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Abr
2

Cuatro aprendizajes personales decisivos

By Isra Garcia  //  Equipar, Reflexiones, Vida  //  4 Comments

Ayer hice un alto en Stand OUT Program Alicante para cerrar Pro Marketing Day en Madrid, fue ultra-intenso para mí. Llegué a las 17:59h, empezaba a las 18h. Acabé a las 18:53h, el tren de vuelta salía a las 19:20h. A las 19:13h nos detuvimos en un pequeño atasco a 500 metros, salí del Cabify y empecé a correr. Esto puede ser algo normal, lo entiendo. Sin embargo, encontré algo que hizo mi día y quizá mi semana, cuando eché a correr me pillé a mi mismo sonriendo, excitando, alegre. Cero preocupaciones o angustia. Júbilo. Era como si hubiera estado esperando ese momento. Vas a pensar que es un una tontería, pero para mí, eso son los momentos que hacen que ame la vida que he creado para mí. Es un detalle sin importancia, lo sé, justo por eso. Forma parte del resultado de mis aprendizajes personales.

Los aprendizajes personales más críticos

aprendizajes personales isra garcia

Pensando en ello con una sonrisa y de vuelta a Alicante (llegué con 4 minutos de sobra), reflexiono sobre lo más decisivo que he ido aprendiendo en el año anterior, 2016. Aquello que ha supuesto un punto de inflexión en mí.

Adiós, todo

He aprendido a dejar marchar las cosas. A no quedar prendido de un resultado que posiblemente no me pertenezca. Antes, no aceptaba que algo (persona, situación, objeto, oportunidad, negocio…) podría no ser para mí, lo perseguía hasta la extenuación. En algunas ocasiones acababa consiguiéndolo, pero el desgaste era máximo. En otras muchas, quedaba enganchado al sabor amargo de no conseguirlo. Pensaba que no había trabajado lo suficiente, había hecho algo mal o era mi culpa. Un día entendí, que simplemente hay cosas que pasan por tu vida / profesión. Unas se quedan, otras se van. El objetivo entonces sería sacar todo el partido que pudiera y decir adiós con satisfacción. Ahora vivo con la certeza que las cosas tienen más encanto cuando duran poco o incluso cuando no suceden. La no-acción que Lao Tzu defiende. Este ha sido uno de esos aprendizajes personales que no esperarías.

Aceptación radical

Esto no es del todo cierto, no es aceptación radical. Si estoy en el camino de la aceptación (una muestra es el aprendizaje de arriba. pero más externo), ahora quiero andar ese tipo de aceptación, radical. En este 2016 empecé a aprender a aceptarme de una manera que no conocía antes. Destapar en mí todas esas “taras” que me desgarran, comprenderlas y aceptarlas. Empezando por mi familia, amigos y colegas y acabando por mí.

Acepto mis debilidades y defectos, mis sesgos y mis inseguridades o frustraciones. Eso me permite empezar a comprenderlos, para luego ver que puedo trabajar y que debo dejar como está. He entendido que no debo hacer las cosas que me parecen bien, sino las que siento que deben fluir. La aceptación también va hacia el exterior, acepto a la gente como ese y no trato de cambiarla, sino de quererla por lo que es y cómo es. Hacer esto ha hecho que desaparezcan muchas de mis ansiedades y problemas con personas que quiero.

He encontrado mi propulsor

Este es quizás el más importante de todos. En 2016 reencontré mi chispa y con esto, un poco después, cuál es mi propulsor, aquello que más me llena de vida.

El juego, amo el juego. Acción; mancharme las manos, trabajar en lo que podría no funcionar. Esforzarme por profundizar sobre lo que no sé hacer. Intentar diferente. Crear proyectos y negocios. Rediseñar mi vida cada día. Reinventarme sin parar demasiado. Construir cualquier cosa que me haga sentir orgulloso. Fallar útilmente, tanto como sea necesario. Lanzar y materializar ideas con la mayor eficiencia posible. Acometer contra las expectativas. Vivir cambiando todo lo que me importa. Hacer que las cosas sucedan. Ser absurdo. Experimentar con cualquier cosa que me provoque. Incomodarme a mí mismo. Recompensarme el triple de lo que me castigo. Respirar despierto, sentir consciente, vivir con urgencia pero con serenidad. Obsesionarme con las cosas que amo. Buscar nuevas preguntas afiladas que formular.

Ahora, gracias a esto, disfruto y celebro casi todo lo que vivo. Incluso hasta de los carrerones por medio de las estaciones de trenes.

