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Ago
16

El trabajo satisfactorio

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Lifestyle  //  No Comments

trabajo satisfactorioLa idea de que el trabajo satisfactorio debería ser más que algo necesariamente doloroso, es una invención bastante reciente.

Si buscas en el diccionario Inglés de Dr. Johnson, publicado en 1755, ni siquiera encontrarás la palabra satisfactorio (“fulfilling“). Sin embargo, hoy en día, en un mundo prospero, no solo esperamos obtener dinero a través de nuestra profesión. Además esperamos obtener satisfacción y significado. Es una de las razones por las cuales muchos sufren la crisis del domingo noche.

En busca del trabajo satisfactorio

Algunas prácticas…

1. Confúndete

Está más que bien confundirse sobre que carrera profesional elegir. Antes disponíamos de 2.500 profesiones. Ahora estamos hablando de más de medio millón de opciones disponibles. El resultado: ansiedad al poder tomar la elección equivocada. Resultado final: no tomar ninguna acción y no movernos del sitio.

La confusión es normal y el miedo es natural, sin embargo ninguno de los dos elegirá por ti.

2. Autoconocimiento

Pura filosofía. Para el 99% de nosotros, enlace saber que queremos en la vida y en el trabajo no aparece de forma fortuita. La mayoría de nosotros no tenemos esa visión, esa llamada, ese sueño. Una musa no aparece y nos dice que debemos convertirnos en profesionales del marketing o panaderos. Esto no quiere decir que no tengamos inclinaciones, sino que no las vemos con la suficiente claridad. Lo cual es peligroso, ya que si no poseemos un mapa, estaremos a merced de aquello que si lo tienen. Así que la alternativa es empezar por aparcar el dinero y empezar a experimentar hasta encontrar preguntas y respuestas. No hay forma de que te entiendas si no chocas contra el mundo real.

3. Vive despierto

Escribe todo aquello que disfrutaste haciendo o aquello que no. Sin ser demasiado lógico o analítico. Esto podría incluir cuidar a tu perro, llevar paquetes de un sitio a otro o arreglar los desperfectos de tu casa, o inventar algo nuevo. Cuando más rara y fuera de tema sea la lista, mejor que mejor.

4. Haz muchas cosas, diferentes e intensas

De esta manera podrás encontrar talentos y pasiones, no por pensarlas, sino por probarlas. Lo cual va a unido al punto dos y al punto tres. Intenta mucho porque vas necesitar muchos datos para tomar decisiones futuras para llegar al trabajo satisfactorio.

5. Detente y analiza

Cuando has probado muchas cosas y has anotado lo que ha ido sucediendo, necesitas tiempo para analizarlas y desgranarlas de forma que puedas saborearlas y disfrutarlas bien. Quizá hacerlo una vez a la semana o cada dos semanas, durante treinta o cuarenta y cinco minutos. Esta práctica le dará sentido a tu trabajo. Además de encontrar lo que más te llena y allanar el camino. También te descubrirá si estás perdiendo el tiempo en algo que no te hace sentir pleno, algo que no es trabajo satisfactorio.

6. Escucha a tu intuición

Si mañana tuvieras que morir, ¿cuál sería el trabajo del que no te arrepentirías? Ahí lo tienes.

Atribución imagen: Seth Drum.

Ago
9

La libertad de aceptar quién eres, sin disculpas ni excusas

By Isra Garcia  //  Alto rendimiento, Lifestyle, Reflexiones  //  2 Comments

Vivimos en una cultura que ser enorgullece a si misma en su lucha por la libertad. Alardeamos de que es uno de nuestros más altos valores. Tanto que entramos en otros países para que también valoren la libertad. Damos lecciones sobre cómo encontrar la libertad.

Nuestras acciones y actitudes como sociedad cuentan una historia bastante distante a lo que predicamos. Hay muchos indicadores, obvios y sustanciales, que demuestran que no andamos sobre el mismo discurso que promulgamos. Sobre todo en cuanto a la libertad se refiere. Todo esto sin entrar en guerras, derechos, políticas, despatarrados, que baño utilizar, derechos igualitarios para cualquier género, raza y ciudadanos, etc. No son temas en los que se necesite elaborar mucho más de lo que ya hay expuesto.

Lo que sí es menos obvio, es la forma sutil en la que esta sociedad minimiza la libertad en el campo emocional. Estamos rodeados en una cultura incómoda con las emociones: con sentirlas, con expresarlas, con reconocerlas. De forma más precisa, nuestra cultura no logra aceptar (porque no comprende) las emociones “menos atractivas”: miedo, tristeza, ansiedad, resentimiento, lástima, ira o imperfección, entre otras.

La persecución de la felicidad es un principio elemental de nuestra sociedad. Si no vas detrás de la felicidad, debes tener problemas.

Vivir el momento es la tendencia de la publicidad. Si no estás en una terraza viviendo el presente. Algo estás haciendo mal.

Mostrar alegría es lo que se espera de ti. De lo contrario, si muestras vulnerabilidad, te rechazaremos.

Sanción cultural: ser brutalmente honesto

Para promover la búsqueda de la felicidad, la libertad, vivir el presente y hacerlo alegre, nuestra cultura sanciona cualquier forma de escape emocional.

