas personas – que esa cama representa nuestra vida…

Si permaneces en la cama, lo que estás haciendo es quedarte, literalmente, en tu zona de confort. Es decir, tu día estará marcado y será representado por esa zona, lo cual marcará lo que venga después. Entonces, eso influirá en tu semana, en tu mes, en tu año, y en tu vida.

Así que habrás pasado toda tu vida en esa área mediocre que llamas zona de seguridad, ¿Algo peor todavía? Que pasará antes de que puedas reconocerlo. Nunca saltando a nuevas alturas, nunca abriéndote a nuevos desafíos, nunca empujándote a nuevos límites, nunca intentando algo nuevo. Tomar riesgos, lanzarte, tener nuevos miedos.

Esto es serio, tienes que salir de la cama cuanto antes.

Si cuando despiertes sales de esa maldita cama, tendrás la potencia suficiente como para enfrentar cualquier cosa que enfrentes ese día. Aunque lo mejor de todo, es que nunca buscarás la salida fácil.

Y no es fácil, tú y yo lo sabemos, pero es poderosamente necesario.

Atribución imagen: Deann Barrera.

Ago
16

Intentar deliberadamente cualquier cosa – una habilidad núcleo

By Isra Garcia  //  Actitud imparable, Habilidades  //  No Comments

Imagínate poder intentar algo aunque no te apetezca hacerlo. Intentar aunque no sepas cómo hacerlo. Intentar aunque vayas por detrás y nadie te mire. Hacer las cosas aunque no funcionen, empujarte a ti mismo aunque haga frío. Merece la pena.

Imagina ser la persona que se mancha las manos cuando no hay necesidad de hacerlo. Ser el primero que da un paso, incluso para esa tarea que todo el mundo evita. Hablo de ir en serio a por todo contra todo, de no dejar que la pereza, la cobardía, el ridículo o lo absurdo te coaccione.

Esta es la habilidad núcleo de intentar sin importar nada más que lo que nacerá de ese intento.

intentar de forma deliberada

Cuando te impulsas a ti mismo a través de situaciones por las que no pasarías, adquieres una resiliencia, iniciativa y autodisciplina fuera de lo convencional. Porque empiezas a entender que hay cuando superas la barrera de la norma social. Vivimos anulados por lo que se puede o no se puede hacer, por lo que se debe o no se debe intentar. Sin embargo, algo significativo cambia – en personas y empresas – una vez empiezas a probar con lo incierto y a experimentar con lo inusual.

Intentar o intentar, o intentar

Llevo años realizando todo tipo de experimentos, pruebas, tests o intentos. La mayoría de ellos podrían parecer como algo absurdo y sinsentido, el resto caerían en la categoría de sorprendentes, graciosos o disruptivos. Pero la realidad, es cualquiera de esos intentos supone un avance exponencial en alguna área de mi vida personal o profesional.

Llevamos años mirando en el cajón equivocado, el del éxito, la popularidad, influencia, la certeza, seguridad, admiración, lógico, normal y razonable. Cuando lo que se necesita de nosotros, para sobresalir hoy, es mirar unos cajones más abajo y abrir el de lo simple, incierto, fracaso, vulnerabilidad, ilógico, irrazonable y ridículo. Una vez entremos ahí, podremos ver el mundo con una óptica diferente y necesaria.

El mensaje, por si no ha quedado claro, es intenta.

Aunque no tenga sentido.

Aunque pierdas.

Incluso aunque seas puesto entredicho.

Aunque te cueste, no sepas, o no puedas.

Aunque no me creas.

Intentar o intentar. No veo, ni conozco, otra salida posible.

Atribución imagen: PKL Group en Universidad EAN.