Sé encontrarme y despertarme

Precediendo al aprendizaje anterior, he aprendido a encontrarme si me pierdo. No solo encontrarme, sino además encontrar algo nuevo cada vez y despertar partes de mí que estaban dormidas. Esto, a grandes rasgos. Es más profundo. Me di cuenta que la ultraproductividad me ha dado la oportunidad de replantear mi vida. Ahora estoy obsesionado con el alto rendimiento físico, emocional, espiritual e intelectual. Trabajo en ello cada día, desde hace más de un año. Sé cómo producir la energía que necesito para conseguir cualquier cosa que me proponga. También sé de dónde sacar más cuando no queda nada. Sé qué hacer cuando no sé la respuesta, sé que está dentro de mí.

Fruto de un todo

Estos son los cuatro aprendizajes personales que me llevo del año pasado y más allá. Son cuatro con bastante recorrido, no son fruto de un solo año, creo que vienen de un trabajo consciente y otro inconsciente que se remonta a años atrás. He escrito esto un ahora y no a principios de año, porque estaba seguro que un día fluirá desde el alma, sin la necesidad de forzarlo. Todo acompañaría, ese día fue hoy.

La vida es un extra

El jueves me preguntaban cómo me sentía, mi respuesta fue “bendecido”. Tengo ambiciones, quiero hacer más cosas, tengo más objetivos que cumplir, claro. Sin embargo, no pretendo obtener más de lo que obtengo ahora. Es suficiente, es lo que me llena. Hacer lo que hago desde ya hace unos años, tomándome lo que venga como un extra.

Una última cosa, sigo sintiendo mi ego. Sigo teniendo ataque de irracionalidad. Perdiendo los papeles. Sigo cometiendo estupideces. Haciendo cosas incomprensibles e impropias de mí (eso parece). Incluso sigo fallando como siempre y tropezando con las mismas piedras. Mejor no significa perfecto y nunca lo significará, por lo menos en mi caso.

El viaje continúa. Los aprendizajes personales también.

Photo credit: Looker Media.

Abr
1

Perfecciona el día

By Isra Garcia  //  Cambio, Vida  //  No Comments

perfeccionarHay personas que trabajan en perfeccionar su vida, en diseñarla. Hay otras personas que trabajan en perfeccionar su miseria. Otras en perfeccionar nada. ¿En qué trabajas tú?

Abraza la autodestrucción

Te quedas dormida en cualquier clase.

Cuando te hablan no respondes enseguida, estás distraído con tu smartphone.

Sea cual sea el acontecimiento, siempre tratas de captar la atención de los demás.

Tu objetivo es ganar un gran y abultado salario.

Fuiste tarde a dormir, insomnio. Difícil conciliar el sueño.

No te apetece levantarte. Querrías permanecer en la cama todo el día. Desaparecer del mundo.

Te gustaría que las cosas fueran diferente a cómo las vives y sientes.

Comes comida basura. Te sientes mal, sigues comiendo más comida basura.

Te alejas de tus sueños, quedan a tan larga distancia que estás seguro que son inalcanzables.

Trabajas entre las mismas cuatro paredes que hace 12 años.

La historia que cuentas en tu cabeza es dura, te machaca día a día.

Pague una hipoteca de una casa que no debiste comprar.

No hay nada que te motive.

Hay una voz que te dice que todas esas cosas por las que luchas no importan.

Te atormentas pensando que nunca conseguirás el trabajo que te gustaría.

Tus acciones se quedan sin fuerza.

Cada movimiento es un intento fallido, te desesperas. Te auto-saboteas.

Perfeccionar es la alternativa

Deberías empezar tu negocio, encontrar tu trabajo, escribir tu canción, lanzar tu blog. Deberías sobresalir. Ojalá.

 

Cuando haces algo, Mr. Resistencia te anula. Cuando levantas la cabeza, Mr. Mediocridad te bloquea. Cuando tratas de pedir ayuda, Mr. Pena te retiene. Cada uno te cuenta una historia que penetra con tanta fuerza en tu cabeza, que va carcomiendo toda tu autenticidad.

¿Hay algo o mucho que resuene contigo? Si la respuesta es sí, ¿por qué sigues jugando a este juego de autodestrucción?

No tienes que ser perfecto/a eso es una mentira. Lo que sí que tienes que hacer es perfeccionar cada día. Lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo. Quiero que practiques, perfecciona las 24 horas del día.

Photo credit: Félix Pascual – Stand OUT Program Alicante 2017.

Mar
9

Mis fracasos más pronunciados de 2016

By Isra Garcia  //  Lifestyle, Mapmakers, Vida  //  5 Comments

Este es un ejercicio de honestidad, dignidad, humildad y vulnerabilidad contigo y conmigo mismo, que vengo practicando cada año desde el año 2013. Reviso todos los fracasos, fallos, errores, caídas o equivocaciones de todo año ya terminado y comparto los más sonados. Mis fracasos más pronunciados de todo un año, 2016 en este caso.