Otras formas de escapar:

  • Refugiarte en el trabajo.
  • Aislarte en una montaña.
  • Volverte un adicto a la gratificación instantánea de las redes sociales.
  • Auto-proclamarte una persona ocupada.
  • Sobre-entrenar.
  • Leer 1 libro al día.
  • Escuchar 5 podcasts y/o leer 30 artículos al día.
  • Invertir más tiempo en Internet.
  • Ir de compras.
  • Comprobar tu bandeja de correo electrónico más de 15 veces al día.

Para ser un poco más claro, ninguna de las cosas que hay en la lista son buenas o malas. Depende el uso que le des.

Crear momentos de entretenimiento y distracción es saludable. Hasta cierto punto. El problema aparece cuando pasamos a preocuparnos de que podríamos utilizar un smartphone o Facebook / Instagram para escapar de la realidad.

He vivido esto de cerca en uno de mis últimos experimentos, acabo de estar 113 días aislado de las redes sociales. Hoy en el segundo día de estar “conectado”, me pregunto a mí mismo si merece la pena volver. Al segundo día. Aún cuando estoy al 20% del rendimiento y dedicación al que solía estar antes del experimento. Fue el mismo motivo que me llevó al experimento de vivir sin smartphone por ocho meses.

Escapar no significa libertad

Cuando escapamos de algo, tampoco somos libres. Nos engañamos pensando que somos libres. Un prisionero que escapa de una cárcel acaba durmiendo con un ojo abierto, siempre alerta. Preguntándose cuándo será capturado de nuevo.

Escapar de la realidad a través de las redes sociales o derivados, solo nos evade de las paredes que podemos ver; no nos hace libres. Sabemos, dentro de nosotros, en algún sitio, que llegará el momento en el que nuevas emociones emerjan.

Social media o el email no son los enemigos, el enemigo está dentro de nosotros.

Aprende a bailar con el instante

Enseñarte a bailar con lo que llegue a ti puede ser incómodo, al principio. Rechaza ser la persona que comparte sus más grandes miedos, pero rechaza también ser la que comparte sus más grandes éxitos. O por otro lado, comparte tus más grandes alegrías y también tus más grandes tristezas. Ser coherente con quien eres y lo que eres te hará libre. ver las cosas como son te ayudará a ser libre.

Durante el experimento he aprendido a no ser más, pero tampoco a ser menos. He aprendido a ser lo que soy. He aprendido a ver las cosas como son. También he descubierto que las cosas no son ni buenas ni malas, solo son. Para bien y para mal, en perspectiva.

He aprendido cómo sentarme con mis sentimientos y frustraciones y conversar juntos. Aburrimiento, ansiedad, exuberancia, disfrute, plenitud, ira, resentimiento, indignación. Amor, soledad, duda, miedo, confianza, elación, insatisfacción. Esto ya valió los 113 días de experimento. Cuánto valor y realización y cuanto dolor al mismo tiempo.

Presumía de estar a gusto conmigo mismo, qué equivocado estaba. Ahora estoy empezando a saber qué es lo que estar conmigo mismo. Destapando, desatando y aceptando todas las partes de mi ser.

Encontrar la libertad

Tan pronto como aprendes a aceptar, estar y ser, empiezas a sentir ligereza. Entonces empiezas a desenmascarar la libertad. Encontrar la libertad de aceptar y expresar quién eres. Encontrar la libertad de fluir y dejar marchar expectativas, deseos y exigencias.

encontrar la libertad

Entonces, solo entonces, las piezas del autodominio empiezan a encajar. En ese instante comprendes que:

  • Solo puedes encontrar la libertad si intentas dejar de escapar.
  • Libre es ser tu mismo/a.

No el tú hijo, amigo, pareja, profesional del marketing, consultor o nieto o cualquiera que sea la etiqueta que el mundo quiere que lleves. No tú como una marca, avatar o arquetipo. Y no unas iniciales que intentan categorizar.

El tú que está debajo de todas esas capas tan superficiales. El tú auténtico, el tú real. El humano de verdad. Amable, cariñoso. Impetuoso. Salvaje. Cabezón. Ultradisciplinado. Sobrepensador. Instintivo. Indocumentado. Ignorante. Simple. Sencillo. Implacable. Incansable. Obsesionado. Emocional. Arriesgado. Inconscientemente consciente. Preguntador. Incómodo. Vulnerable. Abierto de mente. Disruptivo. Incrédulo. Estridente. Quito. Analista. Sobreexigente. Apartado. Solitario. Dudoso. Inseguro. Autocínico. Deliberado. Soy todas estas cosas y más.

Cuando dejas de escapar aprendes a crear espacio para todo esto. Incluso para partes de ti mismo que están en conflicto con otras partes. Sin embargo, cuando aceptas que eres en tu totalidad, deja de haber cualquier conflicto interno.

Para mí, esta la libertad definitiva: aceptar quien eres, sin disculpas o excusas.

Lucha primero por esta libertad.

Atribución imagen: María Eugenia.

Ago
8

Social Media OFF – fin de experimento a los 113 días

By Isra Garcia  //  Experimentos, Lifestyle, Social Media  //  11 Comments

Hoy pongo fin al experimento Social Media OFF, tras 113 días de abandono completo en las redes sociales. Han sido casi cuatro meses de desconexión, una especie de experimento Social Media Detox. Viviendo fuera del ruido y de la señal. Ignorante a Facebook, Instagram, Twitter, Pinterest, Google+ o LinkedIn. Sin preocuparme por lo que podría pasar o lo que no podría pasar en social media. He vivido aislado a ese mundo que había estado conectado desde 2008.

experimento abandonar las redes sociales - experimento social media detox

El hábito de romper radicalmente con tus propios esquemas

Salir de las redes sociales no era por abandonar social media. Era por continuar rompiendo, de forma radical a poder ser, con mis estructuras mentales, hábitos, comportamientos y creencias.