Ago
4

Cómo apreciar la frustración – superhábito de alto rendimiento holístico

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Habilidades, Social Media  //  No Comments

Hay un gran reto en el mundo que vivimos hoy (bueno hay muchos, pero este es uno importante y necesario): aprender a conectar con nuestras emociones y cambiar de forma compasiva las cosas que nos frustran. Piénsalo, vivimos en un mundo que nos empuja hacia varias direcciones, tanto que estamos o bien rotos o apunto de rompernos. Hay que cambiar eso, ¿cómo? a través de apreciar la frustración.

Esto es un superhábito que aprendí gracias a Salmaan Sana, uno de los participantes en las speaker series que presenté y guié en el festival consciente The Monastery, organizado por el grupo The Gardens of Babylon. Salmaan habló sobre cómo apreciar la frustración como fuente del cambio, dentro del bloque de charlas de liderazgo compasivo. 

El objetivo de este superhábito es utilizar mejor la frustración, y también la incertidumbre e incluso la rabia, como elementos energéticos para crear cambio. Esto me recuerda una frase de Einstein “la energía no puede ser creada o destruida, sin embargo, si puede ser transformada de una forma a otra”. Por lo tanto, es posible usar esta energía negativa que empleamos muy menudo para algo más positivo como es crear cambio en nuestra propia vida.

Cómo practicar el superhábito de apreciar la frustración

cómo apreciar la frustración para convertirla en una fuente de cambio

Todo empieza por el arte de hacer las preguntas adecuadas, como casi todo lo que importa. Cuestiones sobre lo que piensas de ti mismo mientras lo compartes con otra persona, pero de forma bastante inusual. Es un ejercicio bastante personal, resonante, y que impulsa a darte cuenta de que cómo las cosas que te molestan pueden actuar como gasolina para las cosas que te gustaría cambiar.

Primero tendrás que estar con tres personas diferentes con las que no tengas nada que ver y no sepas nada de ellas.

Segundo, dispondrás de cuatro preguntas, cada una para formular a cada una de esas personas y ellas a ti, es más una conversación.

Tercero, estas son los cuatro ejercicios/preguntas:

Mantén una conversación con un extraño presentándote, pero lejos del estereotipo. No puedes compartir tu nombre, apellidos, lugar de nacimiento, cumpleaños, título profesional o qué te dedicas y qué haces, tampoco todo lo que sueles compartir cuando conoces a alguien. Solo puedes hablar de emociones, sentimientos y sensaciones.

Otra conversación donde a otra persona desconocida diferente le preguntes “¿Por qué?” Por qué eligió esa profesión, por qué piensa  lo que piensa, actúa como actúa. Porque está aquí, por qué vive la vida que vive, por qué no ha hecho lo que quería hacer, etc.

La tercera conversación sería compartir con otros nuevo desconocido qué son las cosas que más te frustran. Aquello que más te angustia y no has contando a mucha gente, casi nadie, o a nadie. Es decir, saca esa historia que hay en tu cabeza y cuéntala, ábrete, sé vulnerable.

Y por último, elige una nueva persona que no conozcas, sentaros y que por un tiempo cada persona le comparta a la otra lo que desee, durante el tiempo que sea necesario. Mientras, la persona que escucha, solo escucha, no hace nada más, ni siquiera asentir con la cabeza. solo escuchar, y luego se intercambian roles.

Cuando acabes te darás cuenta que nada era tan grave o serio como parecía, te sentirás empoderado, liberado y con una actitud completamente diferente. Y sobre todo mirarás a la frustración como algo insignificante.

Aquí hay un vídeo que grabé donde hablo más sobre el superhábito de apreciar la frustración:

Atribución imagen: Flickr.

Jul
31

Cómo aprender o desarrollar tus habilidades núcleo

By Isra Garcia  //  Habilidades  //  No Comments

Las habilidades se diferencian de las habilidades núcleo porque las primeras son solo aquello que has aprendido a hacer, y las segundas son aquello que resuena contigo y que has aprendido hacer de forma que potencia tu arte, carácter, personalidad, talento o capacidades innatas. Hay un gran abismo entre ambas, aunque no lo parezca.