Mis fracasos en 2016, los mejores

Isra-Garcia-fracasos

Dichos fracasos pronunciados son los siguientes:

  • Un negocio internacional en que habíamos invertido años salió fallido. Resultado, hemos invertido dos años y medio, más de 20.000 euros y bastante ilusión en este “master”. Fallamos en nuestro negocio.
  • Fallamos en la estrategia de planteamiento de un programa formativo, fallamos en el planteamiento del público objetivo, en el precio y en el marketing. Nuestros (mis) puntos fuertes.
  • Fallamos en mantener el compromiso de cumplir los plazos que establecimos para una macro-auditoría con un gran holding. No logramos mantener un ritmo de trabajo coherente y profesional en la distancia y perdimos el cliente.
  • Fracasamos al no conseguir una comunicación fluida entre un cliente con unas necesidades específicas y nosotros. No hubo una fluidez de trabajo y nosotros no supimos detectarlo a tiempo y atajar el problema. La conclusión fue desarrollar un trabajo (sitio web) que no alcanzó las expectativas del cliente. Podría decir que el cliente no fue específico, que no entregó un briefing, etc. Excusas, la responsabilidad estaba en mis / nuestras manos y no supimos resolverlo ni solucionarlo de forma adecuada.
  • No haber desconectado por completo con más frecuencia me pasó una buena factura. Poco a poco el ritmo de trabajo y de vida fue consumiéndome. Hasta que un día me miré al espejo y no supe quien era esa persona que tenía en frente. Algo que me espantó. En resumen, este fracaso, y quizá uno de los más prominentes, va sobre ignorar a mi intuición.
  • He fracasado al dejar de ser auténtico. Auténtico a mi manera, no a la del resto del mundo, fiel a mí, a mis valores, a lo que soy, fui y seré, yo mismo. Perdí esa esencia que siempre sentí tan adentro y que tanta alegría y satisfacción producía en mí.
  • Engañarme a mí mismo sobre pasadas relaciones. Rechazar el admitir que alguien con quien has compartido tu vida no te ha aportado nada es mentira. Admitir que no has aprendido nada con esa persona en cuestión, es una fantasía que me contaba a mi mismo. No es más que evitar admitir que estás dolido y te han roto el corazón.
  • Hacer que las personas que quiero cambien. No aceptarlas como son, cuando siempre hablo de aceptar a la gente como es. Eso es parlotear y hacer de todo menos liderar con el ejemplo.
  • Fallé al querar estar en el epicentro de todo, llegar a todo, que todo pasara por mí. Peor, ser el centro. El resultado, acabar sin identidad, perdido, sin rumbo y sin saber si lo que habías hecho tenía sentido o no.
  • Quejarme más de lo que esperaba. Cuando alardeaba de ser una persona que no se queja.
  • Tardar en apartar de mi vida a personas que tenía una ligera noción que debía dejar a un lado y proseguir. Algo que mi instinto me decía, pero yo por cobardía, cariño y nostalgia no quería comprender.

Fracasar útilmente

Este año ha sido más difícil reunir estos fracasos. La razón es que este año cada día me he exigido encontrar al menos un fallo al día. Siguiéndole un aprendizaje y una solución para cada uno de esos fracasos. He contado 534 fallos. Esto ha hecho que tuviera que pensar bastante y revisar todos los fallos para encontrar los que más han dolido y más han servido. Con sus aprendizajes y soluciones. Qué gran año, qué profundo y qué completo. Cuanto siento que he crecido, con propósito. No conozco otra vía.

Extra: sí, los llamo fracasos, aunque suene duro y cruel. Nombrarlo por su nombre ayuda a verlos de forma más nítida, al mismo tiempo que los convierten en algo más real.

Photo credit: Looker Media.

Oct
24

Tus objetivos no importan

By Isra Garcia  //  Equipar, Liderazgo, Negocio, Vida  //  No Comments

tus objetivos no importanCuando, desde fuera, te fijas en las personas que han dejado una marca en tu industria, en el mercado o en una gran multitud (o cualquiera que consideres más exitoso que tú), hay un riesgo real de que pienses que “ha sido fácil para ella / el), error. Podrías pensar, por accidente, algo así como “bueno, seguro que ha tenido grandes mentores”. Quizá pienses “tuvo suerte”. Podrías pensar “empezó como yo, pero yo lo he tenido más difícil”. Desmerecemos el trabajo que personas normales hicieron para lograr objetivos extraordinarios parecidos a tus objetivos.

Hay días donde lograr tus metas es algo dantesco, bueno, justo como cualquier persona en este mundo. La diferencia entre tú y una persona que sobresale más, es que este individuo trabajó de forma más inteligente en convertir los objetivos a largo plazo (en ocasiones llamados sueños) en un proceso diario. Es por esa razón, por lo que cada día cuenta para alcanzar cualquier objetivo. Esto no es nada nuevo. Tus objetivos no importan.