¿Por qué romper mis propios esquemas? Porque es la mejor forma que conozco de aprender y crecer de una forma distinta a lo habitual. Porque esto obsesionado con experimentar y por lo tanto con mejorar. Ambos son sinónimos, el uno del otro. Un experimento Social Media Detox podría ser una nueva forma de volver a intentarlo.

¿Escapas de algo Isra?

Estaba decidido a cambiar la respuesta de esta pregunta: ¿Haces las cosas para vivirlas / sentirlas o por comunicarlas? respuesta cambiada. Misión cumplida.

Escapaba de la respuesta obvia. Buscaba escapar del aburrimiento. Escapaba de la mediocridad, negatividad, hipocresía, invulnerabilidad, falsedad y crueldad que hay en las redes sociales. Decidí escapar siguiendo mi instinto, y tomar una pausa, que al mismo tiempo serviría como un experimento para medir qué impacto tiene social media en nuestras vidas personales y profesionales. Tanto positivo, como negativo, no creo que sea neutral. El mes de experimento se alargó a más de 110 días, para mi sorpresa, deleite y gracia.

Date una vuelta por social media

Dime si algo de esto te suena:

El sentimiento de no saber cómo usarlas eficientemente.

La sensación de no poder medir qué es lo que otros pueden esperar de ti o de tu empresa.

Aburrimiento. Lo de siempre con la misma historia.

Un volumen de información, actividades, personas y contenidos imposibles de digerir.

Emociones incómodas y contrarias.

Duda. Miedo. Dolor.

Soledad. Ansiedad. Ira. Ultrajes.

Insatisfacción.

A veces ni siquiera te das cuenta. Tienes unos minutos y ya estás en Instagram. ¿Por qué no comprobar qué le ha sucedido a tu instagramer favorita?

En esos momentos donde no estás conforme con tu vida, no hay problema. Puedes evadirte y vivir feliz a través de las vidas de otras personas a las que te gustaría parecerte. Cuando te sientes vacía, puedes sentirte realizada ayudando a alguien ahí fuera.

Cuanto te sientes solo, podrías conectarte a Tinder y sentirte menos solo.

Por una persona que reta tu punto de vista, puedes encontrar diez o veinte papagayos que lo refuerzan como si una cámara de eco se tratase.

Si lo haces bien, puedes compartir tu éxito y entonces recibir validación externa sobre cómo de grandioso eres.

Realizar un experimento Social Media Detox porque está de moda. Aunque no sepas el propósito.

Espera, el problema no es de usar o estar en las redes sociales. Éstas juegan un papel natural como una vía de escape. Es como comprobar el email sin cesar. El problema es que podríamos estar utilizando social media para escapar. Del presente, de nosotros mismos, de enfrentar el trabajo que necesita ser hecho, de responsabilizarse por liderar o de mirar de frente al fracaso. Entre otras razones.

Que podrías descubrir

Voy a hablar de los descubrimientos antes de volver al mundo conectado del experimento Social Media Detox – Social media OFF. En unos días haré una valoración después de ver qué es lo que ha sucedido y qué no en todo este tiempo.

  • No utilizar las redes sociales me ha ayudado a tener un enfoque máximo en casi todo lo que hago al día. Ya sea trabajo o no. Al estar más concentrado saboreas, aprovechas y produces más, en menos tiempo.
  • Cuando no utilizas las redes sociales no sucede nada mágico. Solo te quedas sin excusas. Sin escapatoria. Ahora estás en un cara a cara más directo con tus emociones. No escondites. No filtros, no reparos. La única cosa que puedes hacer es ser real contigo misma, no importa qué.
  • Si no tienes nada que contar o compartir vía Internet, puedes dedicarte a bailar con el instante. Vivir despierto. No persigues objetivos de publicación. No tienes un plan, porque no funciona. Da igual que pretendas ser de una manera que no eres, no tienes espectadores que se están fijando en ti. Tu vida es tuya, no de tu comunidad. Tu y la gente que esté a tu lado. Entonces aprecias la falta de transparencia y honestidad que ocurre cuando equiparamos nuestras vidas reales y digitales / ficticias. Ayer, estaba en la playa con una amiga, ella defendía no enseñar lo malo en las redes sociales para no mostrarte débil y no cargar el entorno con negatividad o pesimismo. Necesitamos un replanteamiento de debilidad o pesimismo.
  • Quizá podrías descubrir que no eres la misma persona en tu casa en pijama, que la persona que lanza tweets oportunistas.
  • Cuando abandonas las cosas a las que has estado atado (aunque sea mínimamente) rompes hábitos y con ello te sientes más ligero. Empiezas a darte cuenta a qué sabe hacer las cosas sin tener que pensar en cómo lo vas a mostrar al mundo para quedar en buen lugar.
  • Sin redes sociales dejas estar ocupado. Pasas a ser más ultraproductivo que nunca. Porque apartas la principal distracción que hoy, junto al smartphone, posee el ser humano.
  • Imagina no invertir tanto tiempo en: qué fotos vas a realizar y qué va a acompañarlas, qué vas a decir en el vídeo, cómo de ingenioso va a ser tu tweet, cuantas publicaciones realizarás. Cómo vas a decir algo de manera sutil y que tu comunidad se lleve el mensaje que quieres que retenga. ¿Es necesario? No sabría responder a esta pregunta, pero sí podría decirte que cuando no utilizas las redes sociales por un tiempo, te das cuenta de todo lo que consumen estas “pequeñeces”.
  • No es necesario eliminar las APPs de tu smartphone o accesos desde PC, solo se trata de ser autodisciplinado y entrenarte a ti mismo/a para no caer en la tentación.