Llevo desde 2015 trabajando en encontrar, desarrollar y optimizar mis propias habilidades núcleo y las de las personas con las que trabajo en talleres privados para empresas, o en programa como Inconformistas, o Stand OUT Program. He recopilado alrededor de 150 habilidades que he identificado en más de 3.700 personas, a parte de las seis o siete que he identificado en mí. A día de hoy, todavía sigo investigando y aprendiendo sobre este tipo de habilidades especiales que hacen a las personas destacar.

Por el camino, he diseñado un proceso para poder descubrir las habilidades núcleo que cualquiera posee, además de encontrar nuevas que desearía poseer, y otras que podría necesitar. Y no solo es, sino también cómo potenciar las que tiene en su poder, y cómo adquirir las que necesitaría.

Cómo aprender o desarrollar tus habilidades núcleo

Cómo identificar, adquirir, desarrollar y potenciar tus habilidades núcleo

El proceso es el siguiente:

Haz un listado con las habilidades que crees que posees. Defiende cada caso.

Otro listado con las habilidades núcleo que crees que ya tienes. Explica cada una de ellas, además de por qué son tuyas y cuáles son los indicios que te hacen creer que las posees.

Comparte el segundo listado con alguien que te conozca muy bien, tu jefe, equipo, compañero de equipo, pareja, hermano o socio, y que todos los que puedan te den feedback sobre si esas serían tus habilidades núcleo ideales.

Aquellas en las que coincidan la mayoría y tú, son aquellas en las que deberás enfocarte. Podrían salir nuevas que no has considerado, bien, aquí tendrías algunas nuevas que quizá serían interesantes de adquirir.

Tanto si necesitas incluir nuevas como si pretendes optimizar las que ya tienes, sería recomendable seguir el siguiente patrón:

  • ¿Qué habilidades te gustaría adquirir o desarrollar?
  • ¿Por qué?
  • ¿Cómo las vas a aprender o potenciar? – ¿Qué técnica/hábito vas a utilizar por ejemplo para aprender a ser autodisiplinado o potenciar tu pensamiento disruptivo?
  • ¿En cuanto tiempo? – dibuja una línea del tiempo donde puedas establecer los hitos que requerirás alcanzar para dominar esas habilidades núcleo.
  • ¿Qué recursos necesitarás para poder llevar a cabo el proceso? – Un profesional que te enseña a dominarla, presupuesto, tiempo, algún tipo de herramienta (un piano por ejemplo)

¿Cómo lo ves?

Utiliza esas habilidades especiales

El mundo no deja de cambiar, cada vez más rápido, los mercados colapsan, emergen nuevas tendencias, todo avanza, crecer y progresar a la velocidad de la luz. Es por eso que no tiene precio diseñar un proceso para aprender a manejar más habilidades núcleo. Descubre en lo que eres bueno, y no dejes de mejorar en eso y en todo lo demás que puedas. Entonces aprende el dominio.

Atribución imagen: Hillman 54.

Jun
3

El camino hacia convertirte en una persona imparable

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Habilidades  //  No Comments

Empieza y acaba en el camino de la disciplina.

Adquiere un superhábito a la semana, al mes o al trimestre, pero adquiérelo.

Atesora tantas habilidades núcleo como puedas cuando termine el año, o el decenio.

Vive con coherencia, no importa lo insignificante que sea la acción.

Haz algo hoy, mañana, pasado, al otro, al otro y al otro, y así sin parar, para recoger los frutos dentro de cuatro años.

Entrena como modo de vida, no podrás dejar de entrenar, cada día. En todo lo que te propongas destacar.

Juega a largo plazo.

Resiste cualquier infortunio.

No apuntes a ser ganador, apunta a ser legendario. Apunta a ser autodisciplinado.

Entra en el camino de la disciplina

El camino de la disciplina

Agallas.

Firmeza en el carácter.

Agudeza.