Tus objetivos no importan

  • Si no tuvieras objetivos a largo plazo.
  • Si te atiborraras a comida basura.
  • Cuando evitas hacer la llamada comprometida a tu cliente.
  • Si duermes menos de 4 horas al día.
  • En el momento que estableces excusas por no conseguir resultados.
  • Si no haces más que ser la víctima en todo lo que sucede.
  • Cuando trasladas la culpa a otros.
  • Si criticas en público.
  • Si acaba el día y no has hecho el trabajo que importa.
  • Siempre que ves la televisión.
  • Cuando te pasas horas en WhatsApp.
  • Si no alabas el que trabajo de tu equipo.
  • Si no recoges a tus hijos del colegio o no pasas tiempo jugando con ellos.
  • Cuando no entra dinero en tu cuenta bancaria por más de 30 días.

¿Te importa algo de lo que hay escrito arriba?

Tus objetivos no importan porque no te has preocupado lo suficiente por el proceso, por el arte y el permanecer humano. Y por haber descuidado el camino hasta llegar a ellos y el esfuerzo que merecen.

Photo credit: Anjan58.

Oct
16

La cultura del entrenamiento de alto rendimiento

Ha pasado más de un año desde que empecé el experimentoHigh Performance” [el alto rendimiento] junto a Ricardo Soares, quien durante todo este tiempo ha estado ayudándome con su dominio en el arte del alto rendimiento. El experimento consistía en trabajar las cuatro dimensiones del cuerpo: espiritual, emocional, intelectual y física, para alcanzar el alto rendimiento en cada una de ellas.

Como emprendedor, empresario o incluso como trabajador, necesitas entender cómo viajar triunfalmente desde un trabajo (y vida) el cual está liderado por otros, a uno en en el cual tu eliges las capacidades y conexiones necesarias para adueñarte de tus propias elecciones y resultado de tu trabajo. No puedes adueñarte de tu arte, ni de tu mejor actuación, si no te adueñas de tus emociones, de tu espíritu, de tu físico y de tu intelecto. Si no te adueñas de tu estilo de vida y de tu tiempo.

Esto era algo que siempre he tenido claro, sabía que tenía que encontrar la forma de moverme desde ese sentimiento de “no arde en lo más profundo de tu alma” a ese otro que significa “encontrar tu esencia y estar sintonizando con toda ella”. Sentir que aplicas todo tu arte en lo que haces, reconocer que estás dando lo mejor tanto en tus relaciones personales, como en la intensidad de tus prácticas deportivas, la calidad del trabajo que realizas, o el empeño con el que tienes un detalle con un empleado o colega de trabajo.

el alto rendimiento entrenamiento

Hoy, imagina cómo sería esto dentro de una organización, grande, mediana o pequeña. Revolución. Logro. Piensa, hoy, a todos los niveles que menciono ¿Cual es tu rendimiento? ¿El de tu organización? ¿Qué necesitas para construir una cultura de alto rendimiento en individuales y organizaciones?

La cultura del alto rendimiento

Permíteme que acuñe un término anglosajón para referirme a esto – los “high-performers” [algo así como estas personas – y organizaciones – que buscan y practican el alto rendimiento] saben que el entrenamiento y la práctica es tan importante como comer y dormir. No aceptas acabar de aprender algo y llamarlo “buen logro”. Entrenar es más que un proceso continuo, es disciplina, una forma de elevar tus habilidades a habilidades núcleo y hábitos a súper-hábitos. Entrenar es el pilar central del alto rendimiento. Y eso sucede cada día.

La diferenciación entre aprender y entrenar es que el aprendizaje está en cualquier lugar a cualquier momento. El entrenamiento solo sucede cuando el aprendizaje es adquirido y es aplicado para seguir un camino. Puedes aprender a bailar Tango, puedes aprender a hablar Argentino, pero a menos que entrenes para ser un bailarín de Tango, solo estás aprendiendo.

Retén estas dos ideas contigo y practícalas (entrénalas) a diario y serás más poderoso que el día anterior, en lo que sea:

  • Entrenar es un evento diario, como lavarte los dientes y trabajar. Entrena a diario.
  • Entrenar es un aprendizaje aplicado a una necesidad específica. Aplica a diario.

El alto rendimiento es crecer rápido, efectivo y consciente

Hay una gran diferencia entre las personas que van a un gimnasio a hacer una hora de deporte, o a una escuela de negocios durante un mes a realizar un curso avanzado de (coloca el nombre que te apetezca…) versus las personas que están en estos sitios para cumplir un(os) objetivo(s) específico(s). El concepto “alto rendimiento” significa hacer algo con la intención de vaciarte por dentro en todas tus dimensiones a todos los niveles posibles. Alcanzar un mayor estado de consecución y capacidades más allá del previamente adquirido. Es un turbo inconmensurable. Te lo prometo. Requiere estar en búsqueda continua de nuevos métodos de aprendizaje y ejecución, experimentando cada día, con cualquier cosa, y conectando con nuevos entrenadores y desafíos potenciales.