Resultados cualitativos

En mi caso particular:

  • Desarrollo personal y profesional, si quieres. A ver, después de todo, abandonar las redes sociales no es un hallazgo, pero su efecto es sorprendente. Principalmente porque dejas de estar “con todo el mundo” y pasas a permanecer contigo mismo/a. Es la pieza del puzzle que falta para empezar a andar el camino del autodominio.
  • Muchas menos personas y marcas requiriendo tu atención, significa mucho más tiempo para dedicar a aquello que tu elijas / decidas.
  • Sin tantas distracciones como suponen las redes sociales – sí además de oportunidades profesionales, lo sé. Tienes más tiempo para permanecer presente. Si a esto sumas no tener WhatsApp, dominar el email, no prestar mucha atención al smartphone y otros mecanismos. El resultado es incluso alarmante. Preocupante incluso, y alarmante porque te das cuenta todo lo que estaba escapando cuando permaneces aunque fuera un poco vinculado al mundo “social”. Menciono que aplicaba un sistema que me había ayudado a reducir de forma drástica el tiempo dedicado a las redes sociales.
  • Mucha más claridad al discernir qué es lo importante en el trabajo (y en la vida) y qué no.
  • Oportunidades de negocio perdidas. Seguro que alguna, pero otras más bien aprovechadas que estar seducido esperando que algo grande venga a ti a través de Instagram.

El experimento Social Media Detox no es un desintoxicante, sino una forma de salir de esta burbuja.

Resultados cuantitativos

Esto es lo que sé hasta el momento: mi mundo no ha explotado. Me explico:

  • No he comprobado las redes sociales todavía, pero adivino que o he ganado algunos pocos de seguidores o he perdido un fragmento importante de comunidad, engagement, alcance y viralidad. En todas las plataformas.
  • El tráfico de mi blog ha descendido en un 35%. Las suscripciones subieron en el primer mes, incrementaron en el segundo y empezaron a descender en el tercer y cuarto mes. Las fuentes de tráfico apenas dirigían visitantes hacia isragarcia.es. Esto quiere decir que he perdido fuerza e impacto.
  • En los últimos dos meses he recibido menos propuestas de negocio: consultorías, conferencias, talleres, servicios de agencia, marcas. Podría pensar que es por el verano, o no. No me excuso, ni me defiendo. Neutral. Los resultados son los resultados.
  • Sin embargo, el indicador clave, la cuenta bancaria, está en el punto más álgido que ha estado desde que empecé mi carrera profesional. Lo cual me da un poco de ánimos a pensar que no ha estado tan mal.

La parte que más me provoca: ¿cuanto te importan los núneros? Un día ganas y otro pierdes. ¿Qué puedes controlar y qué no? Ahí está el factor crítico.

Próximos pasos

Vuelvo a social media, hoy, a experimentar de nuevo y utilizarlas de la forma más profesional que pueda. Muy muy poco o nada personal. Sí con objetivos de negocios. La segunda parte del experimento Social Media OFF empieza ahora, lo que podría ser el experimento Social Media ON. Ver después de haber estado fuera del juego, cuanto partido soy capaz de sacarle a estos artilugios de comunicación, marketing y negocios. Usándolos solo como herramienta de trabajo importante. ¿Será viable? Tomaré un periodo de entre cuatro y seis meses para ver cuánto rendimiento puedo sacar cuando voy con la intención expresa de rentabilizar las redes sociales.

Minimiza la intrusión de las redes sociales en tu vida, vivirás y trabajarás más tranquilo/a. Encontrarás más paz, menos distracciones, menos daños colaterales y con todo ello, más libertad y ligereza. Que al final es el objetivo último (al menos el mío).

Seamos honestos con quiénes somos y qué somos, ahora, todavía que estamos a tiempo de no seguir engañándonos.

Experimento Social Media Detox / OFF

No es el fin del mundo, de hecho te voy a decir que he encontrado pocas cosas tan reconfortantes como vivir aislado de todo. Primero porque nada te alcanza, ni lo malo, ni lo bueno, obvio. Segundo porque pasas más tiempo contigo, y si quieres crecer y conseguir algo digno, vas a tener que trabajar contigo. Creo que durante estos cuatro meses he obtenido de las mejores derrotas y las mejores victorias de los últimos años. Sin redes sociales, sin poder alardear de ellas. Vaya.

Voy a realizar una afirmación que es atrevida incluso para mí, siento que he avanzado más en 110 días que en estos dos últimos años. Y si vienes leyendo este blog, sabrás que han habido avances significativos en todo este tiempo. Pues bien, sí ha sido. He encontrado tranquilidad, pausa, paz y ligereza. Hay otros precedentes de otras personas.