Mentalidad imparable.

Capacidad para sobresalir.

Compromiso.

Esos son los activos que crearán el éxito duradero y prolongado.

Sé esa persona que ya está despierta haciendo cosas que otros rechazan hacer. Enfócate en tus intenciones y no dejes que nada te distraiga.

Cuánto más crezcas y éxito tengas, más humilde, honesto y digno tendrás que ser. Cuánto mejor funcione tu producto, más deberás preocuparte y cuidarlo. Y cuánto más sepas, más deberías aprender y menos creerte que ya sabes lo suficiente.

No será fácil, requerirá dar todo lo que tienes, pero puedes hacerlo, otros lo han hecho. Aunque si quieres tomar la ruta fácil, te prometo que será más largo y doloroso que el camino difícil. Elige siempre la opción compleja, el camino de la responsabilidad, de los principios, el trabajo, del sacrificio.

El camino de la disciplina. Humildad, propiedad y virtud. El cual, en última instancia, te llevará a la libertad.

Haz que la disciplina sea tu mapa, y tu vida. Todo mejorará, se alineará si sigues estos principios.

Entonces, nada, ni nadie en el mundo podrá pararte.

Atribución imagen: Lisa.

Jun
2

Obsesión, obsesión, obsesión

By Isra Garcia  //  Habilidades, Lifestyle  //  No Comments

Ve a una graduación, una conferencia de motivación, habla con un coach o sigue la corriente actual, todas esas personas dicen que debes amar lo que haces. Error. No tienes que amar lo que haces, tienes que obsesionarte con lo que haces, tienes que crear una adicción a tu arte, proyecto o estilo de vida. Y no vale con ser obsesivo o adicto, tienes que estar tremendamente obsesionado.

Necesitas ser adicto y ser obsesivo a intentar diferente.

ser obsesivo

Vas a tener que cruzar una línea muy compleja en la vida si quieres ser una de esas personas que jamás olvidaremos. Si no has nacido con una infinidad de recursos, tendrás que cruzar el límite, y no una vez, sino varias veces. Tendrás que ir y venir continuamente. Tendrás que ir donde nadie más quiere ir. Y no solo eso:

Tendrás que trabajar todas las horas que nadie quiere emplear en ello.

Tragar la bazofia que nadie quiere comer.

Resistir las embestidas de la vida que nadie quiere aguantar.

Caer, levantarte y volver a descender mucho más de lo que el resto está dispuesto a soportar.

Habrá días de 18 horas, habrá días de 26 horas.

Será necesario que vayas más lejos que la media de personas de tu alrededor.

Ser obsesivo es la clave

Tendrás que tomar acción cada día, en muchas ocasiones sin saber por qué o hacia dónde, pero tendrás que hacerlo. Aunque no te sientas bien, aunque no te guste, aunque no sea lo mejor. Da igual.

Si estás comprometido con una vida épica, no hay excusas. Siempre será el momento, tendrás que desplazar todo lo que quieres y te gusta, ya nunca más será una prioridad.

Lee esto, tienes que ser obsesivo. Tienes que ser adicto. Tienes que ser disciplinado contigo mismo. La clave suprema aquí eres tú.

Casi todo el mundo que conozco buscan a otros que puedan hacer las cosas por ellos. No lo hagas, no busques ayuda más que cuando será vital o crítico.

No importa lo que el mundo diga, debes estar tan obsesionado, que no debe preocuparte perder la cabeza.

Tu compromiso con la obsesión debe ser tan grande, que debes incluso enfrentarte al mundo entero tú solo.

La pregunta interesante aquí es: ¿Tienes el suficiente compromiso por tu obsesión para decir, “me da igual si estoy equivocado, que así sea, pero voy a ir hasta el final, cueste lo que cueste”?

Si piensas sobre algo de lo cual no puedes dejar de pensar, esa es la obsesión que lograrás.

Atribución imagen: Looker Media.

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