Aplica el alto rendimiento a tu trabajo – o a tu persona

Claro. Imagina aplicar esto a tu trabajo, a tu empresa, a tus amigos, trabajadores o a ti misma/o. ¿Quién no querría hacer su trabajo mucho mejor? ¿Quién no desearía desarrollar sus especializaciones, habilidades, productividad, hábitos y métodos?

Cómo aplicarlo, hemos visto las dos claves más arriba. Otras vías:

Si eres un negocio o parte de él ¿Te fijas en el alto rendimiento y en qué niveles alcanzas actualmente? ¿Entrenas a diario? Como experiencia personal, puedo decir que ha sido duro, pero ha sido de lo mejor que he aprendido. Desde que empezara a trabajar en ello ella por septiembre de 2015.

Si tuvieras que creer algo de lo que digo, cree esto por favor: entrena el alto rendimiento.

Photo credit: LCBROS.

Oct
8

34

By Isra Garcia  //  Mapmakers, Reflexiones, Vida  //  2 Comments

treinta y cuatro cumpleaños isra-garciaCon motivo de mi treinta y cuatro cumpleaños.

Ayer, de repente, pasé a trener 34 años solo. Primero, no me parece que haya pasado un año desde el pasado siete de octubre de 2015, siento que han sido como ocho años en uno. Debo admitir que la estrategia “el último año de mi vida” es más poderosa de lo que imaginaba. No me siento viejo, a pesar de sentir que tengo como 74 años. De hecho, estoy en la mejor forma mental, física y espiritual de mi historia (gracias ultraproductividad, gracias alto rendimiento, gracias estilo de vida). ¿Te vuelves más sabio? No iría tan lejos. Aprendes fallando. La sabiduría llega con ese precio aprendizaje.

34 años. Tengo amor, tengo familia, tengo amigos, te tengo a ti.

A razón de mi treinta y cuatro cumpleaños

Cuando cumplí 31 años escribí sobre algo delo más importante que había aprendido durante toda mi vida. Ayer lancé mi auto-regalo de cumpleaños, 34 impactos educativos. Hoy comparto algo de lo que he aprendido en estos últimos años, esperando que un (este) cumpleaños sea de utilidad para ti.

1. Cree en ti mismo

Y nunca dudes de ello, incluso aunque tengas razones para hacerlo. Nunca he dudado de mí en estos últimos ocho años, nunca he dejado de creer en lo que soy en todo ese tiempo, con una certeza asombrosa. Hasta que un día sucedió. Mi mundo se vino abajo. Fue una señal de que necesitaba cambiar algunas cosas y revisar mi auto-estima, confianza y principios. Desde que decidí empezar a fallar más de lo normal, tengo más conocimiento sobre cómo hacer funcionar las cosas.

2. La verdad de otros no es tu verdad

La única verdad que importa es la verdad (o mentira) que tú te cuentas a ti mismo. No hay nada más importante para tu éxito que aquello que te repites a diario a lo largo del día. Tú sabes la verdad, si no coincide con la verdad que cuentas, estarás en problemas serios.

3. Si no puedes ganar por genialidad

Gana por disciplina (lo cual lleva, con el tiempo a lo primero). No soy tan exitoso como otras personas que conozco, honestamente. Sin embargo, trabajo de forma más efectiva (y eficiente) que más de la mayoría de personas que me encuentro cada día. Esto te permite ganar el juego, bastantes veces.

4. Entender y respetar

Qué el mundo no es cómo tú podrías verlo y que otras personas podrían tener una visión totalmente diferente a la tuya. E interesarte por aprender el máximo número de formas de verlo, es sin duda un camino que merece la pena recorrer. Aprender a ver.

5. Si escuchas a tu intuición

Y haces caso a tu instinto, nunca te equivocarás, solo tu mente se equivocará. Serás feliz.

6. Cualquier adversidad

Desventaja o debilidad puede transformarse en una ventaja descomunal.

7. El ego es tu enemigo

Tú eres tu enemigo.

8. Vivir seguro es una mentira

La crisis y la culpa son otras dos buenas mentiras también.

9. Encanta a las personas que deseas maravillar

Para de vender a todo el mundo. Deja de ser tan “social”. No eres tan “guay”. Sé más tú. Dirígete a personas como tú.

10. Cuanto más te entiendas

Cuanto más te respetes, cuanto más te ames, más alta será la calidad de tu relación con otros.

11. La clave de una vida llena

Está en el estilo de vida que diseñes.