¿Qué podrías encontrar tú con un experimento Social Media Detox de este tipo? Quien sabe.

Creo que solo con eso ya merece la pena hacer la prueba, ¿no crees?

Atribución imagen: Tomorrowland.

Ago
4

“Hackea” tus entornos

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Productividad  //  No Comments

hackear tu entornoSi estás obsesionado con mejorar en lo que sea, hackear tu entorno físico y social es una estrategia efectiva. Al mismo tiempo potenciarás tu autodisciplina y mejorarás tu concentración.

Esta estrategia consiste en cambiar tus entornos sociales y físicos a propósito. Esto ayudará a reducir las probabilidades de ser distraído o pillado por sorpresa. También es efectivo contra los ladrones de tiempo.

Cómo hackear tu entorno físico y social

Hay cuatro técnicas que puedes implementar de forma bastante fácil:

1. Usa aplicaciones diseñadas a eliminar distracciones:

  • Focus Booster.
  • Focus Writer.
  • Fores: Stay Focused.
  • Life Cycle.
  • K9 Security.
  • Self Control.

Cada una de estas aplicaciones o programas están destinados a ayudarte a controlar esas distracciones.

2. Consigue ayuda de otros para potenciar tus esfuerzos de autodisciplina:

Esta técnica consiste en involucrar a otros de forma explícita en tus planes de desarrollar nuevos superhábitos. La estadística demuestra que la presión social te ayudará a ser más propenso a la hora de implementar nuevos comportamientos o actuaciones. Comparte tus objetivos con amigos, colegas de trabajo o familia y pídeles que te ayuden a conseguirlos y sobre todo te impulse cuando empieces a flojear. Ejemplos:

  • Forzarte a hacer algo vergonzoso como cantar en medio de un centro comercial disfrazados de …
  • Comprometerte a hacer algo que te gusta todavía menos frente a las personas que te respetan.
  • Donar 200€ cada vez a una causa social.

Si no tienes muchos amigos o familiares que deseen involucrarse contigo, no importa. Puedes encontrar ese impulso online en lugares como Productive Pen Pals y Get Motivated  Buddies, también hay aplicaciones como Lift, Unstuck o Sociidot.

3. Reduce los encuentro sociales a encuentros sociales con valor y utilidad para ambas partes:

Huye de los encuentros sociales donde la gente se reúne en pequeños círculos a cuchichear o cotorrear sobre la vida de otras personas. Ignora a toda cosas los entornos sociales donde se debaten temas como el corazón, la programación de TV o temas superfluos / superficiales relacionados con tendencias pasajeras. Encuentra a la gente que te aporta lo que buscas y trata de aportar en medida de lo posible, genera más encuentros como estos. Sin que sean demasiados, los justos.

4. Introduce cambios pequeños pero significativos en tu entorno de trabajo:

Ayer lo explicaba en el poder de los rituales. Deposita tus dispositivos a un lado, fuera de tu espacio de trabajo. Realiza micromeditaciones de 20 segundos cada hora y media de trabajo. En esos 90 minutos, trabaja enfocado en una sola tarea, una detrás de otra, no todas a la vez. Habilita un lugar con luz natural. Prepara buena música. Decora el entorno con aquello que te gustaría estar viendo en todo momento (fotos de juergas, familiares, posters, mantras, etc.). Cuida la altura de la mesa, la calidad de la silla, el reposapiés.

Cuanto más entres en el súperhábito de hackear tu entorno y todo lo otro que puedas o se te ocurra, más rápido subirás de nivel.

Atribución imagen: This Ain’t no Disco.

Jul
30

¿Cómo hiciste sentir a tu cliente?

By Isra Garcia  //  Aventuras, israporelmundo, Lifestyle, Marketing  //  No Comments

¿Has recomendado alguna vez algún festival / concierto / evento?

¿Cuáles fueron los parámetros que utilizaste?

tomorrowland elrow¿Analizaste los resultados de cada año que tuvo lugar extraídos del feedback de cada uno de los asistentes y los comparaste con festivales / conciertos / eventos similares?

¿O te basaste en lo que encontraste en el propio festival / concierto / evento? ¿Te fijaste quizá en la excelencia de cada pequeño detalle? ¿En el trato que recibiste en los controles de seguridad y del propio personal una vez dentro? ¿te sirvió quizá como referencia la impecabilidad del servicio de limpieza y la infraestructura de alimentación, información y variedad de “atracciones”? ¿Fue quizá la inversión en humanidad?

¿Qué me dices sobre la exquisita atención recibida en el restaurante que estabas recomendado a tus amigos el otro? ¿Y los comentarios ultrapositivos que recibiste de ese fisioterapeuta nuevo en la ciudad?

¿Es posible que que alguien recomiende un tanto un determinado modelo de smartphone, basándose en en cosas que no tienen nada que ver con un análisis sobre la velocidad de procesar información en Evernote o Drive?

Esto es una forma retórica de señalar que las personas (y los negocios) hacen dos cosas. Aunque la mayoría se concentra en una sola, la cual es la tarea en el momento presente. Pero, hay algo mucho más importante, algo desconectado de lo que se produce pero ciertamente relacionado: cómo hiciste sentir a tu cliente.

Cómo es esto para la regla del 97%: por un factor de tres, lo que tú (o tu negocio) hace no es ni de cerca tan importante cómo hace sentir a la gente.