12. Intenta cualquier cosa que desees intentar

Prueba con tus manos. Experimenta. ¿Por qué no?

13. Trabaja en tu propia psicología

Tu consciencia. En tu propio estado zen, en tu paz interior. En tu entereza mental. Cuanto más trabajes en todo ello, mejor será la interfaz que poseas con el mundo.

14. Trátate bien

Desde tu cuerpo hasta tu mente. Invierte tiempo y dinero en una mejor salud, alimentación, más descanso, relajación calidad de carga deportiva o aprendizaje. Esto es la mejor inversión que puedes hacer.

15. Haz preguntas

Preguntas afiladas. Todo el tiempo.

16. Trabaja lo suficiente

Como para llevar un día a día digno y merecido por ti mismo/a. Una vez lo consigas- no está tan lejos – invierte tus energías en aprovechar este espacio tan corto de tiempo llamado vida.

17. Especialízate de manera obsesiva

En ser bueno en algo especialmente concreto.

Elige el/la protagonista

Sí, lo sé. Ignora consejos no solicitados. La mejor cosa que los aprendizajes te enseñan es que tus ideas son válidas, falsa confianza. Falsa por que tus ideas siempre son válidas. sé quien quiera que seas, pero sé. Sé sin ser un mero espectador.

Ah, si eres una de esas personas que podría hacer un regalo, aquí algunas ideas:

Photo credit: Odosdesign.

Ago
26

Quietud

By Isra Garcia  //  Equipar, Habilidades, Lifestyle, Productividad, Vida  //  4 Comments

Practica la quietud¿Cuál dirías que es una de las acciones cotidianas más complejas hoy en día? ¿Qué es lo que, con toda probabilidad, más aterra al ser humano? ¿Aquello que menos podemos soportar? ¿Algo increíblemente fácil y al mismo tiempo exageradamente difícil? Todas las preguntas llevan a la misma respuesta. Quietud.

Observar, ser, estar

Hoy es el día veintidós de aventura, camino del Valle de la Muerte (California). Justo acabo de despertar, he permanecido quieto, luego he meditado – una forma de permanecer quieto, o intentarlo – mente y cuerpo. Hace dos días estuve en el Gran Cañón (Arizona), nunca pensé que llegaría allí, fruto de vivir la posibilidad. Salí a rodar con la fat bike unas tres horas. Cuando acabé de comer y antes de salir para Kingman (Arizona), ya estaba atardeciendo. Antes, me apetecía volver a asomarme al cañón y permanecer quieto, nada más. Observar, admirar, contemplar y practicar la quietud.

La idea de mi acto era estar allí, ser en ese momento lo que tuviera que ser. Nada de vídeos con la GoPro, no fotos espectaculares de tan fascinante escenario. Ver sin moverme mucho. Sin hacer demasiado ruido. Incluso sin la necesidad de mencionar una sola palabra. Un momento particular y personal que compartes con nadie más que tu mismo. Quietud de mente y cuerpo.

Mientras, un alboroto, no, mejor una desbandada de personas absorbidas por ver la foto mañana cuando lleguen a casa, ansiosas por el retrato, por la postal. Buscando la postura. Perdiendo el momento. Cosas que descubres, cuando permaneces quieto y tienes tiempo para mirar a tu alrededor.

La quietud cuesta

Mira en Bikram Yoga, la quietud, en la “postura del muerto” es una de las más importantes, ya que es donde recibes todo el beneficio de la postura previa que realizaste. No en vano es la postura que más veces practicas durante una práctica de Bikram. Permanecer quito, inmóvil, sin moverte, es esa la postura que usualmente cuesta. Siempre hay un movimiento que hacer, secarte el sudor de la frente, ajustar la toalla, subir el Mat, rascarte. todo menos practicar la quietud. Eso es un gran indicador.

Hace un tiempo, vi en TED esta charla y me marcó bastante. De ella saqué el sistema de Ultraproductividad “stand still” que practico todas las mañanas.

Permanece quieto (‘Stand still’)

Esta es mi píldora de valor para ti, espero:

Elige dos momentos al día, si puedes aquellos que más actividad mental tengas. Enciérrate en alguna habitación donde no haya televisión, teléfono, música, dispositivos móviles, internet, objetos que se muevan y puedan distraerte, o cualquier otra cosa que no seas tú como el epicentro. Entonces, o bien de pie, o bien sentado, permanece quieto e inmóvil durante cinco minutos. No es mucho, prueba con esos cinco y luego cada mes ve aumentando cinco más, Veinte minutos es algo bastante atrevido. No voy a hablarte sobre el resultado, prefiero que lo descubras tú misma/o.

Permanecer quieto/a – y despierto/a – funciona para entender cómo funciona tu trabajo, tu vida, el impacto en otras personas y sobre todo, cómo funciona lo que hay dentro de ti. Básico para sobresalir.

Photo credit: Looker Photography.

Ago
19

La diferencia entre gustar y ser respetado

By Isra Garcia  //  Equipar, Negocio, Vida  //  No Comments

la diferencia entre gustar y ser respetadoDía quince de viaje. En Nuevo Méjico siguiendo la Ruta 66. Cuantos contrastes, entre personas, ciudades, incluso culturas dentro de un país. Antes de ayer encontré a un tipo de Oklahoma muy interesante, me habló sobre el respeto, sobre la verdad en las pequeñas ciudades de Estados Unidos, me habló de ser uno mismo. De ir a contracorriente, pensé sobre ello. El respeto lo cubre todo, eso no es gustar, ni a la inversa.

Por defecto de fábrica, quieres gustar a las personas: compañeros de trabajo, primos, clientes, circulo de amistades, seguidores, incluso hasta a tus detractores o críticos. En términos de empresariales, tu objetivos es que ellos te den su dinero, para productos, servicios o lo que sea.

Tienes que gustar

Practicas en frente al espejo, repitiendo cuales son tus cualidades, qué es en aquello que destacas, porque tu eres la mejor alternativa de suministro, cual es tu misión y visión y más importante, cual es la cifra que vas a alcanzar. Recuerda, tienes que gustar. Hasta que un día te das cuenta de que puedes destacar (en tu trabajo y por supuesto, en la vida) sin la necesidad de ser lo que a otros les gustaría ver.

El respeto se gana

Llegas a la sala, allí hay inversores potenciales para tu idea, un grupo de empresas que van a comprar tu producto o posiblemente el proveedor más importante para tus servicios. Rechazas sentarte para dejar clara tu posición. Aunque por dentro estés sudando como si estuvieras en el infierno, “aguantas el tipo”.

En ese momento hay un intercambio duro para las dos partes que deja una cosa clara, no has llegado a la sala para hacer amigos, ni rebajarte. No buscas posturas cómodas para convencer a los que se sientan al otro lado de la mesa. Estás ahí para hacer lo que has venido a hacer, negocios. Dirías algo así como: “no me importaría dejar la sala ahora mismo y no cerrar este contrato, perderé una gran oportunidad. Diré un no educado y respetuoso a vuestra propuesta. Si podemos llegar a una situación ‘win-win’ voy a darlo todo, de manera contraria buscaré y encontraré otras opciones”. 

Cuando busques ser respetado, no debes engañarte por dentro. Necesitas paz interior, necesitas verdad, autenticidad y aceptar quien eres, con los temores, defectos y debilidades que van en el paquete. Reafírmate desde dentro hacia más adentro. Ignora la voz interna que dice algo de lo siguiente:

  • Estás siendo demasiado duro.
  • Creo que estás empujando muy fuerte.
  • ¿No estás siendo excesivamente contundente?
  • Vas a tirarlo todo a perder.
  • Van a pensar que eres una “flipada”.

Al final, obtendrás lo que buscas, de una manera u otra. 

Infranqueable

Es fácil actuar como un “cabrón” cuando viene desde dentro, desde el fuego de la pasión y la dignidad. Y cuando quieres dirigirte hacia una acción particular. 

No ceder, permanecer impasible, puede demostrar poder y respeto en una manera que no se puede lograr conociendo todos los hechos, siendo inteligente o encantador. No tienes que gustar necesariamente, tienes que ser respetado, por lo que haces.

Photo credit: Patrick Marioné.

Ago
15

La música está en cualquier cosa

Día número once, recorriendo las mismas entrañas de la Ruta 66, hoy en Springfield (Missouri), no he avanzado tanto como pensaba. El recorrido merece tanto la pena que incluso he retrocedido. Qué maravilla, qué genuino, qué Americano. Los días son inagotables en el sentido positivo de la palabra. Cuanto más nuevo vives más lento pero sabroso pasa el tiempo. Ayer día lluvioso, amanecía en la reserva natural de La Joya, donde se encuentra Meramec Caverns, el refugio del bandido Jesse James. Adicional a esto, tuve la oportunidad de llevarme una buena ducha alternativa. Agradecido. En esos momentos era la música para mis oídos.

Hablando sobre música, estos días están siendo muchas horas de coche y fat bike, hay un ingrediente que une experiencias y te atrapa en lo que estés haciendo. La música. Las emisoras (algunas) de USA son tan buenas, específicas, serias, que apenas necesitas buscar recursos externos como Spotify o iTunes.

La música está dentro de ti

Para de leer, oye, ¿qué es lo que escuchas ahora mismo? Yo “Home” de Dotan. Escucha con más atención, cierra los ojos, sea lo que sea aquello que escuchas, ¿cuál es el mensaje que interpretas?