Si te crees esta regla (ojalá), entonces la pregunta interesante viene aquí: ¿por qué inviertes casi todo tu tiempo en las estrategias y tácticas equivocadas?

Una lección de guest experience y excelencia que aprendimos Josef y yo en Tomorrowland con nuestros amigos de elrow.

Tomorrowland con elrow, antes

Tomorrowland con elrow, después

Atribución vídeo: Josef Ajram

Jul
29

Algo sobre la motivación

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers  //  2 Comments

sobre la motivaciónMe gustaría decir unas palabras sobre la motivación. La “motivación” es un concepto bastante amplio y extraño, especialmente por cómo resuena y el impacto que tiene en el mundo que vivimos.

Por una parte, es una construcción psicológica diseñada para explicar las razones por las cuales las personas hacemos lo que hacemos.

La motivación es como una fuerza que inicia, guía y mantiene comportamientos orientados hacia metas. Es lo que hace que tomemos acciones, aquello que nos ayuda a hacer que las cosas sucedan. La fuerza que reside detrás de la motivación puede ser biológica, social, emocional o cognitivo en naturaleza.

Más allá de esta definición hay también un puñado de teorías líderes en cuanto a motivación. Cada una con sus diferentes creyentes.
Por otro lado, parece haber una fascinación poco sana con lo que la motivación significa en la cultura popular de hoy. Incluso con el énfasis que le damos.

Hasta una gran sección de la industria de la autoayuda está dedicada a incrementar las técnicas de la motivación. Asociamos casi cualquier cosa a la motivación. Libros, libros y más libros sobre motivación. Cada vez más conferenciantes que se dedican a conferencias motivacionales. Artículos sobre motivación, blogs sobre motivación. Citas motivacionales en Instagram, personas auto-motivándose a ellas mismas con vídeos o imágenes que publican en sus propios muros en Facebook.

Y cuando alguien falla en alcanzar sus metas, entonces lo achacamos a “la falta de motivación”. Ejemplo: “no luchó lo suficiente por conseguir su objetivo”.

Por esta razón la motivación se trata como una fuerza mágica que de forma inevitable nos acerca al éxito y a todas las soluciones para los problemas.

Es lo que permite a la gente trabajar 120 horas por semana y construir una empresa sostenible en un año, aparentemente…

No es sobre la motivación

Potenciar tu motivación no es un factor clave en el cual deberías estar enfocado si realmente quieres ser más productivo. Es sobre la motivación, después de todo, es un incremento en energía, entusiasmo, compromiso, liderazgo y más allá.

La motivación nace y muere: nuestra mente tiene que lidiar con dinámicas de resistencia, procrastinación, escatimo y miedo (ambos, fracasos y éxitos), los cuales nos disuaden de generar cambios en la forma que vivimos.

No hay nada como un motivado individual permanente.

La motivación debe ser re-activada y re-establecida una y otra vez. Para empezar es importante, pero no te llevará al final de tus metas.

Empezar algo es relativamente fácil; es hacer que las cosas sucedan siguiendo planes concretos que son difíciles.

Cuando nos referimos a startups, conseguir completar tareas. Por ejemplo: ejecutar las ideas. Requiere disciplina y determinación, además de motivación. Esta misma es alta cuando al principio llegas con tu idea de startup, luego desciende dramáticamente una vez la fascinación inicial desaparece y el trabajo real empieza. Y gradualmente empieza a florecer como ejecutas tus ideas construyendo en el tiempo un proceso disciplinado.

La disciplina y la determinación, no sobre la motivación, sostienen tus habilidades núcleo para perseguir nuestras metas en el chispazo inicial.

La pregunta clave entonces es: ¿qué tipo de prácticas y hábitos deberíamos adoptar para potenciar nuestra autodisciplina y ser ultraproductivos?

Atribución imagen: Marissa Bowers.

Jul
18

Tres meses sin utilizar las redes sociales

By Isra Garcia  //  Experimentos, Lifestyle, Social Media  //  No Comments

Hace tres meses comencé un experimento profesional, relacionado con el rediseño del estilo de vida, que tenía que ver con las redes sociales. De forma más concreta, vivir y trabajar sin redes sociales durante un mes, en principio. Realizar mis actividades profesionales y seguir con el viaje de mi vida personal aislado de todo lo que tuviera que ver con social media. El experimento Social Media OFF. El experimento funcionó genial y resultó ser un descubrimiento más positivo de lo que esperaba. Esa fue la razón por la cual a día de hoy sigo desconectado de todo el mundo de las redes sociales.

Contexto

En los dos anteriores meses expliqué los avances y progreso del experimento – aquí el primer mes, y aquí el segundo. Antes de empezar con el experimento diseñé un cuadro de mando que contuviera todos los indicadores clave que cuando acabara el Social Media OFF pudiera comparar y contrastar. A día de hoy, no he entrado ni una sola vez en ninguna red social, no he comprobado mensajes, comentarios, no he publicado, ni he compartido un solo contenido en las redes sociales. Tampoco he participado, no he obtenido información o recursos, ni he aprovechado las ventajas que estos medios ofrecen. Por otro lado tampoco he sufrido la distracción, desenfoque, angustia, frustración, comparación o infelicidad que el lado más oscuro de social media proporciona.

Las estadísticas

En tres meses he seguido trabajando, esta vez de manera más “silenciosa”, que de costumbre en estos últimos años. En tres meses he creado más trabajo que casi en un año. He aumentado mis ingresos en un 60%, he vivido tres experiencias vitales, he lanzado y desarrollado seis proyectos. He publicado 130 artículos. Estoy llevando dos experimentos a la vez, este y Mindfulness de Alto Impacto, el cual ocupa una media de 22 horas semanales. He aumentado de 45 a 58, mis sistemas diarios de alto rendimiento. He pasado de dormir 7:45 horas de media a 8:20 horas. Por lo cual he ganado al menos 1,5 horas de tiempo libre extra.

trabajar sin redes sociales

Esta es la parte crítica, he logrado estos resultados cuando apenas dedicaba tiempo a las redes sociales. Debido al sistema de ultraproductividad Social Media 7 x 1 que inventé e implementé el pasado agosto de 2016. Imagina cuánto podría hacer cualquier usuario o profesional que dedica una media de 2 a 3 horas al día.

También hay un lado negativo, por supuesto. Habré perdido conversaciones, oportunidades de conectar contigo y con el resto de la comunidad. Estoy desactualizado de lo que hace y vive mi gente. No estoy informado sobre lo que sucede. Negocios desperdiciados, propuestas de proyectos que no llegaron y más, seguro. Lo bueno o lo malo, es que no sé lo que me estoy perdiendo.

Vivir y trabajar sin redes sociales – la razón

Algo que aprendí con otros experimentos como el de Vivir sin Smartphone, es que cuando aparecen las redes sociales nuestra vida cambia. Obvio. A mejor en la mayoría de los casos. Con el paso del tiempo, su uso se empieza a distorsionar y a corromper. Y no lo vemos realmente porque estamos absorbidos por su brillo. Eas nuestra gran responsabilidad. Salir de lo nuevo (redes sociales en este caso), para poder nuestra vida (y trabajo) fuera de la propia burbuja. Salir de las redes sociales cuando ya están implantadas en la sociedad, te da otro prisma con el que observar y potenciar lo que realmente importa cuando vuelvas a entrar.

Esta es la razón por la cual colocarte en los márgenes una y otra vez te da una ventaja que pocos tienen. Por eso experimentar funciona. Trabajar sin redes sociales es solo una alternativa. El horizonte está todavía por definir.

Jul
9

Resiste la tentación de la optimización

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Marketing  //  No Comments

no potenciar la vidaCuando mides una actividad, puedes mejorarla. La tecnología ha conseguido potenciar casi cada porción de nuestras vidas. Excepto las experiencias vitales, excepto las personas y excepto las sensaciones.

Seguro, puedes potenciar el tráfico de tu blog y las llamadas a la acción de tu sitio web. La campaña publicitaria para obtener mejores resultados. Claro, puedes potenciar la presentación de tu conferencia para un mayor impacto o el “pitch” para cerrar más clientes. Puedes hacer lo mismo con tu entrenamiento para obtener más agilidad, elasticidad y fuerza. Puedes potenciar tu alimentación para obtener más energía y enfoque. O puedes optimizar tus patrones de sueño para descansar mejor en el mismo tiempo de siempre. Incluso puedes potenciar tu vida sexual (según Vogue). Hasta puedes optimizar las neuroconexiones cerebrales con el Neurofeedback.

Entonces, en un instante determinado, te das cuenta de que estás invirtiendo toda tu energía en potenciar. No en disfrutar. No en experimentar. Y no en sentir. Y no en crear. Esto es algo de lo que me he dado cuenta en estos tres días de MadCool festival junto a Aitor. Ahora, mientras marcho hacia Santiago de Chile, reflexiono sobre la vida no potenciada, sino creada.

No potenciar a veces es una solución

Hay una línea muy delgada, porque por supuesto puedes potenciar tu alegría, tu experimento, tus sensaciones o tu creación, hasta el tiempo que inviertes en cualquiera de estas cosas. Puedes desarrollar superhábitos para amplificar tus mejores intenciones y hacer posible que hagas algo importante. Sí, lo entiendo, puedes estar ahí y ser algo genial. Sin embargo, existe la preocupación de que el ciclo de potenciación sin final pueda convertirse en una excusa. Un lugar donde esconderte cuando lo que deberías estar haciendo es confrontar el presente, la experiencia o lo desconocido. Mejor que estar luchando contra la escalera banal de la optimización. Mientras tú estás potenciando tu negocio, otros están creando nuevos. Mientras Tú optimizas tu vida, otros la están viviendo.

Estas son dos razones por las cuales resisto la tentación de:

  • Potenciar al máximo mis posibilidades.
  • Optimizar este blog para obtener tráfico y un mejor rendimiento.
  • Planificar mi mañana.

Prefiero forzarme a mí mismo a mejorar cada una de estas tres cosas, teniendo las agallas de:

  • Danzar con el momento lo mejor que pueda.
  • Escribir mejores posts.
  • Vivir despierto.

Atribución imagen: Aileen Yo.

Jul
1

Poco común

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers  //  No Comments

Es poco común apreciar cosas como estas:

Tender una mano de generosidad al fallar, en lugar de intentar dar una lección sobre cómo se deben hacer las cosas.

Evitar estallar de rabia ante un ataque a tu ego.

Aplacar el ansia de demostrar lo gran profesional que eres a la mínima oportunidad.

Equivocar “soy el número uno en mi trabajo ___________” con “estar haciendo bien las cosas en el campo de _________________”

Evitar caer en las pequeñas trampas.