La música está en todo

La música es marketing, es comunicación, es innovación, es negocio, es arte, es estilo de vida. Es incluso ultraproductividad o educación. Hasta liderazgo. La música es humana también.

Cada vez que escuches música recuerda esto: la música no es solo orquestas filarmónicas, popstars o los mejores álbumes, descargas o conciertos. La música eres tú.

Porque la música está a tu alrededor, cuando estés sola/o, cierra los ojos y la escucharás. Música, dentro de tu cabeza. Cuando estés con otras personas, abre los ojos y disfrútala, baila. Porque todo el mundo tiene música en su corazón y cambia de estado cuando la escucha. Todo el mundo tiene una canción en su alma, un sinfín de instrumentos tocando en su cerebro.

En cada uno de nosotros.

Música.

¿La escuchas?

Extra: estas son las 25 playlists más populares según Gizmodo. Aquí son mis playlists públicas por si te interesa alguna.

Photo credit: Freaktography.

Jul
7

Cuatro formas de dar un NO

By Isra Garcia  //  Liderazgo, Lifestyle, Negocio, Productividad, Vida  //  No Comments

cuatro formas de dar un no¿Por qué “dar un no“? Hay una razón por la cual aprender a dar un “no” es vital. La vida nunca para de lanzarnos ofertas y oportunidades que necesitamos rechazar.

Dar un no, imprescindible

Cada día hay más de todo, más trabajo, más posibilidades, más herramientas, más ventajas, más, más, más. Ante todo, encontrar maneras de dar un NO educadamente, es esencial.

Aquí hay cuatro formas de dar un NO, son cuatro tipo de “noes”, para cuatro tipos de ocasiones diferentes. Aprende cada uno de ellos y luego elige la ocasión para usarlos dependiendo del contacto y la fuerza – o debilidad – de tu interés.

1. No contundente

En ocasiones te encuentras en situaciones donde está claro, donde tu respuesta es un definitivo “no gracias” o “no, no soy interesado” o “no” (sin nada que añadir), eso es todo. En esos casos, muchos de nosotros tenemos problemas en ser tan categóricos en la forma de rechazo como deberíamos ser, preocupados de que estropeemos la relación, la otra parte se enfade o herir la reputación o credibilidad.

Decir esa clase de no no es algo que sale naturalmente de la mayoría de las personas. Este “no” no es personal, es una exhibición del dominio de tu vida. Además, decir no claramente y rápidamente hace un favor a la parte que ofrece. La libera del compromiso contigo y puede buscar otra alternativa.

Ejemplo:

No quiero estar en un nuevo equipo de trabajo. Estoy feliz haciendo lo que hago ahora, mi papel con el nuevo equipo está repleto de tareas que no son de mi dominio y estarán cargadas de demasiado estrés. No quiero sacrificar mi felicidad, mi confort y tiempo con mi familia por un mayo retorno económico.

“No contundente” sin sonar muy duro.

2. No moderado / suave

Esta es la situación más común. Es cuando finalmente acabas haciendo las cosas que no te gustarían hacer, tristemente.

No quieres mostrar que estás a la defensiva. La clave para entregar el “no moderado / suave” es reunir las razones de tu escepticismo y explicar que información necesitarías para dar una buena respuesta.

Ejemplo:

Si tengo que participar en este proyecto, necesitaría entender más sobre todo lo que representa, equipo, roles, proyección, qué vendemos, objetivos, retribución económica, entonces podré pronunciarme sobre la decisión final que tomaré.

Aquí muestras tus dudas de forma educada, evitando de nuevo cualquier aspecto personal, y dejando claro qué necesitarías saber para tomar una posición final.

3. No, pero…

Este es más condicional y tiene que ver con una serie de requisitos que la otra parte debe cumplir para tú acceder y convertir el “no” en un “sí”.

También sirve como un “no” que tiene probabilidades de convertirse en un “sí” si tu varías el significado de la oferta u oportunidad que te presentan.

4. No, ahora…

A veces dices “sí” a algo que sabes que no va a resultar pero podría funcionar con condiciones o incluso más adelante. Muchas veces las ofertas u oportunidades que se nos plantean vienen con fecha de caducidad. Sin embargo, hay maneras de extenderlas o renovarlas más adelante.

Se trata de explicar que es lo que te previene de aceptar la oportunidad ahora, porque sí te interesaría próximamente. Di no y sugiere términos para revisarla más tarde y encuentra un punto intermedio que funcione para la otra parte y para ti.

Este “no” manejable porque refleja la importancia que el tiempo juega en tu vida. Nuestro trabajo tiende a enviarnos en la dirección opuesta, ver blanco o negro, y no siempre es así.

Pase lo que pase, esto solo son algunas maneras de decir no, la clave está en evitar como sea ese “sí” del cual nunca dejarás de arrepentirte.

Photo credit: Marc Falardeau.

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