Esquivar la decepción de las expectativas.

No permitir que emociones externas cambien tu estado de ánimo.

Planificar qué vas a fallar en tu mejor intento y aún así seguir.

Personas que trabajan en su inteligencia, su físico, sus emociones y espíritu, por partes iguales.

Profesionales que siguen a su corazón.

Intentar cosas diferentes durante los próximos 70 días, diferentes a la de los pasados 70 días.

Trabajar más duro en sí mismos que lo que trabajan en su ocupación profesional.

No desear que fuera más fácil, sino desear ser mejor.

Ignorar por completo las tendencias.

Aislarte de cualquier noticia sensacionalista.

Evadir las corrientes religiosas, políticas o deportivas.

Enfocarte solo en las cosas que se tiene la potestad de poder cambiar.

Crear nuevos estándares.

Perseguir la excelencia.

poco común

Poco común es el atajo

Poco común no está reservado para unos pocos, solo para los que son lo suficientemente valientes. Lo paradójico reside que estar fuera de lo convencional está al alcance de cualquiera. Justo como las cosas que más merecen la pena.

Decide ser poco común, es tu derecho ser poco común si buscas el riesgo y no la seguridad. Si rechazas ser un ciudadano zombie.

Las personas poco comunes no son distintas a ti, son más como tú, como yo. Solo que deciden adherirse a unas normas, valores, estándares, comportamientos o actuaciones fuera de lo visto regluarlmente.

Atribución imagen: Steve Bennett.

Jun
25

Trucos sobre la felicidad a los 74 años

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Vida  //  2 Comments

Trucos sobre la felicidad, porque son esos pequeños trampolines que he encontrado para vivir cada día más alegre, pleno, despierto e intenso.

La felicidad, algo intangible, ilusorio en ocasiones, bastante etéreo y lo que casi todo el mundo persigue.

Aprendizajes y trucos sobre la felicidad

  1. Erradica cualquier expectativa, o por lo menos sé consciente sobre ellas. Esto no significa que no vayas a sufrir.
  2. Para de ser tan optimista. La mayoría de cosas que ocurren no salen bien: planes, vacacione,s proyectos, productos, media naranja, etc.
  3. Aprecia y agradece. No al mundo, sino empieza por ti mismo, aprecia la vida que llevas, la cama donde duermes, la comida que comes a diario, las personas que te cuidan, el trabajo que tienes. Luego agradece las cosas más ridículas de tu día.
  4. Detén la queja. Sobre otras personas, sobre la situación, los políticos, el país, las crisis, la huelga de camioneros, la plaga contras las naranjas, etc.
  5. Nada (casi) es personal. Las personas no son seres malignos enviados por Lucifer. Lo que ocurre es que la mayoría están frustradas, ansiosas, rotas, crispadas, desconcertadas y/o desesperadas. Entonces vuelvan eso, cargado de ira, angustia y tristeza, contra nosotros.
  6. Acepta la muerte. Reflexiona, conversa, escribe o debate sobre la muerte, a menudo. Es tan o más real que el nacimiento y cualquier día te puede tocar. Coloca una foto / carta de la muerte en tu mesita, será un buen recordatorio.
  7. Compra un reloj de arena y colócalo también en tu mesita de noche. IMagina que el tiempo que queda sería el tiempo que te quedaría en este planeta.
  8. Quiérete más. No eres un idiota, ni un mentecato o un inútil, eres algo bastante más valioso. Créetelo y actúa como tal.
  9. Haz al menos una cosa nueva a la semana con alquien que quieres y hacía más de un año que no tenías contacto.
  10. Invierte al menos dos horas al día con la persona más importante para ti; tú. Pregúntate cosas, mantén conversaciones contigo mismo (en voz alta).
  11. No trates de ser feliz. No lo conseguirás, en lugar de eso elígelo, sigue a tu corazón.
  12. Ayuda a tres personas a la semana. Inspirando, educando, motivando, impulsando, equipando, retando, etc.
  13. Cada día, pausa durante 3 minutos, y observa lo que te rodea como si estuvieras a 1.000 kilómetros a distancia.
  14. Usa el smartphone un 70% menos de lo que actualmente lo usas. Utiliza las redes sociales un 85% menos de lo que en realidad las utilizas.
  15. Date cuenta de las cosas.
  16. Nunca, este sí es un nunca absoluto, nunca esperes a que alguien te elija. Elígete.
  17. Comprométete a acometer una acción al día, el arte de realizar un nuevo movimiento al día.
  18. Abandona las siguientes creencias:
  • Soy como el resto.
  • Nunca cumpliré mi sueño.
  • No tengo personalidad.
  • No soy talentosa/o.

Eso es.

Sobre la felicidad a mis 74 años

trucos sobre la felicidad

Respecto a los 82 años: 34 años los que parece que según los documentos tengo. Los 40 años restantes pertenecen a los últimos 10 años viviendo como si fueran 5 años concentrados en cada uno. 34 + 40 = 74 años es lo que siento que he vivido. Este es mi mayor truco, secreto, regocijo o mayor logro. Ponle el nombre que te apetezca. Yo todavía no lo he hecho. Vale con sentirlo y disfrutarlo.

La felicidad es un instante, una elección. Un despertar, un balie.

Postdata. Felicidades Saray y Adrián.

Atribución fotografía: Félix Pascual.

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